VIDA RELIGIOSA JOVEN

COMISIÓN DE NUEVAS GENERACIONES

Conformamos este equipo, los religiosos voluntarios/as de distintas comunidades, coordinamos conjuntamente con la CER nacional, actividades tendientes a animar la Vida Religiosa Joven del Ecuador (los religiosos en la etapa del juniores/as, hasta cinco años de profesión perpetua), caminando tras las huellas de Jesús, siempre joven y dispuesto a revitalizar toda experiencia evangélica.

La Vida religiosa -en el mundo- ha ido ampliando los horizontes de la misión, caminando en medio de los desafíos que cada época ha presentado, anunciando y denunciando, siendo discípulos/as y profetas en el tiempo, atentos/as a los signos de los tiempos. Sin embargo, hoy más que nunca, es necesario asumir el reto misionero que apunte a atender las necesidades y carencias de nuestro pueblo, ya que, a lo largo del tiempo se han acentuando las diferencias en el modo de vivir y las concepciones ideológicas que hoy marcan el ritmo de nuestro presente, reflejado bajo un panorama de inestabilidad política y una crisis moral y económica.

Ante este presente incierto, las Nuevas Generaciones de Vida Religiosa en el Ecuador hacen una remarcada y acentuada definición sobre la importancia de tomar conciencia de nuestra condición de cristianos y la responsabilidad de la respuesta en la vida consagrada.

Hoy, más que nunca, la vida Religiosa sigue siendo signo de contradicción, ante las nuevas tendencias y posturas presentes en los tiempos actuales. El compromiso evangelizador va tomando nuevas formas y el testimonio de vida aún interpela el sentido de vida de la sociedad, mostrando que la vida consagrada se encuentra en un continuo camino.

 

REALIDAD DE LA VRJ EN ECUADOR

PERSPECTIVAS DE NUESTRA REALIDAD ECUATORIANA

Los ejes problemáticos que desafían a las Nuevas Generaciones de vida consagrada en la actualidad son:

  • La falta de profundidad personal con Cristo, y en consecuencia poca vivencia de una verdadera fraternidad.
  • El mundo actual nos reta a ser testimonios proféticos más comprometidos, conscientes que Cristo habla, aún en un mundo globalizado.

La vida religiosa místico-profética debe estar al servicio de la vida, lo que amerita un mayor compromiso:

  • La vida de las personas debe ser respetada en toda su integridad, en ella se manifiesta la obra de Dios, pues, los hizo a su “imagen y semejanza”. La defensa en todas sus manifestaciones, desde la concepción, niñez, vida adulta y ancianidad. Anunciar a Jesús, centro vital de la existencia humana, Él da mayor plenitud y excelencia a la obra divina.
  • Estar enterados del entorno actual, identificarnos con las realidades de nuestro pueblo, anunciar con voz profética, la defensa de nuestros hermanos, ello implicará una manifestación profética con fuente en nuestra fe, manifestando un compromiso social de nuestra existencia consagrada, la seguridad de estar en la verdad, nos la hace evidente Jesús, porque la “verdad os hará libres”, Jesús es la vida nueva, en Él se genera el deseo de cuidar la vida, en abundancia.
  • Hacer una opción por los pobres, conscientes que Cristo habla en medio de ellos. Una vivencia profunda de las virtudes teologales que nos impulsa al anuncio y la denuncia.

Los signos que permiten identificar que las NG de religiosos/as están caminando hacia una VR místico-profética:

  • En primer lugar con nuestra opción de vida, manifestada en la vivencia de los consejos evangélicos, frente a lo opuesto de las realidades globalizantes de nuestro tiempo, expresado en el consumismo, el individualismo y el egoísmo.
  • La oración es la expresión profunda y fundamento de nuestra vida, por medio de ella encontramos respuestas a los tantos interrogantes del mundo actual, el Señor nos habla y reafirma el deseo de servirle y actuar con compromisos vitales en la acción pastoral de la Iglesia.
  • La vida fraterna es elemento opuesto al egocentrismo, la misma sociedad con sus antivalores, clama a Cristo. El mandato del Señor todavía hoy sigue y seguirá llamando a unirse para vivir en comunidad.
  • Ser hombres y mujeres con esperanza, donde nos identifique la alegría cristiana en la correspondiente acogida generosa al hermano.

Los carismas de las diferentes congregaciones son una experiencia místico-profética para la vida de los /as formandos/as que se encuentran en la etapa del juniorado.

  • Reconociendo el carisma fundacional, como don de Dios, contamos con el acompañamiento de Jesús, que está con nosotros hasta el fin del mundo, con los hermanos de la comunidad, con quienes somos una gran familia.
  • Actualizar el carisma, mediante la acción del Espíritu Santo, para dar respuesta a los problemas sociales.
  • Se debe manifestar una actitud de discípulo frente al maestro; dejarse guiar, acompañar durante toda la acción profética, imitando a Cristo, animador de toda obra. Ello implica vivir con autenticidad nuestra formación, asumiendo en nosotros convicciones profundas que nos lleven a una verdadera entrega.

En los procesos de formación las experiencias que han revitalizado la VR de las comunidades a las que pertenecemos son:

  • Los retiros espirituales, mediante un encuentro personal con Cristo.
  • Encuentros comunitarios.
  • La oración personal y comunitaria.
  • Animarnos en la corrección fraterna.
  • Encuentros fraternos entre comunidades, para compartir experiencias; por ejemplo las asociaciones de Vida Consagrada.
  • Hacer del evangelio nuestro modo radical de vida.
  • Dar importancia al acompañamiento espiritual y personal.

Para que las nuevas generaciones de VR mantengan viva la esperanza de su vocación y seguimiento de Jesús en sus congregaciones; es de suma importancia implementar procesos formativos:

  • Conocimiento personal.
  • Sanación de heridas.
  • Testimonio de vida.
  • Crear un clima de confianza.
  • Charlas formativas a nivel afectivo – sexual y enlazado con la vida religiosa; es decir, una sana psicología de la vida consagrada.
  • Vigorizar la vida espiritual, con experiencias de oración profunda (contemplación) y la vivencia de los sacramentos.
  • Ser promotores vocacionales, que hablen de la radicalidad de su vida y de su opción por Cristo, antes que otros medios.
  • Vivir las exigencias autoasumidas, reflejadas en los consejos evangélicos.
  • Ser personas comprometidas con la vida de oración como característica fundamental de la unión con Cristo.
  • Integración fraterna de todos los escenarios de la vida consagrada, con objeto de ser imagen eclesial de Cristo.
  • Iluminar nuestros carismas a la diversidad de la Iglesia, teniendo como fin llamar a toda a la humanidad a la santidad.

A partir de la vida y la esperanza que irradian las NG, hemos observado con ojos de fe, nuestros signos y desafíos prioritarios, nos conmueven e interpelan como NG de la VR hoy.

Las dificultades encontradas en el camino son muchas, pero es mayor el deseo de renovarnos y alcanzar nuevas luces que nos alienten a construir el Reino de Dios propuesto por el Maestro.

 

SIGNOS DE VIDA NUEVA

ENCUENTRO CON JESUCRISTO: El encuentro personal con Jesús resucitado, que nos lleva a profundizar nuestra opción de vida y a renovar nuestras motivaciones vocacionales en el amor que libera.

COMUNIDAD Y NUEVAS RELACIONES: La vida comunitaria donde se crean lazos de unidad, comunión, se entretejen nuevas relaciones desde el diálogo y el perdón, los consensos y los acuerdos.

PARTICIPACIÓN E INTERCONGREGACIONALIDAD: Experiencias intercongregacionales, interculturales y con los laicos/as, que promueven el diálogo y la escucha en la formación y en la misión. La participación protagónica de las NG de manera comprometida con las Conferencias Nacionales.

REVITALIZACIÓN: El redescubrimiento de nuestra identidad, a partir de la relectura de nuestros carismas, desde la escucha de la realidad y los signos de los tiempos, como búsqueda de autenticidad y credibilidad ante la Iglesia y la sociedad que conlleva a asumir nuevos riesgos.

 

DESAFÍOS

IDENTIDAD DE LAS NG. Construir nuestra identidad como NG desde la unidad y la diversidad de nuestros carismas, creando comunidad a partir de lo que somos, viviendo con fidelidad y coherencia nuestra vida.

COMPROMISO MÍSTICO-PROFÉTICO. Fortalecer desde el encuentro profundo con Jesucristo y la vida de oración nuestro compromiso místico-profético, contemplando la realidad actual para responder con gestos solidarios a las situaciones de los más empobrecidos.

RECREAR ESTRUCTURAS. Buscar con apertura las estructuras de VR que respondan a nuestra época, para proponer nuevos modos de vivir nuestra consagración.

FORMACIÓN EN LA VR. Suscitar una formación que favorezca las relaciones circulares y dialogantes entre la VR como pueblo de Dios y el clero diocesano. Una formación que integre lo humano, espiritual, comunitario y profesional. Recuperar la gratuidad de la VR.

RELACIONES HUMANAS. Crecer y madurar en las relaciones humanas, aceptando la propia fragilidad, las distancias intergeneracionales, vaciándonos de nosotros/as mismos/as y asumiendo el camino del diálogo, para ser testigos de los valores del Reino.

 

PLAN PARA EL 2011

ANTECEDENTES:

En el marco del proceso de revitalización de la VR latinoamericana y caribeña, se hace necesario revisar y fortalecer los procesos de formación de las NG, desde las riquezas culturales y carismáticas, considerando los horizontes de discipulado-misionero y místico-profética, promovido por la Iglesia y asumido por la CLAR en el Continente.

De acuerdo al Plan Global de la CLAR, se hace necesario generar espacios para provocar y enriquecer a las NG en los ámbitos de la formación y la misión, respondiendo a los nuevos desafíos proféti­cos de la sociedad.

Consecuentemente, el encuentro de NG es importante para el fortalecimiento de la VR joven latinoamericana y caribeña, en tanto que, desde sus culturas y carismas, pueden ir respondiendo al acontecer de Dios en las distintas realidades que vive, encarnando a Jesús Resucitado. Al fomentar una conciencia crítica que capacite para reconocer y descubrir el acontecer mundial, nacional y local, será posible reconocer los signos de los tiempos y ser pre­sencia profética en el mundo, para renovar el compromiso por la defensa de la creación.

En este contexto se realizó un pre-congreso de Nuevas Generaciones de Vida Religiosa, convocado por la conferencia de Religiosos del Ecuador, se conformó un equipo de coordinación para este encuentro, en él hemos querido fundamentar nuestra acción frente a las necesidades actuales. El pre congreso se realizó en Quito el 24 de enero del 2009.

Se trazaron metas y objetivos para este encuentro y también se elaboró un plan de trabajo por cada comisión, trabajando en equipo. Fruto de este encuentro, hemos determinado algunas líneas de acción, enriquecidas además por la participación de una delegación de hermanos y hermanas en el Congreso de Vida Religiosa celebrado en Managua (Nicaragua) del 22 al 24 de Abril de 2009.

 

OBJETIVO GENERAL:

Ofrecer un espacio de reflexión, convivencia, oración y formación para los/as religiosos/as de VRJ como ayuda a su crecimiento personal e identidad como vida religiosa en sus diferentes congregaciones, iluminando la vida eclesial y social.

 

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

  1. Dar a conocer los hermanos y hermanas que integran esta comisión, socializar los objetivos y las funciones que ejercen como equipo coordinador de V. R. Joven del Ecuador.
  2. Realizar un programa especial de actividades que incluyan a las diferentes zonas donde se encuentra la CER.
  3. Crear un espacio de formación y encuentro dos veces al año si fuera posible, para mantener los lazos fraternos y una mayor comunicación. Y a su vez se pueda hacer una revisión conjunta de nuestras respuestas y desafíos, que orienten a un mejor acompañamiento.
  4. Enviar subsidios e informaciones, que competen al campo de la formación.
  5. Coordinar un apostolado conjunto entre congregaciones afines a la misión.
  6. Propiciar mayor participación y presencia de los jóvenes religiosos especialmente de las congregaciones masculinas.
  7. Organizar un encuentro nacional, en cual se priorice la formación y la revitalización de nuestra vida consagrada, que tenga espacios para compartir experiencias y dar a conocer las líneas de acción en la misión y los diferentes carismas de la V. R. existentes en el Ecuador.