Taller Discernimiento

Roberto Duarte, svd

 

1. Iniciamos con un trabajo de expresión corporal

1 Tes 5, 19 - 22

  • Preparar bien la decisión, saber lo que quiero y hacerlo: conocer, valorar y comprometerse.
  • Saber lo que Dios quiere de mi, requiere: abrir puertas de fe, valor, sabiduría y libertad.
  • Supuesto que en todo y sobre todo queremos hacer la voluntad de Dios, el discernimiento versa sobre qué mediaciones o caminos están más de acuerdo con lo que Dios quiere.

 

2. Presupuestos:

El talante comunitario – eclesial (calidad de comunidad) y el amor fraterno que desea y hace lo posible para que cada uno respondamos mejor al seguimiento de Jesús, es el mejor ambiente para trabajar la disponibilidad.

  • Las intuiciones, el sentimiento, la inteligencia y el realismo deben conjugarse, pues Dios habla al conjunto de la persona.
  • El criterio último y definitivo para saber si algo es voluntad de Dios es que la decisión tomada redunde en beneficio de la comunidad eclesial y de los más necesitados.
  • Es importante saber cómo en las decisiones y en las pequeñas opciones que vamos tomando en lo cotidiano , se va clarificando la voluntad de Dios en cuestiones más totalizantes.

 

3. Condiciones de posibilidad del discernimiento: (Ignacio)

Canción: La vida reclama

 

3.1. Quitarse las afecciones desordenadas: Purificarnos de egoísmos, apegos desordenados, intereses y falta de dominio que nos hacen vivir centrados en nosotros mismos, en nuestras instituciones, distraídos, olvidando las causas de Dios y de las miradas que reclaman compasión liberadora.

 

3.2. Cambio de lugar: Un amor auténtico y la verdadera entrega están al servicio de los más necesitados. Situarnos desde el pobre experiencialmente. Debemos pasar de la opacidad y tonos grises de las estructuras injustas que no recogen la fe en la utopia de un mundo nuevo… al ámbito de esperanza y amor solidario.

Desplazamiento: Desierto- Frontera y Periferia (DFP)

Frontera: son las orillas donde la vida se deteriora y acaba o donde nace y se renueva.

Marcan el dentro y el afuera, la inclusión y la exclusión, el cuidado de la creación y bla destrucción ecológica.

Acercarse a las fronteras, hacia la carencia, no solo es emigrar hacia la negatividad, sino también hacia posibilidades nuevas de vida justa y plena para todas y todos.

Alli descubrimos nuevas formas de vida…hay fracaso pero también fecundidad.

Las fronteras sugieren no saber, búsqueda, gestación, silencio, interioridad, lodazales, intuiciones de vida nueva, acoger heridas…

El centro en cambio sugiere: visibilidad, institución, seguridad, amplitud de plazas y carreteras, seducción, ruido. Muestra la falsedad de las propuestas, es injusto..

 

3.2. La vida alimentada en la oración

La oración reaviva lo que en nosotros hay de confianza, gratuidad, entrega a los DFP. Purifica nuestro corazón y nos empuja a la entrega desinteresada y liberadora. Contemplamos.

 

3.3. El Encuentro con Dios: Dos mediaciones: la realidad personal y su entorno y la autorevelación de Dios. Ambos caminan inseparablemente unidos. Las bienaventuranzas , son horizonte y motor de la Humanidad nueva. La sabiduría del Evangelio actúa como levadura en medio de la masa y transforma nuestras realidades personales, sociales, eclesiales..que a veces nos desbordan.

 

3.4. La persona de Jesucristo: Es la revelación plena de Dios. Asume todo lo humano y encarna el modelo de persona capaz de vencer la misma muerte.

Hacer, vivir, situarse y comprometerse como lo hizo Jesús es el camino para que nosotros podamos encontrarnos con Dios y Dios pase liberadoramente por nuestro mundo: Homo serviens : Flp 2, 6 - 8

 

No todo lo que existe es compatible con la vivencia de la fe, como cristianas y cristianos leemos y valoramos la realidad y nos sentimos interrogados por todo lo que existe.

La fe nos ayuda a analizar la realidad, a ordenar los valores y a potenciar opciones evangélicas.

Reconocemos el hilo conductor de ésta historia de salvación? Reconociéndola, podemos tomar opciones personales y comunitarias?

A la hora de tomar decisiones tenemos presente al Pueblo de Dios ( sentir con la Iglesia), apostamos por la comunión y valoramos las mediaciones comunitarias significativas e interpeladoras, las que anuncian mejor la Buena Noticia a los pobres:

 

“VR: recupera tu capacidad de desafiarnos; reafirma tu identidad profética; se para nosotros el signo que necesitamos, el aguijón que nos impide adormecernos y nos recuerda esos valores evangélicos que son nuestros, de todos, pero que tú has hecho profesión de cultivar exageradamente para estimular nuestra memoria: la fraternidad, la disponibilidad para servir gratuitamente, la capacidad de reconocer a Dios en todo lo humano y de señalarlo con tu manera de vivir.

Si tú misma ya no eres un desafío, si no sirves de memoria provocativa, no nos sirves para nada, aunque continúes haciendo muchas cosas. Entonces, no nos interesas”.

 

 

Preguntas para el trabajo en grupos:

  1. Compartimos lo que en nuestras comunidades hoy, desde el carisma propio son mediaciones privilegiadas para anunciar la Buena Nueva.
  2. ¿Estamos dando pasos misioneros hacia el desierto, las periferias y las fronteras?
  3. ¿Cuáles concretamente?
  4. Es el discernimiento una actitud normal en nuestras comunidades? Si así no lo fuera, qué proponemos para generar y vivir procesos de discernimiento evangélico para una VR en verdad profética?

 

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