SEA GRANDE O PEQUEÑA, TODA MINA CONTAMINA

Una delegación del Frente de Mujeres Defensoras de la Pachamama participará este sábado en la Asamblea Ampliada de Delegados de la Coordinadora Nacional por la Defensa de la Vida y la Soberanía (CNDVS), convocada para analizar la situación actual del conflicto minero y planificar acciones conjuntas de las organizaciones y comunidades afectadas por la minería que hacen parte de este espacio de coordinación.

Uno de los planteamientos que llevará el Frente de Mujeres es que la CNDVS debe ratificarse en la oposición radical a todo tipo de minería, en especial metálica, sea grande, mediana o de pequeña escala, nacionales o transnacionales, porque nuestra lucha no es sólo en contra de las compañías extranjeras y de gran escala, sino también en contra de esa llamada “pequeña minería” que igualmente está causando destrozos en nuestros ecosistemas, daños irreparables a la Pachamama, conflictos sociales en las comunidades, y graves afectaciones a la salud humana incluso para los propios trabajadores de la mina, únicamente por la ambición de la acumulación. Hay que tener presente que los “pequeños mineros” son responsables de la contaminación de enormes cuencas hidrográficas en nuestro país como en el caso de los ríos Tenguel, Gala, Chico y río Siete, que han sido envenenados por la explotación aurífera en Ponce Enríquez, o la cuenca del río Puyango contaminada con mercurio por los mineros de Zaruma y Portovelo.

El caso de Piedra Azul en la parroquia Molleturo, provincia del Azuay, es otro ejemplo de cómo esta  “pequeña minería” está afectando un ecosistema de vital importancia, ya que este es un sector de ceja de montaña cuyas quebradas y ríos van hacia las zonas de producción agrícola de la costa de las provincias de El Oro y Guayas, y que se encuentra dentro del bosque protector Mollepongo.

El 1 de junio del presente año, luego de múltiples dificultades, se logró realizar una inspección a la zona de Piedra Azul, donde se ha denunciado la presencia de mineros, sin que se pudiera encontrarlos, pues según versión de los moradores, extrañamente dejaron de laborar unos días antes.

Una verdadera “fiebre del oro” ha comenzado en Molleturo, en donde como gallinas andan los mineros raspando por todo lado, metiendo máquinas, haciendo vías sin ningún permiso, en fin, una locura por la ambición del dinero. Nos preguntamos si la acumulación es justificativo para dañar a nuestra Madre Tierra, y la respuesta es que no, ya que la mayoría de la producción de oro del mundo (85%) es para la joyería. Entonces entre el lujo superfluo y nuestro planeta no puede haber otra opción que nuestra Casa Común.

En las fotografías que adjuntamos se puede ver claramente los destrozos que están causando en Piedra Azul estos llamados “pequeños mineros”, que a veces incluso aparecen como “artesanales”, sin que los Ministerios de Ambiente y Minería hagan nada al respecto pues su excusa es que “no hay nadie trabajando”, aunque los daños están a la vista, lo que pasa es que no hay voluntad política de parte del Estado y el gobierno para actuar en contra de estos mineros. Y si no pueden poner orden ni a los pequeños, peor a los grandes que pisan y repisan constituciones, mandatos constituyentes, tratados internacionales, leyes, reglamentos, como les viene en gana.

Por lo tanto nuestra posición como mujeres afectadas por la esta nefasta actividad extractiva, y en defensa de la Pachamama es “ECUADOR LIBRE DE MINERÍA”.

 



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COMISION DE COMUNICACIÓN DELFRENTE DE MUJERES DEFENSORAS DE LA PACHAMAMA