MENSAJE DE LA CONFERENCIA DE RELIGIOSOS DE HONDURAS

“Los nuevos cielos y nueva tierra que voy a crear durarán para siempre…” (Is 66,22)

 

 

Como Conferencia de Religiosos/as de Honduras-CONFEREH, desde nuestra fe en Jesucristo y su Buena Noticia del Reino de Dios, desde nuestra opción por acompañar el sentir y caminar del Pueblo pobre y peregrino en esta historia de Honduras; y ante el agravamiento de la crisis política, económica y social, provocada por el quebrantamiento del orden constitucional del 28 de junio (golpe de estado):

Nos preocupa especialmente:

- La situación de un pueblo y familias divididas y enfrentadas por  intereses y posturas políticas e ideológicas polarizadas.

- La intranquilidad, zozobra, temor, confusión e inseguridad que vive la población en general en estos momentos.

- El aumento del empobrecimiento de muchas familias hondureñas, que profundiza la inequidad e injusticia histórica en el país.

- La paralización de muchas actividades que contribuyen con el desarrollo del país, sobre todo la educación escolar y universitaria.

Rechazamos:

- La ruptura del orden constitucional y la limitación de las garantías constitucionales a la población.

- Cualquier expresión de violencia, y la represión al sector de la población que no acepta y protesta por lo sucedido el 28 de junio.

- El control y la manipulación de la información por parte de algunos medios de comunicación, violando el derecho a tener información objetiva y veraz.

- La represión hecha a algunos medios de comunicación social alternativos.

- Cualquier amenaza de injerencia de otras naciones.

- La utilización y presión de la población trabajadora para fines e intereses políticos partidarios o de grupo.

Proponemos y acompañamos:

- Los esfuerzos que recuperen el ambiente de confianza, justicia y paz en la población, que favorezcan a la serenidad y la reconciliación entre las familias.

- Un verdadero diálogo entre los distintos sectores y organizaciones de la sociedad, donde se deje a un lado las posiciones apasionadas y de confrontación política e ideológica, que construya consensos de beneficio especialmente a las mayorías pobres, y haga posible una pronta solución del conflicto.

- A los medios de comunicación social que presenten la verdad de los hechos a la población en general.

- A la población en el fortalecimiento del sentido crítico y discernimiento para buscar nuevos caminos que favorezcan el bien común.

Llamamos a la población en general a confiar en el Señor, a mantener la esperanza y el compromiso en la construcción del Reino de Dios de justicia, de libertad y de paz. Nos unimos a todas las personas y organizaciones que hacen esfuerzos por restituir una democracia que garantice la equidad, la participación y el bienestar de todos y todas en  Honduras. Que María de Suyapa, que supo leer proféticamente la historia de su pueblo, interceda por cada uno y una que vive en este suelo.


 Tegucigalpa, M. D. C., 9 de Julio de 2009