Quito, 23 de abril, 2016

 

¡ÁNIMO, NO TEMAS!, ¡YO ESTOY CONTIGO!

 

Queridos/as Hermanos/as,

Empiezo a escribir esta carta exactamente al minuto cuando se cumple una semana del terremoto que sacudió nuestro país, el pasado sábado 16 de abril. Mi intención es resumir lo que hemos acordado durante la reunión de esta mañana en la CER, sin embargo la tarea me está resultando complicada pues, no encuentro las palabras adecuadas y emergen dentro de mí un cúmulo de sentimientos. ¿Asamblea? ¿Junta de organización? ¿Convivencia? ¿Celebración? Tal vez la mejor descripción podría ser "encuentro de fe y esperanza". Fuimos llegando más de 90 religiosas y religiosos para decir que nuestras Congregaciones firmaban "presente"¼ que "estamos con nuestros hermanos hermanos/as en sus sufrimientos"¼ pero también para testimoniar - más que con discursos, con el brillo de nuestros ojos y a través de acciones concretas de solidaridad - que Dios Misericordioso está ahí junto a los damnificados levantando escombros, consolando lágrimas y gritando que el amor tiene la última palabra. Nos convocaba el objetivo de buscar dónde colocar nuestras "dos moneditas" dando desde nuestra pobreza.

La Hna. Nardi ha preparado y enviado las Actas (cfr. Anexos), quisiera solamente resaltar algunos puntos en forma de itinerario de acción. Las oraciones que cada uno de ustedes escribió las hemos colocado sobre el altar de la capilla de la CER. Tampoco reportamos aquí lo que ya se ha hecho; como los contactos con varias comunidades presentes en los lugares afectados, correos a los obispos, información a través de medios de comunicación local y extranjera, mensaje a los miembros de la CER, el módulo para la oración y profundización preparado por nuestro Equipo de Reflexión Teológica.

  1. Principios: motivados por una opción evangélica profética, queremos trabajar unidos como VC (religiosos/as y formandos/as), en colaboración con la Iglesia Local, Cáritas e instituciones civiles.
  2. Establecer una comisión que coordine las varias iniciativas (quedó conformada y en los próximos días informarán el avance de su trabajo).
  3. Que la sede central de la CER sirva como oficina de referencia para recoger y enviar información. De manera especial mantener contacto con las CER regionales de las diócesis y vicariatos más afectados. Realizar un "mapeo" y diagnóstico.
  4. Organizar Equipos Intercongregacionales de Religiosas/os voluntarios/as para ir a los lugares más necesitados y estar con la gente, para un acompañamiento espiritual psicológico y organizativo... Los lugares y modalidades tendrán que prepararse y decidirse. Se enviará una ficha para anotar a las personas y la disponibilidad de tiempo, servicios y recursos (varias Congregaciones han manifestado su apoyo y esperamos muchas otras puedan hacerlo). Nos preocupa en particular la presencia constante cuando ya la "emergencia" haya pasado. Restablecer la vida productiva de las personas para que se valgan por ellas mismas.
  5. Ofrecer apoyo psico-espiritual a las Religiosas/os que necesitan procesar el cansancio o las heridas internas recibidas durante esta experiencia estresante. Se informará cuando tengamos a disposición algunos talleres-retiros con especialistas.
  6. Para quienes puedan colaborar a la construcción de casas sencillas para las familias, les sugerimos dirigirse al proyecto "Hogar de Cristo" de los Jesuitas y también al proyecto de los Franciscanos (Cfr. Anexos).
  7. Para llevar adelante estas acciones y eventualmente algunas ayudas puntuales a las familias mayormente necesitadas, requerimos su colaboración o de amigos que deseen enviarnos sus donativos. La cuenta corriente de la CER está a su disposición: ayúdenos para ayudar.

No puedo concluir sin hacer memoria de las Hermanas fallecidas y de las que se encuentran gravemente heridas. El dolor de las personas que han perdido algún ser querido (o la familia entera) y han visto sus bienes materiales desplomarse en un instante. Pienso en todas las Congregaciones que nos han contado verbalmente sus preocupaciones y las que han tenido la gentileza de escribirnos, nos duele conocer todos los daños que han recibido en sus obras apostólicas; no obstante, nos anima toda su valentía y entereza para continuar siendo expresión de la Misericordia infinita de Dios, que no sucumbe ante ninguna adversidad.

Para todas y todos un abrazo lleno de cariño. Desde la CER les pedimos que nos recuerden en la oración. Alguien ha dicho: "no podemos seguir siendo lo mismo"¼ paradójicamente estas experiencias sacan lo mejor de uno mismo y nos impulsan a "salir a prisa al encuentro de la vida", a un despertar nuestro sentido profético, creatividad y audacia al servicio de los más pobres de nuestro pueblo. Ser lo que verdaderamente somos: VIDA CONSAGRADA = VIDA DONADA.

 

P. Rafael González Ponce, mccj

PRESIDENTE NACIONAL CER

 

Hna. Nardi Torres Marín, hdlc

SECRETARIA EJECUTIVA

 


DESCARGAR:

 

Acuerdos CER frente al terremoto ppt

 

Acuerdos CER frente al terremoto doc

 

Después de la asamblea  de CER frente al terremoto

 

Ficha de inscripción de religiosos/as para la zona afectada terremoto

 

Proyecto: Hogar de Cristo

 

Proyecto de los Franciscanos