Nueva Directiva de la CEE

Del 2 al 6 de mayo, en la Segunda Semana de Pascua, como es nuestra tradición, nos hemos reunido en Quito los miembros de la Conferencia de Obispos del Ecuador. En este encuentro semestral hemos dado por concluido el Trienio de servicio pastoral 2008-2011. Así, en un ambiente de fraterna participación, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana ha evaluado su función de intercambiar experiencias pastorales y concretar acciones comunes entre las diferentes diócesis. Al mismo tiempo, la Conferencia ha elegido a sus autoridades para el próximo Trienio, conforme a lo establecido en sus Estatutos.

Los Obispos han valorado positivamente la gestión de la anterior directiva y de las comisiones; las han renovado con nuevos integrantes, en la medida necesaria. La nueva Directiva ha quedado constituida de la siguiente manera:

- Presidente: Monseñor Antonio Arregui Yarza, Arzobispo de Guayaquil.

- Vicepresidente: Monseñor Luis Cabrera Herrera, OFM., Arzobispo de Cuenca.

- Secretario: Monseñor Ángel Polivio Sánchez Loaiza, Obispo de Guaranda y Delegado Pontificio para el Vicariato Apostólico de Sucumbíos.

Esta nueva Presidencia y las diversas Comisiones Episcopales elegidas, en comunión de fe con los demás Obispos del Ecuador, han confirmado su compromiso de servicio al Pueblo de Dios, que peregrina en nuestra tierra ecuatoriana, fieles al Evangelio de Jesús y siempre atentos a las necesidades de su Iglesia.

En el horizonte de una nueva etapa, la Asamblea Plenaria ha revisado el trabajo pastoral del trienio que concluye, constatando el compromiso pastoral, la amplitud de las tareas desarrolladas y la vida rica e intensa que se manifiesta en las diversas áreas pastorales.

Sin embargo, el mundo complejo y cambiante que vivimos es para la Iglesia un auténtico desafío que nos exige mantenernos en permanente estado de conversión y de renovación, discípulos y misioneros del Señor Jesús. De su mano tratamos de buscar nuevos caminos de escucha y de servicio, a la luz de la Palabra.

Pedimos a Jesucristo que lleve adelante a su pueblo y nos sostenga e ilumine en este esfuerzo de fidelidad y de compromiso por construir una Iglesia presente en medio del mundo, cercana al dolor de los pobres, fermento de fe y de esperanza para todos.

También le pedimos en esta hora tan importante para el futuro del país, que ilumine la conciencia de todos los ciudadanos para que, en el fiel cumplimiento de sus obligaciones familiares, sociales y políticas, busquen siempre la justicia, la libertad y el bien común.

A todos los hombres y mujeres de buena voluntad, junto con nosotros, ponemos en las manos de la Santísima Virgen María, bajo cuyo amparo nos acogemos.

Quito, mayo 5 del 2011

 

SECRETARÍA GENERAL DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL