VIDA RELIGIOSA
Congreso de la CER Manabí

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¿Qué nos dice y qué decimos?... sobre la corrupción

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Solidaridad con las Misioneras Combonianas

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Fraternidad Misionera Verbum Dei

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Reunión de presidentes/as regionales

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LITURGIA
Vivir perdonando (17 septimbre 2017)

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Está entre nosotros (10 septiembre 2017)

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Aprender a perder (3 septiembre 2017)

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Mujer, ¡qué grande es tu fe! (20 agosto 2017)

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En medio de la crisis (13 agosto 2017)

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GENERALES
Cuestionario para el Sínodo de jóvenes

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6º Boletín de prensa de Caritas Ecuador

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Divulguemos la Encíclica Laudato Si

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Cambio climático: 12 claves de la cumbre de París

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Jornadas nacionales de Pastoral Social

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NOTICER
Encuentro de AFICER 2017

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Psicodrama aplicado a situaciones de crisis y recuperación emocional

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Solidaridad con Perú

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Taller sobre Trata de personas

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Encuentros y celebraciones (2 febrero 2017)

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AVISOS
Invitación a Retiro con el P. Luke Rodrigues sobre ecología

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Anudando (Espacio de Formación Integral de las Mujeres)

Talleres del Centro Bíblico Verbo Divino

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Las siete palabras de Cristo en la cruz

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Seminario sobre logoterapia en el tratamiento de adicciones

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ECLESIAL
Abrirse a la posibilidad de perdonar

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Ordenación episcopal  de Mons. Adalberto Jiménez

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Responder a los refugiados y migrantes

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Obispos del Ecuador ante la realidad del país

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Mons. Adalberto Jiménez, obispo de Aguarico

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VIDA RELIGIOSA ECUATORIANA (1954-2004)

(50 Años CER)

 

Memoria de la vida, dar gracias a Dios y mirar más allá. Es decir agradecer a Dios tanta salvación experimentada, sobre todo durante estos 50 Años, sentir acrecentada la gracia de la fidelidad de Dios, obra del Espíritu Santo, que nos impulsa a vivir en esperanza creadora.

Evocar situaciones y hechos significantes por su hondura y sello, situarnos en ellos reconociendo gracia y pecado, fragilidad y virtud, sentirnos sencillamente invitados a continuar y recrear[1]. Continuar porque es indicio de sanidad para toda comunidad o agrupación humana y recrear pues en ello le va la vida.

Lo que se cuenta ha sucedido, tiene fechas, y rostros. Se dice a modo de narración sapiencial que saca lo viejo y lo nuevo del tesoro recibido y cultivado, y así dispone a leer e interpretar en la fe nuestra historia.

 

 

Etapas de los 50 Años.

 

1ª 1954 - 1965:  “Semilla de Comunión”.

La Conferencia está en sus comienzos, es más estatutaria, se reúne para renovar la directiva y asuntos litúrgicos o más disciplinares. Con todo representa a la VR. Es la Semilla de comunión que dará sus frutos posteriormente[2].

Cada Congregación camina desde su propia perspectiva. Éste es el contexto eclesial previo al Concilio y común para toda la Iglesia.

El estilo de VR en espiritualidad y misión tiene mucha similitud en todos los Institutos. Incluso las obras están en función de las solicitudes de los Señores Obispos y de las necesidades, sobre todo educativas del país[3].

 

2ª 1965 -1984:  “Profecía de Iglesia y de Vida Religiosa”.

Efervescencia y crisis. La VR con una gran vitalidad. Cada Congregación está afanada en su propia renovación al ritmo del Concilio[4] .

Hay Institutos que no caminan al ritmo de la renovación Conciliar y de la Conferencia de Medellín, pero no es notorio a nivel de Conferencia Religiosa pues ésta aún no tiene el influjo de la siguiente época.

En este tiempo la CLAR  aparece con vigor y profecía que se manifiesta en el aporte unitario a la Conferencia de Puebla[5], que viene a ser la identidad de la Vida Religiosa de América Latina. Ese vigor es el que llega también a nuestro país, de modo significativo en la celebración de los 30 años de la CER. Mucho de lo que se dirá a continuación corresponde a esta época profética y liberadora en consonancia con los Pastores e Iglesia de América latina y CELAM.

 

3ª 1984 - 2000:  “Consolidación de un estilo de VR”.

Se continúa con lo iniciado en la etapa anterior. La Conferencia se visibiliza como animación y coordinación, teniendo un influjo directo en la animación y en el proceso que sigue la VR. En esta época se hace comunión de quienes caminan en el mismo sentido bajo la animación de la CER. También se da el hecho de hermanas y hermanos, pertenecientes a diversas congregaciones, que abren caminos con entrega, sufrimiento y esperanza.

Es una realidad altamente significativa la floración de vocaciones y la consolidación de las mismas. Había precedido un largo espacio de crisis y ausencia vocacional.

 

4ª 2001.....:  “Refundación - Santidad - Humanización”.

Se perciben signos hacia una nueva etapa, a partir de las nuevas generaciones y nueva sensibilidad social, con rasgos de integración, globalización y encuentro[6]. “Pasión por Cristo, Pasión por la Humanidad” es el tema del Congreso Internacional convocado por la Unión de Superiores y Superioras Generales con el lema “El Amor de Cristo nos apremia...” (2 Cor 5, 14). Es un índice altamente significativo con perspectiva de futuro. Está  en la órbita de la santidad, la comunión y “remar mar adentro” de las dos cartas de Juan Pablo II hacia el tercer milenio, y en el “Camino de Emaús” de la CLAR y CER con el objetivo de “humanizar este mundo”, mensaje de la última Asamblea  CLAR 2003.

 

 

A tener en cuenta.

 

La VRE se ha movido en los signos de los tiempos y así ha dinamizado su identidad, que se ha hecho carne en el contexto socio-eclesial con el dinamismo interior del Espíritu y en fidelidad al Carisma.

 

La VRE camina al ritmo de la Iglesia y de la Sociedad.

Nuestra Iglesia asume y encarna el Concilio Vaticano II, las Conferencias Episcopales del continente, Medellín (1968) y Puebla (1979). Se define en las “Opciones pastorales” claridad, unidad de la Iglesia, mística evangelizadora y eclesial. Le siguen “Líneas Pastorales” y al “Encuentro con Jesucristo”.

 

En estrecha comunión con la CLAR. De la que recibe animación e influjo. Está muy presente en la vida ecuatoriana, lo que siente la CLAR  a través de sus asambleas, reflexión y publicaciones, cursos y personas significativas de la VR de AL. Los proyectos: Palabra-Vida, Memoria histórica de la mujer, Por el Camino de Emaús.

 

Con el dinamismo proveniente del Vaticano II y de Medellín. Fue crecimiento de humanidad y de fe. Ha sido positivo en planteamiento, crisis y fidelidades, incluyendo la crisis vocacional y las salidas de muchos religiosos. En general no se estaba preparados para ese momento crucial, pero la VR salió fortalecida con mayores convicciones personalizadas e institucionales.

 

La capacidad de revertir la situación que parecía incuestionable y dar lugar a novedad y fecundidad.  Precisamente por dejarse llevar del Espíritu y de su libertad, y por haber creído en el proyecto humanitario de Dios y de su Reino, por creer y confiar en las personas.

 

La progresiva claridad de la VR en su Identidad como Vida Consagrada y de cada Instituto en lo peculiar del propio carisma, fruto del proceso, ya indicado. Así quienes trabajaban directamente en pastoral fueron definiéndose como “religiosos/as” no tanto como “agentes de pastoral”, es decir realizando el servicio pastoral, en medio del pueblo, fraternalmente, sin protagonismo, atendiendo a la peculiar manera de santidad y de evangelización como religiosos. Igualmente la búsqueda del modo peculiar de ejercer el ministerio sacerdotal de los religiosos, atendiendo a una perspectiva más profética como es el servicio de espiritualidad, de animación de la fe y de la Palabra, ministerio de reconciliación y de misiones[7].

 

 

Claves significativas.

 

Describiremos algunas “claves significativas” generadoras de vida y dinamismo.

 

1. La presencia fiel.

La presencia fiel y cotidiana de tantas hermanas y hermanos en la vida religiosa, durante este tiempo, constituye sin duda alguna  el mayor signo de vida, por lo que tiene de generosidad plasmada en el día a día, y en situaciones tan densas y tornadizas como han sido estos años. Fidelidad a Dios que nos ha consagrado, y con acentos hasta de martirio. Se ha sufrido mucho. Santidad y praxis desde lo cotidiano, hacia el proyecto de Dios y de humanización.

En este tiempo fue beatificada Mercedes de Jesús Molina y canonizado Santo Hermano Miguel. Estímulo y llamada a la santidad de la VR.

A partir  de la década de los 70 la Palabra de Dios acaparó la atención de la VR, ocupó un lugar central, fue centro de referencia, de estudio, sobre todo de vida y oración, con mirada detenida en la persona y en la praxis de Jesús. Ilumina permanentemente los caminos de recreación y refundación.

Ha crecido y se ha fortalecido la conciencia y las relaciones de fraternidad entre los miembros de la comunidad y con el pueblo. Se extiende a la propia familia religiosa y con la humanidad. Relaciones de calidez, servicio, fiesta, perdón y compasión, en fe y  ayuda mutua.

Hoy requerimos convicciones profundas, santidad y calidad de vida en el Espíritu.

 

2. Servicio al pueblo ecuatoriano.

La VR ha estado junto al pueblo en pastoral, educación, salud y espiritualidad, también a través de librerías, publicaciones, y presencia en los medios de comunicación social.

Educación a través de escuelas, colegios, y universidades[8]. Por los años 70 se hace un esfuerzo por la concientización del pueblo en valores y por la educación formal liberadora y personalizada[9]. Muy unido a la educación ha estado la “Opción por los Jóvenes” expresada en grupos juveniles. Cabe mencionar los muchos encuentro de religiosas y religiosos educadores para reflexionar sobre su identidad religiosa, tarea a seguir incrementando.

Salud: Dispensarios, hospitales, atención a ancianos, enfermos mentales pastoral de la salud. Realidad que habla de la presencia del Señor en el pueblo. Siendo Sacramento múltiple del Señor compasivo, ternura y liberador.

Espiritualidad: Casas de retiro (servicio de espiritualidad), como acogida a quienes tienen sed de Dios y le buscan, incluido el clero y la vida religiosa. La misión de espiritualidad en la que va creciendo el número sobre todo de religiosas que acompañan el sentido de Dios y dirigen retiros espirituales.

En ocasiones el servicio ofrecido al pueblo ha quedado cuestionado por la calidad y el influjo transformador que debiera tener en la sociedad, bien sea por las dificultades inherentes al mismo proceso social, como es el caso del sistema educativo o porque no es fácil mantener la tónica de aporte transformador.

 

3. Gesta misionera.

La tarea evangelizadora y apostólica. Las comunidades religiosas entregadas a la Pastoral por todo el país, en el campo y en los barrios. Presencia evangelizadora, testimonial y capilar, sobre todo de la vida religiosa femenina.

La misión de Implantación de la Iglesia a través de los Vicariatos Apostólicos[10] confiados a Congregaciones Religiosas: Oriente, Esmeraldas, Galápagos. La evangelización entre los Indígenas Shuar, Huaorani, Quichuas de Oriente y Sierra y otras “Minorías indígenas” con la presencia y colaboración significativa de congregaciones femeninas. La Pastoral Indígena en el Oriente y colaborando en la Sierra y la Pastoral Afroecuatoriana [11].

Esta gesta misionera que permanece hasta el día de hoy, se fue traduciendo progresivamente en inculturación con lo que lleva de encarnación en estos pueblos, sensibilidad y amor  por ellos, conocer su cultura y su lengua. Han sido capaces de investigar y  publicar, desde el motivo evangelizador, las culturas de nuestros pueblos indígenas, lo que constituye patrimonio cultural del País[12]. Algunos llegaron a vivir a su estilo entre los Shuar y Huaorani, tal es el caso de Mons. Alejandro Labaka y Hermana Inés Arango mártires y profetas de la inculturación del Evangelio.

Es complementario el servicio de Animación Misionera en nuestra Iglesia realizada por los Misioneros Combonianos y del Verbo Divino, colaborando con Obras Misionales Pontificias.

Fruto de madurez en esta Iglesia es el aporte significativo de la VR a la misión fuera del país y “Ad Gentes”.

Es justo mencionar el esfuerzo llevado a cabo por la VR de inculturar  el Evangelio, la Iglesia y los Carismas en la realidad del país con sus pueblos y culturas, tarea pendiente. A esto se le añade el desafío creciente de las migraciones, y de la pluralidad de creencias y religiones.

 

4. Sentido de Iglesia.

Es preciso mencionar el sentido de Iglesia y de comunión con ella que ha dominado en toda la VR, precisamente como uno de sus pilares y convicciones esenciales a su ser.

Sentido de Iglesia y comunión en la Iglesia y con los pastores. Sentido de  pertenencia a la Iglesia y más aún, hacerla surgir, como hemos visto, por la “Implantación de la Iglesia” en las Prefecturas y Vicariatos encomendados a la VR. Colaboración en Proyectos Pastorales y de Catequesis en las Diócesis. Presencia capilar en suburbios de las ciudades y en el campo.

Las obras dicen de la cooperación activa y comunión con los Pastores. A veces con dificultades por ejemplo la no ubicación de algunos servicios, de algunos centros educativos, en la Planificación Pastoral; en momentos como el Proyecto Palabra-Vida; o en situaciones sociales delicadas o conflictivas en el País. Algunas dificultades se han debido a nuestra fragilidad y pecado, otras han surgido a causa de la dimensión carismática de la VR y que se hace dolor para las dos partes. Y por tanto han sido llamada a la conversión, a la fidelidad, a la cruz . Comunión en obediencia y diálogo como ha sido patente en la pastoral y servicios a la Iglesias Particulares y a través de la Comisión Mixta de CEE y CER. Se purificó la comunión por la obediencia y la fe, no sin dolor.

 

5. La Opción por los Pobres.

Esencia del Ser Eclesial y de la Vida Religiosa, es el sentido del pobre, la compasión y la solidaridad con él, además esencia del Evangelio y del Seguimiento de Jesús. Tiene que ver con la “Misión”. En la tradición de la Iglesia se lo llama el “sentido del pobre”, inherente a la fidelidad al Evangelio y a la santidad.

Situarse en lo marginal de la geografía, de los pueblos y grupos humanos, fue un don del Espíritu y elemento transformador en la vida y misión de aquellos hermanos y hermanas que se insertaron en medio de los pobres[13].

La opción por los pobres, nacida de un don y una opción de fe llevó a impregnar progresivamente toda la vida y acción pastoral de la VR, desde las actividades acostumbradas, pero con nueva actitud. El trabajo realizado con la mujer, de modo especial con mujeres marginadas y niños de la calle. Acciones concretas de solidaridad con indígenas y situaciones emergente.

En los últimos años se ha dado una sensibilidad a estar con los excluidos[14]. En esta década se reaviva la Comisión de defensa e integridad de la vida, organiza un boletín, jornadas de formación en Justicia y Paz. Manifestaciones de apoyo y defensa de las causas justas del pueblo. En ocasiones con críticas también al interior de la VR.

 

Los pobres, a partir de la dura realidad del pueblo, han sido una clave de la espiritualidad y vitalidad misionera de la  VR.  Fermento de espiritualidad y recreación del propio carisma, porque ha ofrecido la buena tierra para la siembra y la transparencia del Evangelio. También aquí se dio, en ocasiones, el creerse algo, la tentación de andar en el “único” camino, e incluso de “poder” espiritual, carismático. Riesgo, por otro lado normal,  de toda institución y de quienes abren caminos. Llamada a vivir en humildad y pobreza el estar con los pobres y en primer lugar a vivirlo personal y comunitariamente.

Fue surgiendo una pregunta cuya respuesta aún espera: ¿Cómo llegar y estar con los más pobres? Con los que no han entrado en las obras y misiones de religiosos/as. Implica gratuidad, no tener pretensiones, sencillamente amar sin esperar transformaciones, ser signo del Reino y de la bondad de Dios.

 

Por este tiempo se vuelve a los Fundadores y Fundadoras, como dinamismo recreador del Carisma y de la vida entre los pobres. Se vio como necesidad, acudir a ellos, ver su profetismo y su santidad, pues ellos lo hicieron juntamente con los pobres. Aquí se recreó el carisma y luego se amplió a toda la VR del país a través de una semana nacional. Así la VR iba tomando raíces consistentes, en el Evangelio, en los Fundadores y Fundadoras y en los pobres.

 

6. Presencia determinante de la Mujer Religiosa.

La mujer religiosa ha estado presente en la vida del país y en cabeza del proceso refundador de la VR. Ha dado rostro a la fidelidad y al riesgo en emprender caminos con el pueblo, en la evangelización, en el servicio abnegado y entregado por toda marginalidad. El nuevo rostro de la VRE se debe a la VR Femenina, sin ella no puede explicarse la actual configuración. Pues en efecto son “Presencia de Jesús” como dijo Juan Pablo II de Mercedes de Jesús Molina en la homilía de su beatificación: Mercedes “Es Jesús”. Lo son con realismo y sacramentalidad por el amor y la compasión, el servicio en la educación y la salud,  en la evangelización e inculturación hasta el último rincón, en una palabra “evangelio”.

La dirección de la CER permanece en manos de Hermanas Religiosas desde 1987[15].

A raíz del “Proyecto Mujer”, Marzo de  1996,  Seminario sobre la Mujer, organizado por la CLAR en Guatemala, se vive en Ecuador una intensificación  de la conciencia de la Identidad femenina. En este camino procesual se pueden señalar tres etapas: 1) Servicio a las jóvenes en escuelas y orfanatos. 2) Trabajo con la mujer en nueva conciencia de su dignidad, liberación y valores. 3) Conciencia del propio ser de “mujer” y “consagrada”, aquí se va en busca de identidad y especificidad de la VRFemenina con el “Proyecto de la recuperación de la memoria histórica de la mujer consagrada” coordinado por la CLAR.

Estas tres etapas se integran y expresan el ser de la mujer consagrada en misión junto a las mujeres por la configuración de una Sociedad e Iglesia nuevas, en reciprocidad con el varón. Es afirmación de Identidad de la mujer religiosa e intensificación  de la conciencia femenina. Tiene transcendencia en la vida y misión de la VR femenina. Junto a las mujeres del país son signo y alternativa de la nueva época de la humanidad. Está en juego una visión total de la vida desde la dimensión femenina.

 

7. Caminar abriendo horizontes. Por la fuerza del Espíritu y con abierto talante humano. A veces estos caminos han sido abiertos por grupos y personas que los revierten en luz y camino para todos[16]. Era vivir preguntándose por lo que ocurre en el entorno y por la situación de la VR, así se suscitaba la reflexión iluminada por la Palabra y el Carisma y salían las respuestas. Un modo sencillo desde la vida.

Aquí tuvo lugar la Formación Permanente abierta y los proyectos siempre renovados de la Formación Inicial en forma y contenidos, que han sido clave de este caminar y de la recreación de la VR. Estar al día, tener sensibilidad. Las Semanas Nacionales de VR  que trataban con sensibilidad y actualización lo que se requería para caminar con ilusión y dar respuestas. La organización de cursos en Quito y en provincias, sobre temas actuales, por ejemplo sobre la Refundación de la VR.

Otro tanto hay que decir de la Formación Permanente cuidada por muchas congregaciones para recrear el propio carisma y espiritualidad.

Estar permanentemente en camino ha traído alegrías, avances, sufrimientos y no siempre ha sido aceptado y comprendido. Siempre ha estado presente el modo  diverso de comprender y de vivir la vida religiosa, el modo fiel de ser Iglesia, la adecuada encarnación e inculturación en el pueblo.

En este sentido es patente en el proceso de las Comunidades Religiosas en medios populares. Los comienzos fueron duros, padecieron incomprensión y a veces oposición, pero resultó ser gracia y renovación para recrear el Carisma en fidelidad a lo que Dios inspiró al Fundador/a. Además cada año tenían que preguntarse por el modo de vivir el Carisma con el pueblo, pues de día en día, sobre todo en los últimos tiempos, percibían como cambiaba la situación social y la respuesta a la misma. Por tanto las hermanas y hermanos buscaban el modo de permanecer con el pueblo y recrear la espiritualidad. Precisamente porque bien saben de su identidad religiosa, por eso mismo surgen las preguntas y la mirada de fe, Y no siempre se encuentra de inmediato la respuesta adecuada. Ello lleva tensión, necesidad de pacificación desde la misión redentora y la pasión por la gente, pues además acecha el cansancio y el para qué.

Se nos impone recrear la identidad en su dimensión existencial cultivando a la vez la formación permanente que respondan a la nueva situación de esta sociedad y ayuden a dar sentido claro y gozoso a la vocación religiosa[17].

 

8. La Formación Inicial en permanente apertura.

Se ha tenido especial solicitud con la formación inicial. Su trayectoria es un ejemplo de intercongregacionalidad, en la que se ha incrementado la comunión y la apertura, saliendo fortalecida la identidad carismática de cada familia. Ha culminado en los INTER.

Al comienzo era lo tradicional con inquietud por los pobres en algún sector. Se dan pasos a la formación intercongregacional, pero aún marcados por el temor a que fuera pérdida de identidad y absorción por otros/as[18]. En 1981 tiene lugar un hecho significativo y de transcendecia posterior, el encuentro de Formadores que toman el compromiso de reunirse periódicamente y que permanece hasta el día de hoy[19]. De aquí surge la iniciativa de ir a los barrios para compartir con la gente y posteriormente algunas casas de formación se van trasladando a barrios populares, pues el pueblo es considerado educador y formador de la VR.

Todo esto y lo que seguirá, es posible porque en este tiempo se da un florecer vocacional, verdadera eclosión después de años de aridez extrema.

Como secuencia de lo anterior se siente un cambio en el espíritu y objetivos de la formación y de los formadores, secundado fuertemente por la juventud religiosa en formación[20]. Así se llega en 1987 a la elaboración del Proyecto de Formación CER. La organización de Formandos con sus reuniones. Y un sucederse de ampliación de la formación en conexión con experiencias,  creación de facultades y los INTER[21].

Hay que destacar la iniciativa de las comunidades religiosas femeninas del sur de Quito, que crearon un centro de formación para las junioras a partir de la inserción y del estilo de vida entre los pobres. Esta experiencia llevó a ampliar, a través de la CER, esta iniciativa a toda la vida religiosa, estableciendo diálogo con las universidades[22].

Actualmente existen tres facultades para la formación teológica, pastoral y religiosa[23], lo cual ha favorecido la calidad y especialización. Es una exigencia de camino hacia la comunión, la ayuda intercongregacional. Llamada a la integración y complementariedad.

El motor de tal vitalidad ha sido la necesidad y la conciencia de una formación acorde con la identidad de la vida religiosa en el espíritu profético y liberador de la Iglesia Latinoamericana . Fueron momentos de sufrimiento, tensiones en la institución y por tanto de gran fecundidad. Se da la conjunción del dinamismo propio de la formación y de los formadores, la reflexión y CER, las Asambleas y apoyo de Superiores/as Mayores.

La Formación tiene ante sí la tarea de cómo conectar  con la anterior tradición profética y cómo dar cauce a un estilo de VR alternativo de los religiosos y religiosas jóvenes. Cómo acompañar y posibilitar la recreación de la VR que viene también con ellos. Lo cual requiere apostar por el Espíritu.

 

9. En la prueba.

Sentir la prueba y la cruz es signo inequívoco de fidelidad. La prueba llega en el modo cómo se ha entendido las relaciones en la sociedad, en la Iglesia y al interior de la VR. Se han vivido momentos intensos cuando se abrían caminos pastorales y de inserción, al aplicar el Proyecto “Palabra-Vida”, y con ocasión de la intervención de la Santa Sede en la CLAR, que tuvo incidencia en la CER. Fueron momentos de sufrimiento, prueba, obediencia y conversión. Fortaleció en el Espíritu, ayudó a vivir en pobreza y humildad, pues percibir que si por un lado podían estar de por medio cuestiones de competencia, comunión y diálogo, por otro lado en también de parte de la VR, en algunos momentos, se dieron actitudes de suficiencia o poder.

Es una gracia hacia el futuro para emprender tareas y vivir fidelidades como pobres y humildes, pues tal es el don de la Vida Consagrada, seguir a Jesús servidor y no partícipe de poderes, dando la vida en redención por todos.

La prueba se manifestó en la crisis y salidas de la VR, tan notoria durante finales de los 60 y los años 70. Obedeció a la dificultad en situarse en la nueva percepción de humanismo y de libertad, dada en ese tiempo[24] . Crisis muy dolorosa y purificadora.

Hoy surge una pregunta: ¿Cómo vivir en humanidad desde la opción evangélica de la VR? Pues vivimos en “Tiempo Eje” en que se remodela el humanismo y la percepción de los valores. Se objetiva en la humanización de la vida y la sociedad dentro de la globalización. La identidad consagrada se traduce aquí en misión y tareas de humanidad.

 

10. Proyecto identificatorio de Vida Religiosa.

Progresivamente se llegó a elaborar un proyecto claro, atractivo y centrado de VR, con rostro propio, fruto de un madurado proceso en prueba y realizaciones espirituales y apostólicas. Sin duda con la impronta ecuatoriana de Mons. Leonidas Proaño y Mons. Pablo Muñoz Vega, que fueron luz y eje.

Nos encontramos en tiempo de transición y búsqueda, por lo mismo necesitados de mayor claridad y mayor cohesión en nuestro proyecto evangélico, espiritual y misionero. Ya se intuye en la Asamblea Dic. 1996 al tratar de fidelidad, comunión eclesial e inculturación. Opción por los pobres en la exclusión y la espiritualidad en situación de exilio como el Siervo de Yavé.

Hoy se requiere de nuevo paradigma, marcado por la praxis, por una cosmovisión totalitaria integradora, con el desafío hacia mayor humanidad y santidad. Por tanto se requiere de nuevas y adecuadas mediaciones.

Aquí tiene su ubicación la VR Joven, germen de novedad, marcada por el símbolo, lo vital, lo afectivo, autoestima y reafirmar valores. Requiere seguridad, sanar sus heridas y progresivamente lanzarse hacia lo nuevo en la medida que siente seguridad. Por ello necesita apoyo, acompañamiento, comunidad y crear la forma de ser religiosos. No vivieron lo que aquí contamos y es hermosa tradición, viven en su generación, lo de ahora. Debido al cambio de época la tarea no es fácil, como tampoco lo es para los adultos religiosos. Además solo consideran que el proyecto es suyo en la medida que se identifiquen con él, por colaborar activamente en su diseño y ser experiencia práctica.

Sigue el camino de Intercongregacionalidad creciente. Se está dando en la cooperación en formación, misiones esporádicas y en la atención a los refugiados en la Iglesia de Sucumbíos.

 

Para todos se nos impone vivir la humanización y el encuentro con lo distinto como expresión del Reino y de la fe en Dios, sabedores que Dios está presente, salva y transforma  toda situación, cualquiera que ésta sea. Además vivir aquí con alegría y desenfado el don de la vocación y de la misión.

 

11. Vida Religiosa Indígena y Afroecuatoriana.

En los años 90 surgieron estilos de vida religiosa indígena como Congregaciones nuevas de derecho diocesano, y aumento de vocaciones indígenas y afroecuatorianas, que a su vez han sentido la necesidad de encuentros para fortificarse en la identidad cultural y carismática. Estas nuevas Congregaciones Indígenas son indicio de vitalidad y necesidad de crear espacios propios dónde puedan desarrollarse en la propia matriz cultural[25]. Son un signo y fermento para el propio pueblo y para toda la VR por la Sencillez y coherencia. A la vez interroga la actitud y el grado de inculturación presente en las diversas Congregaciones religiosas en el país.

 

12. Servicio de la CER a la vida religiosa.

Avance en la organización de la CER, ha tomado complejidad debido a la animación y servicio a los religiosos/as. Esta tarea se hace visible en torno a 1984, con lo que le precedió. Antes, la animación venía de cada Congregación, a partir de este tiempo se hace comunión de VR en el país y con América Latina.

Se fue incrementando el servicio y la animación a través de las CER Regionales, Comisiones, Crimpo, VR Joven, Retiros, Cursos, Visitas.

En buena parte el estado positivo y en crecimiento de la VRE se debe a la animación y coordinación de la Junta Directiva y de la Conferencia a través de las Asambleas de Superiores/as Mayores.

De tiempo a tras viene la pregunta ¿cómo llegar a la base, es decir a los hermanos y hermanas? Esta pregunta ha estado permanentemente en la preocupación de la Junta directiva y de las Asambleas de Superiores Mayores. Es una pregunta real, además normal pues se la hace toda Institución.

No se trata tanto de llegar, cuanto de ayudar a vivir de fidelidad, orientar personas y situaciones, tocar el corazón. El Evangelio nos dice que el Reino y por tanto el trabajo por el mismo consiste en ser fermento, levadura, llegar capilarmente a través de orientación y espíritu que se hace fermento y así va llegando a los hermanos/a, más allá de estadísticas y presencias en reuniones. Baste pensar en cursos organizados por la CER que han tenido gran asistencia, incluso en personas y congregaciones que sólo participan en estos momentos y que esos encuentros fueron dinamismo orientador. Jesús hizo el Reino como siembra, levadura, grano de mostaza, luz sobre la mesa, voz en los caminos y en las calles.

 

La CER a través de sus diversas instancias ha acompañado prácticas y procesos, ha ayudado a desarrollar la capacidad de discernimiento e interpretación de la presencia del Espíritu y de los designios de Dios en la situación concreta. Esta misma tarea y misión debe ser desarrollada en esta nueva etapa como recreación, inspiración y esperanza.

 

 

En camino de humanización.

Concluyendo se perfila una tendencia, signo de los tiempos, de humanización global desde la santidad y la praxis humilde del seguimiento de Jesús. Hacia la humanidad, hacia los más pobres y excluidos, hacia la humanización de nuestra vida religiosa, hacia el encuentro con lo diverso. Humanización que viene de sentir y vivir, en directo y a la letra, el estilo de Jesús en el Evangelio. Humanización que se obra en nosotros como un regalo de tanto mirar y contemplar a Jesús Crucificado y su Amor, y en Él la santidad y la humanidad de la Santa Trinidad.

 

 

 

Para la reflexión.

Se ha contado algunos núcleos de la Historia de la VRE en estos 50 Años. Corresponde a la Asamblea, opinar, completar, y al hilo del ideal y de los apremios de hoy señalar lecciones de sabiduría y orientaciones de camino.

 

 

Santiago Ramírez, OFM Cap

 

 

 

San Francisco de Quito, 12 de Diciembre de 2003


[1] Existe una breve memoria histórica de 1969 a 1999. Además durante este año jubilar se escribirán relatos más complexivos y pormenorizados de estos “50 Años” de Vida Religiosa Ecuatoriana (VRE).

[2] 1953 marca el principio de las Conferencias en la Iglesia y en la Vida Religiosa. Conferencia de Obispos, Brasil 1953; 1955 se Constituye el CELAM en Río de Janeiro. 1954 la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos y Religiosas. La Confederación Latinoamérica de Religiosos  (CLAR) se crea en 1959 a petición del CELAM.

[3] El Cardenal de la Torre propone a los religiosos que cada comunidad se haga cargo de una escuela o colegio y si son sacerdotes, también de una parroquia. Si por un lado se solucionaban necesidades inmediatas por otro no se contribuyó a la identidad carismática.

[4] Perfectae Caritatis y Renovationis Causam, marcan las pautas para la renovación de la vida religiosa.

[5] La CLAR define la VR del Continente en las siguientes tendencias: Experiencia de Dios, Comunidad fraterna, Opción preferencial por los pobres, Inserción en la vida de la Iglesia particular (P 721-738). Ya en Medellín la CLAR estuvo invitada por el CELAM  a participar activamente aunque no tenía la organización, competencia y vigor que se generó con Medellín. En Medellín 13 Religiosos participaron con voz y voto dentyro de los 130 miembros, el 10% eran religiosos, y tuvieron la responsabilidad de elaborar el documento 12 “Religiosos”.

[6] La Refundación es un aporte de la Unión de Superiores Generales (USG) al Sínodo de Vida Consagrada 1994, y que ya fue usada en torno al Congreso Internacional 1993 “Carismas en la Iglesia para el mundo” La vida consagrada hoy. Roma, 22-27 Noviembre de 1993, refundar, abrirse a la creatividad a partir del espíritu e ideal primigenio e inspirador del Fundador/a.

[7] Ha sido una pregunta permanente para las comunidades insertas en medios populares. Las Ordenes y otros Institutos de varones se han preguntado sobre el estilo peculiar de ser sacerdotes en relación al modelo presbiteral descrito en Presbiterorum Ordinis e inspirándose en el estilo presbiteral de los confesores, los intinerantes y de quienes presidían de modo estable una comunidad.

[8] PUCE, UPS, La Universidad de Loja.

[9] A modo de jemplo,  el esfuerzo realizado por el Coelgio San Gabriel en Quito,  el Colegio de la Asunción en Guayaquil.

[10] Galápagos y Zamora confiados a la Orden Franciscana; Esmeraldas a la Congregación Comboniana; Nueva Loja a la Orden Carmelita; Orellana a la Orden Capuchina; Napo a la Congregación de los Josefinos; Puyo a la Orden Dominicana; Macas-Sucua a los Salesianos.

[11] La Pastoral Afroecuatoriana iniciativa y empeño de la Congregación Comboaniana.

[12] Las publicaciones de los Vicariatos de modo especial de Macas y Aguarico, éste último con su centro de investigación CICAME.

[13] Vida Religiosa con el Pueblo motivada por Medellín 1968 en toda AL con la mirada puesta en la situación de de pobreza e injusticia institucionalizada. Hasta este momento estaba más preocupada por su identidad hacia adentro. La CLAR en 1980 crea CRIMPO (Comunidades religiosas insertas en medios populares) sobre el estilo de vida religiosa ya consolidado entre los pobres. En Ecuador comenzó por los años 70, de forma muy sencilla, exigencia del compromiso pastoral liberador, de modo especial en la Iglesia de Riobamba. Allí se participa de la búsqueda de caminos y también de las primeras crisis sobre el modo tradicional de vida religiosa.

[14] Con el Pueblo y la Exclusión. Sensibilidad creciente en los últimos años. Podemos enumerar hechos significativos: La carta de la Junta Directiva de la CER en favor del “Levantamiento indígena” y su causa en 1990. Encuentros sobre la Realidad y alternativas para construir la Iglesia Indígena. Nov 91.  Nueva Evangelización y DD.HH. dic. 91, etc...

[15] La Presidencia de la CER es asumida por Hermana Clemencia de la Torre, de la Providencia, como Presidenta encargada en 1987, Hermana Cecilia Guarderas, Religiosa Mercedaria, 1991, Hermana Teresita Coello, Hermana del Buen Pastor,  1993, Dina María Orellana, Hermana Marianita 1996, Hermana Inés Zambrano, Misionera Laurita desde 2002.

[16] Cabe mencionar el aporte decisivo, a la formación permanente e inicial, de la CER en la Junta Directiva y en sus diversas instancias, Equipo de Reflexión, Formadores, Comunidades insertas en medios popular, Justicia y Paz, etc.

[17] La CLAR en la Asamblea de 2003 se propone la humanización de este mundo , intensificar la formación y afirmar la nueva conciencia de identidad debido a la situación de la Sociedad. ºabriendo la red de relaciones.

[18] La formación intercongregacional  para religiosas comienza con el Noviciado Común en 1971; Juniorado común en 1975. En 1977 se organiza la Formación Permanente.

[19] En 1981 tiene lugar el encuentro de Formadores organizado por la CLAR en Ecuador, acuden 21 ecuatorianos, de ellos 12 toman el compromiso de reunirse periódicamente e invitan a otros que progresivamente se van sumando. El grupo de reúne desde la base por propia iniciativa, motivados por el espíritu de la VR LA, coordinado por la CLAR. hasta organizarse como grupo de formadores convivencias mensuales y cursos anuales, llevados por ellos mismos y acompañados de asesores de CLAR y CER.

[20] Temas de la reunión de formadores:“Los Formadores hacia una nueva formación más encarnada en las exigencias de la Iglesia y de nuestra realidad” 87. Y “Formación para la Nueva Evangelización” 88. Marcan las preocupaciones del momento.

[21] El 19 oct. 88 se crea el CEFIP, Centro de formación intercongregacional de postulantes. Y en octubre 89 CERNE centro de estudios religiosos para novicios del Ecuador.

Se desea una formación acorde con este espíritu de La VR tanto en las casas de formación como en los centros universitarios. Así en 1988 se elabora el Pre-Proyecto de Formación teológico-pastoral del Juniorado común. que dará lugar  en 1994 a la creación del Centro Teológico Pastoral para la VR. iniciativa de la vida religiosa femenina inserta en el los barrios del sur de Quito, lo cual es apoyado por la Vicaria del Sur de Quito y la CER. Comienza clases en octubre de 1995, 53 alumnos, 21 comunidades. En agosto de 1995 promovido por los formadores y la CER nace en la recién creada UPS, la Facultad de Ciencias Religiosas con licenciatura en teología Pastoral. Los actuales INTER son el fruto de este proceso.

[22] Universidad Politécnica Salesiana, Pontificia Universidad Católica.

[23] Universidad Politécnica Salesiana, Pontificia Universidad Católica. Instituo Franciscano, Cardenal Bernardino Echeverría, con cursos presenciales y a distancia de teología, espiritualidad, pastoral, ciencias religiosas, vida religiosa, pastoral juvenil.

[24] Es una crisis de identidad que afecta a la Vida Religiosa del mundo entero. Los institutos masculinos, en 10 años (1966-1975) perdieron un 17% de sus miembros, y de modo similar los femeninos.

[25] Misioneras Indigenas de Nuestra Señora de Guadalupe; Misioneros de Juan Diego. Las dos fundadas por el Cardenal Mons Bernardino Echeveraía en 1992. Y en el oriente ecuatoriano una Congregación.

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