VIDA RELIGIOSA
Agenda de la XLII Asamblea General de la CER - 2017 (2)

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¿Qué nos dice y qué decimos... sobre la realidad del Ecuador (2)

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Canonización de Faustino Míguez

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Afiche de la semana teológica 2017

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Congreso de la CER Manabí

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LITURGIA
Búsqueda creativa

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En actitud de conversión

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Creer en el amor

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Los pobres son de Dios (22 octubre 2017)

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Invitación (15 octubre 2017)

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GENERALES
Cuestionario para el Sínodo de jóvenes

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6º Boletín de prensa de Caritas Ecuador

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Divulguemos la Encíclica Laudato Si

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Cambio climático: 12 claves de la cumbre de París

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Jornadas nacionales de Pastoral Social

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NOTICER
Convocatoria  Asamblea Anual de Superiores/as Mayores

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La Supervivencia Amazónica es Presentada en un Libro

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Afiche del Domund 2017

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Canonización del P. Faustino Míguez

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Encuentro de AFICER 2017

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AVISOS
Comunicado de la Red Contra la Trata de Personas

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Invitación a Retiro con el P. Luke Rodrigues sobre ecología

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Anudando (Espacio de Formación Integral de las Mujeres)

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Talleres del Centro Bíblico Verbo Divino

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Las siete palabras de Cristo en la cruz

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ECLESIAL
Simposio internacional sobre "Amoris laetitia"

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Homilía en la Misa por los fieles difuntos

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Sínodo de la Amazonía

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Visita ad limina de los Obispo del Ecuador

Visita ad limina de los Obispo del Ecuador

Abrirse a la posibilidad de perdonar

Abrirse a la posibilidad de perdonar

Caminata de Quito a Coca 2011

 

Ver fotos de la Caminata

 

Mensaje de los caminantes para la sociedad y la iglesia

El día 9 de julio de 2011 iniciamos en el Santuario de Guápulo la quinta Caminata “para defender la vida”,hasta llegar a la tumba de “nuestros mártires”Alejandro Labaka e Inés Arango en la catedral del Coca el día 20 de julio.

Han sido pasos “misioneros por la justicia, la paz y la vida”, en contacto con la gente sencilla que nos ha acogido, animado y acompañado. También han sido días llenos de contenido misionero, conversión personal, vida fraterna y compromiso por las causas que amaron Alejandro e Inés y por las que entregaron su vida martirialmente hace 24 años.

A quienes hemos caminado, de varios países del mundo y de varias provincias ecuatorianas:

Nos fortalece la oración y el encuentro con Jesucristo, su Palabra, la Eucaristía y la Naturaleza, porque vemos a Dios en toda nuestra vida.

Nos sentimos llamados a fortalecer nuestra opción de vida por el Evangelio, la justicia y la paz con y desde el sacrificio y el esfuerzo personal, manteniendo el espíritu de ánimo misionero de Alejandro e Inés.

Nos damos cuenta de la necesidad de asumir nuestras limitaciones personales con alegría y solidaridad, aprendiendo a escuchar y a dejarse ayudar.

Hemos comprobado que hay que caminar por la justicia, la paz y la vida en fraternidad, asumiendo nuestra diversidad como un regalo de Dios y el apoyo mutuo como expresión de la familia humana.

Estamos urgidos a denunciar la explotación de madera, petróleo, biodiversidad y recursos naturales por el afán de dinero, matando la vida de la Amazonía y de sus pueblos.

Mantenemos nuestro reclamo por la falta de respeto a la naturaleza en el proyecto Coca-Codo-Sinclair, y exigimos que se respeten las leyes del Ecuador para la preservación del ambiente.

Reiteramos nuestro pedido a que se aplique la Constitución sobre la explotación del Yasuní y Armadillo, para defender la vida de los “pueblos no contactados en aislamiento voluntario” taromenane y tagaeri.

Compartimos el sufrimiento del pueblo de San Miguel de Sucumbíos ante las decisiones eclesiásticas y nos solidarizamos en la búsqueda de paz y reconciliación en todas sus dimensiones eclesiales y sociales.

Compromiso

Nos comprometemos a que la Caminata 2011 continúe desde las tumbas de Alejandro e Inés en nuestra vida cotidiana, la opción de reciclar y la colaboración con grupos e iniciativas de vida y ecología en nuestro mundo.

Estaremos atentos y buscaremos caminos por la defensa de los pueblos no contactados en aislamiento voluntario y de los pueblos indígenas que buscan dignidad y respeto.

Continuaremos colaborando con las Comunidades y amigos de Alejandro e Inés a través de misiones y visitas de solidaridad.

Nos uniremos a la celebración de los 25 años de la muerte martirial de Alejandro e Inés, dando a conocer su espiritualidad y opciones proféticas, y colaborando con iniciativas de otros grupos afines.

Continuaremos con nuestros encuentros mensuales cada 21, en las ciudades donde vivimos, con diversas iniciativas que apoyen la espiritualidad y compromiso de Alejandro e Inés.

Con Alejandro e Inés a defender la vida

Catedral del Coca, 21 de julio de 2011

 

XXIV ANIVERSARIO DE LA MUERTE MARTIRIAL E INICIO DEL AÑO JUBILAR

DE NUESTROS HERMANOS ALEJANDRO LABAKA E INES ARANGO

Con inmensa alegría nos congregamos, en el colegio Gamboa de la ciudad del Coca, para dar inicio a la celebración de este XXIV aniversario de la muerte martirial de nuestros hermanos Alejandro Labaka e Inés Arango e inicio del año jubilar. Caminamos procesionalmente hacia la Catedral, llevando los signos de la cruz indígena, una lanza y las sandalias-reliquias de la hermana Inés; además, acompaña de manera especial un grupo de indígenas que animan con sus danzas.

Al llegar al templo, nos recibió el grupo encargado de la animación musical y las tumbas de nuestros hermanos, bellamente adornadas con flores de la selva. Preside la celebración Eucarística Monseñor Jesús Esteban Sádaba, acompañado de catorce sacerdotes que concelebraron. Estuvo presente también un grupo de la familia Huaorani, que en vida de Mons. Alejando Labaka fueron como su familia y hermanos adoptivos.

En la monición inicial se hace alusión a la vida de entrega de nuestros mártires que, como buenos discípulos y misioneros, dieron su vida sin buscar fama ni gloria.

La palabra de Dios nos ayudó a interiorizar el sentido de nuestra misión y sus exigencias, como opción de vida y vocación. En su homilía, monseñor Jesús Esteban, enfatizó sobre la necesidad de ser buenos pastores, dar la vida por las ovejas como Alejandro e Inés lo hicieron, continuar su causa defendiendo a las minorías indígenas por el peligro del genocidio de los pueblos Tagaeri y Taromenani, y denunciando las violaciones y atropellos a la naturaleza, que pone en riesgo el patrimonio de la humanidad.

Muy significativos fueron las tres personas que conocieron a monseñor Alejandro: Sr. Milton Novoa, Sra. Eloísa Arévalo y Sr. René (monaguillo de Pifo) quienes dieron testimonio de su vida con detalles concretos de familiaridad, sencillez y cercanía.

Antes de que se impartiera la bendición final, se leyó el mensaje de los Caminantes 2011 a la sociedad y a la Iglesia (ver adjunto); …porque la caminata de Alejandro e Inés no acabó con su muerte martirial, sigue en las vidas de los caminantes.

Después de la misa pudimos visitar el museo de Alejandro e Inés y luego tuvimos el almuerzo fraterno, en la Casa de Encuentros del Vicariato de Aguarico.

Y así concluyó una jornada intensa, llena de compromisos para seguir el camino trazado por Mons. Alejandro y Hna. Inés Arango y motivamos a descubrir las semillas del Verbo en todos los pueblos.

 

12ª etapa: de Sachas a Coca

Miércoles, 20 julio 2011

Las motivaciones, el dolor y la alegría se conjugaron en un solo día. El 20 de julio es memorable para muchos, y cómo no, si esta caminata nos ha marcado la vida.

A eso de las 03h15 comenzaba la jornada del día de hoy. Se preguntarán ¿por qué tan pronto? Bueno, nuestros hermanos y hermanas de Juan XXIII nos brindaron una agradable serenata que interrumpía suavemente nuestro plácido descanso. Salimos a las 05h00 de la población de Sachas, después de un delicioso desayuno a las 04h30.

En el transcurso del recorrido se sumaron otros caminantes que, en su mayoría eran jóvenes, dispuestos a llegar con nosotros al Coca, motivando y animando el grito unánime de las consignas. Como a lo largo de toda nuestra travesía misionera nuestro entusiasmo no decayó, y más si es reforzado con un merecido refrigerio.

Caminamos y caminamos, pasaron por nuestras mentes los rostros de las personas que nos acogieron en todos estos días, de aquellos y aquellas que estuvieron en las diferentes etapas, mientras que una suave brisa acariciaba, de vez en cuando, nuestros cuerpos fatigados por la dureza de nuestro hermano sol. Como un oasis en el desierto aparecieron las hermanas Clarisas Capuchinas en la entrada del Monasterio "Nuestra Señora de Guadalupe" para refrescarnos con agua, dulces y mandarinas.

La emoción de los caminantes aumentaba al llegar al control policial del Coca. La gente nos animó cantando y se unió a nuestro caminar hacia la catedral.

La llegada hacia nuestra meta se hacía eterna atravesando la avenida 9 de octubre, en pleno sol del oriente, pero al recordar nuestras motivaciones y todo el camino recorrido desde Quito, el espíritu se nos hinchaba de coraje y caminábamos con más fuerza que nunca.

A una cuadra de la catedral los ojos se nos llenaban de lágrimas de júbilo y gratitud. La gente nos esperaba ansiosa, con Monseñor Jesús Esteban a la cabeza, mientras que los caminantes por la vida ingresábamos hacia la tumba de nuestros mártires. Allí un programa preparado para los mensajeros de la paz y de la vida. Bienvenida, música, testimonios y agradecimientos eran el plato fuerte del momento. Luego, un refrescante abre boca antes del almuerzo.

Por la tarde realizamos la evaluación final, resaltando los puntos principales de esta experiencia misionera. Seguidamente, con el corazón agradecido y regocijado celebramos la Eucaristía. Por la noche, un programa cultural en el centro de la ciudad, y luego, a descansar...hasta mañana la gran celebración por los 24 años de la muerte martirial de Alejandro e Inés... Hasta entonces...

 

11ª etapa: de El Eno a Sachas

Martes 19 de julio de 2011

¡Qué hermosos son los pies del mensajero… del que anuncia la paz a sus hermanos…del que trae noticias buenas….Es hermoso ver bajar de las montañas los pies del mensajero de la paz…!

Esta mañana antes de rayar el alba, la algarabía llegaba a los cuartos comunes, tanto de los hombres como de las mujeres caminantes, que tenían como cama el amplio suelo de tierra y cemento. Eran las 04h30 y el grupo preparaba todo lo necesario para emprender el viaje hacia el cantón de La Joya de los Sachas, ligeros de equipaje.

A las 05h00 el desayuno suculento y reforzado como un potente alimento compuesto de plátanos y arroz con gallina, se nos presentaba como un compañero que reforzaba nuestro estómago y nuestra marcha. El grupo Juan XXIII de El Eno, eran los encargados de brindarnos toda la alimentación y todas las facilidades para que nos sintiéramos en casa. El P. Mario, párroco de El Eno, también estuvo allí para despedirnos y agradecer a los caminantes nuestro paso por esta parroquia.

A las 05h30 ya estábamos emprendiendo la marcha hacia Sachas, como en otros momentos, era una manera de ganarle al día media hora de frescor y rapidez, y fue un acierto porque a medida que el día tomaba cuerpo, un sol ardiente y un calor bochornoso se nos hizo presente durante las últimas tres horas del trayecto, creando mayor agobio y cansancio en los caminantes. Un pequeño grupo de jóvenes de El Eno, se unieron a nuestro caminar. Más adelante, en El Proyecto, un nutrido grupo de habitantes de Sachas nos esperaban para unirse a nuestra caminata, haciendo más alegre nuestro caminar y más grande el grupo de los caminantes de la Justicia, la Paz y la Vida, con nuestros mártires Alejandro e Inés. Este nuevo grupo era presidido por el P. Nelson Pinza, párroco del cantón, y entre todos éramos más de cien caminantes.

La oración nos ayudó a evaluar el día mientras caminamos, deteniéndonos en aquellos aspectos que han sido significativos a lo largo de estos once días de camino para, al final de la jornada, plasmar en un escrito nuestras vivencias personales y fraternas.

Al paso por los pequeños poblados la gente expresaba su generosidad desmedida al brindarnos muchas cosas que atenuaran la dureza del día y del cansancio. Nos daban frutas, agua, colada, panes y unas sonrisas y ánimos para nunca olvidar.

Después de casi siete horas de camino, a veces de prisa, a veces pausado, entramos ya en la población de Sachas, cantando las consignas y entonando los cantos que nombran la vida, el camino, la justicia y la paz.

Pasado el mediodía llegamos a la Iglesia de Sachas que tiene la forma de un bohío gigante. Extenuados, pero felices, fuimos acogidos por un grupo gigante y un coro de cantos nuevamente animados por Juan XXIII, quienes hoy, como a lo largo de casi todas las paradas de la caminata en la zona oriental, nos recibieron con música, comida y hospedaje. Un Dios les pague a este grupo de creyentes que ha sido el que nos ha brindado las mayores muestras de amor y acogida a lo largo de todo nuestro caminar. Que Dios les colme de bienes por todo lo entregado a los caminantes.

En la reunión se leyeron y se entregaron las evaluaciones por escrito y en la Eucaristía cada uno dejó a los pies del altar mediante signos variopintos las alegrías y los sufrimientos experimentados en este largo caminar.

Mañana nos espera el último trayecto que nos dejará prosternados junto a las tumbas de nuestros mártires Alejandro e Inés. Que ellos nos concedan llegar hasta ese sagrario de sus cuerpos llagados para que, junto a Jesús, nuestras ampollas y heridas también queden curadas. Hasta entonces…

 

10ª etapa: de Lago Agrio a El Eno

Lunes 18 de julio de 2011

A este día le corresponde la décima jornada dentro de la Caminata al Coca. A lo largo de nuestro oriente ecuatoriano, a estas alturas, se van uniendo el calor, los insectos y sobre todo la amabilidad de la gente que se ha hecho sentir desde el día anterior con los caminantes.

Poco a poco fuimos despertando de un descanso merecido, acompañados de una frescura restauradora para nuestros cuerpos fatigados. Desde las 04h00 se podía ver a algunas de las mujeres ya despiertas, invitándonos al resto de la fraternidad a levantarnos. Compartir diez días juntos significa compartir y dar la vida, no simplemente estar presentes, sino ser con el grupo una sola comunidad de hermanos y hermanas, todo esto se refleja en la confianza íntima de los caminantes y en ese amor fraterno que se vive en el ambiente.

Mientras esperábamos el desayuno decidimos tener un primer momento de oración. Los encargados nos invitaron a estar y sentir, y sobre todo a no vivir con mediocridad, a vivir en la imitación de Cristo en la constante cercanía y reconocimiento para que de esa manera podamos, con plena seguridad, descubrir lo que Dios nos pide a cada uno de nosotros. En el silencio y frescor de la mañana orábamos en común mientras cada uno permanecía atento a lo que Dios le quería decir en ese momento.

Luego de un delicioso desayuno, a las 05h55, en el que se despidió de nosotros la iglesia de Lago Agrio representada en la parroquia Divino Niño. Una iglesia que vive con un espíritu cristiano, lleno de fuerza, vitalidad, pero sobre todo de Jesús. Nos despedimos de ellos con un fuerte agradecimiento comprometiéndonos a dar intensamente la paz que tanto necesita la Iglesia.

A las 06h20 comenzamos a caminar. Partimos desde el Seminario la Encarnación con rumbo hacia El Eno. Llenos de vida y alegría se unieron a nosotros los integrantes del grupo juvenil y del coro de la parroquia que nos acogió, quienes a lo largo del camino nos animaron con cantos, juegos y con su compartir, dejándose sentir la vida de una iglesia renovada por aires frescos y nuevos. Con el paso de todos en la gabarra, dejamos atrás a Lago Agrio.

A lo largo de este día, Dios confirma la necesidad de ser mensajeros de paz, no sólo proclamándole, sino transmitiéndola a los demás. Ya llegando a nuestro destino, El Eno, se sentía una cálida acogida de la gente, sobre todo de los familiares y amigos de nuestro hermano Juanito, oriundo de este lugar. El ambiente estaba lleno de fiesta y algarabía y de alabanzas al Señor por los visitantes.

A eso de las 17h15 comenzamos nuestra evaluación fraterna, recogiendo el sentir de dos días de caminata, puesto que en Lago Agrio no pudimos hacerlo. Se resalta en el compartir la riqueza de experiencias de los caminantes y sobre todo la impresión que nos deja el paso por la iglesia de San Miguel de Sucumbios. Hermanos y hermanas que están llevando con mucha dignidad y paz el conflicto suscitado en esta iglesia misionera.

Seguidamente vivimos con mucha alegría la Eucaristía con el pueblo, sobre todo con los hermanos del movimiento Juan XXIII, quienes nos animaron sobremanera. Rescatamos, en este momento de fe, los testimonios de algunos de los caminantes. Quedamos muy agradecidos por la cálida acogida de los hermanos de El Eno. Dios les bendiga…

 

9ª etapa: de Sevilla a Lago Agrio

Domingo, 17 de julio de 2011

El día de hoy tuvimos que madrugar un poco más porque empezamos la caminata a las 05h30, como todos los días a la voz de las consignas: “a defender la vida con Alejandro e Inés”, llamando a la paz con el canto del Shalom.

Para esta jornada salimos 49 caminantes, quienes rápidamente nos pusimos en actitud de alabanza con la oración animada por el grupo encargado, iniciando con el rezo del Ángelus, y seguidamente con la lectura del evangelio, donde Jesús nos muestra el Reino de Dios a través de tres parábolas: de la cizaña y el trigo, el grano de mostaza, y la masa de la levadura. Para este momento compartimos en parejas el mensaje del evangelio, y luego algunas peticiones.

Desde Sevilla cruzamos caminando los poblados de Yanacocha, Santa Cecilia hasta llegar a Lago Agrio. En el camino se nos unieron cuatro niños y un adulto desde Sevilla, también el P. Adalberto Jiménez que llegaba del Coca de la celebración de los 50 años de sacerdocio de Monseñor Jesús Esteban Sádaba, donde le tomó la renovación de votos. Que el Señor bendiga siempre a nuestro obispo capuchino.

Hoy podemos decir que Dios ha sido misericordioso con nosotros, pues nos proporcionó un día fresco y con sombra, a diferencia de ayer que nos probó con la inclemencia del hermano sol.

Llegamos a Lago Agrio a las 11h45, a una parroquia llamada “Divino Niño”, en donde nos recibieron con todo el cariño, con el P. Carlos Poza del equipo itinerante de la visitación a la cabeza, allí las señoras del lugar nos dieron la bienvenida y un delicioso almuerzo, mientras el grupo juvenil de San Miguel de Sucumbíos nos animó con algunos cantos y dinámicas.

Ya para la tarde, descansamos un poco en el seminario Encarnación de este Vicariato. A eso de las 18h00 salimos por las calles de Lago Agrio con las consignas a voz en grito para llegar con nuestro mensaje misionero de Paz y Bien.

La Eucaristía la tuvimos en la parroquia del Divino Niño, presidida por el P. Pablo Torres, y concelebrada por los hermanos Adalberto Jiménez y Alfonso Mora, capuchinos. La animación musical del coro estuvo muy dinámica. Y luego de celebrar nuestra fe pasamos a la merienda, animada por un programa preparado por el grupo juvenil de la parroquia.

En resumen nos hemos sentido muy bien acogidos por nuestros hermanos de Lago Agrio, a pesar de los malos momentos que se han vivido por acá. Que el Señor les de la paz.

 

8ª etapa: de Lumbaqui a Sevilla

Hoy en el octavo día de la caminata nos levantamos a las 05h00 con muchas fuerzas para empezar la nueva experiencia.

Después del desayuno partimos desde Lumbaqui con nuevas motivaciones para este día donde hemos vivido la oración con nueva convicción y fe, en la cual alabamos y bendecimos al Señor con tanto amor y fidelidad. Encontramos al Cristo Vivo en medio de la naturaleza y las dificultades que experimentamos, como por ejemplo, el hermano sol, que hoy nos sofocó sobremanera y se nos hizo largo el caminar. Pero el ánimo que se refleja en los caminantes es impresionante, sentimos ese refugio que es el Señor, abandonándonos en ese ser supremo que nos da la vida y nos derrama su bendición en cada uno de nosotros, haciéndonos crecer en la fe.

Después de un costoso caminar llegamos a la población de Sevilla, a las 11h40. Al momento tuvimos la Eucaristía, que coincidía con la fiesta patronal de la Virgen del Carmen, con mucha algarabía por parte de la gente. Luego descansamos, nos bañamos y después la merienda.

En la noche, la evaluación consistió en compartir los sentimientos que cada uno va experimentando en el camino, conmemorando lo difícil que nos resultó, el desánimo que sentimos, pero al mismo tiempo seguros de que Dios nos da esa fuerza para continuar. En este momento de la evaluación celebración también el día del bautismo de nuestra hermana Margoth, y después a descansar…hasta el siguiente día.

 

7ª etapa: de Reventador a Lumbaqui

Dios nos bendice en este día. Comenzamos la jornada levantándonos muy temprano, alistamos las mochilas, el sleeping, y luego, a desayunar...

Vale resaltar la puntualidad con que salimos en este día, a las 06h00, como respuesta a las sugerencias recibidas en las evaluaciones pasadas.

Los primeros pasos que dimos fueron dedicados a Dios, con el espíritu de Alejandro e Inés y con el toque especial de los encargados liturgistas, quienes nos animaron la meditación desde el Evangelio del día de hoy.

El camino estaba lleno de incertidumbres, con un esplendoroso amanecer y con las últimas subidas y bajadas. A cierto punto del recorrido pudimos observar a lo lejos la planicie de nuestra selva ecuatoriana que nos espera para los próximos días.

Pudimos observar, a cierta altura del camino, a una señora que salía desde el balcón de su casa con todo el entusiasmo mostrándonos la escarapela de Alejandro e Inés en su mano, saludándonos y agradeciéndonos. Era la señora que el año anterior tenía a su hijita con cáncer y a quien nosotros visitamos para orar por ella. Luego nos enteramos que esta hijita suya había fallecido hace ya cuatro meses. Realmente una experiencia muy motivadora para los caminantes.

No faltaba por el camino la generosidad de la gente que se manifestaba en el compartir de su pan, como en el caso de la comunidad de Gonzalo Pizarro. También pudimos constatar como nuestros hermanos de Sucumbíos están sobrellevando con mucha paciencia y sabiduría el mal momento, tan conocido por todos. Nuestro mensaje era de paz y de apoyo por el diálogo y la armonía en esta iglesia misionera.

Es de resaltar, además, que a lo largo del camino se divisaban ya las mega construcciones iniciales del proyecto hidroeléctrico Coca-Codo-Sinclair que nos dejó atónitos y preocupados por el impacto en nuestra hermana naturaleza.

Al llegar a nuestro destino, la gente nos recibió con mucha alegría. Llegamos a la iglesia y agradecidos entonamos el canto de la paz.

Después, un delicioso almuerzo y un merecido baño. A eso de las 17h15 compartimos nuestra evaluación del día, en la que resaltamos la solidaridad, la adaptación corporal y espiritual, y la progresiva consolidación del grupo de caminantes que, a estas alturas, ya nos conocíamos casi todos.

Y por último, con el corazón agradecido, a eso de las 19h00, celebramos nuestra Eucaristía, como alimento central de la caminata, en la que resaltamos la providencia de Dios para proveernos de lo necesario para el camino. Luego, a reponer fuerzas para la jornada de mañana. Hasta entonces...

 

6ª etapa: de Río Malo a Reventador

El día comenzó con un delicioso desayuno a las 05h30. Los encargados llaman para organizarnos y empezar la travesía rumbo al Reventador. Los caminantes dimos tres agradecimientos a la comunidad de San Carlos (Río Malo), sobre todo a don Nicolás y a su familia.

Emprendimos la marcha a las 06h15 gritando y pronunciando las consignas que anuncian la defensa de la vida y la proclama de la paz. Luego, la oración dirigida por los encargados, quienes nos propusieron ver a Dios "en cada cosa del universo", desde un momento de iluminación y meditación, conscientes de lo que el camino nos expresa, abandonándonos con confianza en la transformación que brinda la caminata. La misma lectura de la Palabra fue un ánimo constante para todos los caminantes.

El camino estuvo adornado por el desnivel del suelo, la densidad de las montañas selváticas, un radiante sol, el hermoso paisaje que nos ofrecía la cascada de San Rafael y los trabajos iniciales del megaproyecto Coca-Codo-Sinclair.

A medio camino nos paramos en la gruta de la Virgen del Oriente para ofrecerle nuestras oraciones, y ya desde muy lejos divisábamos la población del Reventador.

Llegamos a nuestro destino cerca de las 12h00, recibidos por el animador de la comunidad, don Miguel, quien nos dio la bienvenida y nos animó a continuar con nuestro anuncio misionero.

La evaluación del día se realizó a las 17h15 resaltando, sobre todo, la sabiduría y las semillas del Verbo escondidas en el camino que conduce a la valoración del hombre y su sentido de ir en la compañía del Dios Encarnado y presente en la realidad. En esta etapa dejamos la provincia del Napo para entrar en Sucumbíos, queriendo ser sembradores de paz en medio del conflicto que está atravesando nuestra hermana iglesia.

A las 18h00 aproximadamente celebramos con mucha alegría la Eucaristía junto con las familias del lugar. Presidió el P. Pablo Torres de esta iglesia de Sucumbíos, quien enfatizó sobre el valor del camino y el dejarse seducir por el Dios revelador. Y, desde una animación creativa por parte de los encargados de la liturgia, pudimos reflexionar sobre la confianza que tenemos en el Señor.

Así concluimos la jornada, dispuestos a descansar para el siguiente día.

 

5ª etapa: de El Chaco a Río Malo

Ya desde temprano los caminantes se fueron concentrando en el punto de encuentro, la iglesia. Habíamos pasado la noche en diferentes lugares de donde regresamos descansados y con ánimos de caminar.

Reunidos todos, comienzan a organizarse las comisiones. Logística nos provee para el viaje, agua, panela y frutas, mientras en el ambiente, una suave lluvia y un poco de frío. Con la indicación del hermano Txarly se da la voz de salida y empieza a escucharse los "tres agradecimientos" para la población del Chaco y para las familias que nos atendieron muy bien.

Ya en la salida del pueblo comenzamos la oración. Los hermanos y hermanas que están encargados de dirigirla nos animan a centrarnos en el tema del evangelio del día: "Ver a un Dios que se revela en lo sencillo", y con el salmo 62 y algunos cantos se creaba un ambiente propicio. Disponemos nuestro corazón a la alabanza, Dios se muestra magnífico en bendiciones. Concluida la oración se hace la invitación para ir buscando, por familias o grupos, un signo que exprese la simplicidad de Dios en el carisma, es decir, algo que nos identifique. Esto servirá para recoger nuestra experiencia al final de la tarde...

Y andando, andando se va avanzando... Pronto nos encontramos en un poblado llamado Santa Rosa. Allí hicimos una parada para ir al baño, además recibimos la generosidad de algunas personas que nos brindaron caramelos y galletas. El hermano Txarly nos indica que allí hubo un derrame de petróleo, tiempo atrás, con consecuencias devastadoras para la naturaleza y para las personas. Poco después comenzamos un terreno de descenso bastante largo y pronunciado. Fue necesario ayudarse y esperar a los que se iban quedando atrás. Sin embargo, todo lo que sube tiene que bajar, y no fue la excepción para nosotros. Así comenzamos la gran bajada que puso a prueba a más de uno: la voluntad, la paciencia y la fuerza física se dejaban entrever.

Los hermanos de logística nos esperaron a media bajada con el refrigerio. Un pequeño descanso y volver a emprender el viaje. En el camino, nos sorprendió a todos la presencia de un buen grupo de trabajadores, que nos vieron pasar, pidiéndonos oración, animándonos y dedicándonos palabras de alegría y energía. Para entonces, ya había concluido la gran bajada.

A medio día el grupo de oración volvió a insistir en la presencia de un Dios simple y sencillo manifestado en lo que estábamos experimentando.

A punto de llegar, hicimos una parada para tomar una generosa donación de refrescos y pan de una buena señora, y también para ir al baño. Y siendo casi las 15h00 llegamos a San Carlos. De inmediato, el almuerzo preparado con mucho cariño por la familia de don Nicolás Patiño, ya muy conocido por los caminantes.

Después, un merecido baño en la cascada del río Malo y luego la Eucaristía a las 17h00. En la celebración todos pusimos en manos de Dios lo vivido en el día, y cada grupo expresó su carisma de manera muy sencilla y significativa. Posteriormente realizamos la evaluación, en donde se constataba los lazos de fraternidad del grupo, que pedía hacer más esfuerzo por conservar la naturaleza y por mantener el clima de ánimo y de identidad con lo que somos: caminantes por el Reino de Dios en defensa de la vida, como lo hicieron Alejandro e Inés.

La cena fue una experiencia agradable, puesto que justo en ese momento estaba jugando la selección del Ecuador contra Brasil. Las reacciones con el resultado del partido, ya se imaginarán. Finalmente, fuimos a descansar en la escuela. Y mañana será otro día...

 

4ª etapa: de Baeza a El Chaco

Las etapas de este largo caminar son muy fuertes, pero el sacrificio por la defensa de la vida es la motivación para seguir nuestro anuncio misionero. Cuando uno piensa que el camino no se termina nunca, aparece el desánimo; sin embargo siempre hay un final y una meta a donde llegar.

Salimos en este día con la bendición de Dios expresada en el suave susurro de la oración mañanera, lo que nos animó a emprender el recorrido de este día. Se podía notar en el recorrido que cada vez se va uniendo más gente al grupo de caminantes por la vida.

A medio camino, visitamos la población de Borja, donde nos detuvimos para orar y dar gracias por el camino recorrido hasta ahora. Desde luego, no podía faltar la generosidad de la gente que nos reanimó con un refrigerio en dos puntos estratégicos del recorrido. Y "a la voz del caminante" nos acercábamos a la población del Chaco que, a cierta distancia todavía, se descubría como el destino tan añorado.

Al momento de llegar, descubrimos en la gente diferentes reacciones: unos sorprendidos, otros recelosos, y muchos apoyando nuestro grito de protesta. Ya en la iglesia parroquial de El Chaco fuimos distribuidos a los diferentes lugares en los que pernoctaríamos: el hospital, el monasterio de las Hermanas de la Visitación, la parroquia y algunas familias generosas.

A eso de las 18h30 nos juntamos para evaluar y compartir los sentimientos suscitados a lo largo del camino. A las 19h00 compartimos la Eucaristía con algunas de las familias que nos acogieron. Recogemos la vitalidad siempre nueva que nos da la Palabra de Dios en medio del cansancio y el entusiasmo misionero.

Rescatamos de este día el esfuerzo de algunos caminantes por llegar al final del recorrido, la solidaridad demostrada, la unión entre los caminantes, la compasión por el sacrificio del otro y el crecimiento personal que vamos teniendo a cada paso que damos. Sin embargo, con humildad reconocemos que nos faltan muchas cosas por mejorar como la puntualidad, el saber vivir cada momento de la caminata, ser un poco más disponibles a la hora de ayudar a los demás, etc. Esperamos que el mismo Señor de la vida que nos anima, nos siga ayudando a mejorar cada día y nos lleve a donde él quiere.

Con la gracia de Dios nos vemos hasta el próximo día...

 

3ª etapa: de Papallacta a Baeza

Damos gracias a Dios porque nos regala un nuevo día. Con mucha alegría y entusiasmo, y con el dolor a cuestas, los caminantes nos dispusimos a iniciar la jornada de hoy, no sin antes confortarnos con un delicioso desayuno, preparado por los hermanos de logística.

El día de hoy tuvimos una jornada muy densa por la presencia de nuestra hermana lluvia, en la que se sintió el compañerismo dentro del grupo. Contemplamos la belleza del paisaje con ambientes verdes, hermosas cascadas y el gran río Quijos que nos reconfortaban en medio del cansancio. En el camino pudimos sentir también el cariño y la acogida de la gente, pues al pasar de la provincia de Pichincha a la del Napo nos recibió una familia generosa con un refrigerio. Siendo ya la tercera etapa se sentía un desgaste físico en el grupo que, incluso, fue motivo para que algunos caminantes abandonaran esta travesía misionera; sin embargo, las motivaciones y el espíritu misionero no desfallecieron.

Al llegar a la población de Baeza todos nos sentíamos con más ánimo y alegría porque veíamos a lo lejos nuestro destino de hoy. Una vez allí, tuvimos un cálido recibimiento por los hermanos de Juan XXIII, que nos tenían preparado un delicioso almuerzo. Más tarde, luego de disfrutar de un buen baño en una piscina del lugar, celebramos la Eucaristía, en la que se resaltó la motivación principal de nuestra caminata, la persona de Jesús, que nos invita a ser sembradores de justicia, de paz y de vida, asumiendo la propia cruz. La Eucaristía fue presidida por nuestro hermano Alfonso Mora, capuchino de Venezuela, y la animación musical estuvo a cargo del movimiento Juan XXIII.

En el momento de la evaluación, comenzamos tomando lista de los participantes, en la que constatamos la progresiva disminución del grupo caminante. En la primera etapa éramos alrededor de 80 personas, en la segunda 60, y hoy contamos con 50 integrantes, esperando que se nos sigan uniendo por el camino. Para este momento tratamos uno de los puntos fundamentales de nuestra caminata: lo importante de mi propio camino..., desde el cual se suscitó el compartir personal de algunos caminantes, en el que resaltamos la oración, la naturaleza, la conversión personal, la acogida de la gente. Nuestro hermano Txarly nos recordaba los objetivos por los que caminamos y que nuestro cuerpo tiene que adaptarse a la caminata e ir dejando de lado la tentación de "subirnos al carro".

Luego, una deliciosa merienda, y después a descansar...Que Nuestro Padre Dios nos siga fortaleciendo y concediendo las gracias necesarias para seguir nuestra caminata misionera por la vida, la justicia y la paz.

 

2ª etapa: de Pifo a Papallacta

Aproximadamente son las 06h00, en la población de Pifo, y es el momento propicio para esta segunda etapa de la Caminata con Alejandro e Inés con destino a Papallacta. En el trayecto se vio el valor y fortaleza de cada persona, la lucha contra el cansancio físico, la altura de la montaña, el frío del páramo, la lluvia, el viento y la rudeza del terreno.

Una etapa de ascenso, acariciando a cada paso los bellos Andes con estos variables paisajes que, como una pintura en el lienzo, engalanan el esfuerzo del caminante que progresivamente se acerca a su meta.

Pasos con sabor a panela, momentos de silencio, fatiga y cantos por la vida. Un encuentro con la naturaleza, con Dios y consigo mismo; pues la prueba era equilibrar estas tres situaciones para encontrar en la Caminata el sentido de converger en una vida comprometida con la justicia, la paz y la vida.

Muchas personas acompañaron este recorrido con las melodías de sus pensamientos, con el silencio de cada gota de sudor y hasta con algunas lágrimas bajando por sus mejillas. Huellas que marcan la historia de un camino personal y colectivo entre la danza agresiva de la corriente fría, que interrumpe el movimiento de las manos y sólo queda caminar.

El afán también deambuló por el camino, demostrando que una caminata se presta para retos ingentes desde cualquier condición personal, pero también captó la avidez del misionero por alcanzar la meta del replanteamiento en sus propias vidas.

Caminos húmedos, austeros y rígidos fueron la locación adecuada para evidenciar la fraternidad y ayuda de los hermanos y hermanas caminantes, compartir víveres, dar la mano, estimular con buenas palabras, una buena sonrisa, e incluso el mismo apoyo físico al que estaba fatigado y cabizbajo.

Una vez llegados a la meta de Papallacta, nos prestamos a disfrutar de un exquisito hidromasaje en las piscinas termales que relajaron los cuerpos estropeados por la inclemencia de nuestro hermano páramo.

Es importante resaltar que los hermanos de logística salieron al paso de una necesidad básica e imprescindible de la alimentación corporal; pues tuvieron la gentileza de proveernos de la energía necesaria para poder continuar con nuestra aventura evangélica.

Al atardecer, celebramos la Eucaristía, como alimento principal para nuestra labor misionera. Luego tuvimos la evaluación fraterna donde concluimos lo importante que es caminar en grupo. Además, se valoró la solidaridad y el coraje que demostraron los caminantes en esta dura travesía. Resaltamos el sentimiento de uno de los hermanos al compartir que su motivación principal era cumplir con su meta de llegar al Coca, pese a las adversidades del camino, las físicas y del clima, lo que nos motivó sobremanera.

Al finalizar la jornada compartimos un merecido descanso en la casa comunal de Papallacta, donde los diferentes sueños se manifestaban de forma muy variada. Nos despedimos con la certeza de que Dios nos acompañará y bendecirá para la siguiente etapa.

 

1ª Etapa: de Guápulo a Pifo

Con gran entusiasmo y expectativa, comenzaba la Quinta Caminata al Coca 2011, con Alejandro e Inés, con el lema: “Caminemos con los misioneros de la justicia la paz y la vida”.

Poco a poco fuimos congregándonos en la Iglesia del Santuario de Guápulo, a las afueras de la ciudad de Quito, todos los caminantes por la vida. A las 08h15 comenzamos la celebración eucarística, junto con las personas que nos acompañaron, apoyaron y despidieron en esta aventura evangélica. La Eucaristía fue presidida por nuestro hermano Adalberto Jiménez, ministro viceprovicial de los Hermanos Capuchinos en Ecuador. Concelebraron el P. Daniel Ycaza, el P. José Rodríguez, ambos jesuitas, y el P. Alfonso Mora, capuchino de Venezuela. A través de la Eucaristía se nos animó a ser misioneros de la justicia, la paz y la vida frente a la realidad convulsionada y violenta que vivimos en nuestros días, a ejemplo de nuestros mártires Alejandro e Inés. Nuestro hermano Txarly, al final de la Eucaristía, nos animó a vivir intensamente esta caminata en clave de fe, de conversión y de fraternidad.

Luego de la Eucaristía, como ya es tradición de todos los años, nos dirigimos hacia la embajada española, donde se nos ofreció un exquisito y abundante refrigerio para iniciar con todo el entusiasmo esta travesía misionera. Después, a eso de las 10h15, estábamos reunidos al frente de la Iglesia de Guápulo, para algunas indicaciones y partir para Pifo. Vale resaltar que este año la caminata tiene un tinte internacional, pues comparten con nosotros, hermanos de Venezuela, Colombia y Chile.

Durante el trayecto íbamos proclamando algunas consignas y cantos que hacen alusión a la defensa de la vida, del Yasuní y de la cultura de los grupos indígenas no contactados… En los lugares por donde pasábamos íbamos dejando este mensaje de paz y de solidaridad.

Al llegar a Pifo, estaban esperándonos las familias que nos darían alojamiento en sus casas; cada caminante partió deseoso para alimentarse y descansar. A las 18h30 nos reunimos en el templo de San Sebastián de Pifo, la parroquia, para la celebración eucarística con el pueblo. Se resaltó en ella la figura de Alejandro (el Padre Manuelito) y las huellas que había dejado por estas tierras.

Sin más que contar, nos sentimos bendecidos por las gracias que Dios nos da a cada paso de nuestra vida. Con estos sentimientos nos vamos a descansar y a prepararnos para la siguiente etapa.

 

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