El pensamiento y la obra

de Mons. Proaño

pervivirán eternamente

 

"que nadie se atreva a destruir la naturaleza, a pretexto de la producción y el enriquecimiento".

 

Mons. Leonidas Proaño, hace 26 años, un 31 de agosto de 1988 partió hacia el más allá después de haber cumplido con el mandato y enseñanzas de Jesucristo. Y por ser fiel al Evangelio y a su opción por los pobres en especial de los pueblos indígenas sufrió en carne propia amenazas, persecución, infamias y hasta fue a parar en la cárcel por su lucha permanente en búsqueda de la justicia y la verdad.

El pasado domingo 31 de agosto realizamos el Chaski hacia Mons. Proaño por la Vida de la Pachamama; amaneció con un sol radiante, el Taita Imbabura estuvo en su esplendor, quizá podía ser la misma luz y claridad de Monseñor la que se manifestó en este día de su homenaje.

Al recibir los primeros rayos del Taita Inti llegó el P. Gabicho acompañado de al menos 80 compañeros de diferentes comunidades de Chimborazo para rendir homenaje a Taita Proaño que estuvo al servicio de sus comunidades durante 30 años como Obispo de Riobamba.

Los que estamos convencidos de su obra y pensamiento sabemos y sentimos que él está en medio de nosotros para que no nos dejemos abatir por las continuas injusticias que aún se vive en nuestro país.

Como inicio de la primera actividad en homenaje a Mons. Proaño en el Obelisco de la Ciudad de Ibarra se dio inicio al Chaski hacia Mons. Proaño por la vida de la Pachamama. En la Plaza Eleodoro de San Antonio de Ibarra donde está erigido el monumento a Mons. Proaño comunidades indígenas, amigos, seguidores provenientes de diferentes ciudades del país se concentraban al ritmo de la banda de pueblo que deleitaban a toda la gente que estábamos a la espera de los chaski que portaban el mensaje para Monseñor.

Los chaski llegaron un poco cansados pero con la misma alegría y decisión de continuar en la caminata que empezó hacia la Tumba de Mons. Proaño. Los compañeros de la comunidad de Pucahuaico encabezaron la caminata vestidos con sus trajes propios que caracteriza al pueblo Natabuela y al ritmo de su propia música con la guitarra, el bandolín, el rondín, zapatearon todo el camino y en todo momento rememoraron a Mons. Proaño.

La Tumba de Mons. Proaño estuvo adornada de bellos ramos de flores y las Saramanta construyeron un caracol con frutas, granos, hierbas medicinales para la ceremonia kichwa. En medio de la muchedumbre que agolpaba la capilla de tierra de Mons. Proaño, Germán Obando, uno de los chaski, leyó el mensaje de esperanza que nos hacía el llamado a seguir en este caminar en defensa de la Vida y de la Pachamama.

Las compañeras Saramanta encargadas de la ceremonia kichwa hicieron énfasis en que tenemos que cuidar a la Pachamama, que no la destruyamos porque es nuestra Madre que nos provee de todo. Al final de la ceremonia se hizo la ofrenda a Mons. Proaño con los productos que la Madre Tierra que han sido cosechados en este año. Así mismo el resto de frutas, granos y hierbas del caracol fueron repartidos a los presentes. Esta es la herencia espiritual de nuestros antepasados, de nuestros mayores y sabios que estamos rescatando y manteniendo para que nuestras raíces milenarias jamás se pierdan.

Luego nos trasladamos al Kurikancha para la Celebración Eucarística que celebró el P. Gabicho, uno de los discípulos de Mons. Proaño y miembro de la Fundación Pueblo Indio del Ecuador que siempre está presente. En su homilía hizo énfasis a que "¼vivamos el amor de Dios¼ que vivamos por el Evangelio, por el derecho del pobre, a ser desprendidos¼ ¼Mons. Proaño defendía la fe, el amor y la vida".

Para ser recíprocos con la generosidad de la Pachamama varias personas hicimos la ofrenda de plantas de bugambilla para que crezcan, florezcan y la Madre Tierra en Pucahauico, sonría por siempre.

Una vez fortalecidos por las palabras del Evangelio y el alimento espiritual, nuestro compromiso es seguir con fe y esperanza en este trabajo encomendado por Mons. Proaño para continuar animando y fortaleciendo a las comunidades en sus diferentes luchas en defensa de la vida.

Finalmente pasamos a la parte cultural que se dio inició con el trueque, con un intercambio de productos de la zona caliente, con productos de la zona fría. Este saber milenario es también herencia de nuestros antepasados donde no circulaba el dinero. Una bella experiencia para seguir practicándola.

Así aunque la tarde empezaba a caer, el Taita Inti seguía esplendoroso y el acto cultural continuaba amenizando a todos con grupos de danza y música, manifestaciones de la gran riqueza cultural que tienen nuestros pueblos. Todos ellos en su esencia nos hicieron un llamado a respetar a la Madre Tierra, a cuidar y preservar las semillas propias y no permitir que los transgénicos ingresen a nuestras comunidades.

Como hijos de pueblos indígenas y como seguidores de Taita Leonidas, Profeta de los Pobres, Obispo de los Indios, Padre de la Iglesia Latinoamericana, tenemos que ser fieles al legado de sus principios y enseñanzas.

En este día de homenaje a Mons. Proaño realizamos el 14 Festival del Maíz, día en el cual compañeras de distintas comunidades nos ofrecieron varios platos preparados a base maíz como el pan, el champús, la colada, el tostado, el mote, etc. para preservar el grano de oro de nuestros pueblos.

En medio de la fiesta y el recuerdo, finalizamos esta celebración a Mons. Leonidas Proaño, el Pushak de Abya Yala como lo llama Don Pedro Casaldáliga, Antiguo Obispo São Félix do Araguaia, Brasil.

"Adiós hermano colibrí, Adiós Proaño yaraví nos volveremos a encontrar, viviendo la comunidad"

 

Surimana (Emperatriz) Montalvo Chuma

Quito, 2 de septiembre del 2014