Año Escolar 2011 en la Selva Shuar

 

Este 5 de septiembre de 2011 recordamos el 12° aniversario de la muerte del P. Alfredo Germani, conocido como Aij' en Shuar. Desde 1972, el P. Alfredo fue el alma de la educación de la niñez y juventud del Pueblo Shuar y Achuar a través del Sistema de Educación Bicultural Shuar -SERBISH-, llegando hasta el último rincón de la selva amazónica con las ondas de Radio Federación, Voz de Arútan en la actualidad.

Paradógicamente, hoy por primera vez en la historia, en muchos centros no resonó la voz del P. Alfredo entonando el Ti yumínkiajme Nankamakta Ekuatura, el himno nacional, dando inicio al nuevo año escolar y coreado por todo el alumnado y los padres de familia. Pues, en cada centro Shuar, la inauguración del Año Escolar era un día de fiesta con sesión solemne, comida comunitaria y alegría de todo el pueblo. Esta vez fue triste y sin esperanza.

En la zona Miazal-Mankusas, de los 14 establecimientos, sólo 8 inauguraron a medias pues en Tsuirim, la escuela Isidoro Bigatti de 9 niveles y el ciclo diversificado Yamaram Tsawá tienen un solo profesor cada uno, igualmente la escuela de 9 niveles de Kurinunka. Por una orden intempestiva del Ministerio de Educación, los profesores bonificados han sido prácticamente despedidos, sin esperanza de volver a ser “contratados”. Por esta razón, en algunas comunidades ni siquiera se hizo la matrícula y se suspendió la inauguración sin saber hasta cuando.

Algo similar sucedió en tiempos del presidente Rodrigo Borja. Los profesores bonificados coordinados en el SERBISH terminaron un año escolar sin recibir sus debidos salarios de varios meses, pero con decisión volvieron a matricular en sus escuelitas y comenzaron el año escolar puntualmente desafiando así la negligencia y prepotencia gubernamental. Ellos decían: “La escuela es nuestra. Los niños y niñas son nuestros hijos-hijas y hermanos-hermanas y no van a perder ni un sólo día de clase.” Se mantuvieron firmes hasta que el gobierno reconoció los derechos del Pueblo.

Los Padres de familia son los principales educadores de sus hijos-hijas y los profesores sus mejores colaboradores.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos reconoce en el art. 26 el “derecho a una educación gratuita”, pero aquí en la selva nos cuesta un ojo de la cara y demasiada humillación mientras se está embargando nuestro territorio y debilitando nuestra organización comprometiendo el futuro de la niñez y juventud.

La Constitución afirma que “La educación es un derecho de la personas a lo largo de su vida y un deber ineludible e inexcusable del Estado” (art. 26). Además, “El Estado garantizará al personal docente, en todos los niveles y modalidades, estabilidad, actualización, formación continua y mejoramiento pedagógico y académico; una remuneración justa, de acuerdo a la profesionalización, desempeño y méritos académicos.” (art. 349)