Carta del Obispo de Luena, Don Tirso,

sobre la muerte de Mons. Gonzalo

Carta de D. Jesus Tirso al P. Joaquim, Provincial de Portugal

 

Estimado Padre Joaquim: le deseo salud y paz

El 28 de abril de hojas salí para un largo viaje. Dejé a Don Gonzalo con buen humor y con muchos planes para Calunda, su tierra de misión. Quedé de acuerdo con él, pues tenía todo muy bien organizado: cocinera, conductor, y pastoral tan sólo en la sede Calunda. Durante mi viaje supe que tenía una muy fuerte la malaria que asola toda Angola y también nuestra provincia de Moxico. Agrava la situación su diabetes.

Al llegar a Luanda hablé con la directora clínico del Hospital (de Luanda) y me dijo que se estaba recuperando bien. Cuando llegué en el domingo 1 de mayo todavía se encontraba en el hospital. Fui a visitarlo y se encontraba en un buen estado de ánimo y dispuesto a seguir sus proyectos. Ya tenía el proyecto de ir a Fátima y ayudar al Ministerio de la Reconciliación, desistiendo de su querida Calunda. Dos días más tarde se le dio de alta y se quedó en el Obispado.

Él se estaba recuperando bien y el médico, el Dr. Ignacio, cubano, hacía regularmente sus visitas a D. Gonzalo. Le dijo que tomaría un tiempo todavía para poder regresar a la misión, pero que se estaba recuperando lentamente, de acuerdo con su edad. Con los sacerdotes teníamos decidido esperar un poco para que se recuperara algo más de su salud, para que pudiese hacer frente a un viaje largo, y que pudiera ir a Portugal o España para recuperarse mejor.

Caminaba al principio con dificultad, debido a los mareos propios de la malaria, y, ya en estos días un poco mejor; asistía a los partidos de fútbol por la noche en la sala de televisión, el Real Madrid, el Atlético.

Hoy, 07, salí para Luanda para una actividad relacionada con la Jornada de las Comunicaciones Sociales, demasiado pronto, porque el avión se va antes de las 7 am. El tomó el desayuno, pero su estómago lo rechazó. Le llevaron el almuerzo, pero no comió nada, quejándose del estómago. Le dejaron reposar y luego en la hora de la merienda, ya no respiraba.

El cuerpo fue llevado a la morgue municipal. Se lo comunicamos a los misioneros, a la presidencia de la CEAST (Conferencia Episcopal de Angola y Santo Tomé), y a la Nunciatura. Nos pusimos en contacto con la Embajada de España, que está tratando de comunicarse con los Carmelitas de España. Sin embargo, no tenemos direcciones de la familia para comunicarles.

Mi impresión personal es que se quería quedar en la misión, y cuando se dio cuenta que ya no podía volver, se rindió.

Estuvo todo el tiempo espiritualmente sereno, me decía siempre que rezaba mucho por mí por mí. Y lo creo. Estoy muy agradecido a la Dra. Jorgina, al Dr. Ignacio, al Sr. Walter Gamarra, que se hizo cargo con dedicación increíble, a la voluntaria Vera y a los seminaristas del Seminario Don Puaty, que estuvieron junto a él todo el tiempo que permaneció en el hospital.

En Cristo Jesús.

+ Tirso

 

Comentarios   

 
# Maria Teresa Ibujés 16-05-2016 13:17
Mi oracion agradecida por el profetismo de Minseñor...se que junto al Padre bendice nuestra tarea en la tierra, para que esta también sea de Anuncio.
En una visita al Obispo en un cafecito nos contaba el caminar en la fe de su pueblo.
Dios bendiga su familia.
 
 
# Pilar Sainz 16-05-2016 16:31
Me he quedado de piedra al saber del fallecimiento de Monseñor Gonzalo Marañón. Lo conocí muy bien en Ecuador y experimente en distintas ocasiones que era un hombre de Dios y un hermano para todos sembrando lo que el Espíritu le inspiraba. Les doy mis mas sentido pésame y estoy segura de que ahora esta gozando en el Cielo. Desde el cielo intercede por nosotros.