Falleció Bolívar Echeverría,

voz crítica de la modernidad capitalista

 

 

Fabiola Palapa Quijas y Fernando Camacho Servín

 

 

 

Una de las más importantes y congruentes voces críticas de la modernidad capitalista en Latinoamérica se apagó este sábado al fallecer el filósofo, escritor e investigador Bolívar Echeverría a los 69 años de edad, víctima de un infarto cardiaco, en su domicilio de la ciudad de México.

 

La noticia fue dada a conocer por los familiares de quien fuera en vida Profesor Emérito en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en cuya Facultad de Filosofía y Letras formó desde 1973 a varias generaciones de estudiantes.

 

Nacido en 1941, en la localidad de Riobamba, Ecuador, aunque avecindado en nuestro país a partir de 1971, el pensador destacó por su profundización y vehemencia en el estudio del marxismo y existencialismo, entre otras escuelas filosóficas, así como por su posición crítica frente al avasallamiento del capitalismo.

 

Fue también reconocido por su teoría del modo de ser “barroco” de los latinoamericanos como una forma de resistencia cultural, lo que en su opinión era la base de una especie de modernidad alternativa, propia de la región.

 

Autor de una vasta obra sobre modernidad, economía y cultura, Bolívar Echeverría realizó sus estudios de filosofía en la Universidad Libre de Berlín, donde conoció al sociólogo alemán Rudolf Dutschke, uno de sus amigos más cercanos, con quien estudio la obra de Marx, Lukacs, Fanon y Sartre, algunos de los autores que fueron determinantes en su trabajo posterior.

 

A su llegada a México, en los ya mencionados albores de la década de los 70, se desempeñó como traductor y continuó sus estudios sobre la economía política de Marx, la teoría crítica de la Escuela de Francfort, la corriente existencialista de Heidegger y los sucesos históricos y culturales de América Latina.

 

El filósofo se mantenía en contra de que “el fin de la historia” hubiera llegado con el supuesto triunfo definitivo del capitalismo, y así lo refrendó en diversas entrevistas que concedió a lo largo de su vida.

 

Afirmaba que, aun sin tener alternativas reales y concretas, el descontento de los pueblos podía ser una situación eventualmente transformadora de la realidad social.

 

Con la experiencia de haber participado en diversos movimientos sociales en los años 60 del siglo pasado, consideraba que había “una conciencia popular muy extendida de que las cosas, tal como están funcionando, no pueden seguir”.

 

Al respecto, en una conversación con el diario español Diagonal, publicada en octubre de 2007, sostuvo: “La impugnación o el descontento se están dando en los usos, costumbres y comportamientos, y apuntan en una dirección por lo pronto muy poco ‘política’”, pero al final de cuentas es una resistencia que puede corroer poco a poco al sistema hasta hacerlo caer.

 

De forma paralela a su trabajo académico en la máxima casa de estudios, Bolívar Echeverría dedicó también sus esfuerzos a crear revistas culturales y políticas, entre ellas Cuadernos políticos, Palos de la crítica, Economía política y Ensayos.

 

De igual manera, pertenecía al consejo de redacción de varias publicaciones de México y el extranjero, como Contrahistorias, La otra mirada de Clío yTheoría, y coordinaba el seminario La modernidad, versiones y dimensiones, en la UNAM.

 

Algunas de las obras más importantes del académico, quien realizó posgrados en economía y filosofía, son El discurso crítico de Marx (1986),Conversaciones sobre lo barroco (1993), Las ilusiones de la modernidad (1995), La modernidad del barroco (1998), Definición de la cultura(2001) y Vuelta de siglo (2006).

 

“Nuestra deuda con él seguirá creciendo”, lamentó Adolfo Gilly. Arriba, Bolívar Echeverría en una imagen de 2008 Foto Marco Peláez

 

Entre los galardones que recibió se encuentran los premios Universidad Nacional a la Docencia (México, 1997), Pío Jaramillo (Quito, 2004) y Libertador Simón Bolívar al Pensamiento Crítico (Caracas, 2006).

 

Sus restos serían velados a partir de las 20 horas de este sábado en la funeraria García López del Pedregal.

 

La comunidad filosófica e intelectual, en general, se mostró consternada con la noticia del deceso. Entre otros, el filósofo Ramón Xirau destacó que México pierde con la muerte de Bolívar Echeverría a un pensador marxista muy liberal, en tanto para Adolfo Gilly, “Bolívar era de los grandes y murió en su ley. Nuestra deuda con él seguirá creciendo”.

 

Entre los personajes consultados por La Jornada, el escritor Víctor Flores Olea indicó que “es muy sensible la muerte de Bolívar, porque era un hombre muy preparado en el campo de la filosofía y la reflexión política. Deja un hueco muy grande en los medios académicos y de reflexión política en México, había ciertos autores que él conoció de manera muy especial; creo que hay que regresar a Bolívar para volver a estudiar a fondo la escuela de Francfort, a Jean Paul Sartre, Marcuse, Heidegger, y a otros que han marcado el pensamiento del siglo XX.

 

“Siempre fue admirable su compromiso académico, su decisión de ser un universitario atento a los fenómenos políticos y sociales en todas partes del mundo, especialmente en América Latina. Deja un hueco intelectual que es difícil de llenar.”

 

Jorge Juanes, filósofo asimismo, calificó el suceso como “una gran pérdida para el pensamiento crítico. Bolívar es de los pensadores más conocedores de esto que se llama el pensamiento crítico, revolucionario, pero no asumido desde el punto de vista retórico.

 

“Entre sus aportes están la integración de la modernidad, la situación de la izquierda dentro de la modernidad hoy, después de lo que pasó en la experiencia de los países socialistas. Otro tema que preocupaba a Bolívar era América Latina en su conjunto, con la idea de que era una cultura original que tenía señas de identidad propias.

 

“Es un profesor muy importante de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, profesor emérito y sus seminarios son célebres. Es un gran formador de discípulos abiertos a todas las corrientes de pensamiento.”

 

Constructor de una nueva interpretación de AL

 

David Moreno, editor de ITACA, sello en el que se publicaron varios de los libros de Echeverría, consideró a éste como “uno de los pensadores más importantes de nuestro tiempo, y su obra tiene una trascendencia internacional. En México introdujo una manera de pensar y entender el marxismo; revolucionó todo el esfuerzo para atender la obra de Marx; para la izquierda es una gran pérdida. Este año publicaremos dos libros de Echeverría”.

 

En ese mismo tenor, se expresó el académico Andrés Barreda Marín: “Bolívar fue el pensador crítico latinoamericano que más lejos llegó en la comprensión del capitalismo contemporáneo. Tiene una formación clásica en los debates de la izquierda del siglo XX como muy pocos la tienen. Es un pensador muy cuidadoso en el rescate de la crítica de la economía política de Marx y en un diálogo muy cuidadoso con la filosofía de Martin Heidegger.

 

“Fue pionero en la crítica de la economía política y la semiótica para la caracterización de toda la cultura. En los últimos 20 años construyó una interpretación sobre América Latina completamente nueva, sobre lo que es la especificidad del lugar de la cultura latinoamericana dentro del mundo. Es lamentable su deceso.”