JUNTA DIRECTIVA DE LA CLAR EN BRASILIA

Crónica 1ª

Nos reunimos hoy, 21 de marzo en Brasilia, en el “Centro Cultural Missionario” de la CEB.

Comenzamos con la Eucaristía animada por los compañeros/as del Cono Sur.

Tuvimos la apertura con las palabras de bienvenida de la Presidenta de la Conferencia de Brasil, Ir. Marian Ambrosio, DP quien nos acogió con la explicación del saludo Ben- Vindas/os. Nos hizo caer en la cuenta de que significan itinerancia en lo cotidiano, ser ben vindos a esta casa es una llamada a la integración.

Luego nos habló el Presidente, Ir. Paulo Pietry. Nos animó a ser esperanza de la historia y a hacer historia de la esperanza. No podemos quedarnos en la eficacia en la misión sino que tenemos que vivir la sororidad y fraternidad para que nos ayude a vivir evangélicamente.

Se presentó el Secretario General de la Unión de Conferencias de Religiosos de África y Madagascar. Nos sorprendió su sencillez, comparándose a la Reina de Saba visitando a Salomón, es decir, nos dijo que venía a aprender de la experiencia y sabiduría de la CLAR. Lo que pretenden de África al enviarnos a su Secretario es tender puentes entre los religiosos de África y los de América Latina y el Caribe. Siguiendo con las presentaciones, lo hicimos todos por regiones, compartiendo nombres conferencias y expectativas. Somos un nutrido grupo: siete miembros de la Presidencia, siete miembros de la ETAP, diecinueve Presidentes/as de las Conferencias Nacionales y algunos invitados. Entre ellos el P. Eusebio Hernández, OAR, Delegado de CIVC-SVA quien nos presentó el saludo del Prefecto Card. Franc Rodé. También estuvo con nosotros el P. Alexis Rodríguez Secretario Ejecutivo del Departamento de Vocaciones y Ministerios del CELAM.

Gabriel Naranjo, Secretario General de la CLAR retomando el texto del Evangelio del día, nos invitó a responder a la pregunta que le hacen a Jesús respecto a la adúltera “Y tú, ¿qué dices?”. En cuatro grupos compartimos la realidad de nuestras Conferencias: características, debilidades, fortalezas, expectativas. Así comenzaba propiamente el trabajo del primer día, el VER.

El Sr. Daniel Seidel, politólogo, asesor de la CEB y de la CRB nos hizo un análisis muy interesante de la coyuntura política, social y económica de América Latina. Después algunos miembros del grupo previamente avisados, hicieron una lectura personal sobre las luces, sombras y esperanzas, acerca de lo escuchado. Fue muy rico y nos va a dar materia más que abundante para el JUZGAR.

El P. Hernán Vargas, CP nos habló sobre lo ocurrido el 27 de febrero en Chile, el terremoto que asoló el país esa madrugada. El miedo, la inseguridad, la esperanza queda herida. Por otro lado, se vivió y se vive una fuerte corriente de solidaridad, de fuera pero sobre todo de dentro del país. Y de manera de los jóvenes. La pregunta que se hace él con otros muchos chilenos, a partir de este hecho que ha echado el país al suelo, es ¿Qué Chile queremos re-construir? Quien primero respondió fue la Iglesia y en ella la Vida Religiosa. Como Conferencia de Religiosos, nos decía, queremos estar al lado de la gente, consolar, acompañar. El terremoto nos lleva a revisar planes, proyectos, presupuestos.

El Presidente de la Conferencia de Haití, el Hno. Dufreine Auguste, FIC, después de compartir por medio de unas imágenes conmovedoras el dolor de su pueblo, respondió a la pregunta “¿Qué llamadas nos hace este acontecimiento a la vida religiosa de AL y el Caribe?”. Las respuestas nos llevaban a destacar que tenemos que trabajar juntos, no cada uno por su lado. Sentimos que queremos apostar juntos por una vida religiosa más solidaria. Despertar una solidaridad suramericana hacia Haití, porque USA tiene otros intereses. Hace falta una reflexión que nos lleve a concertar la reconstrucción en común y que no reconstruya cada congregación “su propio Reino”.

La experiencia que nos ha transmitido el Hno. Dufreine nos conmovió. Terminamos el día preguntándonos en ambiente de oración: ¿A qué nos sentimos llamados como religiosas/os, qué opciones tendría que tomar la CLAR ante esta realidad tan dolorosa que afecta al pueblo haitiano, el más pobre de América?