Comunicado de la CLAR

Bogotá, D.C., 2 de Febrero de 2010

PROT: 491-36

 

De: Secretario General de la CLAR

Para: Presidentas/es Nacionales y Religiosas/os de América Latina y El Caribe

 

Hermanas y Hermanos:

El Santo Padre, en la celebración de vísperas de esta Jornada de la Vida Consagrada ha agradecido este don afirmando que “si esta no existiese, ¡cuánto más pobre sería el mundo!”. Por otra parte, nos ha recordado, a la luz de las lecturas bíblicas de hoy, que Cristo es el “Mediador” entre lo divino y lo humano y que el significado más profundo de la Presentación del Señor está en el “encuentro” del Salvador con los ancianos Simeón y Ana.

Las religiosas y los religiosos hemos sido llamadas/os a encontrar al Maestro para anunciarlo al mundo como luz y salvación y de esta manera establecer un cercanía entre Dios y la humanidad: “la Vida Consagrada de hecho, testimonia y expresa de modo ‘fuerte’ precisamente la mutua búsqueda de Dios y el hombre, el amor que les atrae; la persona consagrada, por el mismo hecho de existir representa como un ‘puente’ hacia Dios para todos aquellos que la encuentran, una llamada, un envío”.

Para nosotros, que peregrinamos por la Iglesia latinoamericana y caribeña, esta especificidad de nuestra vida discipular y misionera no la podemos vivir, aquí y ahora, de espaldas al drama que viven nuestras hermanas y hermanos de Haití. Por eso, en muchas de las Conferencias Nacionales y de nuestras comunidades hemos vivido esta jornada en solidaridad con el pueblo haitiano y con las religiosas y religiosos que allí nos están acercando a los pobres.

Como un signo de esta solidaridad en la que la CLAR quiere traducir la actitud de compasión que sugiere el actual Horizonte Inspirador, les comparto en adjunto tres preciosos documentos: una sobria descripción de la problemática de la Conferencia Haitiana de Religiosas/os, en la persona de su Presidente y su Secretaria, escrita en el humus de la tragedia por el Hno. Dufreine; una información de primera mano sobre la situación de las comunidades religiosas después del terremoto, enviada por la Hna. Maryse; una sugestiva interpretación del acontecimiento redactada por Ángel Darío Carrero, Vicepresidente de la COR (Conferencia de Religiosas/os de Puerto Rico) y antiguo miembro del ETAP. Al mismo tiempo, que les agradecemos sus escritos les aseguramos nuestra admiración y, a través de ellos, nuestra firme voluntad de acompañar a la Vida Consagrada y al pueblo de Haití en el camino hacia la transfiguración.

Con el Papa, volvamos la mirada hacia la Virgen María, a la que “veneramos como primera y perfecta consagrada, llevada por ese Dios que lleva en brazos; Virgen pobre y obediente, dedicada toda a nosotros, porque es toda de Dios. A su escuela, y con su ayuda maternal, renovamos nuestro ‘aquí estoy’ y nuestro ‘hágase’. Amén”.

P. Gabriel Naranjo Salazar, CM

Secretario General de la CLAR