CONFERENCIA DE SUPERIORES MAYORES DE  RELIGIOSOS DEL PERÚ  C.R.P.

JOSE WAGNER 2461 (ANTES TORRE TAGLE) – PUEBLO LIBRE

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Lima, 29 de diciembre 2009

 

Queridas hermanas y hermanos misioneras y misioneros de nuestra Amazonía Peruana:

Estos tiempos han sido muy duros para ustedes y los queridos pueblos amazónicos a los que están acompañando en sus luchas. Uds. se unen a ellos para defender sus territorios, sus tierras, sus bosques y sus ríos de la depredación y la voracidad del Estado. Y eso ocurre porque no los conoce, ni los comprende y peor aún, parece no interesado en defender la maravillosa diversidad de naciones y riquezas que Dios ha regalado al Perú en esa región tan extendida, tan hermosa y tan rica.

De ahí que como Conferencia de Religiosos y religiosas del Perú, sentimos la urgencia de manifestar nuestro cariño y solidaridad con ustedes, son tantos años entregados en la zona amazónica de Perú que todos y todas nos sentimos profundamente agradecidos, por el camino andado, aún cuando todo parezca algo oscuro, aún cuando el dolor haya sido grande, aún cuando haya habido expresiones poco aturadas, y la verdad se vea ensombrecida. El tiempo litúrgico que vivimos está lleno de ESPERANZA. Porque estamos viviendo el misterio del amor de Dios en la humanidad: Jesús de Nazaret, Hijo de Dios, que se hace pequeño, frágil, y pobre para caminar a nuestro lado y acompañarnos en los diferentes momentos de nuestra vida.

En medio de los conflictos, de las muertes y de tantas falsedades que se han dicho, recordar las palabras Mt, 10 “…no se preocupen de lo que van a decir o de cómo lo dirán: en su momento se les sugerirá lo que tienen que decir; no serán ustedes los que hablen, el Espíritu del Padre hablará en ustedes” y sabemos que esa es la experiencia vivida. Por eso hemos podido ver cómo todos sus esfuerzos son reconocidos y valorados por unos y otros en el mundo entero. Los mismos pueblos indígenas les piden que continúen con ellos al igual que muchos hermanos y hermanas en las diferentes ciudades del país, que se solidarizan con las esperanzas de vida, justicia y dignidad de nuestros pueblos. El Señor nos está regalando un nuevo momento para la solidaridad y nueva manera de comprender nuestro compromiso, es decir nuestra misión en la Iglesia y n la sociedad.

Nos alegra sobre manera, que nuestros Pastores de la Amazonía, se hayan hecho eco de todos sus esfuerzos y están acompañando su trabajo, orando, discerniendo con corazón compasivo y generoso. Es un esfuerzo que madura muy lentamente, pero sin duda, hoy gracias a tantos años de servicio se van viendo frutos hermosos en la conciencia, organización y movilización de nuestros hermanos y hermanas indígenas y de las poblaciones ribereñas, que también sufren de pobreza y marginación y no tienen leyes que los amparen.

Queremos decirles, que su dedicación al Reino de Dios en la vida de nuestros pueblos amazónicos, nos llena de inmensa alegría, estamos viendo una iglesia viva y con vocación de seguir entregando la vida de muchas maneras. Y esto solo puede ser obra de la gracia de Dios presente y actuante en cada uno de ustedes. Porque no hay nada, ni nadie que compense los años gastados, los recursos humanos invertidos a favor de estos lugares, sino la fe y el seguimiento de Jesús desde una opción discernida y profundamente evangélica, por los grupos más excluidos de nuestra realidad peruana.

Gracias por cada día dedicado de manera silenciosa, por cada esfuerzo llevado a cabo, por todos los logros formativos que han alcanzado. El Señor que ve en lo profundo, Él será quien recompense con abundancia su servicio. Queremos de nuestra parte  reconocer y valorar todo lo realizado por Uds.

Cómo no recordar a tantos religiosos y religiosas, laicos y lacias comprometidas en la misión que dieron la vida, inmersos en estas realidades y que hoy gozan la plenitud de la vida en el Señor. Desde el comienzo de la evangelización en estas tierras, muchos entre luces y sombras son un hito que nos ayuda a continuar con firmeza y valor la defensa de la vida, activando las palabras de Jesús “Yo vine para que tengan vida y vida abundante”

El padre Pío, de Yurimaguas, que hace poco partió al encuentro con el Señor y que amó entrañablemente nuestras selvas, será desde el cielo un nuevo compañero en este hermoso y bendecido servicio

Con nuestro cariño y reconocimiento, a nombre de la Junta Directiva y de toda la vida religiosa Peruana de la CRP

 

                                   Lucrecia Aliaga

                                   Presidenta de la CRP