LA VISITA DE MARÍA A SU PRIMA ISABEL

Un encuentro lleno de Vida

 

El icono de la Visitación, enmarcado entre los iconos de las anunciaciones y nacimientos de Juan y de Jesús, nos ayuda a ver a Dios aconteciendo en la realidad concreta. En este escenario encontramos dos parejas que creen y esperan en las promesas hechas por el Señor a su pueblo y a sus familias. Ellos viven la cotidianidad del trabajo y del amor; de la espera, la oración y la búsqueda. Isabel y Zacarías, María y José, se convierten para la VC en modelos de quien sabe confiar, esperar y actuar.

 

Lectura orante de Lc 1,39-56

 

CUANDO LEAS

Observa las dos partes del texto:

  • la primera, el encuentro de María e Isabel;
  • la segunda, el cántico de María. Fíjate en los verbos y en sus protagonistas.

 

Al terminar de leer y contemplar la escena, constata lo que sabes:

  • Acerca de Isabel: ha sido capaz de interpretar la señal recibida de su hijo de que está en la presencia del Señor y, yendo más allá de las apariencias (lo que sus ojos “ven” en María es a su joven pariente de Nazaret), su fe la proclama: Madre de mi Señor, bendita y dichosa. En su felicitación no usa la persona tú, sino la tercera persona: “Dichosa la que ha creído” y eso insinúa una situación de felicidad que puede repetirse en todos los que crean.
  • Acerca de María: es ella la que ha tomado la iniciativa de ponerse en camino (el verbo “levantarse” es el que se usa para la Resurrección) y lo hace a toda prisa, indicándonos algo de su actitud interior de prontitud y disponibilidad. Su voz llena de Espíritu Santo a Isabel y hace que el niño da saltos de gozo en su seno. Se nos revela como Madre del Señor y como bendita (prolongación de las palabras del ángel en la Anunciación), y dichosa (anticipación de la proclamación de las bienaventuranzas). Estos títulos aluden a aspectos más profundos y receptivos que el de sus acciones y nos anuncian que su identidad más profunda consiste en su relación con Dios y su fe en El: la Madre del Señor tiene también como nombre: “la que ha creído”.
  • Acerca de Juan y Jesús. Juan es voz que comunica la Palabra: “voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas”; Jesús es la Palabra de Dios viva, encarnada: “La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros”. Juan es el “hombre enviado por Dios, para dar testimonio de la Luz”; Jesús es la “luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene al mundo”. Juan bautiza con agua; Jesús bautiza con Espíritu Santo. Juan tiene clara su identidad y su misión, él es quien abre paso, prepara el camino, da testimonio e indica con precisión a aquel que está escondido entre la gente: “he ahí el cordero de Dios”, quien hace nuevas todas las cosas; Jesús es el “Emmanuel-Dios-con-nosotros”, “el camino, la verdad y la vida”, quien “guía nuestros pasos por el camino de la Paz”. Juan deja el espacio a Jesús y comienza a disminuir para que Jesús crezca: “Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo”; Jesús es la Buena Noticia, el Mesías, el Cristo. Juan es el precursor; Jesús es el cumplimiento.
  • En la segunda parte, el cántico nos hace comprender que la alegría y la alabanza de María nacen de saberse mirada por el Señor: por eso es capaz de ponerse a contemplar el mundo con Su misma mirada. Es Él quien hace cosas grandes y a ella no le queda más que “engrandecerle” y dejarle a El todo el espacio y todo el protagonismo.
  • Acerca de Dios: aparece dos veces (la repetición es la manera bíblica de subrayar la importancia de una idea) como sujeto del verbo prometer; en el cántico recibe estos títulos: Señor, Salvador, Santo, Poderoso y se hace referencia dos veces a su misericordia. Sus acciones nos revelan algo de sus “costumbres y preferencias”, las mismas que contemplaremos en Jesús a lo largo de todo el Evangelio.

 

CUANDO MEDITES

  • Contempla el encuentro de dos mujeres portadoras de un misterio de vida. Capaces de descubrir, acoger y bendecir el misterio que habita a la otra. Libres para alegrarse y celebrar la obra de Dios en cada una
  • las dos atentas a la noticia, al anuncio que les viene de parte de Dios: María a la noticia de que Isabel, la estéril, espera un hijo; Isabel, a la voz de María, a la vida invisible que lleva dentro
  • las dos van salen de ellas mismas, van más allá: María sale de Galilea; Isabel va más allá de lo que ve: llama a María “Madre de mi Señor”
  • cada una da, recibe y aprende de la otra: María, su saludo y su servicio; Isabel, su reconocimiento, su bendición y su proclamación de felicidad
  • cada una conduce a la otra más allá de sí misma: María pro-voca la fe de Isabel y que se llene de Espíritu Santo; Isabel pro-voca a María para que cante el Magnificat. Las dos hacen posible la liberación de la palabra de mujer, atada por tantos siglos.

 

CUANDO ORES

  • Siéntete, como María, bajo la mirada del Dios que te envuelve en su misericordia y déjate inundar por el gozo que desborda de toda la escena.
  • Siéntete, como Isabel, capaz de bendecir, acoger y liberar la voz de las nuevas generaciones que buscan sentido para su vida.
  • Reconoce tus momentos “María” y tus momentos “Isabel” en tu historia personal.
  • Agradece la Vida de la que eres portador/a, el “fruto” de la acción de Dios que está ya presente en ti. Pídele ser capaz de reconocer esa presencia y esa Vida en los demás.
  • Déjate contagiar por su manera de contemplar el mundo y por sus preferencias.

 

CUANDO MIRES TU VIDA EN EL TEXTO

  • ¿Qué me mueve a “salir aprisa”? ¿Hacia quién me muevo?
  • ¿A quién suelo visitar? ¿Cómo son y que dejan mis visitas?
  • ¿Cómo son mis encuentros? ¿Qué suscitan en la persona con la que me encuentro?
  • ¿Soy capaz de reconocer la presencia de Dios en aquellas personas con las que me encuentro?
  • ¿Cómo son nuestros encuentros comunitarios? ¿Qué suscitan en cada una de las Hermanas? ¿Qué suscitan en mí?
  • Escribo mi propio cántico de alabanza y agradecimiento.

 

 

Retiro inspirado en:

Horizonte Inspirador CLAR 2015 – 2018;

Conchi pddm. Equipo de Lectio Divina de la UPComillas, en http://lectiodivinadelucas.blogspot.com.co/2013/08/la-visita-isabel-y-el-cantico-del.html