XVII Asamblea de la CLAR

Bogotá, viernes 26 de junio de 2009

 

Agrupados en la capilla -por lenguas- comenzamos cantando “L´Esprit de Dieu repose sur moi, l´Esprit de Dieu m´a consagré. L´Esprit de Dieu m´a envoyé proclamer la paix, la joie”, y pidiendo “Espíritu Santo ven, ven… en el nombre del Señor” y sintiendo “O Espíritu do Senhor repousa sobre mim”, porque “cuando venga el Paráclito… Él les llevará a la verdad completa”. Queremos, como en Pentecostés, prepararnos para la elección y acogida de la nueva Presidencia de la CLAR.

Ya reunidos en la Sala de Sesiones, siguieron llegando las felicitaciones, los regalos, agradecimientos, congratulaciones… de algunas Conferencias Nacionales, pero especialmente de Mons. Ignacio Gogorza (obispo representante del CELAM). Acogida afectuosa, aplausos y esperanza, fueron las reacciones ante las palabras que nos dirigió, entre las que resaltan: “me he sentido uno más entre ustedes, percibiendo el amor profundo hacia la vida religiosa y la Iglesia. Me alegra mucho. La profunda vida interior y contemplativa, la valentía de estar en las fronteras donde nadie está, el empeño por mejorar y dejarse llevar por el Espíritu, la comunión con los obispos (superando los prejuicios e incomprensiones), la complementariedad entre pastores y religiosos/as… son características que debemos empujar con ánimo y esperanza”. Nos dejó palabras estimulantes como: “confianza y esperanza; unidos y en diálogo”.

El P. Eusebio Hernández, representante de CIVCSVA, también dirigió unas palabras a la Asamblea para agradecer a la CLAR por los 50 años de vida, la realización del Congreso de Vida Religiosa y Teología, la colaboración y gestión de la actual Presidencia y –también- por el desarrollo fraterno de esta Asamblea. Además sugirió que las Conferencias Nacionales visiten la Congregación Vaticana cuando tengan oportunidad. Sus preocupaciones fueron: “la participación de los varones y de algunas congregaciones en la respectiva Conferencia, como instancia de diálogo y participación, y el dinamismo de las comisiones mixtas, en comunión con los obispos”.

Las comisiones nombradas el día primero para algunos servicios, están dando su aporte tras el respectivo estudio y reflexión. Además de escuchar opiniones y sugerencias (muy útiles para la Presidencia entrante) se fueron aprobando los informes de Presidencia y Secretaría, el Económico y el borrador de las Actas.

María del Carmen Bracamontes y Víctor Martínez comparten la síntesis del trabajo de los grupos sobre “Horizonte inspirador para la VR de América Latina y el Caribe”, que debe ser “un marco suficientemente inspirador, con mirada hacia el futuro, motivador-estimulante que convoca y provoca y que sea clave para mirar”, con las actitudes de “escucha, discernimiento, compasión, revitalización, transfiguración y con los nuevos rostros de vida religiosa” que entra por los sentidos, pasa a la comprensión, resuena en lo emocional y penetra en las entrañas de los/as religiosos y religiosas.

La última parte de la mañana y toda la tarde, ha servido para que cada uno/a de los/as religiosos/as -con derecho a voto- entren a la Sala de Reuniones para la elección de la Presidencia de la CLAR para el trienio 2009-2012, que ha recaído en:

 

 

Presidente: Ir. Paulo Petry, FSC (Brasil)

1ª Vicepresidenta: Hna. Mercedes Casas, FSPS (México)

2º Vicepresidente: P. Juan Pablo Zabala, SDB (Bolivia

3ª Vicepresidente: Hna. Rosa Lenis Gutiérrez, HHAA (Rep. Dominicana)

4ª Vicepresidenta: Hno. Ángel Medina, FMS (Paraguay)

Secretario General: P. Gabriel Naranjo, CM (Colombia)

La Eucaristía es fiesta y alegría, es agradecimiento y compromiso, es vida que revitaliza a la Asamblea y especialmente a la Nueva Presidencia recién elegida. Toda la Vida Religiosa de Latinoamérica lo celebra y está abierta al futuro que estamos iniciando, porque “hoy es el primer día del resto de nuestra vida”. A Él le alabamos “Sumaq, Sumaq, Sumaq, Ancha sumaq kanki, Dios Taytayku” por el don del Espíritu Santo (con la hermana Mercedes), que nos entrega su belleza y buen olor (de la hermana Rosa) de los apóstoles (con Juan y Pablo) y la compañía de Dios (por el hermano Ángel)… pero todos servidores del Reino. ¡Que el Señor les haga claros y firmes en la esperanza…!