Congreso de Vida Religiosa y Teología Latinoamericana

Primer día

Bogotá, sábado 20 de junio de 2009

 

El sábado 20, los miembros de la Asamblea General de la CLAR nos trasladamos al colegio de los Agustinos Recoletos, para participar en el Congreso de Vida Religiosa y Teología Latinoamericana y del Caribe, que tiene el título “Aportes de la Vida Religiosa a la Teología Latinoamericana y del Caribe. Hacia el futuro”, para que “vayan y den fruto y que su fruto permanezca” (Jn 14,15)

Estamos más de 800 congresistas, entre los que resalta la participación de un gran número de jóvenes, la buena organización en las mesas de trabajo, así como los sabrosos refrigerios y almuerzos. Pero lo más significativo está encarnado en el sobresaliente elenco de teólogos y teólogas de América Latina y el Caribe, compartiendo su experiencia de fe, su historia en el acompañamiento de la CLAR y sus provocativas orientaciones para mirar el horizonte de la vida religiosa con mucha esperanza.

Iniciamos con la Eucaristía, celebrando la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, y recibiendo el saludo entusiasta, afectuoso y profundo del presidente de la CLAR, P. Ignacio Madera, con una conferencia sustanciosa y orientadora. La presentación del evento nos decía que “en el marco de la celebración de los 50 años de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos/as – CLAR, retomar, asumir y relanzar la experiencia y reflexión que la Vida Religiosa ha aportado a la teología de América latina y el Caribe”.

Se ha optado por la dinámica inspiradora en el Ver-Juzgar-Actuar, tanto en las conferencias magistrales de la mañana (ponencias centrales) como en el desarrollo de las mesas temáticas de la tarde (mesas de trabajo), haciendo memoria para elaborar propuestas; iluminando para vislumbrar prospectivas y buscando prospectivas para crear nuevos horizontes.

Todo este Congreso está coordinado por la Presidencia de la CLAR, el Equipo de Teólogos Asesores de la Presidencia y la Conferencia de Religiosos/as de Colombia. Estamos hablando de 26 exposiciones que ayudarán a que los miembros de la XVII Asamblea General de la CLAR, religioso/as venidos de diversos países de nuestro continente y de los otros continentes, así como muchos/as colombianos (especialmente jóvenes) podamos tener memoria agradecida, esperanza trabajada y presente que camina “hacia una vida religiosa místico-profética que se revitaliza para dar vida”. Estamos en búsqueda y confianza, porque “Señor, ¿a quién vamos a ir?. Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn 6,68),

La primera conferencia magistral tuvo a Fray Gustavo Gutiérrez como protagonista y animador de novedad. Con tono firme y suave a la vez, Gustavo nos recordó que irrumpieron (y siguen irrumpiendo en nuestro presente) los pobres, insignificantes, autóctonos, diferentes… en el Vaticano II, Medellín, en las otras Conferencias… y en las teologías y espiritualidades de la Vida Religiosa del Continente. Hemos hecho reflexión teológica de nuestra propuesta de fe y de la espiritualidad, es decir de la práctica, a la vez que nos preguntamos ¿cómo decir a los pobres que Dios les ama?, ¿cómo hablar del Dios de la vida en un continente marcado por la muerte?, ¿por qué los pobres mueren antes de tiempo?, etc.

Para encontrar la respuesta mística-profecía, hemos de acoger las dos “memorias de Jesús” (la memoria es el presente del pasado, cfr. Lc 4,19 y desemboca en la práctica). La primera: “Hagan esto en memoria mía”; y la segunda: “les he lavado los pies… hagan ustedes lo mismo”, deben entenderse unidas y complementarias (es una sola, en definitiva). Nos proponen que seamos testigos al servicio de la humanidad. Para que esto sea posible, necesitamos practicar el lenguaje de la gratuidad (iniciativa amorosa de Dios) y de la justicia (reconocer los derechos de cada persona, proféticamente), además es necesario optar por la pobreza espiritual (poner la vida en las manos de Dios) y la pobreza voluntaria (comprometidos con los insignificantes).

De esta manera, estamos haciendo teología con la hermenéutica de la esperanza (Hb 11) y con el impulso del Siervo de Yahvé (Is 40; 52-53), que no sólo aguanta sino que forja razones de esperanza.

Vilma Esperanza Quintanilla, Guido Zegarra, Luis Coscia, Josefina Castillo, Carlos Palmés, María Alejandra Leguizamón, Hugo Cáceres, Antonio Gerrado Fidalgo, Eduardo Arens y Antonio Carlos de Meira expusieron sus reflexiones y propuestas en sendas mesas de trabajo, con el anhelo de buscar líneas inspiradoras de una vida religiosa que se revitaliza para dar vida.