XLIII Junta Directiva

VIII Encuentro de Secretarias/os de las Conferencias Nacionales

Puerto España-Trinidad y Tobago, 4 de abril de 2014

 

Mensaje al pueblo dominicano,

a las autoridades y a la comunidad internacional

Con motivo de la desnacionalización en República Dominicana

 

 

Reunidos en Junta Directiva de la CLAR de este año 2014, y como representantes de las veintidós Conferencias Nacionales de Religiosas/os de América Latina y el Caribe, expresamos, a la sociedad dominicana y a la comunidad internacional, nuestro dolor y nuestra solidaridad con motivo del drama que en República Dominicana se vive por la desnacionalización de tantas/os de nuestras/os hermanas/os con la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional; nuestra identidad, que nos llama a permanecer en la escucha de Dios donde la vida clama, a estar cerca de todas aquellas personas que sufren cualquier tipo de exclusión, cualquier violación de sus derechos humanos, cualquier atropello a su dignidad, y cualquier negación de su ciudadanía, nos mueve ahora a manifestar nuestra posición, enraizada en los criterios humanos y evangélicos.

Porque esperamos que una solución se logre con el peso legal del respeto a los derechos de los más débiles, siempre con apego a las leyes dominicanas, estamos atentos al proceso iniciado por el Presidente Danilo Medina, que estos días ha propiciado un diálogo-consulta con diversos sectores del país para el consenso de un desenlace humanitario y jurídico a esta vulneración de derechos fundamentales.

Como hijas e hijos de un mismo Padre y, por eso, como hermanas y hermanos los unos de los otros, oramos al Dios padre y madre por medidas que, de una vez por todas, superen este atropello y, al mismo tiempo, respondan a los derechos y a las esperanzas de los descendientes de inmigrantes que, también en otros de nuestros pueblos, esperan la buena noticia de la aplicación real de legislaciones justas e inclusivas. Con salidas humanitarias se defienden los derechos de los más débiles, como desea el Dios de la vida, revelado en Jesús de Nazaret, que vino a defender la humanidad vulnerada de quienes, en su mismo país, eran vistos como extranjeros, hasta devolverles la dignidad, en el acto generoso de su amor gratuito, como ilustra la parábola del Buen Samaritano (Lc. 10, 25-37). En nombre de este Dios de la vida y de su amor gratuito, una sociedad no puede condenar a la periferia a una parte de sí misma.

Inspirados en el Icono de Betania, Casa de Encuentro, Comunidad de Amor y Corazón de Humanidad, hemos estado particularmente atentos a los dichos y a los gestos del Papa Francisco. Nos consuela su gran preocupación por la suerte de los migrantes y sus descendientes. De modo especial hacemos nuestro su mensaje para la Jornada Mundial de los Migrantes, del 5 de agosto de 2013, y sus proféticas palabras:

 “Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero, hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos, será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que, tarde o temprano, provocará su explosión. Cuando la sociedad -local, nacional o mundial- abandona en la periferia una parte de sí misma, no habrá programas políticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad” (Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, 59).

Cuenten las hermanas y hermanos directamente afectados por este hecho dramático con nuestras oraciones solidarias, al Dios bueno, Padre de todas y todos, que nos llama a construir comunidades fraternas y solidarias.

 

LISTA DE FIRMANTES DEL MENSAJE DE LA CLAR EN APOYO A LOS

DESNACIONALIZADOS POR LA SENTENCIA 168-13.

Comentarios   

 
# Silvia Conde 25-04-2014 23:09
Me llena de alegría y de consuelo leer este pronunciamiento público de la Clar con motivo de la ley de desnacionalizac ión que se elabora en St. Domingo. Confío en que su voz contribuirá a que se suprima esta ley injusta e inhumana.

Silvia Conde