VIDA RELIGIOSA
Congreso de la CER Manabí

Congreso de la CER Manabí

¿Qué nos dice y qué decimos?... sobre la corrupción

¿Qué nos dice y qué decimos?... sobre la corrupción

Solidaridad con las Misioneras Combonianas

Solidaridad con las Misioneras Combonianas

Fraternidad Misionera Verbum Dei

Fraternidad Misionera Verbum Dei

Reunión de presidentes/as regionales

Reunión de presidentes/as regionales

LITURGIA
Vivir perdonando (17 septimbre 2017)

Vivir perdonando (17 septimbre 2017)

Está entre nosotros (10 septiembre 2017)

Está entre nosotros (10 septiembre 2017)

Aprender a perder (3 septiembre 2017)

Aprender a perder (3 septiembre 2017)

Mujer, ¡qué grande es tu fe! (20 agosto 2017)

Mujer, ¡qué grande es tu fe! (20 agosto 2017)

En medio de la crisis (13 agosto 2017)

En medio de la crisis (13 agosto 2017)

GENERALES
Cuestionario para el Sínodo de jóvenes

Cuestionario para el Sínodo de jóvenes

6º Boletín de prensa de Caritas Ecuador

6º Boletín de prensa de Caritas Ecuador

Divulguemos la Encíclica Laudato Si

Divulguemos la Encíclica Laudato Si

Cambio climático: 12 claves de la cumbre de París

Cambio climático: 12 claves de la cumbre de París

Jornadas nacionales de Pastoral Social

Jornadas nacionales de Pastoral Social

NOTICER
Encuentro de AFICER 2017

Encuentro de AFICER 2017

Psicodrama aplicado a situaciones de crisis y recuperación emocional

Psicodrama aplicado a situaciones de crisis y recuperación emocional

Solidaridad con Perú

Solidaridad con Perú

Taller sobre Trata de personas

Taller sobre Trata de personas

Encuentros y celebraciones (2 febrero 2017)

Encuentros y celebraciones (2 febrero 2017)

AVISOS
Invitación a Retiro con el P. Luke Rodrigues sobre ecología

Invitación a Retiro con el P. Luke Rodrigues sobre ecología

Anudando (Espacio de Formación Integral de las Mujeres)

Talleres del Centro Bíblico Verbo Divino

Talleres del Centro Bíblico Verbo Divino

Las siete palabras de Cristo en la cruz

Las siete palabras de Cristo en la cruz

Seminario sobre logoterapia en el tratamiento de adicciones

Seminario sobre logoterapia en el tratamiento de adicciones

ECLESIAL
Abrirse a la posibilidad de perdonar

Abrirse a la posibilidad de perdonar

Ordenación episcopal  de Mons. Adalberto Jiménez

Ordenación episcopal de Mons. Adalberto Jiménez

Responder a los refugiados y migrantes

Responder a los refugiados y migrantes

Obispos del Ecuador ante la realidad del país

Obispos del Ecuador ante la realidad del país

Mons. Adalberto Jiménez, obispo de Aguarico

Mons. Adalberto Jiménez, obispo de Aguarico

8ª SEMANA TEOLÓGICA DE LA VIDA CONSAGRADA EN EL ECUADOR

 

MENSAJE A LA VIDA CONSAGRADA

 

Queridas hermanas y hermanos:

 

Hemos vivido la octava Semana Teológica de la Vida Consagrada, con la invitación a “ser misericordiosos como el Padre es misericordioso” (Lc 6,36). El P. Carlos Luis Suárez, scj, ha orientado esta reflexión, que anima a la vida consagrada a vivir el desafío de ser hijos/as, ser hermanos/as, ser familia; y aceptar la provocación de Jesús a la profecía para ser sus seguidores/as adultos, firmes, amables y cariñosos/as, sabiendo que la “ley es el Padre” y hemos de ser signo de bendición para el pueblo.

Escuchamos del Señor Jesús la llamada a ser bienaventuranza y buena noticia en cada uno de nuestros contextos. Recibimos su Palabra como misericordia entrañable, abrazo que acorta todas las distancias posibles, sabe besar las periferias del mundo y nos revela el camino de la felicidad. Y como queremos vivir al estilo de Dios, nos preguntamos, aprendemos, dialogamos y proclamamos:

 

Dichosa la vida consagrada que vive la misericordia del Padre, con gratuidad y alegría, escuchando y siendo escuchada por Dios y por el pueblo. Dichosa por haber experimentado la misericordia de Dios en el sufrimiento impotente del terremoto y la cotidianidad de nuestros conflictos. Dichosa por vivir la misericordia con quienes se aferran a la esperanza y con quienes aspiran a redescubrir el amor, a veces resquebrajado por los monólogos hirientes. El silencio, la pasividad, la negligencia, la indiferencia van a dejar paso al diálogo, el compromiso, la solidaridad y la donación hasta la extenuación (cfr. Lc 6,36).

 

Dichosa la vida consagrada que vive la justicia (cfr. Mt 6,33), en diversidad, alteridad y alternancia, dejando de usar ladrillos que nos separan para abrirnos a la vida, muchas veces alterada por los afanes económicos de las mineras, el suicido ecológico de la basura y la contaminación, y la falta de derechos de los débiles o la falta de compromiso de los poderosos. Y mientras muchas personas siguen dando la espalda a la casa común (cfr. LS 56) y a dignidad de los pobres, la vida consagrada no podemos hacer lo mismo; porque nuestra fe es siempre revolucionaria (cfr. Proaño y Papa Francisco).

 

Dichosa la vida consagrada que vive la comunidad, casa espaciosa que nos libra de la exclusividad para compartir la fraternidad en todo lado y circunstancia, porque Dios construye con nosotros y nos saca del egocentrismo victimista para construir el nosotros con Dios, con los demás, con la tierra, entre todos (cfr. Lc 11,2). Sin alejarnos de los hermanos y hermanas por lo que ellos han hecho y acercándonos a todos por lo que Dios ya ha hecho conmigo, hermano y hermana de todos y todo, sin desatender a nadie (cfr. Hch 4,34).

 

Dichosa la vida consagrada que vive la profecía, que entra en la intimidad de Dios, anuncia su mundo alternativo, denuncia los planes asesinos o suicidas de los poderes esclavizantes, busca incansablemente a los alejados (por sus experiencias o por nuestras prácticas excluyentes), prefiere a los pobres, anticipa la fraternidad del mundo y vive apasionadamente sin dejar de ser pueblo, como Jesús que se dio a sí mismo para “iluminar, bendecir, vivificar, levantar, sanar, liberar" (EG 273).

 

Dichosa la vida consagrada que vive al pie de la cruz, como la “Madre de la misericordia”, que escucha y encarna la Palabra, que siempre “está” con Cristo y con los crucificados, como peregrina, hermana, amiga y discípula, dado que “Dios está en todas partes, pero está más cerca de los pobres” (Brochero) y que la misericordia tiene la “forma interior del amor” y es la “tarjeta de identidad de Dios” (Papa Francisco)

 

Dichosa la vida consagrada que vive la palabra escuchada, practicada y encarnada (cfr. Jn 1,4); y por eso es capaz de abrir nuevos horizontes y no encerrarse en sus seguras verdades, para anunciar el amor de Dios con el silencio contemplativo y con el grito de la resurrección en cada casa y barrio de la esperanza.

 

Dichosa la vida consagrada que escucha y grita: ¡levántate, camina, acoge, comparte, ve, vive, vive, vive!

 

Equipo de Reflexión Teológica

contador

Av. Garcia León 215(Oe4-33) Ruiz de Castilla 593 2 3202759 / 3202193 / 3202265