Mensaje de la CLAR

 

Bogotá, D.C., 2 de febrero de 2012

 

PROT: 311-32

 

 

Viva Jesús en nuestros corazones!

Saludo cordial a todas y todos y nuestras congratulaciones, a nombre de la Presidencia de la CLAR, con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, que este año se inspira en el llamado del Maestro: “Ven y sígueme” (Mc 10. 21), y en la tarea eclesial de la transmisión de la fe: Vida Consagrada y Nueva Evangelización.

El icono de la Presentación del Señor (Lc 2, 26-40), que no es ajeno a los dos que han dinamizado el Horizonte Inspirador y el Plan Global de este trienio (encuentro de Jesús con la Sirofenicia, Mc 7, 24-30, y experiencia de la Transfiguración Mc 9, 2-10), nos refleja como realidad y como ideal. De hecho, se mueve: entre la fidelidad a las estructuras, “conforme a lo que se dice en la ley”, y la novedad de la presencia del Mesías, “mis ojos han visto al Salvador”; entre el dinamismo de la pasión por la humanidad, “el niño al que todos esperaban”, y de la pasión por el Salvador, “su padre y su madre estaban admirados de las cosas que se decían de él”; entre el don de nuestras/os jóvenes que tienen visiones, “el niño crecía y se fortalecía llenándose de sabiduría”, y la bendición de nuestras/os ancianas/os que tienen sueños, Ana era “de edad avanzada”; en la inter-relacionalidad de nuestros géneros, “había en Jerusalén un hombre llamado Simeón... Había también una profetisa”…

Ubicada esta Jornada en el vaivén del anterior Sínodo, sobre la Palabra de Dios en la vida y la misión de la Iglesia, y del próximo, sobre la Nueva Evangelización, nuestra Vida Consagrada reconoce con humildad que tiene mucho que aportar, gracias a que “la CLAR, durante estos 50 años de memoria y profecía, contribuyó a configurar una nueva forma de ser Iglesia, de leer la Palabra y de estar en la historia” (PG 2.3.6), pero también a las convicciones que han definido su caminar y que sostienen su futuro, acerca de: la transversalidad de la Palabra de Dios en su espiritualidad, comunión y servicio; la “escucha a Dios donde la vida clama”; la ciudadanía teológica de los pobres; y la posibilidad de una Vida Religiosa nueva (cf. PG 2.3.1 – 2.3.5).

La ya cercana Asamblea General, que viviremos como “memoria y profecía” de la lectura y aplicación latinoamericanas del Concilio Vaticano II, cuyo 50º de apertura estamos celebrando, será un kairós en la medida en que nos “dejemos transformar por el Espíritu fuente de mística, profecía y esperanza”, a fin de que no dejemos de ser “luz para iluminar a las naciones” y “signo de contradicción”, tal como nos hemos comprometido en el Horizonte Inspirador, “en fidelidad creativa al Reino, amando hasta el martirio”.

Invitamos una vez más a las Conferencias Nacionales y a las Religiosas y Religiosos del Continente a que nos hagamos partícipes de este proceso, aceptando la invitación a: el Seminario de Cambio Sistémico, que iluminará nuestro compromiso con los pobres; el II Congreso de Nuevas Generaciones, que contribuirá a sostener el futuro de nuestra Vida Consagrada y la Vida Consagrada del futuro, aquí y ahora; el Seminario de Bioética, que iluminará nuestro compromiso con la defensa de la vida en las culturas de hoy; el de Religiosos Hermanos, que revalorará el compromiso laical con la causa del Reino; el de VR Indígena, que sostendrá nuestra apertura a la cultura y la espiritualidad de nuestros pueblos originarios.

Que Nuestra Señora de la Candelaria siga iluminando nuestra peregrinación y sosteniendo nuestra pasión por su Hijo y por la humanidad.

 

Hno. Paulo Petry, FSC P. Gabriel

Presidente

 

Naranjo Salazar, CM

Secretario General