El Papa pide ojos abiertos para discernir

quién entra en los seminarios

 

Ciudad del Vaticano, 20 de noviembre de 2015 (ZENIT.orgRocío Lancho García

 

Salud espiritual, material, física y psicológica. Es lo que ha pedido el papa Francisco a la hora de discernir la vocación y la misión en los seminarios. Durante su discurso a los participantes del Congreso promovido por la Congregación para el Clero, el Santo Padre ha contado cuando poco después de ser nombrado maestro de novicios, llevó a una psicóloga los resultados del test de personalidad, un test sencillo que se hacía como uno de los elementos del discernimiento. El Papa ha asegurado que era una buena mujer y una buena médica.

Y esta mujer le decía: “Este tiene este problema pero puede ir si hace así”. Pero también era inflexible en algunos casos los cuales a Bergoglio le parecían ‘buenos chicos’ y la psicóloga le explicó: “Ahora es bueno, pero sepa que hay jóvenes que saben insconscientemente, no son conscientes, pero sienten insconscientemente que están psicológicamente enfermos y buscan para su vida estructuras que les defiendan, para poder ir adelante. Y van bien hasta el momento en el que se sienten estables y ahí empiezan los problemas”.

“Me parece un poco extraño”, respondió él. Y la respuesta que le dio la mujer no la olvidará nunca, ha contado Francisco. “Padre, ¿usted no ha pensado por qué hay tantos policías torturadores? Entran jóvenes, parecen sanos pero cuando se sienten seguros, la enfermedad comienza a salir. Esas son las instituciones fuertes que buscan estos enfermos inconscientes: la policía, el ejército, el clero... Y después muchas enfermedades que todos conocemos salen fuera”, explicó la psicóloga.

De este modo, el Santo Padre ha indicado hoy a los presentes, que cuando él se da cuenta que un joven es demasiado rígido, demasiado fundamentalista, “no me fío, detrás hay algo que él mismo no sabe”.

A propósito, ha hecho referencia a Ezequiel 16, cuando el Señor le dice a su pueblo todo lo que ha hecho por él. Le ha encontrado recién nacido, le ha vestido, le ha desposado… “y después, cuando te has sentido segura, te has prostituido”. Es una regla de vida, ha advertido el Santo Padre. Por eso, el papa Francisco ha pedido “ojos abiertos en la misión en los seminarios. Ojos abiertos”.

 

(20 de noviembre de 2015)