Mensaje e invitación del P. Ignaico Madera, presidente de la CLAR

Queridos hermanos y hermanas:

 

Creo esta será mi última comunicación a ustedes para agradecerles, en primer lugar, su apoyo durante estos tres años que me correspondió prestar el servicio de presidencia de la CLAR. En realidad me siento contento de lo que hemos logrado y lamento lo que se quedó en mi corazón como ilusión. El fundador de los Salvatorianos tiene una expresión consoladora para mí en ese sentido: "otros vendrán y teniendo en cuenta nuestros sufrimientos, continuarán".

 

Yo quiero exhortarles con urgencia a motivar en sus respectivas conferencias la participación en el Congreso de Teología por los cincuenta años de la CLAR. Creo que difícilmente tendremos nuevamente reunidos a tan valiosos teólogos y teólogas. Y lo que no hagamos en esta semana y la próxima puede que sea demasiado tarde por los asuntos de visa, etc.

 

 De nuestra parte hemos hecho algunos descuentos por números de personas inscritas que pueden consultar directamente a la Secretaría como para estudiantes religiosos y religiosas o juniores. Imaginan ustedes que tuve el sueño inicial de tener 1000 participantes...Creo que de ustedes dependerá en gran parte una grandiosa participación latinoamericana. El argumento económico es siempre el que vendrá pero yo mismo he tenido que buscar con sacrificios, pero con éxitos la financiación del Congreso, y gracias a Dios, podemos subsidiar lo que podemos.

 

Yo quiero hacer un llamado al esfuerzo por aprovechar esta ocasión para la VR del continente: Gutierrez, Codina, Livanio, Lucia Weiler, Barbara Wucker, Luis Carlos Susin, Pedro Trigo, Arens, Vigil, Marcelo de Barros y tantos otros y otras no se encontrarán nuevamente sino para los cien años de la CLAR... Hagamos todo lo que esté de nuestro alcance. Amén de los expresidentes y presidentas, ex secretarios y secretarias que nos acompañarán con su estimulante testimonio de entrega a la vida de la vida religiosa.

 

De nuevo gracias por su amistad y cariño. Fue hermoso para mi este tiempo con todos los sacrificios y sinsabores que me pudo causar desde los sectores desde los cuales esperamos mayor apoyo y comprensión, pero a eso mi fundador le llamó el cuarto cáliz...y me dijo que tenía que beberlo. Es amargo pero no me envenena ni derrota, todo lo contrario siento un intenso deseo de esperanza.

 

Nos encontraremos en Bogotá para celebrar juntos, en el altar de tantas luchas, dificultades, incomprensiones y condenas pero también esperanzas y fuerza, profecía y vida cargada de entusiasmo por este estilo de vida que no puede claudicar, sean cuales sean los infortunios del presente.

 

Un abrazo grande como el continente

 

 

 

Ignacio Antonio Madera Vargas, SDS

 

Presidente CLAR