5ª CRÓNICA

DE LA COMUNIDAD INTERCONGREGACIONAL MISIONERA

HAITI, FEBRERO 2011

 

En este mes ya nos hemos integrado de lleno al trabajo que se nos ha encomendado, metiéndonos cada vez más en la dura realidad de los campamentos, tratando de entender y de hablar mejor el kreyól con las personas  a quienes ahora visitamos con más regularidad. Vamos definiendo nuestras tareas, procurando ser  instrumentos en las manos de Dios, frágiles y limitadas pero con enormes deseos de que su Reino de justicia, de amor y de paz sea una realidad en medio de tanta inhumanidad. Tenemos claros los criterios de acompañamiento que son propios del Servicio de Jesuitas  y que nosotras los hemos asumido: 1° Ir a las poblaciones que tienen más necesidad; 2° Dentro de los lugares donde otras organizaciones no ofrecen ningún servicio; 3° Donde nuestro servicio aporte alguna cosa especial. Con este trasfondo, nuestro trabajo se define tratando de “dar vida y vida en abundancia” (Jn 10, 10b) como lo hizo Jesús, siempre atento al sufrimiento y dolor de quienes más sufrían.

Distribución de responsabilidades:

SOCORRO LOPEZ: Está impartiendo Talleres de Formación sobre Salud Comunitaria y los ha realizado ya en los campamentos Automeka del 9 al 15 de febrero; y en Pak Kolofé del 21 al 25. Debe pasar todavía por los cinco campamentos restantes. En las respectivas evaluaciones, la gente que ha participado manifiesta que está contenta y satisfecha por lo aprendido pues todos los conocimientos son muy prácticos y posibles de cumplir. Se han visto temas de prevención de enfermedades, cuidado del medioambiente, elaboración de jabón  medicinal y de jarabes curativos utilizando plantas medicinales existentes en Haití.

CECILIA GUARDERAS: Está dando un Curso de Español para el personal de la Oficina del SJR los lunes y viernes de 7:30 a 9:00 de la mañana. Tiene un grupo de 9 personas, que se han ubicado en el nivel inicial. También se encarga de un grupo de más de 80 personas en el campamento de Henfrasa, los martes y jueves por la tarde, de 3:00 a 5:00. Toda la gente está contenta de aprender el español. Hay que destacar la gran facilidad de la gente haitiana para aprender nuevos idiomas.

EUGENIA SILVA: Forma parte de la Animación Pastoral.  Es la encargada de buscar sacerdote para las celebraciones eucarísticas en el campamento de Henfrasa cada domingo. Se comenzará también en el campamento de Automeka con una Misa al mes. Lleva el Curso de Español en las Oficinas del SJR, en el segundo nivel, con la presencia de 5 alumnos.  También tiene otro Curso de Español en La Grotte, Haut George y Bas George, los campamentos más distantes y que nos llevan más de 2 horas sólo para llegar en transporte normal y si no hay congestión de tráfico. Los lunes tiene las clases de 2:00 a 4:00, con 15 alumnos; y el miércoles, en el mismo horario, con 43 personas.

MARLENE CAISAGUANO: Es la encargada de la pastoral de los jóvenes. En este mes se ha dedicado a visitar las familias de los campamentos de Automeka, Henfrasa, Palé del Art, Pak Kolofé con el fin de conocer más de cerca la realidad, hacer un diagnóstico del número de jóvenes de 14 a 25 años presentes en los campamentos, detectar sus necesidades y aspiraciones. Inició con una reunión en Palé del Art. Ha participado también en las reuniones de los diferentes Equipos de jóvenes presentes en los campamentos y en las reuniones específicas de Mujeres, Educación y Espiritualidad.

CLEMENCIA RODRIGUEZ: Se le ha encomendado la cuestión de Mujeres y Problemática de Género. Trabaja en coordinación con los Promotores Sociales en el campamento de Pak Kolofé. También acompaña en los campamentos de Henfrasa, Pale del Art y Automeka. En este mes, junto con Marlene, ha visitado los cuatro campamentos citados, conociendo de cerca la realidad de la mujer y sus demandas específicas. Los martes por la mañana ha participado con el Equipo de Mujeres de Automeka, y por la tarde con las mujeres de Pak Kolofé. Los sábados a las 6:00 de la mañana ha asistido a las reuniones de mujeres de Henfrasá. Los días en que no hay reunión, se ha dedicado a visitar las familias en los 4 campamentos.

Nuestra vida en comunidad:

El día 2 de febrero celebramos el día de la vida consagrada, haciendo presente a cada una de nuestras Congregaciones, a la CER, a la CLAR y a varias conferencias de religiosos y religiosas.  Dando gracias a Dios por nuestra vocación misionera, hicimos una Celebración de la Palabra muy emotiva, ambientando nuestra oración con las Constituciones de las 4 Congregaciones que formamos la CIM. Compartimos el artículo con el que más nos sentíamos identificadas y realmente fue un gozo el intercambio y la riqueza con el que cada una se expresaba. Coincidimos en esa proyección que cada Congregación tiene para entregar su vida al servicio de las personas más necesitadas. Algún otro día hemos compartido también artículos de nuestras Constituciones que hablan de la ternura, del amor providente de Dios, de la misericordia de un Dios que camina en medio de su pueblo, pero con el matiz propio de cada carisma. Somos cuatro Congregaciones y cinco hermanas bien identificadas con lo característico de su familia religiosa y que caminan como una sola comunidad misionera.

Todos los viernes por la tarde hemos fijado el momento para nuestra reunión comunitaria. La preparamos, por turnos, igual que lo hacemos con la comida y con la  liturgia. Vimos que debíamos revisar y modificar el proyecto comunitario que ya lo traíamos desde Ecuador, ya que ahora somos 5 personas y nuestro compromiso con el SJR también se ha modificado. Hemos redistribuido los roles teniendo en cuenta que estamos todavía en plan de organizarnos en un clima de corresponsabilidad e interdependencia. La copia del Proyecto modificado la haremos llegar a la CER de Ecuador y a la Provincial de las Hermanas Misioneras Combonianas de México.

Les compartimos que tenemos momentos comunitarios muy hermosos, con detalles que nos acercan y permiten que nos conozcamos y amemos más. Tenemos ya el libro de la Liturgia de las Horas en kreyól, regalo de un hermano Menesiano, y cada día nos esforzamos por rezar, comprendiendo la lengua del país. También tenemos en kreyól las lecturas de la Misa de cada día y es una alegría grande cuando comprendemos el mensaje que el Señor nos comunica.

Experimentamos la Providencia de Dios en nuestras vidas. Son detalles, pequeños quizá, pero que en estas circunstancias tienen una lectura profunda. Se nos estaba acabando el arroz, indispensable en la dieta del pueblo haitiano y también en nuestra alimentación diaria. Y justo en la mañana, después de la Misa en la Parroquia, unas religiosas haitianas - Hermanas de San Pablo- que participan también en la Eucaristía nos dijeron que tenían un saco de arroz para compartir con nosotras. Nos lo trajeron hasta la casa el mismo día en que nosotras  terminábamos lo que teníamos.    Sólo nos quedaba dar gracias a Dios, pidiendo al mismo tiempo por tanta gente de los campamentos que espera se haga de alguna manera visible la ternura y el amor de un Padre providente.

Visitas para “conocer” nuestra experiencia CIM.

Como esta experiencia suena “a novedad”, vamos teniendo visitas de religiosos y religiosas que quieren conocer de cerca cómo vivimos. El 11 de febrero se presentó en nuestra casa el P. Gabriel Naranjo, Secretario General de la CLAR. A cada una nos fue preguntando cómo nos sentíamos y la historia de nuestra respuesta a este llamado especial de misión intercongregacional. Nos animó a seguir adelante pues nos considera que estamos abriendo camino para mostrar que este nuevo estilo de vida religiosa es posible. Nos agradeció por la respuesta y compromiso que vamos teniendo con la gente más pobre y marginada que vive en los campamentos y nos invitó a compartir nuestras vivencias en la reunión que la Directiva de la CLAR tendrá aquí en Puerto Príncipe, del 9 al 11 de abril. Y luego también en otras reuniones organizadas para noviembre sobre el Cambio Sistémico. Nos pidió le acompañemos a visitar algún campamento cercano.  Fuimos al que queda a pocos pasos de donde vivimos, Henfrasá. Impresionado por lo que veía, manifestó que verdaderamente es aquí donde la vida religiosa debe hacerse presente para ser un rayo de esperanza en medio de tanta inhumanidad.

Otra visita que hemos tenido es de las Hermanas de la Congregación, Hijas de Jesús, Instituto de origen francés que tiene comunidad aquí en Puerto Príncipe. Con ocasión de la visita de dos Consejeras Generales querían saber de dónde había salido la motivación para esta comunidad intercongregacional y qué podíamos compartir sobre nuestro trabajo en los campamentos. No habían entrado nunca a un campamento, así que se sintieron admiradas por lo que les expresábamos y por la forma en que entendemos la inserción en medio del pueblo. Ven como muy positivo el trabajo en coordinación con el Servicio Jesuita a los Refugiados (SJR).

Y llegan amigos y amigas que vienen para compartir nuestra mesa y con quienes procuramos hablar en kreyól. Viene también gente que llega al SJR y nos quiere conocer. Estuvo Merliz Mosquera, Subdirectora Regional del SJR a nivel de Latinoamérica y el Caribe; el P. Mateo Aguirre, responsable a nivel internacional de la organización y coordinación de los campos de refugiados y que ya lo vemos “como de casa”; unos amigos de la Hna. Socorro, Fabián Ranmin - hermano de un misionero comboniano asesinado en el Brasil- y Cristina, su esposa, italianos que han optado por colaborar aquí en Haití con una ONG que ayuda a la promoción y educación de niños y jóvenes del campo y a posibilitar el uso de energía alternativa, especialmente todo lo referente a los paneles solares que aquí en Haití sería una gran respuesta ante la deficiencia tan grave del servicio eléctrico.

Relación con el SJR.

Continuamos con nuestro trabajo coordinado con el SJR. A más de que cada una es acompañada para trabajar en equipo con los Promotores Sociales, el P. Lazar Wizmith, Director Nacional, se ha organizado para tener en nuestra casa una reunión cada 15 días.  A veces, iluminados con velas o linternas, desarrollamos los puntos a tratar. El P. Wismith está siempre interesado en conocer cómo nos encontramos, qué dificultades tenemos, qué propuestas podemos hacer para mejorar el trabajo. Es de destacar su cercanía y preocupación por cada una de nosotras, motivándonos a comprometernos en aquello en lo que creemos que tenemos capacidad y que nos dará satisfacción de hacerlo.

Del 18 al 20 de febrero, Eugenia y Clemencia participaron junto a todo el personal del SJR, 23 personas en total, en la elaboración del Plan Estratégico para tres años. Partiendo de las evaluaciones que se realizaron en enero y de las propuestas de trabajo que surgieron de esas reuniones, era necesario concretizar las actividades. Después de unas reflexiones serias, teniendo como trasfondo la filosofía que anima a los Jesuitas que trabajan en este campo en 54 países, de la necesidad de ACOMPAÑAR, SERVIR Y DEFENDER a  las personas más vulnerables que necesitan protección, fuimos vislumbrando los compromisos que se asumirán para mejorar las condiciones de vida de las más de 30.000 personas que malviven en los campamentos que el SJR atiende en Puerto Príncipe.  Tenemos esperanza de que los proyectos que ya se están elaborando, sean una respuesta acertada a las demandas más urgentes que nos plantean la gente de los campamentos.

Experiencias de Humanidad.

El 12 de febrero comenzamos a acompañar al grupo de mujeres del campamento de Henfrasa. Muy temprano, cada sábado a las 6:00 de la mañana acostumbran a reunirse. Es el momento del día en que están tranquilas pues los niños todavía duermen. Más de 60 mujeres comparten sus sueños, temores y esperanzas, conscientes de que necesitan trabajar, pero sin posibilidad de tener medios para hacerlo y con la realidad de la inestabilidad en la que viven sin una casa digna como lugar de residencia. Antes del terremoto, se movían ya a base de préstamos para hacer su comercio de venta ambulante. Ahora desearían participar en el programa de microcréditos pero sufren pues el hecho de vivir en los campamentos no les acredita el tener una residencia estable y éste es uno de los requisitos que se les pide. Están mirando la manera de organizarse en grupos de 10 personas, con alguna que tenga casa o terreno en propiedad antes del terremoto. Si hay posibilidad de reconstruir la casa, se está viendo desde el SJR la manera de financiarlo. Sería también una manera de posibilitar que la gente vaya saliendo de los campamentos a una vivienda digna. Con una persona responsable en el grupo, y con una dirección estable, pensamos que esto de los microcréditos podría ser una ayuda efectiva para estas mujeres que no desmayan en sus intentos de seguir luchando.

Visitando los campamentos nos encontramos con  un niño de 8 años, Ewod, que se arrastraba en el suelo porque no podía caminar. Veíamos que hacía esfuerzos por incorporarse, pero sólo podía mantenerse de pie unos pocos minutos. Hablando con su madre (que tiene tres hijos más, entre ellos un pequeño de 2 años) nos dijo que Ewod nació así y que, por falta de dinero, no le llevaba al médico. Hicimos todo lo posible por coger cita con un traumatólogo. Después de pasar por alguna frustración por no encontrarlo en un hospital en el que nos citó y eso que nos costó más de dos horas el llegar, molidas por los saltos del tap-tap y blancas por el polvo del camino, por fin el médico lo pudo atender. Su diagnóstico nos dio esperanza. Ewod había sufrido una lesión cerebral, no muy pronunciada, por una mala atención en el momento de su nacimiento y tenía posibilidades de caminar si se sometía a un largo proceso de rehabilitación. En la evaluación que le hizo el fisioterapeuta nos explicó los ejercicios que debía hacer “en casa”, sobre la “cama” o en cualquier momento del día en que se encuentre sentado en una “silla”. En el hospital le harían la rehabilitación dos días por semana, pero  se insistió en los ejercicios “en casa”. El gran interrogante, ¿cómo se puede pensar que en una carpa, rodeada de tierra y lodo, sin cama y con 6 personas que viven dentro se pueda pensar en hacer una rehabilitación adecuada? En Ewod se ve al hombre del futuro y ahora es cuando se juega el que lleve una vida arrastrándose por el suelo, o por el contrario, pueda convertirse en una persona que camine con normalidad. Hemos insistido a su madre haga todo lo posible por  cumplir las indicaciones del médico y, por lo menos, que se comprometa en llevarle los días marcados en el hospital. Cada día que vayamos al campamento donde vive Ewod , nos hemos comprometido a hacerle los ejercicios indicados, con todas las limitaciones existentes, pero por lo menos con constancia y ternura. La piel reseca y encallecida de sus rodillas, consecuencia de tanto tiempo arrastrándose por el suelo, reclama nuestra atención y cariño.

Compartimos también que el sábado 26 de febrero, participamos en una jornada de limpieza, organizada por el SJR, en dos campamentos cercanos a casa. La basura se amontona y no es extraño que las ratas invadan las carpas. Hasta por la mañana, cuando visitamos a las familias, las ratas se nos cruzan. Tememos que sobrevenga una epidemia más fuerte que el cólera si no se toman las debidas precauciones. Insistiendo en esta realidad tratamos de que la gente tome conciencia de la necesidad de mantener limpio su entorno. ¡Trabajo muy duro! La jornada se acabó, y todavía quedaron montañas de basura por recoger, con la promesa de los camiones que se contrató con este objetivo, que regresarían al día siguiente para completar su tarea. Nosotras acabamos RENDIDAS! Sin embargo, expresamos nuestra satisfacción por haber participado junto a la gente de  una jornada importante para evitar males mayores. Ahora nos toca recordar insistentemente en la necesidad de conservar limpio el lugar donde viven, a pesar de todas las dificultades e inconvenientes. Dios quiera que podamos comunicar algún mensaje para que la gente llegue a vivir con dignidad.

Y los días pasan con rapidez. Sufrimos cuando la lluvia cae, a pesar de que también sirve para que el ambiente se purifique. Las tiendas de los campamentos son muy frágiles y ya nos dicen que les “llueve por dentro”. Además no hay sistema de drenaje para el agua y ésta se acumula y entra en el refugio donde moja las pocas pertenencias de quienes están dentro. El barro casi no deja caminar y hace que la separación entre tienda y tienda sea intransitable. Y la gente sigue viviendo así.  Sin embargo, estamos convencidas e insistimos que esta situación NO PUEDE CONTINUAR!  Pedimos que con la fuerza de la oración se nos ayude para que los proyectos que se están  elaborando tengan respuesta solidaria. Las necesidades pueden rebasar nuestras expectativas, pero estamos convencidas que también el amor concretado en obras es una fuerza poderosa que cambiará el mundo. Y lo hará, desde dentro, despertando las mismas conciencias de los que malviven en estas condiciones y siendo esas mismas personas las gestoras de un cambio liberador. Y también, desde fuera, con el estímulo de personas sensibles que saben poner sus recursos para el servicio de quienes verdaderamente lo necesitan.

Confiamos en sus oraciones. Hoy estamos cinco religiosas en esta experiencia. Muy pronto esperamos el relevo de Cecilia pues, finalmente, parece que Marlene ve realizado su sueño de prolongar su estadía en Haití. Pero en nosotras y en quienes vendrán, es el fuego del Espíritu que nos anima a entregarnos en total donación y a estar felices por caminar con sencillez y cercanía junto a los hermanos y hermanas de Haití.

Un abrazo de las cinco,

Socorro López (Misionera Comboniana)

Cecilia Guarderas (Mercedaria Misionera)

Marlene Caisaguano (Franciscana Misionera)

Eugenia Silva (Providencia)

Clemencia Rodríguez (Mercedaria Misionera)


Puerto Príncipe, 28 de Febrero 2011

 

PROPUESTAS DE LA CIM PARA INCLUIR EN ALGUN PROYECTO

Ante las NECESIDADES DETECTADAS, como CIM hemos hecho las siguientes propuestas que, pensamos, se podrán incluir en algún proyecto:

1° LA GENTE NECESITA TRABAJO:

Respuesta:

1.-Formar Cooperativas, apoyando y gestionando local y equipamiento:

. Quienes saben COCINAR: Puesto de venta de comidas.

. Quienes saben PELUQUERIA: Salón de belleza.

.Quienes saben ARTESANIA Y COSTURA: Taller de artesanía y confección de uniformes.

 

2.-Gestionar MICROCREDITOS para:

. Pequeños comercios.

. Finalizar estudios.

. Tramitar documentación de estudios para quienes lo perdieron todo.

 

3.- Dispensario Ambulante:

. Atención a los campamentos que se han quedado sin atención sanitaria.

. Alimentación suplementaria a niños/as con desnutrición.

. Daría trabajo a enfermeras y auxiliares que hay en los campamentos y que ahora no tienen trabajo.

 

2° NECESITAN EDUCACION:

Respuesta:

1.- Potenciar funcionamiento de escuelas en los Campamentos, especialmente en Automeka.

. Organizar espacios para aulas y mobiliario.

. Dar oportunidad de trabajo a profesores que viven en los campamentos.

. Propiciar un encuentro con Madam GasparMoni para hablar sobre el terreno que ella tiene disponible para construir una escuela.

 

2.- Escuela Profesional.

. Que las mismas personas que han recibido capacitación multipliquen cursos taller.

. Taller de manualidades para niños/as de los campamentos, dirigidos por los jóvenes que han salido de las Escuelas Profesionales de Fe y Alegría.

. Becas para estudio a nivel Primario, Secundario, Centros Profesionales, Universidad.

 

3.- NECESITAN CASA

Respuesta:

. Detectar quienes tienen terreno o casa destruida.

. Facilitar construcción o reconstrucción a base de créditos.

. Colaborar en la construcción de  una especie de ciudadela que cuente con alcantarillado, luz, agua en los terrenos que ofrece el gobierno o en algún otro que se pueda adquirir.

. Conectarse con las organizaciones internacionales que han ofrecido ayuda y piden proyectos.

 

4.- NECESITAN LIMPIEZA

Respuesta:

. Formar cooperativas de limpieza.

. Organizar jornadas de limpieza solicitando camiones recolectores, contenedores de basura, carretillas, palas, guantes, mascarillas, fundas de basura.

. Para mantenimiento de limpieza, formar un grupo de limpieza con salario u organizar mensualmente la jornada con el incentivo de la comida.

 

5.- NECESITAN APOYO ECONOMICO

Respuesta:

. Detectar niños/as con minusvalías recuperables.

. Facilitar el tratamiento médico.

. Ayudar en el proceso de rehabilitación.

. Facilitar la compra de aparatos ortopédicos.

 

Todas estas propuestas hemos presentado ya al SJR y se están incluyendo en proyectos para presentar a organismos internacionales que ven efectivo el trabajo que se está realizando. Esperamos empezar muy pronto a ejecutar las actividades que serán de gran ayuda para nuestros hermanos/as haitianos.

 

Puerto Príncipe, 28 de Febrero de 2011