57 CRÓNICA DE LA CIM

Kominote Enterkongregasyonel Misyoné

MARZO 2016

 

“Jesucristo, encarnación de la misericordia de Dios, ha muerto en cruz por amor, y por amor ha resucitado. Por eso hoy proclamamos: ¡Jesús es el Señor!

Su resurrección cumple plenamente la profecía del Salmo: «La misericordia de Dios es eterna», su amor es para siempre, nunca muere. Podemos confiar totalmente en él, y le damos gracias porque ha descendido por nosotros hasta el fondo del abismo.” (Papa Francisco)

 

Como CIM, queremos vivir la Resurrección descubriendo en Haití, en nuestras actividades cotidianas, los signos de vida y esperanza que nos dicen que Jesús RESUCITO y que la tumba, señal de oscuridad y de muerte, está vacía.

 

LUCES Y SOMBRAS DE RESURRECCION EN LA REALIDAD DE HAITÍ

En el mes de marzo, más de un mes después de su elección como Presidente Provisional de Haití, parece que Jocelerme Privert finalmente tiene un gobierno. Ha tenido que superar serios obstáculos pues el nombramiento del Primer Ministro tuvo que ser realizado en dos ocasiones al comprobarse que quien fue escogido en primer término, Fritz-Alphonse Jean, tenía doble nacionalidad, realidad no asumida por la legislación haitiana. Después de casi un mes ejerciendo como Primer Ministro, fue cambiado por Enex Jean-Charles quien actualmente ejerce las funciones pertinentes. Este ha sido un primer paso necesario para lograr que el demorado proceso electoral empiece a moverse, aunque no se ha establecido todavía la fecha oficial para las nuevas elecciones. Uno de los puntos que ha suscitado más críticas y reacciones violentas ha sido la tardanza en formar la Comisión de Verificación que debe definir quiénes han sido las personas que fueron escogidas sin fraude a nivel de Diputados, Senadores, Magistrados para que ya puedan ejercer sus funciones y también definir quiénes serían los candidatos a presentarse para escoger al nuevo Presidente de la República.

Y, a medida que la crisis política se prolonga, los actores internacionales están aumentando la presión sobre el gobierno provisional, reduciendo la ayuda justo cuando el país más lo necesita. El Presidente Provisional dijo haberse encontrado con las “arcas vacías” mientras el crecimiento económico se ha estancado, y millones de haitianos se enfrentan a la escasez de alimentos después de una serie de sequías en el campo, especialmente en la Provincia del Artibonite; y con inundaciones, por otro lado, al norte del país. Con la subida del dólar americano, la moneda local ha perdido el 20 % de su valor en los últimos meses. Todos los precios de los productos de primera necesidad han subido de manera alarmante y muchos haitianos están luchando para sobrevivir en el día a día. Somos testigos de lo sucedido, en el movimiento que tenemos en el mercado cercano a nuestra casa. El Presidente Privert ha advertido de una situación económica “alarmante y catastrófica”, y agregó que el Estado tiene pocos recursos para responder a las numerosas crisis humanitarias que siguen asolando el país.

Entre las noticias cercanas a nosotras tenemos que decir que un martes en este mes deducimos que “algo sucedió” cerca de Kwa de Boukè por el bloqueo espectacular en la circulación del transporte. Los desplazamientos, que ya de por sí son lentos y caóticos, tuvieron su nota máxima pues un puente se cayó en una ruta muy traficada en la salida al sur del país. Toda la circulación se desvió por nuestra zona, de tal manera que recorridos que normalmente hacemos en una hora, en ese día tardamos de tres a cuatro horas. Y aquí es de admirar la PACIENCIA del pueblo haitiano cuando suceden estos imprevistos: todos saben que no llegarán a sus lugares de destino a la hora deseada y no hay protestas ni enfados. Se sigue el curso de la realidad o se buscan rutas “alternativas al bloquís”. Y esto último es una verdadera odisea pues son calles estrechas, nada habilitadas para el tráfico de vehículos y llenas de tierra, lodo, grandes agujeros que provocan saltos y obligan a hacer maniobras estratégicas.

Otra de las noticias que nos impactan es el recrudecimiento de muertes violentas en las calles, por represión policial o por robos o ajustes de cuentas y también a causa de accidentes por imprudencia temeraria. Esto último provocó que al menos siete personas murieran y otras 30 resultaran heridas la tarde del 17 de marzo por quemaduras causadas por un incendio en una estación de gasolina en Ench, en el Plató Central.

 

LA IMPLICACION DE LA CIM CON NUESTROS HERMANOS/AS DEPORTADOS/AS

El drama humanitario de nuestros hermanos haitianos que son deportados de República Dominicana continúa de una manera constante, en un promedio de 40 a 50 personas diariamente. Parece que es una táctica adoptada por la República Dominicana desde el mes de agosto pasado para que “no suene” internacionalmente como una deportación masiva, pero ¿somos conscientes del sufrimiento y frustración de cada una de estas personas y de sus familias? En la República Dominicana viven con el miedo constante de ser “agarrados” por la policía pues en Haití no tienen tampoco lugar por carecer de documentación haitiana. Ya se dice que “son apátridas” en la tierra a la que les deportan considerándola como suya. Durante este mes llegaron 1.052 personas en la Frontera de Malpasse. A muchos de ellos, quienes manifiestan no tener recursos por haber sido detenidos en la calle prácticamente “sin nada”, se les recibe y se le acoge en la oficina del SJM (Servicio Jesuita Migrante) en Fonds Parisien y se les brinda una primera ayuda de emergencia: comida, bebida, ropa y dinero para el transporte para quienes dicen tener referencia de algún familiar en Haití. Seguimos constatando el dolor y el sufrimiento de nuestros hermanos, rechazados ante todo por el color de su piel.

Los hombres que no tienen a dónde dirigirse por carecer de familia, se les acoge en una casa habilitada por el SJM en el pueblo cercano de Ganthier. A las mujeres las acogeremos en nuestra comunidad de la CIM. Teniendo techo y comida asegurados, deben esperar hasta que se pueda encontrar la manera de que regresen a la República Dominicana de manera legal o que sus familias del vecino país los vengan a buscar. Como comunidad de la CIM estamos dando nuestro aporte de cercanía y acompañamiento a estos hermanos nuestros y hemos empezado a ir todas las semanas para ofrecerles temas de formación humana y de reflexión de la Palabra de Dios, tomando en cuenta que tienen todas las horas del día a su disposición. Vamos constatando que su formación es muy elemental pues no saben ni leer ni escribir ni en español y peor en creyól. Nacieron en la República Dominicana, algunos asistieron a la escuela hasta nivel al que se les permitía asistir sin documentación, y luego toda su vida se dedicaron a trabajos como peones de albañil, recogedores de caña, vendedores de fruta, limpiabotas, vendedores ambulantes. Es conmovedor conocer de manera cercana la historia de cada uno y la desolación que manifiestan tener al sentirse rechazados y perseguidos. No comprenden cómo habiendo nacido en el vecino país, alguno de ellos con padre o madre dominicanos, no hayan tenido la posibilidad de tener su documentación o, habiéndola tenido, la policía que les detuvo lo retenga y lo rompa delante de ellos, diciéndoles que son haitianos por ser negros y, por lo mismo, no dignos de vivir en la República Dominicana. No tienen ningún familiar en Haití, no conocen a nadie y se sienten que han llegado a esta situación al ser rechazados y discriminados por su color. Quienes han dejado familia, como mujer e hijos, lo que más añoran es volver a como dé lugar a la frontera para atravesarla otra vez ilegalmente y continuar con su vida de temor e incertidumbre, pero por lo menos arropados por el calor familiar.

Como una manera de vivir la Resurrección de Jesús de una manera práctica y real, el Domingo de Pascua invitamos a comer con nosotras a Santos Noel y Reno Peña, dominicanos de ascendencia haitiana que por no tener ningún documento que acredite que son dominicanos fueron deportados desde hace más de un mes y que actualmente se encuentran en la casa de acogida del SJM (Servicio Jesuita Migrante) en Ganthier. De 17 años el primero y de 27 el segundo, agradecieron el hecho de poder compartir en un clima de amistad unos momentos en que se dieron cuenta que no están solos.

 

CELEBRACIONES EN NUESTRO CAMINAR COMUNITARIO

Con ocasión del Año de la Misericordia que estamos celebrando y dentro del período de la cuaresma, quisimos tenercomo comunidad una experiencia de misericordia y reconciliación. Por este motivo invitamos al Padre Rogério Mosimann da Silva, S.J., amigo de la comunidad, para que viniera como “Misionero de la Misericordia” a compartir esta celebración con nosotras. De una manera muy sencilla, tuvo como trasfondo el folleto escrito por Clemencia sobre la Comunidad Intercongregacional Misionera en Haití “Respuesta al clamor de Dios en Haití”. Comentando y haciendo evaluación sobre lo allí expuesto, logramos ver cómo va nuestro compromiso con el pueblo a quien acompañamos. Estuvo con nosotras María Maglene Pinto, religiosa de las Hijas del Corazón de María, con quien trabajamos en la pastoral con los niños de Fonds Parisien. En esta mañana gozamos con la celebración de la Eucaristía y particularmente en el momento de la reconciliación personal, comunitaria y con el mundo en el que tratamos de estar insertas. La Misericordia de Dios se hizo presente y nos sentimos impulsadas a ser misericordiosas como el Padre, en esta realidad donde nos encontramos.

El 15 de Marzo, comenzamos el día celebrando un aniversario más del nacimiento de Daniel Comboni, Fundador de las Misioneras Combonianas, congregación a la que pertenece Piedi. Agradecimos a Dios el 185 aniversario del don de Daniel Comboni para la Iglesia universal, para los pueblos africanos y también para nuestra comunidad en Haití, “un trozo de África” en el Caribe. En nuestra oración de la tarde contemplamos la “Misericordia en Comboni” con unas diapositivas que la Familia Comboniana elaboró con motivo de esta fiesta.

El 19, Fiesta de San José, hicimos un repaso de la presencia y devoción a este Santo dentro de nuestras respectivas Congregaciones y valoramos su respuesta generosa y llena de fe así como su gran disponibilidad frente al proyecto de Dios. San José es Patrono de la Parroquia de Fonds Parisien y a él encomendamos la vida de este pueblo y el trabajo que realizamos. En comunidad tuvimos nuestro retiro mensual con el tema: “La Resurrección de Jesús: una narración de mujeres”, haciendo uso de un material que nos compartió Piedi y que es parte de la preparación que está haciendo para el Capítulo General que tendrá en el mes de septiembre.

Celebración del Triduo Pascual en la Parroquia: Siendo conscientes de nuestra pertenencia a la familia parroquial de Kwa de Boukè, los días Jueves, Viernes, Vigilia Pascual y Domingo de Resurrección, participamos de las celebraciones propias de estos días. Es motivo de admiración la gran afluencia de gente para participar en la Iglesia Católica en estos días. Especialmente en la noche de la Vigilia Pascual, se tenía previsto que la Iglesia abriría a las 10:00 de la noche. Nosotras llegamos a las 9:30 y ya no había un solo sitio disponible casi ni para caminar, pues aquí se acostumbra que cuando es “vigilia” la gente lleva mantas que las extiende por el suelo para poder luego acostarse a descansar. Al ver lo que nos esperaba, pues se preveía más de 100 bautismos en esa noche, Clemencia vio que lo más prudente para ella era regresar a casa. Vio que no iba a resistir de pie toda la celebración. Y fue lo más acertado, pues aunque una buena vecina nos consiguió un par de sillas para sentarnos, Carmelita y Piedi regresaron a casa a las 3:30 de la madrugada, muy cansadas pero admiradas de la resistencia y de fe sencilla de este pueblo que con cantos, danzas y aunque “durmiendo”, celebran que Jesús ha resucitado venciendo la muerte y la oscuridad.

Celebrando el gozo de encuentro, el Jueves Santo por la mañana tuvimos la visita “sorpresa” del P. Lissaint Antoine, Director Nacional del SJM-H (Servicio Jesuita Migrante en Haití), acompañado por el Padre Roberto Jaramillo, Director General de las obras Sociales de los Jesuitas de América Latina y del Caribe, y de Rosmón, nuestro amigo haitiano que trabaja como chofer. El P. Roberto, de origen colombiano, actualmente trabaja en Lima, Perú. Era la primera vez que visitaba Haití y al ir a conocer algunos lugares de trabajo que realiza el Servicio Jesuita Migrante llegó también a nuestra comunidad intercongregacional, por considerarnos parte del equipo de trabajo y por ser “novedad” el hecho de la intercongregacionalidad.

Los días 29, 30 y 31 de Marzo, participamos en las jornadas formativas organizada por la CHR (Conferencia Haitiana de Religiosos/as). Fueron días intensos dirigidos a los nuevos misioneros y también a quienes deseamos entrar más a fondo en la comprensión del trabajo misionero en Haití. Estuvimos 14 participantes de 14 nacionalidades diferentes: Vietnam, Costa de Marfil, Congo, India, Brasil, Nicaragua, México, Ecuador, Haití, Francia, España, Alemania, Austria, Bélgica. Muy hermosa la internacionalidad y el clima de confianza y fraternidad que se creó. Los temas que se nos ofrecieron fueron muy interesantes pues tocaron asuntos como las relaciones sociales y familiares en Haití, el problema de las adopciones,la ley civil y su repercusión en la vida del haitiano, la misión en Aparecida, las obligaciones sociales y los 200 años de historia de la Iglesia Protestante en Haití.

 

DAVENS Y SU PROCESO DE ADOPCION

Con mucha alegría debemos comunicar que nuestro pequeño Davens, pronto tendrá una familia. Un compañero de trabajo del Servicio Jesuita al Migrante de Fonds Parisien, Junot Volcy, su esposa Madeleine Michel y su hija de 6 años Myriam Adassa Theressa han aceptado comenzar con los trámites para integrar a Davens en su familia. Se ha comenzado con los primeros contactos con la Dirección del Orfelinato y con el Ministerio de Bienestar Social y se tienen ya los primeros documentos necesarios para contactar ahora con un abogado especializado en el tema. Nos han dicho que la adopción, si es en Haití, no resultará muy costosa y será más rápida, pero ya nos van llegando voces de altas cifras de dinero que, Dios quiera, se puedan cubrir. Confiamos una vez más en la Providencia de Dios y agradecemos que El se sigue manifestando a través de las personas buenas y solidarias. La familia que adoptará a Davens ha venido ya a nuestra casa y tuvieron la ocasión de mirar un conjunto de fotos de la “Historia de Davens”, desde el momento en que lo encontramos en el campamento, el tiempo que estuvo con nosotras en la comunidad y luego las visitas mensuales en el orfelinato donde lo vemos crecer.

En este mes de marzo, en la visita a Davens nos lleno de alegría que nos acompañó Junot, el “futuro papá”. Fue un encuentro muy emotivo, pues aunque Davens no lo conocía ya que era la primera vez que se encontraban, se dio un “chispazo de empatía” y los dos se mostraron con confianza y cercanía. En Davens seguimos descubriendo detalles que son ya sus grandes valores: es sociable, generoso, nada egoísta. Las galletas, yogurt, caramelos y globos que se le lleva, lo comparte siempre con sus compañeros. En esta ocasión se le mostró algunas fotos desde que era bebé y con gran alegría decía “ese soy yo” y llamaba a sus amigos para que lo viesen.

 

NUESTRO CAMINAR PASTORAL

Muy intenso ha sido este mes en cuanto a nuestras actividades pastorales. El 8 de marzo se celebró en Fonds Parisien el Día internacional de la Mujer con el lema: “Nos comprometemos para que se respete el derecho y la libertad de las mujeres para crear una sociedad de igualdad”.

Semanalmente se ha retomado los encuentros con los grupos de mujeres en las diversas comunidades de Fonds Parisien a cargo de Piedi y las visitas a las mujeres que continúan en el Programa de Economía Solidaria en la zona de Delmas por parte de Clemencia. Se va constatando, con mucha tristeza, que algunas mujeres que salieron de los campamentos hace dos años, nuevamente están regresando a vivir en condiciones inhumanas en asentamientos que se forman con familias cuya miseria es evidente. La cadena de pobreza y vulnerabilidad no tiene fin pues comienza con la violencia por parte de las autoridades municipales que destrozan los pequeños puestos de venta ambulante e impiden que las mujeres realicen su negocio, pasa luego a la imposibilidad de generar recursos para pagar el alquiler, alimentarse, vestirse, enviar a los hijos a la escuela. Llega a resultar un drama si la mujer cae enferma y debe recurrir a un médico e ingresar al hospital. La economía familiar se derrumba y la miseria se apodera otra vez de sus vidas. Todo nos hace tomar conciencia de la importancia de hacer un camino de acompañamiento continuo generando entre las mismas mujeres canales de denuncia, solidaridad y autonomía. En el Programa de Microcréditos se va pensando en impulsar estas opciones.

Con respecto al Proyecto de las Casas del PIM, se va avanzando con lentitud pero con esperanza. Una buena noticia es que la CLAR nos ha comunicado que asumirá la construcción de tres viviendas. Gracias a Dios, los donativos nos siguen llegando y en este mes hemos recibido, con ilusión y asombro, un gesto de solidaridad desde Egipto de parte de las Misioneras Combonianas presentes en ese país.

 En el trabajo con los niños seguimos desarrollando algunos temas sobre el cuidado del medio ambiente tomando como base la Encíclica “LAUDATO SI” del Papa Francisco. Fue muy interesante descubrir y encontrar las bellezas naturales que tiene Haití. Para los niños fue una novedad ver en el ordenador fotografías de lugares hermosos de su tierra, ya que ellos únicamente conocen el entorno de pobreza donde viven. Se les está motivando para que, dentro de sus posibilidades, realicen pequeñas acciones para cuidar el medio ambiente. En este punto, la conciencia de reciclaje va calando en ellos, especialmente por la utilización que estamos dando a las botellas de plástico. Ya casi logramos nuestro objetivo de que todos los niños de la comunidad de Lilet tengan su banco donde sentarse, en lugar de las piedras que semanalmente acarrean para hacer de silla. ¡Y las botellas vacías, son ellos mismos los que las buscan y encuentran!

                

Y dentro de este clima Pascual vamos tratando de descubrir los signos de resurrección presentes en Haití sintiendo que el Espíritu de Dios nos acompaña en nuestro caminar como CIM. Nos despedimos confiando y agradeciendo su cercanía y oración.

 

Fraternalmente sus Hermanas de la CIM-KEM.

Clemencia Rodríguez (Mercedaria Misionera)

Piedad Aldaz (Misionera Comboniana)

Carmelita Santoyo (Maestra Católica del Sagrado Corazón de Jesús)

 

Kwa dè Boukè, Marzo 2016