CRÓNICA 35ª DE LA CIM

Puerto Príncipe, noviembre 2013

 

 

“Yahvé dijo: He visto la humillación de mi pueblo… y he escuchado sus gritos cuando lo maltratan sus mayordomos.” (Ex 3,7)

 

Las palabras del Éxodo nos recuerdan la opresión del pueblo de Israel. Hoy, confrontando con la realidad que vive Haití, nos vemos impulsadas a comunicar esperanza, a descubrir nuevos caminos y estilos de vida que cambien las leyes que oprimen y aplastan la libertad y la dignidad de la persona, no abandonando a la mujer o al hombre maltratad@s y escuchando a Dios y al prójimo sin prejuicios.

Quienes formamos la CIM, hemos vivido de manera muy particular este mes, ya que en muchos acontecimientos nuestra fe se ha enfrentado ante los gritos de dolor y sufrimiento de nuestr@s herman@s haitian@s, pueblo de Dios que clama frente a tantos maltratos y olvidos intencionados. Durante este tiempo, hemos sido testigos de muchas situaciones de injusticia que ha afectado la tranquilidad del país. Hemos visto y oído este clamor y no podemos ser indiferentes ante estas situaciones que esclavizan y acrecientan cada vez más el dolor y sufrimiento de todo un pueblo.

Queremos, pues, hacer eco de algunas situaciones que van marcando la historia de nuestro querido país.

Una de estas realidades es entorno a la situación sociopolítica y económica de Haití. Quienes tienen en sus manos el poder, se empeñan cada vez en imponer a sus ciudadanos pesadas cargas que les lleva cada vez más a la pobreza, debilitando la esperanza por salir adelante construyendo un futuro en respeto y dignidad.

Recordando el acontecimiento que sobrecogió a toda América Latina y al mundo, el terremoto del 2010, es triste decir que hasta la actualidad, no se han hecho efectivos proyectos eficaces que solucionen la falta de vivienda de miles de personas que quedaron en la calle. La estrategia gubernamental con la finalidad de recuperar los lugares públicos y privados, ha permitido realojar a más de 60.000 familias, con ayuda de la O.I.M. y la Cruz Roja Internacional, subvencionando alquileres o refugios provisores para un año, cuartos estrechos para 5 o más personas, sin servicios básicos ni ventilación, es decir indignas para vivir. Como se puede constatar, esto no ha solucionado la problemática definitivamente, sino que más bien ha generado más corrupción en quienes de una u otra forma tienen casas unifamiliares que las han adecuado para alquilar hasta a 5 familias, incluso arriesgando la vida de éstas, habilitando viviendas en las mismas ruinas de las casas a medio caer. Pero a pesar de estas acciones, aún continúan en Puerto Príncipe más o menos 171.974 personas en 306 campamentos en situaciones totalmente precarias, según estadísticas de la ONU.

Otra situación que preocupa son las manifestaciones de grupos políticos en contra del Presidente Michel Martelli, a quien piden la renuncia al cargo por abuso de poder y falta de transparencia en el manejo de fondos del estado, tanto por parte de él como de sus familiares más cercanos. Tampoco el gobierno ha buscado alternativas adecuadas para mejorar las condiciones de vida (vivienda, fuentes de trabajo, educación, salud) de los habitantes del país. Hay descontrol en la subida de precios a los artículos de consumo básico y persecución a dirigentes opositores o a quienes se ponen a investigar la verdad. No se ha entablado relaciones binacionales ante la problemática que se está viviendo con Republica Dominicana a causa de la sentencia aprobada el mes pasado que priva de la nacionalidad dominicana y sus derechos a más de 200.000 hij@s de inmigrantes irregulares especialmente haitianos. Los países del Caribe, líderes extranjeros, agencias de la ONU y grupos de derechos humanos han solicitado al gobierno de Republica Dominicana revoque el fallo por ser discriminatorio y racista.

Camuflando esta sentencia, en el transcurso de este mes se dieron tres deportaciones masivas por parte de las autoridades de migración fronteriza del vecino país llegando a un número de 464 personas, de los cuales 133 eran niños, justificando este acto por un robo y asesinato a una pareja dominicana, que se atribuyó a un haitiano. Esto provocó represalias violentas contra los haitian@s del lugar quienes fueron a buscar refugio en la policía, la cual, sin ninguna explicación, los entregó a Migración para que fuesen deportados a Haití.

Ciertamente, este pueblo golpeado duramente por la pobreza de manera habitual, vive continuamente muchas experiencias de dolor y duelo por sus niños, jóvenes y familias enteras que buscando vivir una vida mejor son engañados por traficantes que comercian con sus vidas. Intentan llegar a otro país considerado como un “paraíso” y sólo encuentran más sufrimiento y hasta la muerte. Es lo sucedido hace poco al sur de las Bahamas, donde la Guardia Costera rescató a 111 hombres y mujeres haitianos después de un naufragio de una frágil embarcación en la que también perdieron la vida 30 personas.

Como CIM, estamos sensibles con esta realidad y nuestro caminar va avanzando, involucrándonos ya en las diferentes actividades del SJM (Servicio Jesuita al Migrante) y trabajando con mujeres, jóvenes, personas desplazadas, etc. A continuación unas pinceladas de nuestra experiencia misionera.

Los proyectos que coordina el Servicio Jesuita al Migrante en Fond Parisien está orientado hacia 2 áreas específicas: Derechos Humanos que comprende equidad de género, derechos de la mujer, tramitación de documentación, comunicación, deportaciones, trabajo en la frontera y participación en reuniones bilaterales; y el área de Transformación Social que abarca la gestión de los microcréditos en diferentes grupos solidarios, alfabetización, acompañamiento y formación a asociaciones civiles para el desarrollo, curso de español y acompañamiento a jóvenes. A pesar de encontrarse en la etapa de finalización de los proyectos que han durado dos años, las hermanas de la CIM, nos vamos metiendo poco a poco en estos espacios y así, Clemencia ha optado por el área de Derechos Humanos con un reforzamiento del trabajo en la frontera, Diana por las clases de alfabetización al personal del SJM, Anita está mirando meterse en la animación a los niños y Piedi va conociendo las diferentes alternativas para luego optar por alguna en base a los nuevos proyectos que comenzaremos, si Dios quiere, en el mes de enero.

Cada sábado Clemencia también continúa acompañando a las mujeres a quienes se les hace un seguimiento desde hace tres años cuando estaban en los campamentos formados después del terremoto. A pesar de estar ahora dispersas en diversos lugares, algunos muy distantes, las mujeres asisten con puntualidad a las reuniones de los grupos de Economía Solidaria y participan en temas de formación, técnicas grupales y en la cotización semanal para acrecentar su ahorro personal y tener una base de cotización que les permita acceder a nuevos préstamos. En este mes se definió la posibilidad de ofrecer nuevos préstamos de acuerdo a la realidad de cada una. Algunas accederán a un tercer préstamo, otras a un segundo y un nuevo grupo de alrededor 30 mujeres se preparan para recibir por primera vez. Se les ha organizado por grupos para recibir el préstamo la primera semana de Diciembre. Es gratificante ver cómo van creciendo en responsabilidad, se constata que los préstamos son utilizados para comenzar o aumentar los pequeños comercios que les permite afrontar en pequeña escala, pero con dignidad los gastos de educación, comida, salud de ellas y de sus familias. Con una mínima cantidad, son capaces de hacer “milagros”! Será con un grupo de estas mismas mujeres con quienes se llevará a cabo el Proyecto de las Casas que, gracias a Dios, también AVANZA!!

El 06 de noviembre, Diana inició el Curso de Español con el personal de la oficina del SJM (Servicio Jesuita al Migrante) en Fonds Parisien. Esta actividad se lo hace cada jueves con la finalidad de facilitar la comunicación en el trabajo, ya que es una herramienta indispensable para el traspaso de información entre las diferentes oficinas del SJM a los dos lados dela frontera.

 

“¿Cómo pagaré al Señor, todo el bien que me ha hecho?”

El 09 de noviembre, en la oración de la mañana y con el corazón contento (Kè Kontan), dimos gracias a Dios por todo el bien que ha hecho en nosotras, como comunidad y a cada una personalmente. Él, dueño de la vida y del proyecto por su Reino, permitió hacer realidad este sueño de la C.I.M (Comunidad Intercongregacional Misionera) desde la CER (Conferencia Ecuatoriana de Religi@s) hace 3 años: el 9 de noviembre del 2010. Diana y Clemencia, en ese momento “mini comunidad”, lo celebramos con júbilo e hicimos memoria de las hermanas que iniciaron la CIM en Haití y a quienes han pasado a lo largo de estos tres años: 13 hermanas, 9 congregaciones, instituciones, sacerdotes, amig@s que nos han apoyado y recibido, hombres, mujeres, jóvenes, niños que forman ya parte de nuestra vida y misión. Verdaderamente, somos bendecidas por el Señor al darnos el privilegio de haber sido y ser participes, de compartir y habitar en medio de los “pobres de Yahvé”, nuestros hermanos haitian@s. Como hoy, auguramos celebrar muchos años más la presencia y compromiso de una Comunidad Intercongregacional en Haití. Ojalá que nuestros deseos no se vean truncados!

Seguimos nuestro camino misionero intentando escuchar la voz del Señor, brisa suave que se va manifestado en los acontecimientos de cada día, sobre todo en el de dolor y sufrimiento de nuestr@s herman@s haitian@s por su situación de migrantes irregulares en Republica Dominicana. Es así que el 12 de noviembre, Clemencia participó en una reunión en Jimaní, ciudad fronteriza del vecino país, en representación del SJM de Fond Parisien. A este encuentro asistieron representantes de instituciones sensibles con la grave problemática que se vive en la frontera y se analizó la problemática de tráfico de menores, la trata de niñas y jóvenes para la prostitución y el hecho de las deportaciones ilegales con estadísticas altas. Causó preocupación la falta de involucramiento de los gobiernos haitiano y dominicano para hacer frente a esta situación y la falta de recursos en los dos lados fronterizos para acoger, especialmente a niñ@s rescatad@s de los traficantes.

El 16 de noviembre, pasado mes y medio en que nuestras hermanas Piedi (Misionera Comboniana), Anita (Misionera de María Corredentora) y Maglen (brasileira) de la Sociedad de las Hijas del Corazón de María, fueron a Mombe Kruche para el aprendizaje del Kreyòl, por fin regresaron a nuestra comunidad de Puerto Príncipe. Las recibimos con los brazos abiertos. Experiencias, anécdotas, recuerdos fueron parte de nuestro compartir en comunidad. Dimos gracias a Dios por todo lo vivido y aprendido y deseamos que ahora la comunicación con la gente será más cercana y fluida.

Fortalecida nuestra comunidad por la presencia de las hermanas que en este año formaremos la comunidad de la CIM, el 17 de noviembre acogimos con alegría a Oswaldo Concepción (Dominicano), Maestrillo Jesuita que nos vino a saludar. Compartimos una mañana agradable y una comida fraterna. Oswaldo ha estado haciendo su experiencia pastoral en Fonds Parisien, ha terminado sus estudios filosóficos y se prepara para continuar sus estudios teológicos en Colombia.

El 20 de noviembre, día del niño en Haití, el SJM ofreció una pequeña fiesta para los niñ@s de la comunidad de Gaya que es una zona detrás del cementerio invadida con 50 familias, refugiadas después de perder sus pertenencias con el paso de un ciclón hace unos diez años. Participamos en la fiesta las hermanas de la CIM, personal de SJM y varios moradores del sector. La Hna. Nadya, de la Sociedad de las Hijas de María, fue la animadora del programa cultural artístico y con cantos, bailes, poemas, por parte de los niñ@s, todos pasamos un momento ameno. Se hizo una breve reflexión en cuanto a los derechos y deberes de los niños, aprovechando la presencia de sus padres que muchas veces desconocen estos derechos y no los respetan, especialmente al usar la violencia en el momento de enseñar o corregir. Para finalizar se les ofreció algunos dulces, un pequeño refrigerio y la entrega de algunas prendas de vestir para niñ@s.

 

“Hay más alegría en dar que en recibir….”

El 21 de noviembre fue un día muy especial. La comunidad nos unimos al gozo de Clemencia por celebrar, junto con su Congregación de Mercedarias Misioneras de Barcelona, 153 años de fundación de su Instituto. Fue una experiencia muy enriquecedora, ya que nos compartió la carta de felicitación enviada por su Superiora General, Carlina Zambrano, a quien con su visita hecha en octubre, ahora la tenemos como alguien cercana y amiga.

Este día, además, fue lleno de bendiciones para nuestra vida comunitaria y misión. Luego de regresar de la misión de Fonds Parisien recibimos la agradable noticia de que la Directora General del SJR LAC (Servicio Jesuita al Refugiado en América Latina y el Caribe), Merlys Mosquera, quien se encontraba haciendo el trabajo de auditoria del SJR en Haití, valoró la presencia de la CIM en Haití y el impulso que se da al proyecto de mujeres en los microcréditos. Ofreció su apoyo económico a la comunidad y a los proyectos.

Este mes tuvo también un tinte especial, ya que el 25 de noviembre recordamos la “Jornada mundial de lucha contra la violencia hacia la mujer”. Por tal motivo, el domingo 24 por la tarde, participamos de la marcha organizada por el SJM en Fond Parisien. Más de 130 mujeres fuimos de Puerto Príncipe para unirnos a las mujeres de las distintas asociaciones en Fonds Parisien. Recorrimos algunas calles del lugar hasta llegar a la carretera principal que conecta hacia la frontera con Republica Dominicana. Entre cantos, slogans y danzas, las mujeres expresaron su sentir, pidiendo ser respetadas y valoradas como personas y no como simples objetos como muchas veces son consideradas. Se leyó un comunicado de protesta solicitando la reivindicación de sus derechos a las autoridades y sociedad en general transmitida por los medios de comunicación radial. Alrededor de 300 personas finalizamos la marcha con un encuentro de reflexión sobre el significado de la celebración y haciendo una breve evaluación del evento realizado.

El día 26 de noviembre, participamos de la reunión general que, como suele hacerse cada mes, nos congrega a todo el personal del SJM. Fue una jornada muy intensa de trabajo. Evaluamos los logros y carencias de las actividades realizadas durante el mes por áreas de trabajo: Derechos Humanos y Transformación Social. Se compartió también la posible planificación de actividades generales para la siguiente etapa buscando entre todos diversas alternativas para mejoras el acompañamiento a los destinatarios.

Posteriormente nos dirigimos a Kwa de Bouke, como lo hemos hecho en otras ocasiones, con la finalidad de conocer alguna posible casa para poder habitar, ya que definitivamente debemos salir en el mes de diciembre de la que actualmente nos encontramos. Y ciertamente ha sido una búsqueda difícil, ya que las casas que hemos encontrado, carecen incluso de lo básico o está en zonas inundables.

El 30 de noviembre, participamos de la reunión de AfroAmerindia en el Centro de Formación interreligiosa (CEFOI). Nos reunimos 12 personas.

El trabajo lo iniciamos con la reflexión de una canción de denuncia social. Posteriormente, desde la confrontación con la palabra de Dios, fuimos adentrándonos en la realidad sociopolítica, económica y religiosa de Haití, apoyándonos en los siguientes documentos: Análisis general y grupal de la crisis del país en la Asamblea plenaria de la Conferencia haitiana de religios@s; Carta a la Ministra de Asuntos Sociales emitida por una comisión de algunas organizaciones (Justicia yPaz, grupo de refugiado y repatriados, grupo de defensa de los derechos humanos) y la Encíclica Lumen Fidei.

Impresiona constatar la crisis de miseria e injusticia en la que nos encontramos, donde el 55% de las personas vive con sólo 0.44 $US por día, el abandono del las autoridades en los campos de salud, educación y la falta de vivienda y de trabajo ya que un 70% de la población haitiana se dedica a las ventas ambulantes. Finalizamos con algunos compromisos para el caminar del grupo y un ágape fraterno.

Antes de terminar no queremos dejar de lado a nuestros pequeños Davens y Tibo, que continúan internados en los orfelinatos, donde los acogieron hace 2 años y, hasta la fecha, no tienen ninguna esperanza de adopción. Cada vez disfrutamos el verlos crecer y desarrollo ciertas habilidades y destrezas que las demuestran cuando los visitamos: subir e impulsarse en los columpios, subir y bajar la resbaladera, subir gradas. Esto es una alegría para nosotras, sin embargo esto no sana el dolor y sufrimiento al sentirse solos ya que lo reflejan en los fuertes abrazos que nos dan y en la tristeza que manifiestan en el momento de la despedida.

Deseamos que hayan disfrutado leyendo nuestra crónica, muy sencilla, pero que refleja nuestra vida No son cosas extraordinarias, pero testimonian el recorrido de la CIM en Haití y las maravillas que Dios hace en nosotras. A cada un@ de ustedes que nos apoyan para seguir siendo parte de este sueño hecho realidad un gracias de corazón. Esperamos que la fuerza y la luz del Espíritu de Cristo siga acompañando, iluminando y animando la vida de la C.I.M.

 

Con cariño y afecto las hermanas de la CIM-KEM.

 

Piedad Aldaz (Misionera Comboniana)

Clemencia Rodríguez (Mercedaria Misionera)

Ana Arias (Misionera de María Corredentora)

Diana Méndez (Dominica de la Enseñanza)

 

Puerto Príncipe, Noviembre 2013

Comentarios   

 
# Pilar Pabón 07-04-2014 01:12
Hola queridas Hermanas, desde hace mucho tiempo vengo leyendo las crónicas de la comunidad Intercongregaci onal y bendigo al Señor que haya religiosas como ustedes que dejandolo todo se fueron con El para compartir la vida y misión. Soy ecuatoriana y hace siete meses estoy en el sur de Chile, hoy vengo de visitar a una pareja que llevan 11 años casados y no han podido tener hijos han gestionado mucho y se sienten tan tristes al saber que la adopción les exige mucho dinero que por supuesto no lo tienen,. Y ustedes hablan que no encuentran quien adopte a los niños, cómo lo pueden hacer? vengo de preguntarles por que no hay intentado con los niños de Haití, pero me dices que es el mismo trámite burocrático y de negocio. Por qué no facilitar las cosas a padres que quisieran tener a su lado niños que no los tienen??. Espero su respuesta. si es posible. con mis oraciones . Pilar
 
 
# Julia Prado 12-05-2014 13:34
Queridas hermanas,
Animo!!! en el trabajo bello que estan realizando a favor de los más excluidos y olvidades. Desde hace mucho tiempo la relaidad de Haiti ya no sale en las noticias, parece que no pasará nada. Gracias por compartir vuestras noticias que nos ponen al corriente de vuestra vivencia. Un abrazo farterno desde Roma. :-)
 
 
# Julia Prado 12-05-2014 13:39
Animo hermanas,
Mis oraciones y cercanía para cada una desde estas tierras Romanas.