33ª CRÓNICA DE LA CIM

Puerto Príncipe, septiembre 2013

 

"El fruto del silencio es la Oración.

El fruto de la oración es la Fe. 

El fruto de la fe es el Amor. 

El fruto del amor es el Servicio. 

El fruto del servicio es la Paz." 

(Teresa de Calcuta)

 

Este mes ha sido muy especial ya que hemos tenido nuestros Ejercicios Espirituales haciendo un alto en nuestro caminar para estar a los pies de Jesús como María, escuchándole. Hemos recordado al Papa Francisco en su intención de este mes: “que las mujeres y hombres de nuestro tiempo, agobiados por el bullicio, experimenten el valor del silencio para escuchar a Dios y a los herman@s” y que los cristianos perseguidos con valentía testimonien el amor de Cristo”.

"Es bueno que el trabajo y la vida diaria estén en la oración, pero  es mejor que la oración esté en el trabajo y la vida diaria."

Ciertamente que hemos vivido acontecimientos importantes y significativos en nuestra comunidad, en la acogida a quienes han llegado a compartir con nosotras y en todas las celebraciones tenidas a lo largo del mes. Nos sentimos predilectas de Dios, porque nos ha manifestado su amor y cercanía en todo lo vivido, y en las personas con quienes compartimos la vida. 

En esta sintonía, Dios nos ha permitido recibir el 01 de septiembre a las Hnas Luz Coronel, Priora, y Karina Guamán, Consejera del Vicariato Santa Rosa de Lima Ecuador-Bolivia de la Congregación de Dominicas de la Enseñanza de la Inmaculada Concepción. Con alegría y gozo les recibimos Clemencia y Diana de la CIM (Comunidad Inter-congregacional Misionera) en Haití. Nos dio mucha alegría  tener saludos desde Ecuador de las hermanas de las dos congregaciones, de la CER y de nuestras familias, así como el recibir algunos detalles y golosinas con olor y sabor ecuatoriano, y comentar a breves rasgos la realidad socio-política y económica de nuestro país.   

Estos días lo compartimos en sencillez, desde las pequeñas cosas de cada día hechas con amor en corresponsabilidad con la comunidad (limpieza, cocina, compras, etc), la vivencia de la oración que fue dirigida por las hermanas con mucha creatividad, simbología y sobre todo muy significativa para nuestra vida personal y comunitaria por este don recibido de Dios en esta experiencia de misión inter-congregacional con las palabras “Unidas en una misma siembra”, valorando la riqueza de los carismas y dones de cada una.

El 04 de septiembre visitaron al grupo de jóvenes para compartir un momento con ellos y admirar todas las artesanías que realizan con esfuerzo y perseverancia. Esto les permite, hoy por hoy, salir adelante y les ayuda de esta forma a continuar  el trabajo iniciado  por las hermanas de la CIM desde los proyectos de jóvenes llevados a cabo desde el 2010.

El día 6 de septiembre participamos de la festividad de la Madre Teresa de Calcuta en la casa de las “Misioneras de la Caridad”. Después de una Eucaristía con mucha riqueza cultural animada por los cantos entonados por la Coral de la Institución Educativa para niñ@s de escasos recursos que llevan las hermanas, nos invitaron al banquete de fiesta con sabor haitiano junto con el Obispo de Puerto Príncipe, sacerdotes, laicos y voluntarios de la comunidad. Posteriormente hicimos una visita al “Centro de Recuperación de niñ@s de 0 a 3 años” que ingresan por desnutrición y tuberculosis. Es una obra muy bien llevada que se refleja en la acogida y ternura que las personas que los atienden brindan a estos pequeños.

Avanzando en nuestro recorrido no podía pasar por alto las visitas a quienes son la razón de  nuestra presencia en Haití: las mujeres “jefes de familia”. Fuimos al barrio Cite Okay, en el que existen unos laberintos casi intransitables, con unos pequeños puestos de venta y numerosos cuartos estrechos y sin ventanas en los que viven familias numerosas. Con estas mujeres caminamos poco a poco en esta lucha por hacer realidad sus sueños y esperanzas por una vida más digna y una mejor condición que la de los campamentos. Ciertamente es incomprensible cómo pueden vivir con lo mínimo y sin recursos básicos para crecer como personas. 

Acabamos con un breve recorrido por el centro de Puerto Príncipe donde admiramos la diversidad de artesanías talladas realizadas con mucho arte. También los monumentos para conmemorar los 200 años de Independencia y “El llamado a la libertad”, el espacio del Palacio de Gobierno del que aún no se inicia la reconstrucción y las ruinas de la Catedral.

Fuimos a Kafoj a visitar al P. José (Escalabriniano) miembro del grupo intercongregacional del proyecto de construcción de casas para migrantes y desplazados afectados por el terremoto. Nos acogió con amabilidad y nos levó a conocer otros proyectos de casas apoyados por organismos de Italia y de Colombia y que abarca también proyectos en el ámbito educativo, salud, huertos, granjas e industria (arena, bloques, pan, pasta) que por hoy ya se encuentran funcionando dando trabajo alrededor de 300 familias. 

Conocimos “el pequeño Vaticano” como lo llama el P. José, y es la nueva construcción de la casa del Arzobispo y el Seminario Mayor para los futuros aspirantes a sacerdotes. En la zona también habitan algunas comunidades religiosas. Posteriormente fuimos a conocer el terreno para el nuevo proyecto de las casas que por hoy se esta gestionando. Esperamos que, Dios mediante, este será un gran sueño que se hará realidad gracias a la colaboración de sacerdotes, congregaciones religiosas, instituciones nacionales e internacionales, laic@s que desde su solidaridad transformaran sus gestos en vida para ayudar a los demás.

Del 06 al 13 de septiembre participamos de los Ejercicios Espirituales en el noviciado de las “Misioneras de Cristo Rey”. Estuvimos 8 hermanas de 6 congregaciones: Dominica de Presentación, Dominicas de la Enseñanza, Ursulinas, Sagrado Corazón, Mercedaria Misionera, Misioneras de la Inmaculada Concepción. Y de diferentes países: España, Argentina, Colombia y Ecuador. Ciertamente fue una experiencia muy rica, ya que una vez más se nos ofrecía vivir la unidad en la diversidad. Nos acompañó el P. Miller Lamothe, Provincial de los jesuitas en Haití,

fundamentando nuestras reflexiones desde la palabra de Dios, y profundizando en Jesús como principio y fundamento de nuestra consagración.

El 15 septiembre, desde la oración de la mañana, agradecimos a Dios por todo lo vivido y compartido con las Hnas. Luz y Karina entre nosotras, por las palabras de ánimo para cada una y por el tiempo dedicado para conocer la realidad que vivimos. Verdaderamente “Haití nos da la posibilidad de vivir aquello que soñamos con autenticidad. Es un lugar de invitación y de espera. Es un gran desafío. Haití nos convoca a vivir el Carisma recibido con radicalidad, no tenemos otro camino. Haití es el Amor Vivo que pide que alguien esté a su lado, sintiendo lo que ellos sienten, viviendo lo que ellos viven” (Ecos de la visita a Haití Hna. Luz y Karina). Teniendo como resonancia estas palabras les decimos: gracias por tener fe y esperanza de que la CIM continué en Haití como insinuación del Espíritu de Dios en la vida religiosa. Les agradecemos por su alegría y por manifestar su disponibilidad para unirse a esta aventura misionera como integrantes de la CIM, siendo signos visibles de Amor y cercanía ante este pueblo sufriente. Desde ya les decimos bienvenidas sean a esta su comunidad.

"... sigan las huellas de su Salvador,

hablando con Dios o de Dios en su propio interior o al prójimo"

Continuando con nuestra misión, el día 18 de septiembre nos dirigimos en compañía del P. Lissaint Antoine hacia Fonds Parisien. Ya en el lugar participamos del encuentro de Evaluación de los diferentes grupos de beneficiad@s en los proyectos de microcréditos y alfabetización llevados por el SJM-H (Servicio Jesuita al Migrante en Haití) desde le 2012 y representantes de algunas organizaciones civiles. Participaron más de 100 personas. Fue un trabajo muy intenso que nos llevó toda la mañana: presentación de informes de actividades realizadas, objetivos alcanzados y los que quedan por fortalecer o mejorar, un espacio para inquietudes así como posibles propuestas de solución. Posteriormente Clemencia (Mercedaria Misionera) compartió su experiencia de acompañamiento a los grupos de mujeres en los proyectos de microcréditos en Puerto Príncipe. Terminamos el encuentro con un almuerzo para todos los participantes.

El 24 de septiembre, la CIM nos vestimos de fiesta por celebrar algunos acontecimientos espirituales, humanos y fraternos. Primero, con la Fiesta de Nuestra Señora de la Merced, fiesta grande para tod@s l@s Mercedari@s En la oración comunitaria de la mañana encomendamos a María, intercesora y Protectora en la Orden de la Merced, todas las misiones que l@s Mercedari@s llevan en el mundo liberando a la persona de las esclavitudes humanas en las que se encuentran. En el transcurso de la mañana nos dirigimos en compañía del P. Lissaint Antoine Director del SJMH a conocer la futura casa que alquilaremos para nuestra comunidad el próximo año 2014. Se encuentra ubicada en la zona de Kwa de Bouke en un lugar céntrico, de fácil acceso, cercana a la parroquia, con transporte a la puerta, mercado y algunas instituciones públicas alrededor. Por ahora se encuentra en reparación y se piensa finalizar los trabajos en el mes de Diciembre, mes en el que terminaremos el contrato de la casa de Puerto Príncipe. Rogamos a Dios para que esto se haga realidad. 

Ya por la tarde, nuestra comunidad, con alegría y gozo abrió nuevamente sus puertas para recibir a nuestras hermanas Piedad Aldaz, Misionera Comboniana, y Ana Arias, Misionera de María Corredentora, quienes vinieron a reforzar nuestra comunidad intercongregacional. Recibimos los saludos y detalles de las personas que nos recuerdan. Con cariño les decimos: hermanas bienvenidas a compartir los mismos sueños, ilusiones y esperanzas de la CIM.

Como cada mes, Clemencia y en esta ocasión Piedi, asistieron el 26 de septiembre, a la reunión del Grupo de Reflexión Intercongregacional para un trabajo pastoral con personas migrantes y desplazadas P.I.M  (Jesuitas, Escalabrinianos, CIM, Religiosas del Inmaculado Corazón de María y  Congregación de Hijas del Corazón de María) en Kafoj. En este encuentro se revisó el primer borrador del Proyecto general de construcción de las 60 viviendas para migrantes y desplazad@s, a quienes se les está acompañando desde hace 3 años. Se decidió hacer una síntesis del proyecto para enviar a las diferentes personas, organismos e instituciones solicitando su solidaridad.  

El 29 de septiembre participamos de un cine fórum organizado por los jóvenes, con la finalidad de recaudar fondos para la compra de algunos materiales que el grupo necesita. A pesar de la lluvia, a las 18h00 acudimos al lugar, en el que, los jóvenes, después de dar la bienvenida y agradecimiento por la presencia de las hermanas de la CIM, dieron paso a un momento cultural con cantos y danzas demostrando sus dones y talentos. Aprovechando la ocasión proyectaron un power point que resumía el caminar del grupo de jóvenes con el apoyo del SJR-H. Luego se proyectó la película “Estela”, producción propia de Haití, la cual trata de la realidad de muchos jóvenes con su mezcla de afectividad y creencias propias de la cultura. Al finalizar se realizó un mini fórum para dialogar y reflexionar sobre las enseñanzas que se podía sacar de la película para su vida.

Davens en el orfelinato en el que se encuentra desde hace casi tres años, sigue creciendo sin una familia y, lamentablemente, quien tiene en sus manos el poder de realizar estos trámites, no dan ningún paso. Por el mes de julio nos comunicaron que ya solo se esperaba una familia para la adopción e incluso nos limitaron la visita para los últimos sábados de cada mes. De fuentes extraoficiales hemos conocido que no se ha hecho el trámite correspondiente y que hay confusión en los nombres del niño en el Ministerio de Bienestar Social y en el Orfelinato. Nuestra amiga Pili se ha comprometido a hacer las debidas averiguaciones sobre lo que ha pasado. Pedimos sus oraciones para que la suerte de este niño cambie a una vida mejor.

Les agradecemos a cada unos de ustedes por ser nuestros lectores/as y por ser testigos de la vida sencilla que se va tejiendo en el interior de la CIM en Haití. Sobre todo damos gracias a Dios que nos acompaña día a día fortaleciéndonos y animándonos en esta aventura de misión con nuestros herman@s que nos necesitan.

Que María Nuestra Madre interceda por los proyectos al servicio de quien más lo necesita. Contamos con sus oraciones para que sea el Espíritu de Dios Padre – Madre el que nos enseñe lo que debemos hacer.

Con cariño y afecto las hermanas de la CIM-KEM.

 

Piedad Aldaz (Misionera Comboniana)

Clemencia Rodríguez (Mercedaria Misionera)

Ana Arias (Misionera de María Corredentora)

Diana  Méndez (Dominica de la Enseñanza)

 

Puerto Príncipe, Septiembre 2013 

Comentarios   

 
# Pilar 03-11-2013 08:08
Animo y adelante Hermanas que Dios y tod@s estamos con ustedes por medio de la oración. Les acompañamos con nuestro cariño y que Dios les de mucha fuerza y valentía a pesar de las dificultades porque "El es Nuestro Pastor". Un abrazote Pilar
 
 
# Hna. Ivonne Blanco 18-11-2013 13:41
Dios les bendiga hermanas, admiro cuanto hacen por nuestros hermanos tan necesitados de apoyo no solo económico sino sobretodo moral, gracias y muchas bendiciones; desde acá de Vida Consagrada de la CEE, oramos por Ustedes y pedimos al Señor que les conceda la fuerza de su Santo Espíritu y puedan, con su aydue llenar esas ausencias de nuestros hermanos.

Esamos con Ustedes, nuestra oraciones les acompañan y sabemos que Jesús les bendice y acompaña para que cuanto entregan vaya siempre en beneficio y gran apoyo espiritual y moral pàra Ustedes también.

Ánimo, que la entrega generosa es lo que más nos hace "imagen de Dios".

Les amamos y recordamos con cariño en el Señor.
 
 
# Sor Jimena Jaramillo 22-11-2013 03:36
Queridas hermanas damos gracias a Dios por el don de su entrega en la misión, Gracias por ser signo y expresión del amor de Dios.
Diana, Anita, Piedi, Clemencia oro por ustedes, que día a día abracen al Señor en medio de los pobres. Me confio a su oración. con cariño Jimena
 
 
# Hna Lourdes Alonso 24-11-2013 00:04
Queridas Anita, Diana, Piedi y Clemencia,
Es una gran alegría leer su crónica, gracias por haber hecho el esfuerzo de darnos noticias aún en medio de tantas ocupaciones. Las acompaño con la oración, que puedan seguir descubriendo cada día la presencia de Dios en medio del pueblo haitiano (del que me siento tan cercana aquí como ustedes saben) y que Él les conceda ser signos de su amor entre los más pobres. Con cariño Lourdes