INICIO DEL AÑO ESCOLAR

EN LAS ESCUELAS DE LOS CAMPAMENTOS DE

TURGEAN Y AUTOMECA

08-10-2012

Con los ánimos en alto, característica propia del pueblo haitiano, las maestras de los dos centros preparaban los materiales para decorar sus estrechas aulas y recibir a 150 niños/as en la zona alta de Turgean y 150 niños/as en el campamento de Automeca.

Hermosos detalles para los pequeños, bienvenidas, letras, flores, figuras, cintas de colores etc.

Ya en sus aulas y con sus amigos/as, la serena sonrisa de cada niño/a, nos hablan de la confianza de que su futuro será mejor y por esto apostamos todos los que pisamos tierra extraña, que poco apoco se va haciendo propia, junto con el SJRH.

Todas/os, vibramos al ritmo de su alegría, al calor del abrazo y el apretón de manos.

En ello recibimos el gracias, por la educación, la comida y el amor.

Esta es la razón para no dejar de soñar, que todos/as tendrán días mejores, en todos los campos de la educación, y en sus necesidades básicas; por tanto nos hemos propuesto juntos con el SJR, a preparar las estrategias de salidas de las más 800 familias que todavía quedan en el campamento de Automeca. Hoy en éxodo.

Junto con los padres de familia, los comités de los campamentos, y maestras tomamos la decisión de comenzar clases en los dos sectores, Turgean y Automeca, el 8 de octubre.

Por la demanda en los sectores, se nos propuso ampliar la cobertura, para 300 niños/as. Estamos empezando el recorrido, muy animados con grandes deseos de aportar en la enseñanza aprendizaje y la nutrición ofreciendo por lo menos una comida al día. Está costando mucho esta decisión, porque el presupuesto nos dan para 300 niños/as. A pesar de todo, los niños/as, por su inocencia no alcanzan a percibir, gracias a Dios, estas tremendas injusticias. Ellos solo saben sonreír felices.

Sus rostros dicen gracias por compartir con nosotros, les enviamos una sonrisa. Estamos muy bien.

No se pierdan ya les contaremos en un segundo capítulo. Por el momento estamos comiendo 350 niños/as desde el 8 de octubre en los dos centros.

Hna Magdalena Nieves

 

SEGUNDO CAPÍTULO

LIGEROS DE EQUIPAJE

Todos sabíamos que esto se vendría pronto. Ya era hora. El nuevo éxodo de los campamentos. Salió ya Efrasa, Pale del Art, hoy Automeca, cada día la OIM (Organización internacional para migrantes) llama de uno en uno y va ubicando en una zona llamada Zorange y otros que aún no conozco, dicen las señoras que es un bel kote (un bello lugar). Es llamativo, no tienen mucho que recoger, solo ponen un colchón, un canasto con algo y otro su hornilla y 3 platos, nada más. Acompaña la tristeza, porque no van con sus amigas y vecinas, y al mismo tiempo la alegría de ir a un lugar digno, bello, estable, bastante caro, porque tienen que pagar 50 dólares americanos cada mes.  A pesar de todo hay esperanza de que algo nuevo está naciendo.

Para el SJRH y la CIM es un tiempo de búsquedas. A las mujeres, por el seguimiento en los préstamos y créditos, hay que acompañar donde estén y por supuesto desde esos lugares lejanos vienen a sus reuniones. Lo mismo en el campo de la salud. Para las escuelas, una estable en la zona alta. La otra en vías de salidas; otro tanto pasa con el trabajo con jóvenes, buscando no dispersarse y dónde reunirse.

Referente al Campamento de Automeca, los padres están preocupados y proponen que vaya la escuela a ese lugar. Cada día nos reunimos el equipo de educación, comités y padres, para tomar bien las decisiones. Hasta tanto estamos bajo una carpa con más de 45 niños/as; ¿se imaginan con el calor intenso, sin agua y con hambre? Esto no comprendo, ni puedo juzgar, solo sé que siento tal impotencia y me pregunto si tiene sentido colaborar con esa pasividad con que se responde a las necesidades, donde la vida clama. Los corazones solidarios, manos amigas, el trabajo incansable pierde fuerza. Sólo queda algo que nunca se acaba, nuestra débil fe y nuestra esperanza para resistir, frente al hambre y miseria que existe por todos los lados.

Para aliviar en algo a más de 350 personas que comen en los dos centros, no bastan 100 dólares americanos diarios.

Yo estoy bien como verán, me pongo junto con los niños/as para hacer la oración de la mañana. Y decimos PAPA NOU KI NAN SYEL A…..(padre nuestro que estás en el cielo…) Todos los días aprendemos lo que signica abandonarse y confiar.

La Señora Polinis con su 7º hijo Donalson, adorable, es tan buena ayuda en la preparación de alimentos con otras dos señoras.

A este niño se le comían las orejas por no sé qué epidemia. El antibiótico duraba sólo un mes y en una de sus gravedades le apliqué la técnica del biomagnetismo y él gritaba Amwennnn.. (auxiliooo….), y a pesar de sus gritos se curó del todo. Es increíble, este contexto de sufrimientos se convierten en vida y esperanza, porque se percibe a Dios amando hasta el extremo a sus hijos/as. Esto es mi fortaleza y la nuestra.

Será hasta la próxima. No se pierda el tercer capítulo.

Magdalena Nieves ACI.