22° CRONICA DE LA CIM

PUERTO PRINCIPE, AGOSTO 2012

En el mes de julio no hemos tenido la Crónica y ahora en agosto vamos con mucho retraso. ¡Mil disculpas por estas interrupciones! Los deseos a veces van más allá de nuestras posibilidades.

Y comenzamos compartiendo que el mes de agosto tiene una resonancia especial en el pueblo haitiano pues es el mes “temido” por los fuertes calores y por ser la época ciclónica. Es el mes en que generalmente se disfruta de un tiempo de vacaciones, pero en Puerto Príncipe esto no es tan notorio pues la gran mayoría se quedan en la ciudad con sus comercios habituales padeciendo los efectos de las altas temperaturas y de las lluvias fuertes e inesperadas. Es también el mes en que no hay actividad escolar, así que muchas familias sufren más, pues tienen que alimentar a sus pequeños quienes durante el curso comen en la escuela.

En nuestra comunidad de la CIM también agosto ha tenido una resonancia especial pues ha estado marcado por presencias, ausencias, reincorporaciones, visitas importantes, paseos, ejercicios espirituales, finalización de actividades, planificación de otras, vivencia del ciclón “Isaac”, cumpleaños de Soco, evaluación como CIM. Clemencia ha regresado de sus vacaciones y de la presentación de la experiencia misionera dentro del contexto del Capítulo General de su Congregación de Mercedarias Misioneras. Elina Guarderas, Provincial de las Esclavas del Sagrado Corazón, y por lo mismo Provincial de Magdalena, ha pasado unos intensos días con nosotras. Y, finalizando agosto, justamente en la última semana, estamos con la visita de Ma. Eugenia Ramírez, hasta ahora Presidenta de la CER y responsable directa de la CIM pero que debe dejar estas responsabilidades pues debe viajar a Francia para cumplir un nuevo servicio como Consejera General dentro de su Congregación de Religiosas de la Asunción. Con María Eugenia tendremos ocasión de mirar nuestra realidad actual y de perfilar nuestro futuro mirando nuevos espacios de presencia para la CIM en Haití.

COINCIDENCIA DE ACONTECIMIENTOS

La visita de Elina Guarderas, del 6 al 16 de agosto, coincidió con actividades importantes en el caminar de la CIM. En los días en que estuvo en Haití tuvo la ocasión de participar en la ceremonia de “graduación” de los pequeños del campamento de Automeca que terminando la etapa de su primera preparación en Preescolar, están ahora listos para iniciar su tiempo de escolarización en la Escuela Fundamental. Veinte y siete niños y niñas de 6 años, mostrando una gran desenvoltura y poniendo en práctica todo lo aprendido, cantaron en español, hicieron sus discursos de bienvenida y de agradecimiento en francés, pasaron el “relevo” con gran solemnidad a sus compañeros/as de 5 años. Participaron activamente en la Eucaristía en créol celebrada por el P. Lazard y luego en la fiesta que se preparó especialmente para esta ocasión. Destacamos que Edwod, el pequeño con secuelas de parálisis cerebral, terminó también con el resto de sus compañeros, sin ningún problema, y demostrando que sus capacidades físicas algo limitadas no han sido obstáculo para asimilar esta primera formación y para poner las bases de un futuro con dignidad. Tenemos la esperanza de que continuará asistiendo a una escuela, ahora fuera del campamento. Confiamos en que tendrá la oportunidad de crecer en su autoestima y en la capacidad de afrontar los golpes que nuestra sociedad, del siglo XXI y con tremendos avances a todo nivel, le irá dando sólo por el hecho de ser “diferente”.

Con los pequeños/as del campamento de Tijo, no se tuvo ceremonia de graduación por petición expresa de los padres/madres de familia que no les ven todavía preparados, aduciendo que las clases en esta escuela comenzaron con mucho retraso y, aunque se hizo el esfuerzo de mantenerse activos hasta el mes de agosto, no se los ve como para iniciar la nueva etapa en el Escuela Primaria. Sin embargo, aquí también hubo fiesta. Y Elina contribuyó para hacer que tengan algo “especial” en las fiestas en estos dos campamentos (un pequeño regalo y comida).

En la segunda semana de agosto se tuvo el Campamento de Verano con los jóvenes, actividad muy esperada y preparada. Setenta y nueve jóvenes de 4 campamentos: Henfrasa, Automeca, Palais del’Art y Park Kolofé se reunieron para reflexionar sobre diversos temas: Conocimiento Personal, Jesús Amigo de los Jóvenes, Responsabilidad frente a la Salud, Gestión de Conflictos y Ser Testigos de Cristo en un Mundo de Diversas Religiones. En general, la satisfacción por esta actividad ha sido la tónica dominante, así como la gratitud a los Hermanos de La Doctrina Cristiana por facilitar los locales para llevar con éxito todo lo programado y al SJR por su apoyo incondicional. Se tuvo la colaboración de un grupo de Boys Scouths, de una religiosa de Cristo Rey con una charla y de un promotor social con ejercicios muy valorados para superar el estrés. Carmen Rosa y Patty llevaron todo el peso de la organización, pero gracias a Dios, los resultados positivos hicieron superan los pequeños inconvenientes presentes siempre en toda reunión y más, cuando se trata de jóvenes con el dinamismo y energía propia de la edad.

PASEO A CATARATAS “SODO” (“SALTO DE AGUA”) Y AL HOTEL “MOULEN SUMÉ” (MOLINO SOBRE EL MAR).

Un detalle del P. Lazard fue aprovechar la visita de Elina para invitarnos a toda las que formamos la CIM y presentes en ese momento en Haití, para un paseo a “Sodo”, un bello lugar escondido, pero rico en luminosidad, agua y tradición. Se trata de unas cataratas envueltas por un hermoso paisaje verde y que tradicionalmente ha servido como lugar en el que se ha experimentado una presencia especial de Dios: de los dioses para los taínos, los primeros habitantes de Haití exterminados en los primeros años de la colonización; y luego un lugar de culto solemne, la cascada sagrada, la fuente que purifica las almas, el lugar donde los dioses conceden la dicha del acercamiento supremo a través de “los loas”, para los practicantes de vudú. Hay que considerar que en Haití, el vudú es “el alma de los haitianos” como lo expresó Max Beauvoir, jefe supremo de la religión del vudú en una declaración que hizo al servicio de prensa Associated Press, un mes después del terremoto, el 12 de febrero del 2010: “Rechazando el vudú, la gente rechaza nuestros ancestros y nuestra historia. El vudú es el alma de los haitianos. Sin él, la gente está perdida”. Pues bien, en este bello rincón de Haití pudimos disfrutar de unos momentos de tranquilidad, respirando un aire fresco, distinto al ambiente cargado que habitualmente tenemos en Puerto Príncipe.

Y luego marchamos hacia un sitio que no nos parecía ser Haití.

Lo que había sido un ingenio de azúcar se ha convertido en un caro, elegante y majestuoso hotel con un museo, parques muy bien cuidados, piscina, pavos reales, estatua de la libertad, imágenes que evocaban el tiempo en el que cientos de esclavos trabajaban para sus amos. Con hermosas playas, el querer disfrutar de un baño en el mar no fue posible porque sólo por “entrar” al mar nos cobraban 25 dólares americanos por persona!!

EJERCICIOS ESPIRITUALES Y PASO DEL CICLON “ISAAC”.

Del 18 al 26 de agosto fuimos a nuestros Retiros Espirituales. Este año se nos facilitó en el Monasterio de los Benedictinos, único monasterio en Haití, en una montaña, con vista al mar, a 50 kms. al norte de Puerto Príncipe a la que se le llama precisamente “Monte de San Benito”. Realmente es un hermoso lugar en el que 6 monjes: tres haitianos, dos franceses y un italiano viven su estado monástico con gran austeridad. No tienen personal de servicio y su testimonio de vida de plegaria y de realizar todas las labores de casa por ellos mismos, son detalles que edifican a todas las personas que llegan a la hospedería en busca de un lugar de silencio y oración. Nos acompañó un P. Jesuita, el P. Arkanj, de la comunidad formativa de la Casa Noviciado, quien con gran sencillez y cercanía nos fue presentando cada mañana la Palabra de Dios que nos podía ayudar a hacer “camino” abriéndonos ante todo a la acción del Espíritu. Participamos en algunas celebraciones litúrgicas de los monjes y disfrutamos paseando libremente por la montaña y mirando al mismo tiempo el mar y la Isla Gonave que la teníamos en frente.

Pero lo que en la montaña puede ser hermoso en un día tranquilo, no lo ha sido tanto cuando pasa un ciclón. En la noche del viernes 24, a las once y media de la noche, comenzaron a soplar unos vientos muy fuertes que cada vez se hacían más intensos. El ruido era ensordecedor y alguna ya creyó que el mar o la montaña se le venían encima. A partir de esa hora creemos que nadie durmió. El miedo, el pensar que si nosotras lo estábamos pasando mal, ¿cómo estarían la gente de los campamentos?, la incertidumbre de que si caía un árbol podía ser sobre la casa en la que nos encontrábamos, fueron sentimientos que a todas nos acompañaron en esa noche que se nos hizo muy larga. A la mañana siguiente, todavía con lluvia y vientos muy fuertes, pero ya con la claridad propia de un amanecer, el paisaje con el que nos encontramos fue desolador: muchos árboles caídos, macetas por los suelos, ramas y hojas cubriendo los caminos, troncos que interrumpían los senderos, ningún coche circulando por la carretera. Hasta las dos de la tarde, tuvimos viento fuerte y lluvia sin parar. Y los teléfonos tampoco funcionaban. Estaban con nosotras Eugenia y Claudine de la comunidad Interprovidencia de Plassac y también Isabel, hermana argentina de la comunidad conocida como “las hermanas azules” por el hábito que alguna vez llevaron pero oficialmente son la Congregación de la Inmaculada Concepción de Castres que ya están un año en Haití. Las tres nos habían pedido para hacer los Ejercicios con nosotras. No hubo problema y creemos que hasta el sobrellevar el miedo por el ciclón fue más llevadero al ser más compartido. Isabel quería comunicarse con sus hermanas de comunidad que se quedaron en Puerto Príncipe, pero no lo pudo hacer hasta entrada la tarde del sábado. Por suerte, como nos dijo el P. Arkanj en la mañana, dimos gracias a Dios “por estar vivas” y rezamos especialmente por las familias que todavía viven bajo carpas.

CONSECUENCIAS DEL CICLON EN LOS CAMPAMENTOS

Se nos informó desde el Servicio Jesuita al Refugiado (SJR) que las lluvias y los vientos huracanados de 120 kms. por hora hicieron mucho estrago en los campamentos. Todas las tiendas sufrieron serios daños, pero la evidencia más desoladora fue al acercarnos días más tarde a Park Kolofe y constatar que más de 40 tiendas estaban por el suelo, destrozadas e inhabitables. Las familias afectadas tuvieron que alojarse en una construcción de madera que antes era escuela, o en un lugar que sirve de depósito de material, o en lo que se utiliza como capilla o lugar de reuniones. Hubo respuesta a la emergencia por parte de la Cruz Roja y del mismo SJR, pero las declaraciones del Presidente Martelly diciendo que la gente YA NO DEBE VIVIR BAJO TIENDAS, QUE NO SE PUEDE ACEPTAR ESTA REALIDAD, parece que ha movido a tomar decisiones que ya se lo debían haber tomado hace más de dos años. La Cruz Roja está actuando con más eficacia procurando que la gente busque otro lugar para vivir asumiendo el costo de un año de alquiler. Desde el SJR vamos dando pasos más firmes y concretos con aquellas personas que con el terremoto perdieron todo, pero tienen su espacio de terreno para una posible construcción o reparación de la vivienda. Lo más difícil es que tengan los papeles de propiedad en regla, con los debidos permisos, pero ya nos dicen que eso en Haití es una situación sin solución. Tenemos la esperanza de que este problema lo podamos solventar y muy pronto demos la noticia de que se ha acompañado a salir de los campamentos hacia una vivienda digna a unas cuantas familias haitianas que ya están más de dos años viviendo bajo una frágil tienda.

CLASES DE ALFABETIZACION

Se detectó en el grupo de mujeres que participan en el Programa de Economía Solidaria que muchas de ellas no sabían leer ni escribir. Las mismas compañeras, sensibles ante esta realidad, manifestaron sus deseos de ponerse a disposición de enseñar. En el Proyecto de Mujeres se hizo una modificación al texto primero y se logró que desde la Dirección SJR LAC se lo aprobase, así que desde el mes de julio se inició la preparación de los que serían los profesores/as en los 6 campamentos. Quienes hicieron esta preparación fueron tres Profesores que ya en Automeca estaban dando con éxito las clases a más de 50 mujeres y que, a su vez, habían hecho su formación con un método llamado MVM (“MOUN VIN PLIS MOUN” “LA PERSONA LLEGA A SER MÄS PERSONA”) y que parte de realidades de la cultura haitiana transformados en signos, letras, palabras que permiten tomar conciencia de la necesidad de cada alumno/a de ser el transformador de su propia vida. Este Proyecto se lo ha tomado con mucho interés, superando los obstáculos de falta de local, de ausencia de corriente eléctrica, de que muchas de las mujeres tienen serias dificultades para ver y para manejar con soltura el uso del lápiz y el papel. Es Soco quien se encarga de acompañarlas más directamente y es satisfactorio ver la ilusión que las mujeres van poniendo en su aprendizaje y la entrega y dedicación de quienes hacen de maestros/as. Son tres días a la semana los que están asistiendo a clases, ya cuando han acabado de hacer su comercio en las calles y, de seguro, muy cansadas, por el trajín de todo el día.

ABRIENDONOS A NUEVAS POSIBILIDADES

Del 29 al 31 de agosto estuvo en Puerto Príncipe Merlys Mosquera, Directora Regional del SJR LAC. Coincidió con María Eugenia en el viaje desde Panamá, pero como no se conocían no pudieron intercambiar impresiones “aprovechando” las horas de espera y de vuelo. Sin embargo, con María Eugenia, Merlys tuvo una entrevista personal y luego vino a nuestra casa para una reunión especial con quienes formamos la CIM. Como estamos en este momento de “transición”, nos interesaba mucho lo que en estos encuentros se tratasen. Finalmente se nos ha informado que el SJR hará con la CER la renovación del convenio por un año más, ya que es importante acabar con los Proyectos de Mujeres, Jóvenes y Educación que están en marcha. A este respecto, agradecemos a Elina Guarderas, Provincial de las Esclavas del Sagrado Corazón, por haber permitido que Magdalena prolongue su estadía en Haití por un año más, acompañando el Proyecto de Educación en Automeca y Tijo en las dos escuelas móviles.

En un clima distendido fuimos comentando con Merlys nuestra implicación en cada uno de los proyectos y la esperanza que guardamos de poder continuar llevando a término lo planificado. Se nos pidió propuestas para la reformulación de la planificación, siendo conscientes de la nueva realidad que será la tónica en este año al hacer todo lo posible por acompañar a la gente a que salga de los campamentos.

Aunque vemos claramente que la CIM tiene futuro en Haití, lo que por ahora no es claro son los lugares en que en el futuro podremos desarrollar nuestra acción misionera. Es por eso que María Eugenia se desplazó a Font Parisien y a Wanamed, las fronteras sur y norte con la República Dominicana, para mirar posibilidades de acompañamiento y de un posible convenio con el SJM (Servicio Jesuita al Migrante). Nos toca en estos meses mirar en qué actividades concretas podremos colaborar con los Jesuitas o si nos abrimos también a otras Congregaciones presentes en Haití según las propuestas que se nos hagan y las posibilidades que la CIM tenga con las hermanas que el próximo año formaremos la comunidad. Es un trabajo con perspectivas de futuro y, al mismo tiempo, un desafío para quienes vamos conociendo más a fondo la realidad del pueblo haitiano, sus clamores y necesidades, sus sueños y esperanzas.

Pedimos oraciones especiales para que nos dejemos guiar por el Espíritu de Dios en este período de búsqueda y de escucha, de discernimiento y apertura. La CIM tiene posibilidad de continuidad, pero debemos definir dentro de qué contextos y en qué lugares para ser verdaderamente esa respuesta liberadora ante las necesidades de un pueblo que lucha por salir adelante. Agradecemos a María Eugenia por toda su entrega a la CIM y por ese dinamismo coherente que nos ha sabido inyectar a nuestras vidas. Trataremos, desde el lugar en el que nos encontremos, de no defraudar las expectativas de un Dios que opta por los más pequeños y oprimidos para hacer que se levanten con su dignidad de hijos/as de Dios resucitados/as.

 

Patricia Villacrés

Providencia

Carmen Rosa Peñaranda

Religiosa de La Asunción

Magdalena Nieves

Esclava Sgdo. Corazón

Socorro López

Misionera Comboniana

Clemencia Rodríguez

Mercedaria Misionera

 

Puerto Prìncipe, 31 de agosto de 2012