20° CRONICA DE LA CIM

 PUERTO PRINCIPE, MAYO 2012

 

Parece increíble, pero es verdad. El mes de mayo ha pasado y,  en nuestra sala repleta de sacos de arroz, de fréjol, cajas de aceite, chocolate en polvo, sal, spaguetti, latas de leche … que acrecentaban el calor ambiental, hemos quedado con un espacio libre en el que todo nos parece más amplio, más limpio, más fresco. Hicimos 525 kits de alimentos para obsequiar a las madres de 8 campamentos y, aunque el trabajo se redobló, hemos podida acabar satisfechas de que todo es posible si todas arrimamos el hombro en una causa común. El refrán en kreyól: “MEN ANPIL, CHAY PA LOU” (“Muchas manos hacen la carga menos pesada”) ha tenido en este mes una total actualidad.

RESPETAMOS LA INTENCION DEL DONANTE

Para vivir en transparencia, dando tranquilidad a la persona que hace su donativo de que el dinero que se nos envía es utilizado en lo que ella desea, emprendimos el proyecto de dar cauce a una cantidad de dinero enviado desde México y Ecuador PARA ALIMENTOS PARA LA GENTE DE LOS CAMPAMENTOS que, dicho sea de paso, realmente pasan muchas necesidades. Decidimos no centrarnos en un sólo campamento sino extender nuestro radio de acción a 8 campamentos en los que de alguna manera colaboramos ( a los 7 que normalmente nombramos se añadió uno más, City Gabriel, de la zona de Tijou por sentirlo parte de nuestro trabajo pastoral). Se escogió el mes de mayo con el objetivo de homenajear a las madres.  Se habló de escoger a madres ancianas, pero como en algunos campamentos no se completaba el número requerido, se extendió a madres embarazadas y a madres fieles en asistir a la formación en los Grupos de Economía Solidaria.

Nos organizamos de tal manera que cada semana se entregó una media de 106 bolsas de regalo, a excepción de la última en que para la zona de Tijou se entregaron 212 kits de alimentos. El trabajo nos ha resultado fuerte, pero al final hemos tenido la satisfacción de haber respondido a lo que nos propusimos. Y solamente en el primer campamento en el que hicimos la entrega tuvimos problema de violencia y saqueo por parte de personas, algunas bajo el efecto de drogas, que irrumpieron en el lugar en el que estábamos y, sin atender a razones, se hicieron con unas cuantas bolsas que sobraban, argumentando que tenían hambre Para la entrega en los campamentos siguientes de Henfrasa y Palais del’Art, y ya con la experiencia vivida, cambiamos de estrategia. No lo hicimos dentro del campamento, sino que solicitamos se nos prestara el patio del Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y allí se tuvo la presencia de solamente las madres que recibieron su regalo, quienes con una tarjeta que las identificaba reclamaban su kit previamente numerado. Todo se desarrolló con mucho orden, devolviéndonos la tranquilidad y la confianza de que no todos los haitianos actúan llevados por la agresividad y la violencia. En los campamentos restantes, Park Kolofé y los 4 de la zona de Tijou, recibimos las expresiones de gratitud que espontáneamente brotaban de las madres a quienes se les entregaba su regalo. Fue enternecedor ver en la zona de La Grotte a madres ancianas desplazarse luego con su regalo sobre sus cabezas, subiendo esas cuestas empinadas que quienes conocemos sabemos del esfuerzo que se requiere.

En dos campamentos se ha podido responder también a una demanda urgente de agua. Se les ha dejado sin abastecimiento por parte de la Cruz Roja y los Comités respectivos manifestaron su preocupación al presentarse nuevamente varios casos de cólera. Desde el SJR, con un donativo hecho desde la CIM  con el dinero de este mismo proyecto de alimentos, se ha podido garantizar la llegada de dos tanqueros diarios durante dos semanas. El P.Lazard ha hablado con los Presidentes de los Comités para que sean ellos quienes gestionen la distribución y, cobrando una mínima cuota de 4 gds (0.01ctv. de dólar) por cada cubo de agua, sean capaces de garantizar la continuidad de la compra del agua necesaria para que la gente de los campamentos pueda “resistir” hasta el momento en que ya deban marchar a otro lugar.

DESALOJO DE ALGUNOS CAMPAMENTOS

Si se pasea por Puerto Príncipe se puede apreciar que algunos parques y lugares públicos que hasta hace poco tenían muchas tiendas de campaña bajo las cuales la gente vivía durante más de de dos años, están ahora desocupados. Preguntando cuál es la política que se ha aplicado, las respuestas son variadas: unos dicen que se les ha desalojado a la fuerza; otros que se les pagó unos 20.000 gds (500 dólares) para que marcharan a otro lugar. No se sabe la realidad profunda, pero el hecho es evidente: ahora los parques están recuperando su función original, mientras que, por otras zonas, se multiplican esos barrios miserables que surgen de la nada y son otros campamentos en potencia.

Por lo que a nosotras nos afecta, en este mes hemos vivido de cerca el dolor, sufrimiento e impotencia de familias enteras que se sienten forzadas a dejar el pequeño espacio en el que han vivido desde enero del 2010. Tanto en Henfrasa como en Park Kolofé se ha dado ya una fecha para que las familias marchen. Y se han dado escenas de nerviosismo y violencia pues personas armadas han irrumpido en los campamentos intimidando a la gente y argumentando que sólo estaban para hacer un censo de las personas que habitan en los campamentos, pero insistiendo una y otra vez que se da un plazo de dos a tres semanas para salir voluntariamente o a la fuerza. En Park Kolofé se ha dado ya un intento de incendiar durante la noche los locales que nos sirven para realizar las diferentes reuniones semanales.

Ante estos hechos, cabe una reflexión. Estamos de acuerdo en que  las personas que viven en los campamentos deben dejar esos lugares inhumanos que tienen como  residencia, pero creemos que se les debe dar alguna alternativa digna. El gran problema: en Haití es sumamente difícil encontrar terrenos para construir y, quienes dicen tener su terreno, no tienen título de propiedad.  La solución que el gobierno ha dado es que cada uno busque su forma de sobrevivir. Y en esto los haitianos son especialistas desde hace siglos. Es triste y lamentable ver cómo han vivido antes del terremoto, cómo se supieron adaptar a vivir por más de dos años bajo una carpa que, duro es decirlo, pero en muchos casos están en mejores condiciones que vivir en una especie de cuevas sin luz ni ventilación, ubicados en barrios inmundos sin calles ni canalización, con basura que invade todo, dentro de construcciones semidestruidas y que, sin embargo, se denominan “habitaciones de alquiler”.

Tenemos planteado un reto: encaminar a  las personas que no tienen un lugar digno para vivir el que hagan lo posible por buscar un terreno para construir una vivienda que reúna las mínimas condiciones de habitabilidad. Soñamos en que, poco a poco, a base de dinero prestado en la gestión de los microcréditos, algunas familias podrán acceder a una casa pequeña pero digna. Hemos comenzado desde la CIM a gestionar algún microcrédito con personas conocidas y que han dado muestras de gran responsabilidad. Primero se les está ayudando, con el dinero que nos va llegando para llevar a cabo algún proyecto, a tener la herramienta de trabajo. Se está ayudando a una familia a reparar su tap-tap, seriamente estropeado en el terremoto, para que pueda ser instrumento útil en la obtención de medios de subsistencia para la familia. Con el trabajo del marido y luego con el pequeño comercio de YVETTE, miembro activo en el Grupo de Economía Solidaria, creemos que un nuevo préstamo les podrá ser definitivo para la construcción de su vivienda. Una satisfacción muy grande fue el encontrarnos en estos días, a JAMES, en medio de la confusión de la hora más difícil para coger un tap-tap, el que se acercase a ofrecernos su vehículo que, por primera vez, después de dos años parado comenzaba a funcionar. ¡Y ya estaba haciendo el recorrido con pasajeros!

Pensamos que éste es un primer paso, una primera familia a quien acompañamos en este proceso. Desearíamos que esta experiencia se multiplique y, Dios quiera, pueda llegar a más familias, las más pobres y vulnerables de este país que, desde el silencio, claman justicia y dignidad.

VISITAS QUE NOS LLENAN DE ALEGRIA

El 4 de mayo llegó desde Estados Unidos la hermana pequeña de Carmen Rosa, María. No se veían desde hace más de 4 años, así que el encuentro fue emocionante. Pasó con nosotras una semana, tiempo suficiente para darse cuenta del panorama que caracteriza a Puerto Príncipe y de decidir que “nunca más” regresaría por aquí. Hizo derroche de generosidad con la comunidad, pues acostumbrada como está de vivir en una sociedad en la que no falta nada, le pareció que aquí carecíamos de todo. Nunca antes habíamos tenido la nevera tan llena y con tanta variedad de alimentos. GRACIAS MARÍA por tu preocupación y por no escatimar gastos en el momento de aprovisionar a la comunidad.

Y el 13 de mayo llegaron Andrés y Pilar, padres de nuestra amiga Pili quien trabaja en Fe y Alegría enviada por Entre Culturas de España. La misma tarde de su llegada a Puerto Príncipe vinieron a visitarnos. Todos/as, encantados/as de conocernos! Ya nos sentíamos cercanos por las comunicaciones tenidas por el correo electrónico o por teléfono, pero reconocemos que no es lo mismo que vernos “en vivo”.

Desbordando también generosidad y “buena mirada”, alabaron nuestro trabajo en los campamentos y todos los proyectos que llevamos en conjunto con el SJR. Con tiempo ya se nos había advertido que nos invitarían a cenar a un “buen restaurant”. Al día siguiente respondimos a la invitación y, realmente Pili escogió un lugar especial en Petion Ville, hermoso, fresco, limpio, con jardines artísticamente cuidados, con iluminación controlada, difícil de imaginar que existiese en medio de lo que caracteriza a Puerto Príncipe. Se nos presentó el menú con palabras sofisticadas que no parecía fuesen platos preparados con productos propios de la tierra. Los calamares, especialmente, dudamos fuesen del Caribe ya que para expertos españoles de Galicia, esto no parecía posible. Sin embargo, para probar lo que más se entendía, la mitad de los comensales pidió calamares. Después de mucho tiempo de espera que casi creíamos que los fueron a pescar, vinieron los calamares en porción exageradamente reducida. ¡Casi no se lo podía creer! Eran platos pequeños y se perdían en ellos. Comparándolo con el enorme pescado también solicitado, la diferencia era abismal. El asombro y luego la risa estalló en todo el grupo. Pasamos unos momentos muy agradables, reconociendo la bondad de Andrés y Pilar. Desde la CIM va nuestra gratitud y reconocimiento.

Del 22 al 28 de mayo nos vino a visitar Eugenia Silva, desde Plassac. En verdad, la seguimos considerando parte de nuestra comunidad, así que sus visitas nos alegran de una manera muy particular. Venía un poco delicada de salud, así que su objetivo principal fue visitar al médico y ponerse en tratamiento. Por suerte se descartó el cólera, paludismo, tifoidea. Se le diagnosticó una disentería que con el tratamiento adecuado lo pudo superar. Nos interesamos por su trabajo e integración pastoral en Plassac y alabamos su audacia y tesón. Ahora está empeñada en sensibilizar a la gente de la zona en hacer un proyecto y solicitar ayuda para construir 10 kms. de carretera, lo necesario para superar el problema que ahora tienen en todo lo referente a la comunicación con el pueblo más cercano. El esfuerzo que las mujeres deben realizar para sacar sus productos a la venta es indescriptible: 10 kms. con los productos de venta sobre la cabeza y caminar y caminar hasta llegar a la Petit Rivié de Artibonit, ver la posibilidad de vender y luego hacer el mismo recorrido para regresar a sus casas. Una noticia que nos alegró a todas es saber que quizá pronto llegarán nuevos refuerzos de hermanas de La Providencia ya que la misión en Haití es una decisión oficialmente tomada por las Superioras Generales de las 7 ramas de La Providencia.

Experiencia viva de Intercongregacionalidad

Mayo ha sido un mes pródigo en celebraciones y recuerdo de nuestros Fundadores/as. El mes de abril acabamos recordando la Fundación de las Religiosas de la Asunción. Luego el 4 de mayo tuvimos una celebración especial por el día en que la Iglesia recuerda a Juan Martín Moye, reconocido como fundador por 7 ramas de la Providencia. El 6 de mayo se recordó a San Pedro Nolasco, fundador de la Orden de la Merced, tronco del cual surgen muchas ramas que forman la Familia Mercedaria. Y finalmente, el 18 de mayo recordamos a Santa Rafaela María, fundadora de las Esclavas del Sagrado Corazón. En cada celebración hay un desborde de creatividad y de deseos por hacer conocer los detalles de la persona y obra del Fundador/ra. Como CIM vivimos en un ambiente de fiesta, uniéndonos espiritualmente a nuestras respectivas Congregaciones y reavivando el vínculo del cual no nos podemos desprender y que, por el contrario, se reaviva a la distancia y en el tiempo por el recuerdo y la añoranza. Agradecemos esas muestras de cercanía de nuestras hermanas de Congregación que se hacen presentes a través de llamadas telefónicas y mensajes por e-mail.

Preocupación que nos embarga

Como habíamos expuesto el mes pasado, la decisión del SJR de retirarse de su trabajo en Haití, nos dejó preocupadas y con mucha incertidumbre. Ha pasado un mes, y continuamos en la misma situación. Desde la dirección Regional del SJR LAC se nos ha hecho una propuesta para la renovación del convenio, pero esto debe ser estudiado y decidido desde la CER, así que estamos a espera de que se nos dé alguna opinión al respecto. Por otra parte, parece que el Servicio Jesuita al Migrante (SJM) asumirá y dará continuidad a la labor que los Jesuitas tienen en Haití y parece que están interesados también en hacer un convenio con la CIM. Viéndolo con objetividad, parece que, estudiando los planteamientos y alternativas que nos puedan presentar, quizá este paso sería el más acertado, ya que de por sí, todo el personal del SJR pasaría a formar parte del SJM. Sin embargo, vemos que es la CER quien se debe pronunciar. Nosotras estamos dispuestas a aportar experiencias, opiniones, sueños, propuestas. Pero la decisión no está en nuestras manos! Encomendamos al Espíritu ilumine y guíe el desarrollo de este discernimiento necesario para la continuidad de la CIM en Haití.

DAVENS: SEIS MESES EN EL ORFELINATO 

Nuestro pequeño DAVENS lleva ya seis meses en el orfelinato. Si todo hubiese seguido el ritmo normal y como no ha recibido ni una sola visita de su supuesta madre, estaba ya listo para declararlo en situación de abandono y, por lo tanto, comenzar con los trámites de adopción que significaba también darle opción a que tuviese sus papeles de identificación en regla. No sabemos lo que ha sucedido, pero Bienestar Social ha cambiado de opinión y ahora dice que con este niño no se puede pensar en adopción pues hay una declaración de la madre (a pesar de que se constató el abandono con riesgo de muerte a que Davens estuvo expuesto), de que ella no quería se le adoptase. ¿Corrupción, dinero por medio, miedo de los funcionarios? No sabemos qué mismo será. Lo cierto es que DAVENS continúa en el orfelinato, y ahora sí no se sabe hasta cuándo. Cada sábado hacemos el esfuerzo, una u otra, de ir a visitarlo en el par de horas que nos permiten. Lo vamos viendo crecer, caminar, correr. Cuando nos ve, nos sonríe, nos abraza y de seguro se alegra por tenernos cerca. Poco a poco ha hecho el proceso de adaptación, pero creemos que conforme pase el tiempo será más traumático los arrancones que tenga hasta llegar, si Dios quiere, a una familia que le brinde lo que este pequeño se merece: cariño, atención y un lugar digno para crecer y desarrollarse. No olvidemos en nuestras oraciones a DAVENS y su delicada situación, imagen viva de cientos y cientos de niños/as haitianos/as que viven en el olvido y abandono.

Esperamos que en el mes de junio tengamos novedosas noticias a comunicar. Como CIM agradecemos vuestro acompañamiento a través del recuerdo y la oración,

 

Patricia Villacrés

Providencia

Carmen Rosa Peñaranda

Religiosa de La Asunción

Magdalena Nieves

Esclava Sgdo. Corazón

Socorro López

Misionera Comboniana

Clemencia Rodríguez

Mercedaria Misionera

Puerto Prìncipe, 31 de mayo de 2012