21° CRONICA DE LA CIM

PUERTO PRINCIPE, JUNIO 2012

Decíamos que junio se nos pasaría rápido, pues entre la celebración de dos Cumpleaños (de Clemencia el 16 y de Magdalena el 21) ya teníamos los preparativos y las fiestas que nos ocuparían unos cuantos días. Bueno, no ha sido para tanto, pero creemos que el haber tenido casi a la mitad del mes esta ocasión para dar gracias a Dios por la vida, ha marcado mucho nuestra actitud de gratitud y de amistad fraterna. Los detalles dicen mucho y comenzando con la serenata a lo mexicano de “Estas son las mañanitas…”, pasando luego por la oración, el desayuno, los regalos, el querer hacer una comida “especial”, han dado un toque particular a este mes de junio.

Por otro lado, junio ha sido un mes muy caluroso. ¡Parece que agosto se ha adelantado! Un sol resplandeciente y vientos fuertes que levantan nubes de polvo. Las pieles sensibles se resquebrajan y ya hemos tenido cuadros de alergias, sarpullidos, picores, granos. Esperamos que de allí no se  pase a más complicaciones y ojalá podamos tener algún momento de “respiro” con un tiempo que refresque. Todo el día y la noche estamos sudando, agradeciendo si sentimos alguna pequeña brisa en la que, como Elías, descubrimos esa presencia reconfortante de un Dios que no nos abandona.

Pero así como el sol nos puede quemar mucho, también nos resulta muy útil para utilizar el “horno solar”. Soco ya es especialista en hacer pasteles de cumpleaños en el horno. ¡Le salen buenísimos! Y sin haber gastado nada de gas. También podemos hacer guisos, pollo al horno, cocinar los fréjoles. Alguna vez quisiéramos poner una hora antes para tenerlo justo para el mediodía en que comemos, pero claro, no es posible adelantar la salida del sol! Y es que aunque la temperatura que se alcanza pasa los 250° se necesita bastante tiempo para que la comida quede bien cocida. Por otro lado, es una tranquilidad ir a trabajar y dejar que el sol y el horno cumplan con su función.

NUESTRA IMPLICACION PASTORAL

TALLERES DE SALUD: Durante el mes de junio, Soco ha ido terminando los Seminarios de Salud en los  7 Campamentos. Impartió un último Curso sobre Salud Sexual y Reproductiva ofrecida especialmente a las mujeres embarazadas, teniendo una muy buena respuesta de todas las participantes. Patty la acompañó en algunas ocasiones compartiendo con las mujeres los aspectos prácticos del cuidado al recién nacido y enseñando, especialmente a quienes esperaban a su primer hijo/a, los detalles a tenerse en cuenta en la atención y comunicación afectiva con el bebé.

Se les enseñó además todas las propiedades de la soja y lo nutritivo y sano que es utilizar esta legumbre en la dieta de una mujer embarazada. Las mujeres aprendieron a hacer leche de soja, queso, mermelada, pasteles, salsas, cocadas. Hay la esperanza de que en algunos lugares de Haití se comience con la producción de la soja ya que se han distribuido las semillas enviadas desde Ecuador a personas interesadas en su cultivo y que tienen terrenos para plantar.

Durante el mes de junio se ha comenzado a entregar los Certificados de Participación en los 5 Seminarios de Salud Comunitaria, después de que todas las mujeres pasaron por un examen para evaluar su nivel de asimilación. Se hizo además una jornada de limpieza del campamento antes de la ceremonia de entrega de los Certificados.

JOVENES: Se continúan con las reuniones semanales con los jóvenes de Automeca y de Henfrasa, ahora con la mirada puesta en la preparación del Campo de Verano. Después de varias conversaciones e insistencia, la pastoral juvenil que acompañan Carmen Rosa y Patty en coordinación con los Novicios Jesuitas y Jackye, Promotor Social, se lo ha incluido en el Proyecto general de Jóvenes que lo lleva el SJR desde el mes de noviembre. Así pues, la parte económica estará solventada y no se tendrá que padecer por no tener presupuesto expreso para las actividades pastorales.

Lo que más está costando es el encontrar casa para realizar el campamento de verano en el mes de agosto. Se prevé que 80 jóvenes participarán en la actividad que del 7 al 11 de agosto se pretende desarrollar en algún lugar fuera del ambiente de los campamentos en los que habitualmente viven. Desde ya se están preparando los temas, quién se responsabilizará de tal o cual tarea, los principios que los jóvenes deben respetar. Hay interés e ilusión porque todo salga bien.

EDUCACION: Magdalena participa en el Proyecto de Educación, acompañando el caminar del mismo en las dos escuelas móviles de Automeca y la zona de Tijou. Tiene mucho trabajo con las clases de español para los pequeños/as y con las gestiones organizativas a nivel de profesorado, equipos colaboradores, padres y madres de familia. Las condiciones mínimas de infraestructura y las carencias básicas de agua tanto para beber como para el aseo de los niños/as y la limpieza de los utensilios de cocina y comedor, es un aspecto que preocupa intensamente. Se ha dado una epidemia de gripe que ya se ha cobrado una víctima entre los pequeños de 4 años de la escuela de Tijou. También la frecuencia e intensidad de los casos de tuberculosis le ha llevado a poner en práctica sus conocimientos sobre Biomagnetismo y a atender en la misma escuela, dentro del salón de clases, a niños/as aquejados por este mal y que, gracias a Dios, después de unas cuantas sesiones manifiestan una notable recuperación.

Y aunque en todas las escuelas del país están ya en el período de vacaciones, en las dos escuelitas móviles continúan las actividades ya que en el comienzo del curso se dio un notable retraso. Para el mes de agosto se está pensando dar por terminado el año escolar, con la gran incertidumbre de que si en Automeca se podrá continuar el curso próximo, ya que se ha recibido una nueva orden de desalojo que deberá hacerse efectiva el próximo mes. Hay que tener en cuenta que el SJR ha garantizado la continuidad del proyecto de Educación por dos años, a pesar de que la organización se retira ya de Haití.

MUJERES: Clemencia continúa ilusionada con el Proyecto de mujeres en todo lo referente a la Economía Solidaria: 93 mujeres han recibido ya su primer préstamo y están comprometidas en una pequeña actividad comercial que, poco a poco, les va dando autonomía y sostenibilidad. Algunas han terminado ya de pagar y ahora esperan se les conceda un segundo préstamo, redoblando la cantidad que recibieron en un primer momento. Con el mínimo interés que han pagado, el 2% mensual, son conscientes de que colaboran para la continuidad del Proyecto, para que otras mujeres sean beneficiadas y, además, para ver incrementado su ahorro. Ilusionadas han visto cómo su dinero de cotización ha aumentado con el 50% del interés que pagaron.

Su trabajo en la venta ambulante, con todo lo duro e incierto que esto conlleva, les está ayudando en este primer momento para tener un medio de subsistencia digno, tanto ellas como sus familias. Ya no están todo el día sin hacer nada esperando que alguien les dé asistencia humanitaria. Su preocupación por trabajar está dando otro giro a su existencia y es justamente esta actitud la que les dará opción a que se les preste por una segunda ocasión.

La inestabilidad que les da el vivir en los campamentos les hace también soñar en nuevas posibilidades que, Dios quiera, se puedan hacer realidad. Quieren continuar reuniéndose, a pesar de no vivir ya bajo tiendas. Y sueñan por formar una Asociación o una Cooperativa que les dé fuerza a su trabajo en conjunto y para sus reivindicaciones comunes. Reflexionan que no es justo que en Haití se conozcan teóricamente unos Derechos Humanos que nunca se llevan a la práctica y más todavía si se trata de defender a la mujer.

VISITAS INTERESANTES

Como comunidad de la CIM, el 17 de junio fuimos invitadas por el P. Lissaint, SJ. a conocer la obra que los Jesuitas, desde el SJRM (Servicio Jesuita al Refugiado y al Migrante), realizan en Fond Parisien, muy cerca de la frontera sur con la República Dominicana. Estaban celebrando un año de su apertura y con mucha generosidad nos hicieron partícipes de su trabajo y misión entre la gente más pobre y necesitada del lugar, la mayor parte haitianos/as que han sido deportados desde el país vecino u obligados a regresar por falta de permiso de residencia, pasaporte y otros papeles que ahora son exigencia ineludible para toda persona que quiera atravesar la frontera, pero más si se trata de un haitiano/a. Hay barrios enteros que se han ido formando con estas personas. También encontramos a familias que, a raíz del terremoto de enero del 2010, se desplazaron desde Puerto Príncipe  buscando otro lugar más seguro para vivir y desde esa fecha continúan viviendo bajo carpas. A algunas familias se les ha hecho unas pequeñas viviendas, pero todavía quedan unas cuantas incapaces de salir de esta difícil situación.

El trabajo de los jesuitas en esta zona es muy interesante pues también están implicados con las mujeres en la gestión de la Economía Solidaria, con los jóvenes migrantes en la integración con el tejido social de su entorno, con un trabajo en el área de salud y con todo lo que tiene que ver con la reivindicación de los Derechos Humanos y de la lucha para la dignificación de la persona.

Tuvimos un encuentro agradable y fraterno con las Hermanas Carmelitas Vedrunas, Congregación española que trabaja en este lugar desde hace más de 14 años. Pasamos a visitarlas en su casa y nos obsequiaron con productos del huerto que ellas mismas cultivan: maíz, berenjenas, hierbas aromáticas, calabazas. Muy acogedoras: dos españolas y una dominicana, nos hicieron saborear el sentido de la misión de personas abiertas al mundo con espíritu sin fronteras.

Otra visita interesante en este mes fue la que tuvo Clemencia a la frontera norte, en Wanamed y Dajabón. Fue invitada por el P.Lazard para conocer más de cerca el trabajo que en estas ciudades de Haití y de la República Dominicana realizan los jesuitas a través del SJRM y de Solidaridad Fronteriza, una organización que ha surgido para atender a las demandas de tantas personas excluidas por su condición de migrantes expulsados o sea haitianos obligados a regresar a Haití por no tener documentación en regla. Hay que tener en cuenta que la política migratoria se va endureciendo cada vez con más intensidad, golpeando los derechos de los más débiles que buscan desesperadamente maneras para sobrevivir. Clemencia se hospedó en la casa de las Hermanas Juanistas, Congregación colombiana, especializada en el trabajo por la dignificación de las mujeres, y además en la misión tan delicada en la frontera en todo lo referente al tráfico de niños/as y de la trata de mujeres utilizadas para la explotación sexual, laboral, doméstica.

INVITACIONES:

El 15 de junio fuimos invitadas a participar de la Fiesta del Sagrado Corazón con las Religiosas del Sagrado Corazón, buenas amigas nuestras. Compartimos en la mesa de la Eucaristía y luego en la mesa del pan y la amistad compartida. Como el año pasado, nos han dejado la carta que su Superiora General y Consejo escriben con motivo de esta fiesta. Agradecemos estos gestos de cercanía y la oportunidad que nos dan de refrescar nuestras reflexiones en torno al compromiso que, como seguidoras de Jesús, tenemos si estamos atentas a descubrir el corazón traspasado de Jesús en el dolor de la humanidad y su presencia resucitada en los esfuerzos de las personas que cuidan al hermano/a, la tierra, el cosmos.

El 16 de junio tuvimos la invitación para participar en la bendición e inauguración de la casa nueva de las Hermanas del Inmaculado Corazón de María. En el terremoto de enero del 2010, ellas lo perdieron todo. Con mucho esfuerzo y con la gran ayuda de los Benedictinos que tienen su monasterio cerca de Puerto Príncipe, han logrado volver a levantar su lugar de residencia. Con dos de estas hermanas, de nacionalidad indiana, trabajamos en Automeca en todo lo que se refiere a la gestión de la Economía Solidaria.

El sábado 23 fuimos también invitadas a la Misa de Acción de Gracias por los 50 años de vida consagrada de uno de los hermanos de la Instrucción Cristiana, en cuya capilla compartimos la Eucaristía diaria. Hay que destacar que esta comunidad es generosa y abierta y siempre están dispuestos a ayudarnos.

PEQUEÑITAS SEMILLAS DE ESPERANZA

Para no perder la ilusión de que es posible también en Haití comenzar con alguna estrategia para el cambio sistémico y convencidas de que sólo la esperanza nos puede salvar al ver problemas tan grandes que siguen creciendo en lugar de disminuir, el sueño de querer organizar un seminario parecido al que se realizó en Santo Domingo, persiste, a pesar de los inconvenientes. Un grupo de seis personas, entre ellas Soco, se reunieron para ver qué dirección se debía emprender para tomar contacto con el secretario de la CHR, el secretario de la CLAR y personas representativas que quisieran comprometerse con el llevar adelante lo que se denominará “TI GREN DESPWA” (“Pequeñitas semillas de esperanza”). Esperamos que el camino se allane y que lo que es un sueño se haga realidad. No hay duda de que “somos salvados/as por la esperanza” (Rom.8,24). Sin ella podemos caer en la desesperación. La esperanza es como una semilla pequeña que contiene el germen de la vida.

Y CON DAVENS CRECE NUESTRA ESPERANZA

Sólo lo vemos crecer, correr, jugar, sonreír. Cada semana está más despierto y su actitud es de un niño normal, deseoso de que se le dé cariño y protección. Es muy poco lo que por él hacemos pero creemos que nada de la ternura que recibe se perderá. Pensamos que serán marcas positivas imborrables que le permitirán, en algún momento de su vida, superar tristezas y dificultades.

Al ver a un niño se sueña en el futuro, se crece en esperanza. Con DAVENS no puede ser de otra manera. Sólo esperamos para él lo mejor en la vida.

Y desde lo pequeño de nuestra presencia como CIM va nuestro saludo y gratitud. En julio y agosto Clemencia marchará a Ecuador y España de vacaciones y para presentar su experiencia en Haití. Feliz viaje y esperamos reencontrarnos pronto!

Patricia Villacrés

Providencia

Carmen Rosa Peñaranda

Religiosa de La Asunción

Magdalena Nieves

Esclava Sgdo. Corazón

Socorro López

Misionera Comboniana

Clemencia Rodríguez

Mercedaria Misionera

 

Puerto Prìncipe, 30 de junio de 2012