17° CRONICA DE LA CIM

PUERTO PRINCIPE, FEBRERO 2012

Muchas y variadas experiencias nos han acompañado a lo largo de este mes.  Comenzamos febrero siendo 7 hermanas en la comunidad y ahora hemos quedado las 5 designadas este año para la CIM. Eugenia Silva y Claudine Petit Jack han viajado ya a su nueva misión Interprovidencia en Plassak, Provincia de Artibonite.  Tenemos que decir que han dejado un vacío muy grande! Hemos vivido intensamente todo lo que ha significado de preparativos para esta fundación y ahora estamos pendientes de cómo les va en la nueva realidad en que les tocará vivir. Con nuestra oración y la fuerza de nuestra amistad las acompañamos y les deseamos todo lo mejor.  Que la bendición y fuerza de nuestro Dios Providente guíe los pasos en esta tarea de hacer vida el Evangelio de Jesús.

Viviendo como Comunidad Intercongregacional, valoramos y vivimos haciendo nuestros los sentimientos de  cada una. Nos alegramos  con acontecimientos familiares y también Congregacionales. Vivimos la tensión y la alegría si nace un sobrino, compartimos el gozo si se casa algún otro, celebramos los éxitos alcanzados por algún familiar. Estamos pendientes de los preparativos para los Capítulos Generales que este año tendrán las Religiosas de la Asunción y las Mercedarias Misioneras; rezamos por la nueva fundación en Siri Lank que audazmente han realizado las Misioneras Combonianas; nos unimos a la Congregación General XIX que en estos días han tenido las Esclavas del Sagrado Corazón; acompañamos a las hermanas de La Providencia en su nueva experiencia misionera en Haití. Pero así como hay alegrías, también en esta temporada nos han golpeado noticias tristes. Nos solidarizamos con el dolor de la pérdida de hermanas de nuestras Congregaciones que se nos adelantan al encuentro con el Padre y también sufrimos con la enfermedad o fallecimientos inesperados y trágicos de amigas de alguna de las que formamos la CIM.  Gracias a Dios, vamos caminando integradas como familia y tratando de sentirnos un solo cuerpo, sintiéndonos afectadas si alguien sufre y gozando si se tiene motivos de alegría.

SEMINARIO DE CAMBIO SISTEMICO EN SANTO DOMINGO

Lo que más nos ha marcado este mes ha sido la preparación y el desarrollo del Seminario sobre Cambio Sistémico realizado del 20 al 24 de febrero, en Santo Domingo, República Dominicana. Nos llevó tiempo el leer documentos y luego preparar una presentación sobre nuestra experiencia de intercongregacionalidad. Dentro de la programación tuvimos oportunidad de presentarlo junto a otras interesantes experiencias de semillas de esperanzas llevadas a cabo aquí en Haití.

El 19 de febrero viajamos por carretera de Puerto Príncipe a Santo Domingo. Nada menos que 13 horas de viaje en el que tuvimos tiempo para todo: admirar el cambio de paisaje, sufrir las incomodidades del paso de la frontera y luego el sinnúmero de paradas ya en República Dominicana para controles policiales que se reducían a que la propietaria del autobús pagase sobornos y continuase el viaje. ¡Pasamos unos 20 controles! Parece que en el autobús iban algunas personas indocumentadas a quienes, sin duda, les cobrarían mucho dinero para hacer el paso ilegal. Sobre el cambio de paisaje es muy lamentable decirlo, pero se deja un Haití gris y seco y se entra a otro país, en la misma isla, pero que reverdece por todo lado. También en las carreteras se nota un cambio radical: pasamos de unas vías llenas de baches de tierra y polvo, a una carretera pequeña pero asfaltada y cuidada en todo el trayecto. Y ya en Santo Domingo, nos encontramos con una ciudad normal,  limpia, con amplias avenidas, semáforos y orden en la circulación, con parques bien cuidados, con unas playas preciosas que invitan a disfrutar del mar y con paseos marítimos que dan un toque de elegancia y  distinción. Sin embargo entrando más en la realidad dominicana, algo que oscurece su belleza es el trato que brindan a la persona haitiana. El rechazo es evidente! Nos hemos escandalizado de cómo los haitianos/as son excluidos de beneficios sociales aunque participen activamente en diferentes grupos con personas dominicanas. Y hasta por parte de la Jerarquía se promueve esta exclusión!

Participando ya en el Seminario disfrutamos de todos los temas tratados y de la altura de los ponentes. Inspirados en la consigna de la CLAR dentro del Plan Global 2009-2012 “ESCUCHEMOS A DIOS DONDE LA VIDA CLAMA”, se fue desarrollando la agenda previamente establecida.

Quienes dirigieron el Seminario fueron los miembros de la CLAR, la CONDOR y personalidades del Comité Internacional para el cambio Sistémico de la Familia Vicenciana, quienes desde el año 2006 dieron un giro a su tarea pastoral después de evaluar que no era justo continuar con obras de caridad  que se quedan en un simple asistencialismo sin cambiaran radicalmente la vida de los pobres.

Con mucha claridad y sencillez fueron exponiendo, a base de experiencias vividas por ellos mismos, cómo es posible transformar la vida de los pobres, contando con el rico potencial que ellos mismos tienen. Descubrimos las estrategias a seguir poniendo énfasis en la autoayuda y autosustenibilidad, haciendo que la misma gente sea consciente de sus necesidades y, con ello, lleguen a ser agentes activos en la planificación y realización de los proyectos. En un libro muy interesante que han publicado, titulado “Semillas de Esperanza” nos resumen lo que en el Seminario se nos quiso transmitir:

 

“Cambio sistémico” no debería confundirse con “cambio sistemático”. Esta segunda expresión se refiere a un proceso planificado que procede paso a paso. El “cambio sistemático puede producir efectos muy positivos, pero sería limitado en su intención, centrándose en cambiar sólo un aspecto de un sistema más amplio. “Cambio sistémico” va más allá, y se dirige al sistema entero.

El cambio sistémico intenta transformar una serie de elementos que interactúan, y no ya un solo elemento. Exige sin remedio un cambio en las actitudes que han producido los problemas que un grupo intenta resolver. Y así, usando una frase atribuida con frecuencia a Albert Einstein, un pensar centrado en el “cambio sistémico” nos ayuda “a aprender a ver el mundo con una visión nueva. Proporciona herramientas para examinar las relaciones entre los elementos del sistema, interpreta la experiencia sobre ese sistema que tiene un grupo, y promueve el cambio estructural en su interior”.

 

Como era de esperar, Haití tuvo un gran protagonismo dentro del Seminario. Como delegación de Haití estuvimos 26 personas, pero sólo 6 de nacionalidad haitiana y, de entre ellos, sólo una religiosa y un jesuita en su etapa previa al Teologado. Lamentamos que de la Conferencia Haitiana de Religiosos/as no hubo ninguna representación. En varios momentos se hizo alusión a la situación de pobreza extrema en que Haití se debate y en cómo debería ser uno de los lugares de preferencia de la Vida Religiosa para comenzar a revisar los proyectos que hasta ahora hemos llevado, interrogándonos si responden o no a aquel cambio del sistema que lograría un cambio radical en la vida de tanta gente que vive en la miseria. Se nos ha dado buenas pautas de reflexión para encaminar mejor lo que ya estamos haciendo. Quienes trabajamos con el SJR HAITI hemos visto con esperanza que estamos en la línea que se promueve, interrogándonos solamente por la perdurabilidad de los proyectos, pues las personas con las que trabajamos es gente que vive en una inestabilidad continua en los campamentos.

Dentro del Seminario tuvimos unas celebraciones litúrgicas llenas de creatividad y muy impactantes. El miércoles de ceniza, comienzo de la cuaresma, en el momento del perdón, se nos hizo pasar al centro a todas las personas que veníamos de Haití y se pidió a toda la asamblea que se volvieran de espaldas y se pidiese perdón por haber ignorado a un pueblo pobre y necesitado que desde hace siglos vive situaciones de inhumanidad y de falta de oportunidades y que solamente nos acordamos de él cuando hay desgracias de alta magnitud.

Para conocer brotes de cambio sistémico “en directo”, uno de los días tuvimos oportunidad de salir a  los “bateys” (lugares en los que se concentraban a vivir los trabajadores de la recolección de la caña de azúcar, la mayoría haitianos) cercanos a Santo Domingo y en cuyo proceso de lucha por su dignidad acompañan las Hijas de la Caridad. En el primero que visitamos, cerca de 300 personas que viven en situación de mucha pobreza, se han organizado de tal manera que ya han construido la escuela,  un Centro Comunitario, tienen solucionado el problema del agua y ahora mismo están empeñados en conseguir el título de propiedad de los lugares en que están asentados aduciendo que esas tierras pertenecieron a los indígenas, primeros habitantes de la isla antes que a cualquier millonario terrateniente que les quiere echar fuera. Sueñan con ver transformadas a mejor, sus viviendas en” sus terrenos” y con tener transporte con el que poder movilizarse sin dificultad. En otro de los “ bateys” nos admiramos al ver cómo la gente había superado su pobreza y todo lo que ella conlleva de enfermedad, desnutrición, muerte, a base de cultivar huertos familiares que les sirve para tener productos alimentarios para su consumo familiar y luego también para comercializarlos. Igualmente organizados tienen escuela con profesores del mismo lugar y personas líderes que animan a la comunidad. El ambiente con aire puro, con huertos, árboles, jardines, daban un aspecto paradisiaco al lugar. Las casitas sencillas pero albergando a personas que viven con dignidad. Más de una, soñábamos quizá en la gente de los campamentos de Puerto Príncipe! Para finalizar el recorrido pasamos a visitar un asilo de ancianos en el que las Hijas de la Caridad atienden a 20 haitianos, solos, sin familia, que vinieron de jóvenes a trabajar en la recolección de la caña de azúcar y luego se quedaron en la República Dominicana viviendo en el anonimato y el olvido. A algunos de ellos los encontraron enfermos y abandonados. Ahora se han recuperado y están felices de encontrarse allí. Les cantamos algunas canciones en kreyól y su emoción se transformo en lágrimas!

Como regalo del día fuimos a conocer una hermosa playa, Guayacanes, en donde algunos disfrutaron de un rápido baño.  Luego  visitamos el centro histórico de Santo Domingo, admirando la Catedral, la primera construcción española en América y donde hasta hace algunos años reposaron los restos de Cristóbal Colón.

Cansadas pero contentas regresamos al lugar de encuentro con la disposición de recoger todo lo tratado en esta semana. El 24 hicimos una réplica del Seminario, recogiendo todo lo positivo que podíamos encontrar, y animándonos para ser capaces de mirar con valentía lo que nos envuelve Y, CON LOS POBRES, PLANTAR SEMILLAS DE ESPERANZA para que la tierra florezca de nuevo en un clima de justicia y libertad. El 25 , de vuelta a casa, convencidas de que el reto está planteado: mucho de lo escuchado y aprendido lo debemos llevar a la práctica en nuestro querido HAITI!


DAVENS

Semanalmente vamos a visitar a nuestro pequeño DAVENS durante un par de horas que la Dirección del orfelinato nos concede. Nos preocupa que ha hecho un retroceso en su proceso de crecimiento y de desarrollo motriz. Todavía no camina y cuando lo cogemos sólo quiere estar acurrucado en nuestros brazos. Se lo ve triste, nada comparable a lo feliz que se encuentran los otros niños/as ya adaptados desde pequeños al ritmo de un orfelinato.

De sus papeles, no creemos se ha hecho nada. Nos dijeron deberá estar 6 meses en este lugar para luego pensar en algún trámite de adopción. Han pasado ya tres meses y Bienestar Social no nos ha notificado ninguna novedad. La familia mexicana que quería adoptarlo se encuentra preocupada pues además se ha dicho que las adopciones de niños/as haitianos sólo se puede hacer con los países que tienen convenio: Francia, Canadá y Estados Unidos. Continuamos rezando para que a DAVENS le espere el mejor de los futuros.


CAMINANDO CON LOS PROYECTOS

Los Proyectos de Mujeres, Jóvenes, Pastoral y Educación, siguen adelante. Cada una desde nuestra responsabilidad, estamos implicadas cada vez más en el desarrollo de las actividades programadas. Vamos encontrando satisfacción en lo que hacemos, aunque hay momentos también de desconcierto ante la imposibilidad de dar respuesta a todas las demandas que existen pero cuya respuesta no constan en el Proyecto.

Con las mujeres continuamos con los Grupos de Economía Solidaria, compartiendo la alegría de quienes van teniendo su pequeño comercio que les sirve para salir, aunque lentamente, de su situación de pobreza. Admira la responsabilidad que están demostrando en pagar semanalmente el préstamo recibido. Tienen la esperanza de conseguir luego otro préstamo con una cantidad de dinero más elevado para así mejorar su economía. Cada semana continúan recibiendo el crédito 4 mujeres hasta completar las 120 que el Proyecto contempla. Lo interesante de este programa es que se continuará con más mujeres beneficiadas indirectamente, pues en el futuro se contará con el dinero que las mismas mujeres van devolviendo por el préstamo y aportando como cotización. De las mismas mujeres que han dado el nombre al grupo: “Mujeres en Acción” ha salido la propuesta de querer continuar con este tipo de grupo aún después de que salgan de los campamentos a vivir en otro lugar. Están soñando en la posibilidad de constituirse como una Asociación. Esto garantizaría la continuidad y el compromiso, tal como se propone en alguna estrategia para lograr un cambio sistémico.

Con los jóvenes se continúan también las reuniones semanales. Por el Día del Amor y la Amistad organizaron una actividad con ponencias compartidas por dos jóvenes del campamento de Henfrasá y que en el momento de evaluarlas tuvieron una alta valoración. Hubo un pequeño intercambio de regalos propuesto por ellos mismos pero que, al final, se vio no fue del todo positivo pues limitó la participación de los integrantes habituales. Ahora están pensando en desarrollar algún proyecto por la Pascua. Carmen Rosa y Patty participan semanalmente de las reuniones con los comités respectivos de Automeka y Henfrasa y luego con los grupos completos los sábados y domingos.

Los talleres de Salud van ya por el 5° Módulo: “Enfermedades producidas por la falta o el exceso de Trabajo”. Es impresionante constatar el porcentaje mínimo de gente que tiene un trabajo relativamente estable. Como con este Seminario se termina el ciclo de los 5 módulos programados, las personas que han participado van haciendo su examen final para comprobar su grado de asimilación y de futuro compromiso en el lugar en el que viven. Con seriedad se someten a la prueba escrita si saben leer y escribir; y oral si no lo saben. Socorro, acompañada por Janita, la joven enfermera que ha comenzado su formación en la Comunidad de Religiosas del Sagrado Corazón, y algunos días con Patty y Carmen Rosa comparten ilusionadas prácticas de primeros auxilios y masajes útiles para aliviar  contracturas musculares, especialmente en las mujeres que con frecuencia llevan tanta carga sobre sus cabezas.

Magdalena está colaborando activamente en la Escuela Móvil de Automeka. Su presencia diaria ayuda a caminar en orden y coordinación en el desarrollo de las diferentes actividades y compromisos con los padres y madres de familia, con la Comisión del Campamento, Profesoras, Directora, Coordinadora del Proyecto. A los 75 niños/as que asisten a la escuela se les da una comida diaria. En la supervisión del  menú está también colaborando Socorro con el fin de lograr una dieta equilibrada, dentro de las escasas posibilidades que aquí se tienen. Les está enseñando a preparar leche de soja, tortillas, pasta que reemplaza al coco en los diferentes sofritos para la comida. Se piensa estimular a la plantación de soja en los lugares que es posible hacerlo, por ejemplo en Kazal, lugar en el que las Comunidades Cristianas de Base están muy activas. Si se pudiese introducir este cereal en la alimentación de los niños/as, de seguro que el índice de desnutrición bajaría.

 

NOTICIAS VARIAS

En el SJR hemos tenido varios días de reuniones. Semanalmente, para planificar y ver qué problemas tenemos en el desarrollo de los Proyectos. Una vez al mes, con todo el personal y el P. Lazard para compartir lo que cada grupo está haciendo, enterarnos de lo que nos compete y sugerir acciones a realizar como Institución. Además hemos tenido una reunión de evaluación durante dos días, fuera de Puerto Príncipe, en Jakmel. Por el Día de la Amistad tuvimos también un encuentro amigable con todos/as quienes trabajamos en el Servicio. Hubo intercambio de regalos y, lo más importante, ocasión para distensionarnos al cantar, contar chistes, reír…

Durante este mes hemos estado preparando la venida de Lilí, una doctora francesa de la comunidad de la Divina Providencia, que trabaja en Riobamba, Ecuador desde hace 11 años. Es especialista en la técnica del Biomagnetismo como recurso de medicina alternativa para curar una serie de enfermedades a través de la aplicación de imanes. Se ofreció a venir a Haití para compartir sus conocimientos con personas que, luego, puedan ser agentes transmisores en los lugares de vida y de trabajo. Vendrá a Haití por un mes. Del 12 al 16 de marzo impartirá un Seminario y luego atenderá a todas las personas de los campamentos que requieran de sus servicios. Hay mucha expectativa con respecto a este Curso. Lo haremos aquí en casa y hemos invitado a misioneras sensibles con este tipo de medicina  y a una persona de cada campamento. Pensamos reunirnos unas 20 personas. Agradecemos a Lilí su gran generosidad y a su Congregación que le ha permitido realizar esta misión.

Comunicamos que EDWOD, el niño del que hablamos en la crónica anterior, ha sido aceptado en la escuelita de Automeka. Su felicidad es muy grande y los progresos que va realizando son fantásticos. Se desplaza con más facilidad él solo con ayuda de su caminador, está respondiendo muy bien en los primeros conocimientos que va adquiriendo, sus compañeros/as de clase le aceptan y él tiene ahora otras referencias y estímulos que no hubiese tenido si se quedaba en el pobre círculo de su tienda de campaña, arrastrándose siempre en la tierra. Confiamos en que a EDWOD se le abrirán las puertas de un futuro digno, con estos primeros pasos que va dando en la unidad educativa de Automeka (ECCAM)!

Y ahora nos despedimos, con la fuerte convicción de que el camino de la cruz en Haití es una realidad presente a cada paso. Pero en esos pasos y  rostros s está viva y latente la semilla de la RESURRECCION.


Patricia Villacrés

Providencia

Carmen Rosa Peñaranda

Asunción

Magdalena Nieves

Esclava Sgdo. Corazón de Jesús

Socorro López

Misionera Comboniana

Clemencia Rodríguez

Mercedaria Misionera


Puerto Príncipe, 29 de febrero de 2012