16° CRONICA CIM

PUERTO PRINCIPE, ENERO 2012

 

El mes de enero se nos ha pasado sorprendentemente rápido. Quizá es porque el trabajo ya lo tenemos muy bien establecido y, por lo mismo, las responsabilidades están definidas. A cada una se nos exige respondamos en el rol que nos ha tocado y de acuerdo a los Proyectos que seguimos desde el SJR. Directamente estamos implicadas en los Proyectos de Mujeres (Socorro y Clemencia), Jóvenes (Carmen Rosa y Patty) y Educación (Magdalena). Tanto Magdalena como Patty tienen también las clases de español con el personal del SJR.

En este mes hemos tenido la alegría de compartir vida con una nueva hermana. Se trata de Claudine Petit Jean, francesa, de la rama de la Providencia de Portieux. No forma parte de la CIM pero, mientras se define el proyecto de la comunidad Interprovidencia, estará con nosotras. Viajará con Eugenia a Plassac, un lugar del Departamento de Artibonit, al norte de Puerto Príncipe, cuando ya tengan las circunstancias favorables para “dar el salto”. Eugenia está ahora cumpliendo con un compromiso adquirido con la CLAR y no acabará este trabajo, quizá hasta finales de febrero. Es interesante participar en el movimiento que implica esta nueva fundación con todo lo que de novedad encierra. Vemos que “ha nacido” de la experiencia de la CIM, aunque ya por otros caminos, el Espíritu impulsaba a las Hermanas de la Providencia a dar este paso audaz y profético. Nos parece que, realmente, es la CIM quien prolonga su radio de acción, aunque ahora es una misión propia de las Congregaciones de la Providencia que participan de un mismo carisma motivadas por la espiritualidad de un mismo Fundador.

Y, a más del trabajo en los campamentos, ahora mismo estamos con los preparativos para el Seminario de la CLAR que se celebrará en Santo Domingo (República Dominicana) del 20 al 24 de febrero. La CLAR ha invitado con mucha deferencia a todas las hermanas que formamos parte de la CIM.. El tema que se tratará será “El Cambio Sistémico: hacia la construcción de sociedades justas e incluyentes” y con el lema: “Contra las pobrezas, escuchar la vida que clama, tener compasión y actuar juntos/as”. Debemos exponer nuestra experiencia de intercongregacionalidad, convencidas que estamos en esta línea de ser una respuesta al clamor de los más pobres, desde una postura sencilla pero abierta a lo internacional, a lo intergeneracional, a lo intercongregacional, a querer trabajar en red y a no cerrarnos dentro de nuestros estrechos límites personales e institucionales.

INVITACIONES VARIAS:

El mes de enero ha sido un mes lleno de invitaciones. Quizá porque ya hemos establecido más contactos personales o porque quienes nos invitan quieren compartir amistad y experiencias. El 1 de enero participamos en la Misa en la casa de las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta y después de la celebración, la hermana encargada nos invitó a que pasáramos al local de la comunidad. Muy amables, compartieron no sólo ideas o experiencias sino que compartieron alimentos que a nosotras nos vino de maravilla. Hay que reconocer que a estas hermanas las ayudan a nivel internacional empresas que hacen sus productos expresamente para la obra de las Misioneras de la Caridad. Y los productos ¡hasta vienen etiquetados de esta manera!

El domingo 8 fuimos toda la C.I.M. a pasar el día con las Hermanas de la Inmaculada Concepción (Hermanas Azules) en su casa recién estrenada, inserta y muy cercana a la gente, en la zona de Kazó. Recordamos que estas hermanas, dos brasileñas y una argentina son también pioneras en una experiencia Interprovincial dentro de su Congregación. Están en Haití desde hace 4 meses y trabajarán en un proyecto con los Hermanos de La Salle en un gran complejo educativo que estos últimos están construyendo en Puerto Príncipe. Las Hermanas se encargarán directamente de hacer el seguimiento de los niños/as del sector para detectar diversos índices de desnutrición y proponerles un tratamiento a base de alimentos y medicina natural. Su misión será formar a madres de familia líderes que se encarguen luego del seguimiento y formación de otras madres. Las hermanas se esmeraron en agasajarnos y, a la vez, enseñarnos a valorar lo que es natural y cómo es posible también utilizarlo en nuestra alimentación sin mayores complicaciones. En el pequeño jardín delante de su casa han sembrado, a más de diversas clases de flores, hierbas medicinales útiles para enseñar luego a las mujeres su utilización en la alimentación y como medicamentos para tratar diversas enfermedades.

Al ver su sensibilidad por la medicina natural vemos que estamos “en onda” pues Socorro enseña también en los Seminarios de Salud la elaboración de jarabes y cremas útiles para la salud. Y Carmen Rosa con los imanes o medicina basada en el magnetismo, está haciendo un magnífico papel en los campamentos.

Siguiendo con esta serie de invitaciones que hemos tenido en el mes de enero, el lunes 9 fuimos a la casa de las hermanas de los Sagrados Corazones, comunidad de nuestras amigas Matilde, española; Josefa, puertorriqueña y Martha chilena. Participamos de la Eucaristía celebrada en su casa cada lunes por el P. Boplan, claretiano, y luego compartimos la mesa en un ambiente fraterno y muy acogedor. Nos alegramos que en la comunidad empiezan ya a hacer camino jóvenes haitianas después de algunos años de acompañamiento. Es el caso de Janita, joven enfermera que en estas semanas ha acompañado a Soco en los Seminarios de Salud en los diversos campamentos.

El 22 tuvimos la invitación de las Hermanas de Sant Paul de Chartres con motivo de su Fiesta Patronal y por la celebración de 40 años de presencia en Haití. Participamos varias religiosas. Es interesante la experiencia cuándo personas que no nos conocen nos preguntan a alguna de las que formamos la CIM qué a qué Congregación pertenecemos. Nuestra respuesta les asombra: “Somos una comunidad de diferentes Congregaciones”. La primera reacción es de sorpresa. Conforme les explicamos, la actitud es de cercanía y curiosidad por conocer los detalles de nuestra experiencia.

El 29 de enero tuvimos la invitación del P. Gabriel Blot a Leogán. Aprovechamos visitando a los Pequeños Hermanos y Hermanas de Santa Teresita (Fundación Haitiana) que tiene su carisma orientado al trabajo de la tierra con los campesinos y a la transformación de los frutos en productos de mercado desde pequeñas micro empresas. A las Hermanas, encargadas de un sanatorio de enfermos tuberculosos y de SIDA, se les entregó insumos médicos y medicinas donados por un grupo de médicos ecuatorianos.

RESPUESTA ANTE UNA URGENCIA

Aquí en Haití el promover el uso de la medicina alternativa es una tarea muy importante pues la variedad de tratamientos médicos normales con sus prescripciones correspondientes no está al alcance de los pobres. Mucha gente de los campamentos con enfermedades graves, van al médico después de hacer mucho sacrificio para poder pagar la consulta. Sin embargo, por no tener recursos para comprar las medicinas recetadas por el médico, no pueden hacer ningún tratamiento. El ir a la consulta ha sido un “tirar el dinero” pues continúan agravándose en el mal que tenían.

Al enterarse de la gran necesidad en Haití de profundizar en técnicas de medicina alternativa para luego propagar entre personas sensibles con esta urgencia, Lilí, una religiosa francesa, perteneciente a la Congregación de la Divina Providencia, médica especialista en la técnica del magnetismo y que trabaja en Riobamba, se ha ofrecido a venir para dar un cursillo a personas interesadas que luego serían las propagadoras entre personas líderes de los campamentos o de otros campos de apostolado. Creemos que este primer cursillo se podría impartir a misioneras que están en Puerto Príncipe y que son sensibles con este tipo de medicina alternativa. Y también se podría ver a alguna mujer de los campamentos que luego podrían ser agentes comunicadores y curadores entre su propia gente. Creemos que para el mes de marzo podría venir por aquí y para la fecha que se concretice se podrían reunir de 15 a 20 personas. Quedamos en que escribiríamos a Lilí para hacerle la invitación formal y hacerle conocer los detalles de la necesidad urgente que hemos detectado. ¡Gracias Lilí, por tu disponibilidad y deseos de ayudarnos!

NUESTRO TRABAJO EN EL SERVICIO JESUITA AL REFUGIADO (SJR)

Aprovechando que ya estábamos toda la comunidad de la CIM para este nuevo año, el 4 de enero tuvimos nuestra primera reunión comunitaria con el P. Wizmith Lazard, Director Nacional del SJR. Se hizo la distribución de las tareas tratando de que cada una nos impliquemos en los diversos proyectos que ya van funcionando o, como en el caso de Educación, ha comenzado en este mes a funcionar en el campamento de Automeka. Soco y Clemencia continúan en lo que ya trabajaban: Mujeres y Area de Salud. Patty ha comenzado con el curso intensivo de kreyól que durará seis semanas y se integrará con Carmen Rosa en el trabajo con los jóvenes. Además impartirá clases de español al personal del SJR junto con Magdalena, quien también acompañará el proyecto de Educación que tiene como objetivo reforzar el desarrollo cognitivo y nutricional de 200 niños/as de 3 a 6 años en dos campamentos, mediante un programa de educación inicial y comedor escolar. Se han levantado, utilizando planchas de madera, dos escuelitas móviles (mientras duren los campamentos). Se trata de implicar a las madres en un compromiso de formación y de colaboración en lo que a preparación de la comida se refiere. Con la gran cantidad de niños/as que existe en los campamentos sin posibilidad de ir a la escuela, este proyecto es un recurso valioso, aunque limitado, que responde a una demanda existente entre las personas más pobres.

INTERCEDIENDO POR EDWOD

En Automeka vive EDWOD, un pequeño de 7 años que tiene una secuela de parálisis cerebral a causa de la mala atención que su madre recibió en el momento del parto. Cuando lo conocimos, en el mes de marzo del 2011, EDWOD sólo se arrastraba por el suelo sin posibilidad de ni siquiera incorporarse. Motivamos a su madre para que lo llevase al médico y, después de mucha insistencia, acogió una propuesta de rehabilitación que se le propuso: ir una vez a la semana a un hospital cercano al campamento para hacer ejercicios que a EDWOD le permitirían caminar. Pero se veía que la madre ni este compromiso lo cumplía. Cada semana en nuestras visitas a Automeka, decidimos nosotras mismas hacerle los ejercicios y masajes que necesitaba y, cada vez, motivarlo para que usase un caminador que le proporcionaron en el mismo hospital. Poco a poco fuimos descubriendo que EDWOD hacía muchos progresos y hasta tenía capacidad para ir a la escuela. Hablaba, se relacionaba con sus amigos vecinos a su tienda, comenzó a contar él solo.

Al empezar el proyecto de educación en Automeka vimos que sería un recurso exacto para que EDWOD asistiese a la escuela. No sólo le serviría de mucho para comenzar a leer y escribir, quizá lo único que aprenderá en su vida, sino que además sería un estímulo para que usase el caminador como un medio necesario de movilidad y no pase la vida arrastrándose. Cuando se le propuso ir a la escuela, EDWOD no cabía de felicidad. Y los resultados positivos son evidentes: ha hecho un muy buen proceso de integración y sus compañeros/as lo han aceptado como un amigo diferente pero con sus mismas inquietudes y necesidades. A nivel de los Responsables del proyecto, en cambio, se han dado unos cuantos inconvenientes, aduciendo que EDWOD tiene 7 años y que la escuela “no reúne las condiciones necesarias para aceptar a un niño con necesidades especiales”. Nos ha tocado insistir en que sería verdaderamente un logro para el proyecto hacer constar que en esta escuela móvil se aceptó a un niño que vive en el campamento, en una tienda que no reúne tampoco ninguna condición de habitabilidad y más para un pequeño con secuelas de parálisis y que, sin embargo, se le ha dado la posibilidad de iniciar sus estudios en una escuela. Mientras tanto EDWOD, ajeno a toda la polémica que ha suscitado su situación, continúa asistiendo feliz a la escuelita y ya nos muestra con orgullo las primeras letras que va escribiendo.

RECUERDO DOLOROSO

El 12 de enero, sin ninguna disposición oficial, Haití hizo un parón significativo. La gente no fue a trabajar y tampoco salió a sus habituales ventas ambulantes que hasta en domingo se mantienen. En cambio, los templos e iglesias de las distintas confesiones religiosas estaban a rebosar. Se recordaba a tantos haitianos y haitianas muertos en el terremoto de hace dos años. En el SJR hubo una serie de ponencias, una Eucaristía y luego una marcha, tratando en cada uno de estos eventos que se tomase conciencia de la necesidad de todo haitiano/a de LEVANTARSE Y MARCHAR, haciendo todo el esfuerzo posible por reconstruir el país, ya que si es terrible y doloroso el recuerdo del 12 de enero del 2010, es todavía más doloroso aún ver que hay miles de personas que a partir de ese día y ya por 24 MESES viven bajo una tienda en condiciones infrahumanas, aún no se han retirado los escombros en muchos sitios, las calles siguen destrozadas, muchos postes de luz están por los suelos… En los mismos campamentos hemos hecho esta reflexión y es un clamor generalizado levantar la voz para decir: ¡YA NO PODEMOS CONTINUAR VIVIENDO ASI! Creemos que es cuestión del gobierno proporcionar medios y estructuras a la gente que carece de todo, pero estamos convencidas también que cada haitiano y haitiana tiene responsabilidad en la reconstrucción del país. Parece que es un trabajo inalcanzable al constatar cercanamente esta dura realidad de pobreza, pero no perdemos la esperanza de que todo pequeño gesto para salir de esta situación es un logro en el proceso de reconstrucción que quisiéramos acompañar.

Durante la semana alrededor del 12 de enero, como un signo de esperanza y con un sentido ecuménico participamos en dos conciertos, uno organizado por la Universidad Notre Dame de Haití (Escuela de Enfermería) y el otro por la Pastoral Universitaria. El tema motivador fue la necesidad de fortalecer la solidaridad para reconstruir Haití.

VIDAS QUE NACEN Y QUE MUEREN

En este mes hemos estado cercanas a madres que han dado a luz en los campamentos. Nos impresiona ver la cantidad de bebés que van naciendo. Cuando les visitamos en las tiendas nos parece imposible que un recién nacido pueda sobrevivir en esas condiciones. Pero allí están, todo el día dentro de las carpas soportando ese calor bochornoso, la falta de aire puro, la presencia de ratas y ratones que se pasean sin ningún reparo.

No podemos evitar pensar en nuestro pequeño DAVENS que quizá hubiese muerto de deshidratación y soledad si no se le llega a auxiliar. Ahora continúa en el orfelinato pero en estos días ha dado un bajón muy grande a causa de unos problemas de fiebre y de gripe. Nos han limitado las visitas pues parece que cada vez que nos ve luego le afecta el que lo dejemos. DAVENS es también un bebé de los campamentos. Ahora vemos que hay muchos DAVENS que han nacido y que quizá morirán si no hay una atención acertada.

Y las personas mayores enfermas sufren también a causa de la contaminación del ambiente y de las pocas condiciones que tienen para vivir. No es posible hacerse una idea de lo que un enfermo que no puede movilizarse debe sufrir al tener que pasar todo el día dentro de una tienda. Hemos acompañado a una señora enferma de diabetes, con la tensión alta y con un pie gangrenado. Fue al hospital y no la recibieron. Muy mal regresó otra vez a su tienda en la que sólo tenía una cama de tablas y bloques para permanecer todo el día acostada. Faltando apenas tres días para morir su hijo la llevó otra vez al hospital. Esta vez sí que la recibieron para amputarle la pierna y dejar que muriera.

Otro caso triste que nos ha conmocionado esta semana ha sido la muerte de un pequeño de 4 años con anemia falciforme y con posteriores complicaciones en el hígado. Le tuvieron que hacer unas cuantas transfusiones de sangre pero no logró sobrevivir. Los casos de anemia grave es frecuente entre los pequeños de los campamentos. Y sabemos que si no son tratados con la medicina adecuada y con una buena alimentación, las posibilidades de vida son mínimas.

Y así, entre luces de vida y esperanza, pero también entre sombras de muerte y de dolor, va transcurriendo nuestro caminar en Haití. No queremos que la sensación de impotencia nos invada. Creemos que otro Haití es posible y que todo lo que ahora tratamos de sembrar como semilla escondida del Reino, en algún momento germinará.

Hasta una próxima oportunidad,

Patricia Villacrés

Providencia

Carmen Rosa Peñaranda

Asunción

Magdalena Nieves

Esclava Sgdo. Corazón de Jesús

Socorro López

Misionera Comboniana

Clemencia Rodríguez

Mercedaria Misionera

Eugenia Silva

Providencia

 

Puerto Príncipe, 31 de enero de 2012

 

NOTA: ADJUNTAMOS LA EXPERIENCIA DE PATTY VILLACRÉS EN ESTE SU PRIMER MES EN HAITI.

Comentarios   

 
# Pilar 04-01-2015 15:44
Mire con mis ojos y sentimientos el dolor y la impotencia de la gente de Haiti. Pase seis meses d dolor junto a madres que perdieron hij@s y de hijos que perdieron madres y padres.
Seguimos siendo hermanos y apoyando en la medida que podemos desde Mi congregacion e Vedrunas y desde ASHUADE. Animo a comarir.