14° CRONICA CIM

PUERTO PRINCIPE, NOVIEMBRE 2011

 

El mes de noviembre ha sido un tiempo de mucho movimiento e impresiones. Comenzamos con la celebración de Todos los Santos y el recuerdo de los Difuntos enmarcadas con el rito voudú que en Haití marca mucho el caminar del pueblo. No participamos directamente en ninguna de estas celebraciones pero hasta nosotras llegaron con nitidez el ritmo de los tambores durante el día y la noche de esos dos días. Y luego, la imagen de abandono y soledad de los cementerios. Es una imagen que nada tiene que ver con lo que se vive en nuestros pueblos Latinoamericanos  y en España. El colorido, flores, silencio reverente y respetuoso,  desfile de multitudes que van a hacer su visita a los seres queridos que se nos han adelantado, aquí no existe. Nos han dicho que en esos días las personas que practican la religión del voudú son quienes invaden los cementerios para hacer sus propios ritos. Y no hay más! Unos días antes habíamos tenido unas charlas formativas sobre el voudú en Haití y quizá por ello estábamos más sensibles a todo lo que significaban estas celebraciones.

Y dentro de este movimiento en noviembre, compartimos que comenzamos el mes siendo 7 de comunidad y el pequeño Davens. Actualmente sólo estamos dos y ya sin Davens!  Diversos sentimientos nos  invaden. Las despedidas siempre dejan un sabor amargo, aunque se trate de relativizar y asumir positivamente la realidad. Magdalena y Carmen Rosa están en Karis desde el 4 de noviembre; Marlene y Magus regresaron a Ecuador el día 9; Soco viajó a México el 24 y Davens fue derivado a un Orfelinato desde el Ministerio de Bienestar Social que ha asumido su custodia el día 28 de noviembre. En estos momentos sólo nos encontramos Eugenia y Clemencia tratando de vivir con normalidad aunque haciendo presente las ausencias que marcan el caminar de la CIM hasta estos momentos.

 

VISITAS INTERESANTES:

El día 3 de noviembre vino a nuestra casa el Obispo Julio Parrilla, Presidente de Cáritas de Ecuador, junto con Agustín Cruz, buen amigo nuestro y responsable de llevar a cabo el proyecto de construcción de 113 casas en las cuales se ha invertido el dinero de las colectas a favor de Haití que en Ecuador se recogió después del terremoto de enero del 2010. Cáritas de Ecuador decidió utilizar estos fondos en un proyecto concreto y efectivo. Sólo se requería que algunas parroquias se responsabilizaran de buscar a gente que lo había perdido todo pero tenía terreno en propiedad. En Jakmel, Duval, Leogán y Pilat, zonas alrededor de Puerto Príncipe muy afectadas por el seísmo, se escogieron a las 113 familias beneficiadas. Junto con Cáritas Haití se pudieron construir esas viviendas que en estos días Monseñor Parrilla vino a inaugurar.

A nosotras, como CIM, se nos invitó para el día 6 en Duval. Fuimos tres de la comunidad; Pili una muy buena amiga encargada de llevar adelante los proyectos de Fe y Alegría, junto con Karyél amigo y chofer haitiano que trabaja en el mismo lugar; y Davens que se portó de maravilla, soportando con serenidad una celebración de más de dos horas. Monseñor Parrilla se refirió unas cuantas veces a la presencia de la comunidad intercongregacional misionera formada por mayoría de religiosas ecuatorianas, alabó nuestra presencia en medio del pueblo y puso énfasis en el sentido maternal de nuestra entrega al haber acogido en la comunidad a un pequeño niño abandonado.

El día 9 por la mañana, cuando estábamos con los nervios de la despedida de Marlene y de Magus, vinieron a visitarnos Merlys, la Directora Regional del SJR para América Latina y el Caribe, acompañada por el P. Ken Gavin, S. J., Director Internacional del SJR con sede en Roma y el P. Wizmith Lazard, Director del SJR en Haití. Querían hacer una evaluación de nuestro primer año como CIM trabajando en coordinación con el SJR, ya que precisamente ese día estábamos celebrando nuestro primer aniversario de la llegada a Haití. De manera distendida y con mucha sinceridad fuimos exponiendo nuestros puntos de vista y le presentamos el texto de evaluación que días antes habíamos hecho con el P. Lazard. Hablamos también del Convenio CER – SJR Haití, el cual  después de un año de diálogos entre ambas partes, parece que finalmente se pone en camino.

Del 17 al 22 de Noviembre tuvimos la visita de María Eugenia Ramírez, Presidenta de la CER, nuestra “Fundadora” como cariñosamente la hemos llamado. Aprovechaba unas reuniones que tenía como parte de la Directiva de la CLAR y de un equipo que decidió tener una reunión especial en Haití para definir con seriedad y responsabilidad en qué se podrán invertir unos fondos que como CLAR dispone para colaborar en el proceso de reconstrucción de Haití. Con gran sensibilidad evangélica están convencidos que no se puede invertir sólo en reconstrucciones materiales de sedes u oficinas, olvidando el clamor de los más pobres que en Haití son la mayoría de la población. Se nos pidió opiniones y sugerencias sobre obras que la Vida Religiosa Haitiana está haciendo a favor de los más desfavorecidos/as, ya que después de un año de permanencia en Haití nuestra visión puede ser más realista.

Ya en comunidad disfrutamos de la presencia de María Eugenia, tratando de descubrir un futuro creativo y profético como CIM. Nuevas evaluaciones sobre nuestro recorrido comunitario, la riqueza de la intercongregacionalidad, nuestra misión personal y como CIM, los desafíos y retos que se nos plantean, el impulso y las perspectivas de futuro que ya se vislumbran.

Se ha valorado el hecho de haber podido formar comunidad desde nuestra realidad de ser personas que pertenecemos a diferentes Congregaciones. En lugar de ser un obstáculo ha sido una fuente de riqueza y crecimiento en el conocimiento de cada uno de los carismas y espiritualidad, de los Fundadores o Fundadoras, de los orígenes e historia de cada Instituto. Hemos descubierto y amado el Evangelio como nuestra fuerza de impulso común, especialmente en todo lo referente a hacer Reino desde lo pequeño.

 

EL MENSAJE DE UN NIÑO.

DAVENS ha estado en la comunidad cerca de tres meses. Y ha significado el “paso de Dios” entre nosotras. Además ha sido el fiel reflejo de lo que la CIM ha querido ser a lo largo de este año: una experiencia abierta al futuro. Si vemos a un niño, no sólo nos quedamos en su realidad estática. Un niño/a es crecimiento,  ternura, posibilidades a desarrollar, pero todo dentro de un contexto de fragilidad, limitación, pequeñez. Con el pequeño Davens hemos aprendido mucho. Y no sólo a cambiar pañales y preparar biberones que también ha sido muy necesario, sino a valorar lo esencial de lo pequeño y frágil, de lo que casi no cuenta y estuvo en circunstancias de morir, de lo mucho que puede significar entregarnos por salvar UNA sola vida humana. Como comunidad asumimos el cuidado del pequeño y los riesgos que podía suponer estar cumpliendo una función para la cual no teníamos protección legal. Hicimos lo que debíamos en el momento que las circunstancias nos lo pidieron. Nos queda la satisfacción de habernos entregado con totalidad todas y cada una, con “turnos” por la noche, con atención especial durante el día. Y creemos que, aunque ha sido dura la separación, quizá es lo mejor para el pequeño. Desde el orfelinato en el que Bienestar Social lo ha colocada esperamos que se agilice el proceso de sus papeles de identificación para luego dar paso a una posible adopción. El vacío que ha dejado en nuestra comunidad es muy grande. Nos parece verlo y escucharlo a cada momento. ¡Lo echamos mucho de menos!

Después de cuatro días en el orfelinato lo fuimos a visitar. Y el bajón que ha dado ha sido grande! Está haciendo un nuevo proceso de adaptación y le está costando. Su carita demostraba tristeza. Tenía diarrea y fiebre y, quizá por ello mismo, no tenía el dinamismo que antes le acompañaba. Hemos decidido ir a visitarlo con frecuencia para que mantenga estímulos positivos en su crecimiento. ¡Y ojalá no tarde demasiado en encontrar una familia que, con cariño, le brinde toda la estabilidad que hasta ahora mismo no ha tenido!

La imagen de Davens en este comenzar de Adviento es una llamada a la esperanza. Su vida está llena de misterios pero en la fuerza que tiene por sobrevivir está la fuerza de un Dios que es capaz de transformar un desierto en prado con flores, una tierra inhóspita en manantial de vida. Ponemos en manos de Dios el futuro de nuestro querido DAVENS!

 

CELEBRACION DEL 25 DE NOVIEMBRE

Dentro de los Proyectos de Mujeres que estamos llevando a cabo tenemos muy claro que la formación en la reivindicación de los derechos de la mujer es esencial para elevar su autoestima y dignidad. Aprovechamos la ocasión del 25 de Noviembre, Jornada Internacional contra la violencia sobre la mujer, para tener charlas formativas sobre estos temas y preparar la gran marcha que desde el SJR se organizó. Fue enternecedor preparar, con dos semanas de antelación, las pancartas con las mujeres: sus manos ásperas y duras sirvieron para pintar las letras que, previamente, otra mujer las había hecho. Y en el propio día de la manifestación, allá estaban todas, levantando en alto las pancartas y con sus camisetas que, gracias a un donativo anónimo de Ecuador, se pudo confeccionar. Lucían unas frases que pedían “Respeto por la Mujer” y “Suspensión de la violencia ejercida sobre ella”. La marcha comenzó con una Eucaristía presidida por el P. Lazard y luego, con una gran pancarta que abría la manifestación, se hizo un recorrido por las calles de Puerto Príncipe, con cantos, gritos, danzas y carreras Después de una hora de recorrido, llegamos al Ministerio de  Condición Femenina donde Kerline, una mujer comprometida y luchadora del campamento de Henfrasá, leyó un mensaje profundo desde su dura realidad de vivir bajo una tienda. Respondió la Ministra y hasta tuvimos la llegada sorpresiva del Presidente Martelly, quien abandonando su coche blindado se puso a hablar a las mujeres y a prometerles trabajo. La euforia que sus palabras suscitó fue muy grande.

En general, las mujeres han manifestado su gran alegría por haber participado en la marcha. Nunca antes lo habían hecho. Creemos que ha servido de mucho para tomar conciencia de la necesidad de salir de un estado de apatía e inconsciencia y hacer causa común con las reivindicaciones de las mujeres del mundo entero.

SALUDO FINAL

Esperamos que para el próximo mes estaremos ya completa la comunidad de la CIM que durante el próximo año haremos nuestro caminar en Haití. A Patricia esperamos que llegue el día 13 de diciembre. Carmen Rosa y Magdalena vendrán de su experiencia de inmersión en Karíse el 14. Soco llegará de México el 19. A TODAS las esperamos con ilusión y esperanza. Y la frase que tenemos a la puerta de nuestra casa la repetimos con emoción: BYEN VINI W LAKAY OU!

Para todas las personas que nos acompañan les deseamos un FELIZ RECORRIDO DE ADVIENTO. Que   la esperanza anime nuestros deseos de ser germen de futuro dentro de la Vida Religiosa. Que, con María, Juan Bautista, Isaías, nos preparemos a recibir a JESUS QUE VIENE oculto en la debilidad y fragilidad de un niño.

Un abrazo de quienes en este momento estamos en Puerto Príncipe en la Comunidad de la CIM


Eugenia Silva, La Providencia

Clemencia Rodrìguez, Mercedaria Misionera

 

Puerto Prìncipe, 30 de noviembre de 2011