7ª CRONICA DE LA CIM

COMUNIDAD INTERCONGREGACIONAL MISIONERA EN HAITI

MES DE ABRIL HASTA EL 7 de MAYO 2011

 

Desde el 16 de abril nuestra comunidad está reducida, pues Ma. Augusta y Socorro han viajado a la experiencia de inmersión en Mombin Crochu y no regresarán hasta finales de mayo. Creemos que vendrán muy preparadas en el kreyol para comenzar y continuar su trabajo misionero en los campamentos. Serán ellas las que nos compartirán personalmente su experiencia. Nos comunicamos con la frecuencia que nos permite la cobertura del teléfono, pues en esa zona de montaña al noreste de Haití, es difícil lograr una comunicación normal.

Y en estos días estamos también con el acontecimiento de la despedida de nuestra hermana Cecilia Guarderas que regresó a Ecuador el 7 de mayo después de haber cumplido con satisfacción su compromiso de seis meses en tierras haitianas. Regresa cargada de experiencias valiosas y de la certeza de que estos meses fueron un auténtico regalo de Dios para “aprobar” la materia que en su vida religiosa tenía pendiente: el ser misionera ad-gentes en un lugar de mucha necesidad. Las que quedamos, agradecemos por su testimonio de vida entregada a la causa del Reino desde la calidez y ternura que ha sabido comunicar a las personas con quienes ha tratado y desde su radicalidad en el compromiso con los màs pequeños y necesitados. De seguro que en nuestra comunidad y en los grupos en que enseñó español, tanto en las oficinas del S.J.R (Servicio Jesuita al Refugiado) como en el campamento Henfrasa, dejará un vacío muy grande. Nosotras expresamos a Ceci nuestra gratitud y cariño, deseándole que el Señor y Nuestra Madre bendigan y acompañen su reintegración en el trabajo que le espera en Ecuador. Pedimos que esos “sueños” de solidaridad que le permiten vivir en juventud permanente se hagan realidad. Se va de Haití, pero su compromiso de ayuda a quien más lo necesita, lo lleva consigo a Ecuador. Tiene en mente hacer contactos para conseguir que algunos proyectos de becas de estudio a jóvenes haitianos puedan ser asumidos por personas o instituciones en Ecuador para que toda la formación recibida repercuta en el desarrollo y reconstrucción de este nuevo Haití que algún día esperamos ver.

VISITAS RECIBIDAS

El mes de abril ha sido un mes pródigo en visitas a nuestra comunidad. Y no hay duda de que el recibir a personas que vienen de fuera, dan vida y motivan aún más nuestra entrega. A principios de mes vinieron a conocer e informarse de nuestra experiencia de intercongregacionalidad una Consejera General de la Congregación de las Hermanas del Sagrado Corazón, Nancy Durand, y la Provincial encargada de la zona Haití-Puerto Rico.

El 5 de abril vino a nuestra casa la Presidenta de la Conferencia de Religiosos/as de México pues quería hospedarse con nosotras y conocernos, antes de iniciar las Jornadas que la CLAR tenía organizadas en Puerto Príncipe del 9 al 12 de abril. Con Silvia visitamos algunos campamentos en los que estamos trabajando.

El viernes 8 llegó de Ecuador, María Eugenia Ramírez, Presidenta de la CER. También llegó con el objetivo de participar en la Asamblea de la CLAR y luego hacer con nosotras una evaluación de todo el camino recorrido a lo largo de estos meses. Pensamos que regresó a Ecuador muy satisfecha al encontrarnos felices en la misión y procurando vivir a fondo nuestro compromiso como comunidad intercongregacional misionera.

El domingo 10, después de participar en la Misa en el Campamento de Henfrasa, un grupo de 10 personas, miembros de la Directiva de la CLAR se acercaron a nuestra casa para visitarnos. Todos/as estuvieron muy interesados en preguntarnos detalles de nuestra vida en comunidad, de nuestro trabajo en los campamentos, del origen de nuestro compromiso intercongregacional misionero. Creemos que tienen mucho interés por este tipo de experiencia pues nos animaron a seguir adelante, nos felicitaron por la forma como estamos viviendo y nos ofrecieron su apoyo. Esperamos que desde la CLAR se multipliquen estas experiencias tan ricas de vida y de evangelio.

En la tarde del martes 12 tuvimos la visita de Monseñor Luis Kebró, Presidente de la Conferencia Episcopal Haitiana. Con sencillez nos preguntó detalles de nuestra experiencia y nos invitó para que animásemos a nuestras congregaciones respectivas para que respondan a su llamado: necesita presencia religiosa en su Diócesis de Cap Haitiano, al norte del país. Su demanda es principalmente para el campo de la enseñanza y formación de la mujer.

El P. Mateo Aguirre regresó de España para continuar con su trabajo de asesoramiento en el Servicio Jesuita al Refugiado. Como ha creado buenos lazos de amistad con todas nosotras, vino a visitarnos y nos trajo unos “sabrosos” detalles de su tierra española.

Y hablando de regalos, aprovechamos para agradecer a todas las personas que en esta temporada se han hecho presentes en nuestra comunidad. Hemos tenido regalos de México: caramelos con “picante” que, aunque no han sido muy aceptados por nuestro paladar, nos han ayudado a conocer detalles de la cultura mexicana. Y también nos llegaron dulces, galletas, atùn y variedad de latas con comida en conservas de Ecuador. ¡Gracias a todas las personas que han colaborado para que estos manjares lleguen a nosotras! Y no sólo nos han traído comida . Agradecemos por las lámparas recargables que solucionan las muchísimas veces que nos quedamos sin luz, los repelentes, sartenes, cuadernos y un sinfín de etcétera de personas que se acuerdan de nosotras. Nuestro agradecimiento sincero, así como a quienes nos envían dinero para proyectos con la gente más pobre y necesitada. Ahora mismo estamos dando cauce a un dinero con la intencionalidad específica de que sea para comida de gente que pasa necesidad. Estamos aprovechando la próxima fiesta del Día de la Madre para hacer llegar un regalo de comida a 585 madres, las más necesitadas en un campamento de 6.000 personas. Desde los mismos Comités del Campo nos han proporcionado las listas y nosotras vamos a hacer los paquetes con lo que más nos piden: arroz, fréjol, espagueti, jabón, aceite…Será un detalle, un pequeño presente con lo que es esencial en su trabajo de supervivencia. Somos conscientes de que el problema no se arreglará, pero creemos que será un medio digno para hacerles llegar un regalo útil que respeta además la intención de los donantes.

 

ACONTECIMIENTOS:

En Haití, cada día es un acontecimiento, pero queremos destacar algunos que han marcado mucho más nuestro caminar como Comunidad Intercongregacional Misionera (C.I.M).

RESULTADO DE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES: Desde el mes de noviembre estamos arrastrando esta situación de inestabilidad y de vacío en el gobierno. A primeros de abril se hizo pública la decisión de que el nuevo Presidente de la República sería Michel Martelly, un cantante conocido por el pueblo pero, según parece, sin ninguna formación sobre política ni gestión. Se le dio el triunfo sobre una mujer catedrática, Marlinde Manigat, a quien se le ha atribuido, en cambio, ser muy intelectual y no tener ninguna cercanía al pueblo. El día que se dio esta decisión, las calles alrededor de nuestra casa fueron un desborde de alegría. La gente se echó con gozo a las calles para celebrar el triunfo de su candidato. Fue impresionante ver ese desbordamiento de alegría pero con un cierto sentido de inconsciencia. Ahora estamos esperando el día de la toma de posesión del nuevo Presidente para el 14 de mayo.

Como C.I.M. vivimos esta realidad con cierto sentimiento de tristeza e incertidumbre. La gente que vive en los campamentos “espera” que se le resuelva su problema. El tiempo va pasando y ya es algo inexplicable cómo, desde el gobierno, no se tome ninguna decisión para que miles de personas recuperen su dignidad viviendo en condiciones a las que todo ser humano tiene derecho. Con la gente de Palé del Art, más de 380 familias, estamos con el “sin vivir” cada semana pues el propietario les exige salgan de su propiedad. Para quien verdaderamente no tiene un lugar donde ir, esto es un drama que le consume y afecta. Y nosotras no podemos quedarnos insensibles ante el dolor de una madre con 3 y 4 hijos y que prácticamente se quedaría en la calle!

ASAMBLEA DE LA CLAR: Se nos invitó para que, como comunidad intercongregacional en Haití, presentemos nuestra experiencia en una sesión plenaria. Dedicamos mucho tiempo en hacer una presentación digitalizada, pues teníamos que sintetizar la cantidad de vivencias y sentimientos que se agolpaban en nuestro corazón para el tiempo que teníamos disponible: apenas 30 minutos de exposición y preguntas. Gracias a Dios, pudimos cumplir con nuestro objetivo y toda la Asamblea se manifestó satisfecha con lo que ellos consideraron “el sueño de la CLAR hecho realidad”.

En esta jornada compartimos vivencias con otra comunidad intercongregacional que la Conferencia de Religiosos/as del Brasil tiene también en Puerto Príncipe. Hemos hecho el compromiso de visitarnos alguna vez para intercambiar impresiones.

SEMANA SANTA EN HAITI: Sabíamos que iba a ser algo “especial”. Y creemos que lo fue por todo lo que pudimos experimentar de muerte y resurrección en los campamentos en los que trabajamos. Aquí es fácil encontrarnos con señales de muerte y desolación, de camino de cruz y calvario. Cuesta más descubrir las “señales de vida” presentes en el sepulcro. Pero en esta semana, hicimos el esfuerzo y lo logramos! ¿Cómo no creer que Jesús está vivo al ver el entusiasmo de los jóvenes de los campamentos por preparar una representación “en vivo” del Via Crucis y luego un acto cultural para el domingo de Resurrección? Y allí estaban, jóvenes católicos y protestantes, creyentes y no creyentes, esmerándose porque todo salga bien. ¿Y cómo no valorar el esfuerzo de la gente de los campamentos de Henfrasa y Automeka, desplazándose cada viernes a uno u otro campamento para rezar hasta durante tres horas el Via Crucis? En esta semana comenzaron ya las lluvias y, con ello, destrozos y sufrimiento fuera y dentro de las tiendas. Pero es admirable ver cómo al día siguiente, la gente saca su ropa para que se seque, colocándola muchas veces sobre la misma lona de la tienda Y luego, si tienen que ir a alguna celebración van “impecablemente vestidos”, como si acabaran de estrenar. ¿Cómo se realiza este milagro? Difícil de entender. Si entras dentro de las tiendas verás colgadas en unas cuerdas la poca ropa de fiesta de que disponen, aunque el agua de lluvia se ha colado por arriba y por abajo, y hay barro por doquier.

Otro signo evidente de vida y resurrección ha sido el ver a jóvenes de los campamentos de Automeka y Henfrasa, a quienes acompaña Marlene, que participen activamente en reuniones con otros jóvenes de grupos que llevan los Novicios Jesuitas con motivo del Día Internacional de la Juventud. Dos días de jornada. Y la puntualidad, la participación activa, la alegría… fueron la tónica que vivieron. Y casi era imposible pensar que esos jóvenes limpios, bien arreglados (algunos de ellos con ropa y zapatos prestados), fueran los jóvenes que vemos cada día en medio de la miseria y suciedad de los campamentos. Conmovía ver sus pieles resecas, agrietadas, alguno hasta con eczemas, pero sintiéndose felices y normales al compartir con otros jóvenes de su edad, manifestando que la pobreza es una circunstancia posible de superar y no es impedimento para sentarse a compartir con el otro que vive tu mismo ideal.

El Jueves y Viernes Santos y la Vigilia Pascual tuvimos la oportunidad de participar en la Parroquia que la tenemos cerca a casa y que es donde solemos ir a Misa cada día. Nos admiró sentirnos comunidad cristiana con cantidad de gente participando y con la belleza de los cantos entonados por diferentes corales. Creemos que Haití es un país en el que predomina el Protestantismo y no esperábamos encontrar tantos católicos en las celebraciones. Pero no fue así. El Domingo de Pascua las calles eran llenas de gente que se dirigían a sus respectivos templos, católicos o protestantes, para celebrar con gozo que Jesús vive en la misma esperanza de un pueblo que no quiere quedarse en las sombras de la muerte y del olvido.

 

NOTICIAS VARIAS.

PROYECTOS A REALIZARSE: Hemos tenido la feliz noticia que se ha aprobado un Proyecto desde Ecuador por la cantidad de 30.000 dólares para un trabajo concreto en los campamentos en los que la C.I.M,, en coordinación con el Servicio Jesuita al Refugiado, está presente. Estamos a espera de los detalles para comenzar con las actividades que darían respuesta a los objetivos presentados.

También van en curso otros proyectos para atender en el campo de la educación a miles de niños en los campamentos que no tienen posibilidad de ir a ningún centro de estudios. Hay que recordar que en Haití más del 80% de la educación está en manos privadas con unas pensiones inalcanzables para las personas sin recursos. Se está viendo la posibilidad de crear unas escuelas móviles, contratando a profesores que viven en los mismos campamentos y que, a raíz del terremoto, se quedaron sin ningún tipo de trabajo ni indemnización pues aquí en Haití no hay el sistema de la Seguridad Social. Se dará importancia a la formación de estos profesores con cursos de capacitación que les hará más efectivos en su trabajo.

Otros proyectos que estamos a espera de que se aprueben son en el campo de Jóvenes y de Mujeres. Son muchas las demandas presentadas por estos dos grandes colectivos que se los considera los de más vulnerabilidad dentro de las circunstancias de los campamentos. Confiamos que pronto se nos dará la noticia de que ya disponemos de los medios para comenzar a caminar en proyectos con futuro.

RESOLUCION DE PROBLEMAS: Aunque es poco lo que podemos realizar con nuestras fuerzas y posibilidades limitadas, cuando UNA PERSONA ve resuelto su problema, es verdaderamente una fiesta. En este mes hemos podido derivar a WATSON, el pequeño del campamento de Automeka sin padre ni madre, a una casa de acogida en la que ahora se encuentra muy bien. El día 2 de mayo, celebrando también el cumpleaños de Ceci, acompañamos a Watson hasta una localidad cercana a Puerto Príncipe en el que una Asociación fundada por una religiosa haitiana y que murió asesinada hace un año por un atracador en el barrio de City Soleil, acoge a niños huérfanos y abandonados. Hasta ahora Watson está muy bien, adaptándose a la nueva realidad, contento por tener casa y comida. Para Ceci fue una manera muy peculiar de celebrar su cumpleaños: dispuesta a hacer realidad, una vez más el regalo de su presencia en Haití y el evangelio motivador de su entrega: “Todo lo que hicisteis con mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” Mt. 25,40

VIVENCIA DE UN APARENTE CICLON: El jueves 28 de abril, cada una marchamos a nuestros sitios de trabajo. Más o menos a las 5 de la tarde, el cielo se puso muy oscuro, el viento comenzó a soplar con fuerza y la gente echó a correr. También nosotras tuvimos que regresar a casa, con un cierto nerviosismo, pues la realidad de ver a la gente desesperada, arrodillada y con los brazos abiertos en medio de la calle, subiendo con angustia a cualquier tap_tap que pasaba, recogiendo de prisa sus ventas ambulantes, arrastrando casi a los pequeños que les resultaba difícil caminar… todo esto nos quería decir que la tormenta no era normal y que el trauma por una posible desgracia está muy metida en el interior del pueblo haitiano. Una a una fuimos llegando a casa, empapadas por la lluvia y deseosas de compartir lo sucedido, dando gracias a Dios porque llegábamos sanas y salvas y agradeciendo también a las personas que, especialmente a Cecilia y a Eugenia, las acompañaron desde el campamento Henfrasa hasta nuestra casa. La última en llegar fue Marlene, totalmente mojada. Ella venía de más lejos. Muchas cosas se interrumpieron por el aparente ciclón. El P.Lazard que tenía ese día una reunión con nosotras la tuvo que interrumpir pues un muro de la oficina del Servicio Jesuita se había caído por la fuerza del viento y debía atender a la emergencia. Si esto fue un “aparente”, no sabemos cómo será un verdadero ciclón.

CON LAS MUJERES: El día 30 tuvimos un paseo con un grupo de 47 mujeres del Campamento de Henfrasa. Era una actividad que la tenían pendiente para celebrar el Día Internacional de la Mujer. Es de valorar que ellas mismas gestionaron a base de sus pequeños ahorros todos los gastos que debían asumir y además cada una nos comprometimos a llevar comida para compartir. Resultó una jornada muy hermosa. Las mujeres dejaron a sus maridos que se ocuparan de sus hijos/as y ellas pudieron gozar de un día exclusivo para ellas con danzas, cantos, momentos de recreación y hasta piscina en un sitio en el que había un río que formaba pequeñas lagunas. A las 6 de la tarde regresamos a ”casa”. Ellas felices a sus carpas del campamento, con nuevas fuerzas para retomar las preocupaciones de cada día.

FIESTA DE LA PROVIDENCIA: El miércoles 4 de mayo celebramos junto a Eugenia el día de su Congregación. Celebraba el nacimiento al cielo de su Fundador, el P. Jean Martin Moyë. Nos unimos en la oración y en el recuerdo a toda su Congregación y a las otras Congregaciones surgidas a la luz del carisma inspirador del P. Moyë. Fue muy emotivo que nos recordara lo esencial de su espiritualidad presente en sus constituciones y en la vivencia de cada una de las Hermanas pertenecientes a la Congregación de la Providencia.

Y como señal de que la Providencia de Dios es una realidad en nuestra comunidad, compartimos otro signo que nos reconforta y anima a que crezcamos en gratitud a ese Buen Dios que no nos abandona. Como les decíamos, estamos enfrascadas en ese mini proyecto de celebrar el Día de la Madre con las madres más necesidades del campamento de Automeka. El presupuesto inicial se nos has ido inflando conforme pasan los días pues aquí en Haití los precios suben de manera escandalosa. En esa mañana habíamos comentado el evangelio de Jesús cuando dice que siente pena ante la multitud hambrienta y pide a sus discípulos se les dé de comer. Eran pocas las posibilidades que tenían, pero Jesús pide se confíe en El. Nosotras estábamos en esas mismas circunstancias, dudando un poco que el dinero nos alcanzara para lo previsto. Sin imaginarnos, la “respuesta” nos vino ese mismo día con un donativo generoso de una persona que quería manifestarse solidaria con nosotras, sin saber nada de nuestro proyecto ni preocupaciones. Lo hemos visto como una respuesta clara de la Providencia de Dios que no abandona a sus más pequeños y necesitados y que nos urge a realizar algún gesto concreto para calmar su clamor desde la angustia de quien no tiene nada para comer ni sitio para vivir.

Continuamos confiando en las oraciones de todas las personas que nos acompañan. Ya hemos pasado los seis primeros meses en Haití y valoramos esta experiencia llena de la fuerza del Espíritu. Socorro y Magus desde Momben Crochu; Eugenia, Marlene y Clemencia desde Puerto Príncipe y Cecilia desde Ecuador, agradecemos todos los gestos de cercanía y amistad que nos proporcionan nuestras respectivas Congregaciones y todas las personas que creen en estos nuevos signos de presencia religiosa en medio de las personas más pobres y necesitadas.

El clamor del pueblo continúa y nosotras debemos escuchar y responder!!

 

Puerto Príncipe, 9 de mayo de 2011