LA IGLESIA VIVA EN DEFENSA DE LA CREACIÓN

“He venido para que tengan vida, y vida en abundancia”  (Juan 10,10)

 

 

La minería no trae bienestar 

No creemos que la industria minera sea una buena opción para lograr el desarrollo del país. Conclusión que sacamos luego de analizar la situación de deterioro ambiental provocado en otros países. Por eso exigimos que las comunidades afectadas sean ampliamente consultadas, sin que se les manipule. Los guatemaltecos tienen legítimo derecho a ser consultados. Ellos dirán si la ley de minería debe ser revisada, reformada o incluso derogada.

Concesiones inconsultas

Nos sorprende que diversos Gobiernos de la República hayan otorgado licencias de exploración y explotación mineras en diversas regiones del país sin haber realizado consultas efectivas con la sociedad y especialmente con las poblaciones directamente afectadas. Y sin tomar en cuenta el análisis que sobre las desventajas de la minería realizó la misma Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la República, documento que vino a confirmar la postura nuestra en este tema.

Riesgos de la minería.

No se trata solamente de un proyecto particular, sino de la apertura a la actividad minera de metales en el presente y en el futuro del país. La decisión de convertir a Guatemala en un país minero -según la opinión de personas y organismos entendidos en la materia- compromete ese futuro con graves riesgos para el medio ambiente, para la vida y salud de los guatemaltecos y para la soberanía nacional.

El más humilde vale más que todas las riquezas.

Por encima de los beneficios económicos que pueda reportar este proyecto, nos interesa la realidad en la que quedarían sumidas las personas afectadas de enteras poblaciones.

Hace muchos años, decíamos: "No viene mal recordar una verdad para nosotros fundamental, pero que con demasiada frecuencia se olvida y de hecho se desconoce: que el más humilde de los guatemaltecos, el más explotado y marginado, el más enfermo e ignorante, vale más que todas las riquezas de la patria y su vida es sagrada e intangible" (Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco, Unidos en la Esperanza, 25 de julio de 1976, 539-540).

Preservar el ambiente es Misión de la Iglesia.

Con especial adhesión queremos repetir las palabras del Papa Juan Pablo II, que ojalá sean aceptadas por quienes opinan que la preservación del medio ambiente no es misión de la Iglesia: "El signo más profundo y grave de las implicaciones morales, inherentes a la cuestión ecológica, es la falta de respeto a la vida, como se ve en muchos comportamientos contaminantes... Los intereses económicos se anteponen al bien de cada persona, e incluso el de poblaciones enteras. En estos casos, la contaminación o destrucción del ambiente son fruto de una visión reductiva y antinatural que configura a veces un verdadero y propio desprecio del hombre" (Juan Pablo II, Pastores gregis, 70).

No podemos callar frente a la catástrofe ecológica.

Precisamente porque nos sentimos solidarios con todos los hermanos guatemaltecos, especialmente con los más pobres y abandonados, no podemos callar cuando vemos que en un futuro muy cercano, de seguirse el tipo escogido de explotación de metales a cielo abierto, se abatirá sobre nuestra Guatemala una catástrofe ecológica de dimensiones imprevisibles, con fatales consecuencias para la vida, la salud y la dignidad de nuestro pueblo.

Obispos de Guatemala, Comunicado sobre la minería a cielo abierto,

27 Enero 2005.

Memorias Nº 8: El más humilde vale más que todo el oro del mundo

Comisión de Tierra Nº 7

 

“Llenen la tierra y gobiérnenla”  Gén 1, 29

La experiencia vivida en países hermanos y vecinos nuestros, que han permitido la explotación minera de oro y plata, es verdaderamente triste y lamentable. Los obispos de esas naciones han alzado su voz. También nosotros deseamos pronunciarnos, antes de que sea demasiado tarde.

Las razones de nuestra inquietud son las siguientes:

1. Está demostrado que esta clase de explotación causa daños irreversibles al medio ambiente y a las comunidades circundantes.

2. Las personas sufren graves problemas de salud debido principalmente al uso de cianuro en grandes cantidades para la extracción de oro y plata.

3. El agua que se utilizaría en el proceso de extracción de estos minerales, se contaminaría inevitablemente, iniciándose así un proceso irreversible de contaminación de las aguas del subsuelo y de los ríos que poco a poco abarcaría gran parte del territorio nacional. .

4. La contaminación tendría también graves consecuencias en la flora y  la fauna, extendiéndose asimismo a la agricultura, la ganadería y la pesca.

5. En un país tan pequeño y poblado como el nuestro, el efecto negativo se multiplicaría.

Por todo lo anterior afirmamos que, al estar en peligro la vida del ser humano, aunque se puedan obtener algunos beneficios económicos, no debe permitirse la explotación minera de metales preciosos en El Salvador. Ninguna ventaja material se puede comparar con el valor de la vida humana.

Obispos de El Salvador, “Cuidemos la casa de todos”, 3 Mayo 2007

Cuadernos Nº 26: Antes de que sea demasiado tarde

Comisión de Tierra Nº 7

 

“Felices los que no han visto, pero creen”  Jn 20, 29

Impactos irreversibles de la minería

Según lo han demostrado diversos estudios científicos, la minería química a cielo abierto tiene fuertes impactos negativos sobre el medio ambiente, principalmente en zonas de rica biodiversidad como la nuestra, tales como

  • la remoción de áreas de cobertura boscosa,
  • la afectación de los suelos y de la geomorfología;
  • la contaminación atmosférica por polvo, plomo y mercurio,
  • así como por la emisión de gases de efecto invernadero;
  • la alteración del recurso hídrico superficial y subterráneo;
  • el consumo y almacenamiento riesgoso de sustancias tóxicas, tales como el cianuro;
  • la afectación a la fauna y al paisaje;
  • así como riesgos para la salud de los trabajadores y trabajadoras y de las comunidades circundantes, debido a los ya mencionados contaminantes.

Por lo que consideramos oportuno y de suma relevancia que se prosiga el camino iniciado y recorrido de políticas y esfuerzos por conducir el desarrollo de una manera más armoniosa con la naturaleza.

En este orden, no debe pesar una visión utilitarista o economicista, sino más bien una seria valoración técnica y ética enfocada en el balance real de riesgos y de beneficios hipotéticos de una actividad, así como de su pertinencia para el bien colectivo.

Sigamos apostando al modelo de desarrollo sostenible impulsado por el país y la política de paz con la naturaleza. Es importante se preste atención a los cuestionamientos y se analicen los efectos ambientales, sociales, económicos y legales perjudiciales del proyecto.

No es justo que un proyecto como éste, donde el interés particular está sobre el bien común, divida nuestras comunidades rurales, sin medir que se trata de una riesgosa actividad y sin mirar la responsabilidad que se tiene con las futuras generaciones, como lo expresa el Santo Padre Benedicto XVI: “Los costos que se derivan de la utilización de los recursos ambientales comunes no pueden dejarse a cargo de las generaciones futuras.”

Obispos de Costa Rica,

Pronunciamiento sobre la minería metálica a cielo abierto, 12 Enero 2010

Comisión  de Tierra  Nº 11:

“No pueden servir al mismo tiempo a Dios y al dinero”   Lc 16, 13

Francisco de Orellana – COCA, 02 de Diciembre de 2007

Estimado Señor Presidente, paz y bien.

… quiero, con todo respeto y por el bien de la patria, manifestarle a  usted mi percepción de la situación actual en esta zona de la Amazonía.

Sus colaboradores me decían en la conversación de la noche del jueves (29 de noviembre) que el presente gobierno tiene el interés de preocuparse primero por las personas. La percepción mía y creo que del pueblo al que sirvo como obispo es que la preocupación principal, casi única, es por el petróleo. Me hubiese gustado escucharle y ver escrito en los medios de comunicación que usted señalara la  situación deficiente de los servicios que deben darse a los habitantes de esta zona en vialidad, electricidad, agua potable, salud, educación, derrames  petroleros.

 Sólo nos ha dicho que no se puede parar la producción petrolera y que estas personas, humildes colonos campesinos merecedores de respeto, son culpables de los problemas petroleros de la nación hasta hacer necesaria la militarización de Petroecuador y la salida del Ministro Larrea.

Otra apreciación: Durante su mandato, Señor Presidente, se está dando la mayor y más violenta intervención del ejército en la zona; hasta el punto de que ha habido momentos en que, por la intervención militar, mujeres y niños han tenido que dejar sus casas y refugiarse en la selva protegidos exclusivamente por  plásticos.

Monseñor  Sádaba, Vicario Apostólico de Aguarico,

al Presidente Rafael Correa, después de la represión militar en Dayuma,

el 30 de noviembre de 2007.

Memorias Nº 6: Las metralletas se conviertan en puestos de trabajo

Comisión de Tierra Nº 7

 

“Si ellos se callan, gritarán las piedras”   Lc 19, 40

Defender la biodiversidad de la región Amazónica,

  • Organizar campañas de concientización en defensa de la ecología amazónica, mediante charlas, encuentros, marchas, etc.
  • Crear grupos ecológicos en escuelas, colegios, grupos juveniles e instituciones que ayuden a defender la biodiversidad.
  • Apoyar a las organizaciones Shuar y Achuar que han optado por no permitir el ingreso a las petroleras y mineras, por razones de defensa de la vida y la ecología.
  • Propiciar grupos que velen por la reforestación.

Retomar la defensa de los territorios asignados a las Comunidades Shuar y Achuar.

  • Ayudar a las comunidades a tomar conciencia del valor de la tierra, selva y agua.
  • Tramitar los registros de propiedad.
  • Apoyar la titulación de las denuncias globales.

Acompañar y animar a las Organizaciones indígenas y populares.

  • Conocer, apoyar y animar a las organizaciones del pueblo Shuar y Achuar e Hispano.
  • Acercamiento y apoyo a los dirigentes y promotores comunitarios.

Sínodo del Vicariato de Méndez, 24 Febrero 2000

Dónde jugarán  Nº 9: Resistencia anti minera en Morona Santiago.

Comisión de Tierra Nº 7

 

“El reino de Dios es como un tesoro escondido”  Mt. 13, 44

En 1993 la compañía minera canadiense New Mont obtuvo concesiones en Cajamarca, Perú. Ofrecían muchas cosas bonitas y hasta decían que los cerros quedarían mejores una vez terminado la explotación. Por supuesto que hablaban de la minería del gato, queriendo convencer a la gente.

Se adueñaron de las tierras de los campesinos ilusionándoles con puestos de trabajo, sabiendo que no podían dar trabajo a todos, sino a unos pocos y por turnos para contentarles, sin ninguna seguridad. Y lo que es más, toda la riqueza se va para afuera, a sus países, y lo único que nos queda es la pobreza.

Las leyes son manipuladas. Hicieron firmar a los campesinos o les compraron. Mueven mucho dinero en la compra de tierra y de conciencias.

Apoyan la construcción de canchas, centros de salud, edificios. Pero se agrava el analfabetismo y aumentan las enfermedades.

El resultado final es la contaminación del suelo y del agua con cianuro, dinamita, combustibles. Desaparecen unos cerros y aparecen otros por otro lado.  Se secan las fuentes de agua.

Dios nos ha bendecido con tanta riqueza escondida. Pero el agua y el oro se encuentran juntos en los cerros. Debemos escoger bien. El agua es un tesoro que vale más que todo el oro del mundo. Por eso, nuestra lucha debe ser por al agua.

Donde no hay todavía minería es mejor que no lo haya porque podemos asegurar la vida como lo hemos hecho ya por siglos. Debemos proteger los bosques, la tierra, los ríos. Y seguir buscando alternativas de vida seguras y comunitarias.

P. Marco Arana, Sacerdote Peruano, de Cajamarca,

en el Encuentro Binacional en El Pangui, Zamora Chinchipe, 21 Octubre 2006.

Cuadernos Nº 22: La vida no se vende

“Todo lo que hicieron con mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron”  Mt 25, 40

Vemos con profundo dolor cómo se antepone el poder del dinero para abusar de nuestros hermanos campesinos que defienden su derecho al agua, la tierra y el trabajo digno, por quienes oramos y nos solidarizamos en horas en que han sido recluidos en el penal de máxima seguridad de Huacariz en Cajamarca, Perú.

Cajamarca, era un pueblo pacífico hasta que llegó la Minera Yanacocha provocando una serie de conflictos fruto del desprecio que la empresa tiene por los cajamarquinos pobres o aquellos que cuestionan sus malas prácticas empresariales.

Como Yanacocha ya ha agotado muchas de las reservas de oro que tenía, ahora pretende expandirse aún más sin importarle cuanto sufrimiento y abusos tenga que cometer contra las comunidades campesinas y todo el pueblo de Cajamarca, y para ello se vale de autoridades y profesionales inescrupulosos que por un poco de dinero se hacen cómplices de tantos abusos y del reparto de las migajas que dejan, mientras la empresa se lleva la mayor parte de nuestras riquezas.

Pronunciamiento de las Comunidades Cristianas frente

a los abusos de la minera Yanacocha en Cajamarca, Perú, 15 Junio 2007.

Cuadernos Nº 28: Iglesia Latinoamericana por la Vida y la Naturaleza

Comisión de Tierra nº 7

Si el grano de trigo no muere…”  Jn 12, 24

El Padre Ernesto Rodríguez, Párroco del Cantón Pucará, provincia del Azuay, luego de asistir al Taller de la Tierra en Riobamba y a la Asamblea de los Pueblos por la defensa de la naturaleza y un Ecuador libre de minería industrial de mediana y gran escala, evento realizado en Quito, al retornar a Cuenca en bus el 4 de Abril de 2008, falleció en un trágico accidente.

El Comité Intercantonal por la Defensa del Río Jubones, Pucará, el Azuay, el Ecuador entero pierden, con la prematura muerte del Padre Ernesto, a un gran hombre que luchó siempre junto a su pueblo por una vida digna, a un hombre con un amor profundo por la naturaleza y la cultura que le vieron nacer y a las que defendió apasionadamente.

El Padre Ernesto, con su Misa, sus cánticos y asambleas de reflexión en la Iglesia de Pucará, generó en su pueblo una actitud altiva y soberana, una alta conciencia de pertenencia a su territorio, al Ecuador entero.

Pucará, “Fortaleza” de nuestra Patria, de nuestra memoria, de nuestra historia indoamericana, mestiza, campesina, rincón de belleza y tradición cultural invalorable, ha sido parte importante de este proceso campesino por la defensa de los ríos, de las cascadas, de las montañas, de la agricultura, de la arqueología, de las múltiples opciones de un futuro aún no explorado, que quieren ser borradas por un gran tajo minero por la ambición de poderosas compañías transnacionales.

El espíritu del Padre Ernesto florecerá en todos nuestros corazones y así se multiplicará su palabra.

Secretaría Asamblea de los Pueblos,

8 Abril 2008

Comisión Nº 1: Defender la Vida y la tierra.

           

Comisión de Tierra Nº 11

Departamento de Pastoral Indígena

Octubre  2010

 

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