FRENTE A LA MINERÍA,

 

LA VOZ DE NUESTRA IGLESIA

Una característica esencial de la Iglesia es el ser profética. Más humilde, sencilla y oportuna es su palabra, más eficaz es su acción. Ese don de la profecía viene de la Palabra silenciosa de los empobrecidos de nuestra sociedad. Cuando la iglesia recoge esa voz, nadie la puede silenciar.

 

En el Taller que por tercer año realiza la Comisión de la Tierra de la Pastoral Indígena, la Voz de las Iglesias de Costa Rica, El Salvador y Guatemala como de Comunidades Cristianas de Perú y Religiosas y Sacerdotes de Chile contra la explotación minera ayudó a entender que si toda la Iglesia hubiera actuado a tiempo no habría sucedido la masacre de Bagua ni la agresión al Pueblo Shuar ni la inseguridad de los campesinos frente a la invasión de compañías mineras y petroleras. Más bien todo el territorio estaría bien asegurado para las presentes y futuras generaciones y la humanidad entera. Escuchemos la voz de las Iglesias.

 

 

Pronunciamiento de la Conferencia Episcopal de Costa Rica SOBRE LA MINERÍA METÁLICA A CIELO ABIERTO Y EL PROYECTO LAS CRUCITAS.

 

San José, a los 12 días del mes de enero del año del Señor 2010

 

1. Como ciudadanos y Pastores de la Iglesia Católica de Costa Rica, sentimos el deber de iluminar acerca de la declaratoria de interés público y conveniencia nacional del proyecto de minería química a cielo abierto ubicado en Las Crucitas de Cutris de san Carlos, provincia de Alajuela.

 

2. Lo hacemos apoyados en los principios éticos y legales de la prevención y precaución, consignados en la Doctrina Social de la Iglesia (Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, nn. 468 y 469); y también en el derecho que asiste a toda la población costarricense conforme al artículo 50 de nuestra Constitución Política que dice: “Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado. El Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho. La ley determinará las responsabilidades y las sanciones correspondientes.”

 

3. Según lo han demostrado diversos estudios científicos, la minería química a cielo abierto tiene fuertes impactos negativos sobre el medio ambiente, principalmente en zonas de rica biodiversidad como la nuestra, tales como la remoción de áreas de cobertura boscosa, la afectación de los suelos y de la geomorfología; la contaminación atmosférica por polvo, plomo y mercurio, así como por la emisión de gases de efecto invernadero; la alteración del recurso hídrico superficial y subterráneo; el consumo y almacenamiento riesgoso de sustancias tóxicas, tales como el cianuro; la afectación a la fauna y al paisaje; así como riesgos para la salud de los trabajadores y trabajadoras y de las comunidades circundantes, debido a los ya mencionados contaminantes.

 

4. Por lo que consideramos oportuno y de suma relevancia que se prosiga el camino iniciado y recorrido de políticas y esfuerzos por conducir el desarrollo de una manera más armoniosa con la naturaleza. En este orden, no debe pesar una visión utilitarista o economicista, sino más bien una seria valoración técnica y ética enfocada en el balance real de riesgos y de beneficios hipotéticos de una actividad, así como de su pertinencia para el bien colectivo. Sigamos apostando al modelo de desarrollo sostenible impulsado por el país y la política de paz con la naturaleza. Es importante se preste atención a los cuestionamientos y se analicen los efectos ambientales, sociales, económicos y legales perjudiciales del proyecto.

 

5. No es justo que un proyecto como éste, donde el interés particular está sobre el bien común, divida nuestras comunidades rurales, sin medir que se trata de una riesgosa actividad y sin mirar la responsabilidad que se tiene con las futuras generaciones, como lo expresa el Santo Padre Benedicto XVI: “Los costes que se derivan de la utilización de los recursos ambientales comunes no pueden dejarse a cargo de las generaciones futuras.”

 

6. Por todo lo anterior y con la mirada puesta en la búsqueda del mayor bien para nuestra querida Costa Rica, respetuosamente solicitamos al señor Presidente de la República, Dr. Oscar Arias Sánchez la derogación del decreto número 3480-MINAET, mediante el cual se da la declaratoria de interés público y conveniencia nacional del Proyecto Minero Crucitas, además de descartar todas las inversiones tendientes a la actividad minera metálica en todo el territorio nacional. También, que se declare una moratoria definitiva a la exploración y explotación minera metálica a cielo abierto en todo el territorio nacional, siguiendo el precedente marcado por el decreto 30477-MINAE durante el gobierno del Dr. Abel Pacheco de la Espriella, compromiso que pedimos abrace el nuevo gobierno que asumirá funciones este año y, por ende, a las personas que en la presente campaña electoral aspiran a dirigirlo. Igualmente, señalamos la imperiosa necesidad que se realice una revisión del Código de Minería de forma que, adecuándose a los nuevos requerimientos en la materia y a los intereses del pueblo de Costa Rica, responda a un enfoque de desarrollo sostenible.

 

Dios bendiga a todas las personas de buena voluntad que, con espíritu agradecido, reconocen en la naturaleza el don y el reflejo del Creador y hacen esfuerzos por administrar adecuadamente los bienes recibidos y preservar este maravilloso regalo.

 

Mons. Hugo Barrantes Ureña – Arzobispo de la Arquidiócesis de San José – Presidente.

 

Mons. Ángel Sancasimiro Fernández – Obispo Diocesano de Alajuela.

 

Mons. Guillermo Loria Garita – Obispo Diocesano de San Isidro de El General – Vicepresidente.

 

Mons. Oswaldo Brenes Álvarez – Obispo Diocesano de Ciudad Quezada.

 

Mons. Oscar Fernández Guillén- Obispo Diocesano de Puntarenas-Secretario General.

 

Mons. José Francisco Ulloa Rojas-Obispo Diocesano de Cartago

 

Mons. Vittorino Girardi Stalin-Obispo Diocesano de Tilarán

 

Mons. José Rafael Quirós Quirós-Obispo Diocesano de Limón-Tesorero

 

 

Pronunciamiento de la Conferencia Episcopal de El Salvador sobre la explotación de minas de oro y plata

 

CUIDEMOS LA CASA DE TODOS

 

Nuestro pequeño país es el espacio donde el Dios Creador nos llamó a la vida. Esta es la porción del mundo que él nos ha confiado para que la cuidemos y la usemos de acuerdo a su voluntad: "Llenen la tierra y gobiérnenla" (Gén 1, 28). Pero esta tierra bendita que amamos entrañablemente, sufre un deterioro creciente e inmisericorde. Todos somos responsables de conservarla y defenderla porque el medio ambiente es "la casa de todos": de nosotros y de las futuras generaciones.

 

Desde esta perspectiva de fe deseamos compartir con ustedes nuestra visión pastoral sobre un problema que nos preocupa profundamente: la posibilidad de que se autorice la explotación de minas de metales preciosos, a cielo abierto o subterráneas, sobre todo en la zona norte de nuestro país.

 

La experiencia vivida en países hermanos y vecinos nuestros, que han permitido la explotación minera de oro y plata, es verdaderamente triste y lamentable. Los obispos de esas naciones han alzado su voz. También nosotros deseamos pronunciarnos, antes de que sea demasiado tarde.

 

Las razones de nuestra inquietud son las siguientes:

 

1. Está demostrado que esta clase de explotación causa daños irreversibles al medio ambiente y a las comunidades circundantes.

 

2. Las personas sufren graves problemas de salud debido principalmente al uso de cianuro en grandes cantidades para la extracción de oro y plata.

 

3. El agua que se utilizaría en el proceso de extracción de estos minerales, se contaminaría inevitablemente, iniciándose así un proceso irreversible de contaminación de las aguas del subsuelo y de los ríos que poco a poco abarcaría gran parte del territorio nacional

 

4. La contaminación tendría también graves consecuencias en la flora y la fauna, extendiéndose asimismo a la agricultura, la ganadería y la pesca.

 

5. En un país tan pequeño y poblado como el nuestro, el efecto negativo se multiplicaría.

 

Por todo lo anterior afirmamos que, al estar en peligro la vida del ser humano, aunque se puedan obtener algunos beneficios económicos, no debe permitirse la explotación minera de metales preciosos en El Salvador. Ninguna ventaja material se puede comparar con el valor de la vida humana.

 

Sabemos que el Gobierno se ha pronunciado públicamente afirmando su decisión de no autorizar esta clase de explotación. Como pastores al servicio del pueblo salvadoreño, apoyamos esa posición.

 

Que el Dios que nos entregó esta tierra tan bella, nos asista, para que todos los salvadoreños y salvadoreñas velemos por la conservación y protección de la vida en esta bendita tierra.

 

Con nuestra bendición les deseamos todo bien en Cristo Jesús.

 

San Salvador, en el Día de la Cruz, 3 de mayo de 2007.

 

+ Fernando Sáenz Lacalle + Rodrigo OrlandoCabrera

 

Arzobispo de San Salvador Obispo de Santiago de María

 

Presidente de la CEDES Vicepresidente de la CEDES

 

+ Romeo Tovar Astorga, ofm + Eduardo Alas Alfaro

 

Obispo de Santa Ana Obispo de Chalatenango

 

Secretario General de la CEDES

 

+ José Adolfo Mojica Morales + Elías Samuel Bolaños Avelar

 

Obispo de Sonsonate Obispo de Zacatecoluca

 

+ Miguel Angel Morán Aquino + José Luis Escobar Alas

 

Obispo de San Miguel Obispo de San Vicente

 

+ Luis Morao, ofm + Gregorio Rosa Chávez

 

Obispo electo de Chalatenango Obispo Auxiliar de San Salvador

 

Mons. Fabio Reynaldo Colindres

 

del Ordinariato Militar

 
 

Comunicado de los obispos de Guatemala sobre la minería a cielo abierto

 
 

"He venido para que tengan vida y vida en abundancia" (Jn 10,10)

 
 

GUATEMALA, miércoles, 2 febrero 2005 (ZENIT.org).-

 

Publicamos el Comunicado distribuido por la Conferencia Episcopal de Guatemala con motivo de su asamblea plenaria anual.

 

1. Los Obispos de Guatemala, durante la semana del 24 al 28 de enero del presente año, hemos celebrado nuestra Asamblea Plenaria Anual, conforme a nuestros estatutos, en un clima de profunda comunión, de oración y esperanza. En esta reunión pastoral y fraterna, hemos compartido la vida y el caminar de nuestras diócesis, la vivencia de este Año Eucarístico, así como la preparación del II Congreso Nacional Misionero que se celebrará del 6 al 8 de mayo próximo en la Ciudad de Quetzaltenango. En esta ocasión también hemos orado y reflexionado sobre algunos temas importantes de interés para la sociedad guatemalteca. En todo momento nos ha inspirado el lema del Papa Juan Pablo II para la Jornada Mundial de oración por la paz: No te dejes vencer por el mal, antes bien, vence el mal a fuerza del bien (Rm 12, 21). Creemos que la construcción de la paz social pasa por el compromiso cristiano en la transformación del mundo.

 
 

I. ¿Por qué hablamos?

 

2. Al celebrar cada día la Eucaristía y encontrarnos con Jesucristo vivo, se ha reafirmado en nuestros corazones la urgencia de "asumir un compromiso activo en la edificación de una sociedad más equitativa y fraterna. Nuestro Dios ha manifestado en la Eucaristía la forma suprema del amor, trastocando todos los criterios de dominio que rigen con demasiada frecuencia las relaciones humanas..." (Juan Pablo II, Carta Apostólica, Quédate con nosotros Señor, 28)

 

3. Por este motivo hemos dedicado tiempo para informarnos sobre algunos temas candentes que tenemos planteados los guatemaltecos, y frente a los cuales no podemos permanecer indiferentes: violencia, inseguridad ciudadana, pobreza creciente, tratados de libre comercio, salud y otros.

 

La minería de metales a cielo abierto, sin embargo, ha merecido nuestra atención particular. Consideramos que hay razones suficientes para temer que este aspecto de la realidad puede afectar negativamente el futuro de Guatemala.

 

El Papa Juan Pablo II nos ha recordado recientemente a los Obispos que "ante situaciones de injusticia, el Obispo es el defensor de los derechos del hombre creado a imagen y semejanza de Dios, predica la doctrina moral de la Iglesia, defiende el derecho a la vida desde la concepción hasta su término natural, difunde la doctrina social de la Iglesia, fundada en el Evangelio y asume la defensa de los débiles, haciéndose la voz de quien no tiene voz para hacer valer sus derechos" (Juan Pablo II, Exhortación Apostólica, Pastores gregis, 67)

 

II. La minería de metales a cielo abierto

 

4. De acuerdo con esta exhortación del Santo Padre, desde el 2 de septiembre del año pasado, el Consejo Permanente de nuestra Conferencia Episcopal hizo pública su preocupación por los posibles daños que la minería de metales a cielo abierto podría causar a la vida, a la salud, al deterioro ecológico y a la contaminación de las aguas, como de hecho nos consta por documentos que informan de lo sucedido en otros países (Honduras, Costa Rica, Perú).

 

Creció nuestra preocupación al comprobar que no se había consultado adecuadamente a las poblaciones indígenas (Convenio 169 de la OIT) y que las concesiones de exploración eran tan numerosas a lo largo y ancho del territorio nacional como para convertirlo en un país minero haciendo de lado su potencial forestal y turístico.

 
 

Nos ha preocupado que la explotación minera divida y confronte peligrosamente a las comunidades en que se desarrolla la actividad minera. La Conferencia Episcopal en pleno respaldó el comunicado de la Comisión Permanente el 7 de octubre del año pasado. Estas y otras razones nos indujeron a solicitar de las autoridades competentes un diálogo que permitiera analizar serenamente las ventajas y desventajas de dicha industria.

 
 

5. No creemos que la industria minera sea una buena opción para lograr el desarrollo del país. Conclusión que sacamos luego de analizar la situación de deterioro ambiental provocado en otros países. Por eso exigimos que las comunidades afectadas sean ampliamente consultadas, sin que se les manipule. Los guatemaltecos tienen legítimo derecho a ser consultados. Ellos dirán si la ley de minería debe ser revisada, reformada o incluso derogada.

 
 

6. Nos sorprende que diversos Gobiernos de la República hayan otorgado licencias de exploración y explotación mineras en diversas regiones del país sin haber realizado consultas efectivas con la sociedad y especialmente con las poblaciones directamente afectadas. Y sin tomar en cuenta el análisis, que sobre las desventajas de la minería realizó la misma Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la República, documento que vino a confirmar la postura nuestra en este tema.

 

En el caso presente, no se trata solamente de un proyecto particular, sino de la apertura a la actividad minera de metales en el presente y en el futuro del país. La decisión de convertir a Guatemala en un país minero -según la opinión de personas y organismos entendidos en la materia- compromete ese futuro con graves riesgos para el medio ambiente, para la vida y salud de los guatemaltecos y para la soberanía nacional.

 
 

7. Por encima de los beneficios económicos que pueda reportar este proyecto, nos interesa la realidad en la que quedarían sumidas las personas afectadas de enteras poblaciones.

 
 

Hace muchos años, decíamos: "No viene mal recordar una verdad para nosotros fundamental, pero que con demasiada frecuencia se olvida y de hecho se desconoce: que el más humilde de los guatemaltecos, el más explotado y marginado, el más enfermo e ignorante, vale más que todas las riquezas de la patria y su vida es sagrada e intangible" (Carta Pastoral Colectiva del Episcopado Guatemalteco, Unidos en la Esperanza, 25 de julio de 1976, 539-540).

 

Con especial adhesión queremos repetir las palabras del Papa Juan Pablo II, que ojalá sean aceptadas por quienes opinan que la preservación del medio ambiente no es misión de la Iglesia: "El signo más profundo y grave de las implicaciones morales, inherentes a la cuestión ecológica, es la falta de respeto a la vida, como se ve en muchos comportamientos contaminantes... Los intereses económicos se anteponen al bien de cada persona, e incluso el de poblaciones enteras. En estos casos, la contaminación o destrucción del ambiente son fruto de una visión reductiva y antinatural que configura a veces un verdadero y propio desprecio del hombre" (Juan Pablo II, Pastores gregis, 70).

 

8. Precisamente porque nos sentimos solidarios con todos los hermanos guatemaltecos, especialmente con los más pobres y abandonados, no podemos callar cuando vemos que en un futuro muy cercano, de seguirse el tipo escogido de explotación de metales a cielo abierto, se abatirá sobre nuestra Guatemala una catástrofe ecológica de dimensiones imprevisibles, con fatales consecuencias para la vida, la salud y la dignidad de nuestro pueblo.

 

9. Por tanto, invitamos a las instancias académicas, científicas, sociedad civil, defensores de los Derechos Humanos, ecologistas, organizaciones sindicales y especialmente a los más perjudicados, a que no dejen de pronunciarse sobre este tema en forma pacífica respetando nuestras leyes y ayuden así a dilucidar completamente tan complejo y delicado asunto de la minería a cielo abierto y a buscar alternativas empresariales adecuadas para el deseado desarrollo integral de los guatemaltecos.

 

10. Exhortamos respetuosamente a las autoridades respectivas a que no den más concesiones de licencias de exploración minera; que la actual ley de minería sea revisada y reformada, que se aplique concienzudamente el Convenio 169 OIT, y, a la vez, manifestamos nuestra disposición a apoyar la formación de una mesa de alto nivel que, de cara al futuro del país y buscando el bien verdadero de las poblaciones, examine y ofrezca recomendaciones objetivas y veraces de la situación de explotación minera de metales a cielo abierto.

 

Apoyamos aquellas personas y entidades que crean puestos de trabajo y contribuyen al desarrollo económico de la Nación mediante proyectos de inversión basados en la solidaridad y la salvaguarda de la persona, su bienestar integral y el bien común. No desconocemos la importancia que para el desarrollo nacional cobran cada vez más las actividades relacionadas con la agroforestería, manufactura y el turismo, como lo señalan estudios conocidos.

 

III.Conclusión

 
 

11. Al terminar este mensaje, nos solidarizamos plenamente con nuestros hermanos, el Cardenal Arzobispo de Santiago de Guatemala Rodolfo Quezada Toruño, Presidente de la Conferencia Episcopal de Guatemala, y el Obispo de San Marcos, Álvaro Ramazzini.

 

Invitamos a todos los católicos del país y a los hombres y mujeres de buena voluntad que quieren una patria en paz, en libertad y en solidaridad, a construirla mediante un compromiso activo por el bien común.

 

Que María Santísima bajo la advocación del Santo Rosario interceda por nosotros para lograrlo y que el Santo Hermano Pedro nos impulse a seguir su ejemplo.

 

Guatemala de la Asunción, Año de la Eucaristía. de enero de 2005

 
 

 

Carta de Monseñor Jesús Esteban Sádaba, Obispo de Aguarico al Gobierno ecuatoriano

 

Su Excelencia Economista Rafael Corre, Presidente Constitudonal del Ecuador

 
 

Francisco de Orellana - COCA, 02 de Diciembre de 2007

 

Estimado Señor Presidente, paz y bien.

 

Me dirijo a usted en este momento con todo respeto con una doble intención; protestar por el tratamiento que se ha dado a la iglesia en la referencia hecha en su cadena radial del pasado sábado calificándola como sospechosa de terrorismo y chantaje al gobierno, y expresarle una opinión personal sobre la situación en el Oriente en el que yo vivo y ejerzo mi servicio episcopal

 

Usted debe saber que el Ministro Fernando Bustamante solicitó en la noche del jueves, 29 de noviembre, la colaboración del Vicariato de Aguarico para ayudar a crear los cauces oportunos para unas conversaciones directas del equipo ministerial con el pueblo de Dayuma. Los misioneros de esta zona, dos generosas hermanas mercedarias, estuvieron realizando esta gestión durante toda la mañana del viernes sin tener el apoyo de las fuerzas de! orden para crear el ambiente oportuno. Al final pudo darse e! diálogo sin duda en gran parte gracias al esfuerzo y amor a la gente y a la paz de estas generosas misioneras.

 

Esta ha sido nuestra única intervención como iglesia, a parte de preocupamos por la gente, los presos y sus familias como nos corresponde como servidores del evangelio. No ha habido ninguna otra declaración, escrito ni Intervención de ningún miembro de la iglesia; sus colaboradores lo debían saber pues estuvieron informados de todo en todo momento.

 

Considero que es totalmente infundada e injusta la sospecha que usted presentó ante la opinión pública sobre la actuación de sectores de Iglesia.

 

En segundo lugar quiero, con todo respeto y por el bien de la patria, manifestarle a usted mi percepción de la situación actual en esta zona de la Amazonía.

 

Sus colaboradores me decían en la conversación de la noche del jueves que el presente gobierno tiene el interés de preocuparse primero por las personas. La percepción mía y creo que del pueblo al que sirvo como obispo es que la preocupación principal, casi única, es por el petróleo. Me hubiese gustado escucharle y ver escrito en los medios de comunicación que usted señalaba la situación deficiente de los servicios que deben darse a los habitantes de esta zona en vialidad, electricidad, agua potable, salud, educación, derrames petroleros. Sólo nos ha dicho que no se puede parar la producción petrolera y que estas personas, humildes colonos campesinos merecedores de respeto, son culpables de los problemas petroleros de la nación hasta hacer necesaria la militarización de Petroecuador y la salida del Ministro Larrea.

 

Usted habla que "el gobierno está investigando quiénes son los que están tras de todo esto y que hay incluidos sectores de iglesia que ojala no sea verdad porque sería terrible que haya gente de iglesia involucrada con semejante error". Sr. Presidente es hora de que dejen de molestar a la población y que si se han identificado a los culpables, actúen según la ley con justicia y respeto a las personas y sus derechos.

 

Otra apreciación: Durante su mandato, Señor Presidente, se está dando la mayor y más violenta intervención del ejército en la zona; hasta el punto de que ha habido momentos en que, por la intervención militar, mujeres y niños han tenido que dejar sus casas y refugiarse en la selva protegidos exclusivamente por plásticos.

 

La situación de paro actual no debería haberse dado y podía haberse evitado si se hubiesen cumplido los compromisos adquiridos y se hubiese sido claros en las responsabilidades comprometidas. Se paró la construcción de la carretera por no pagar el gobierno, hubo una promesa expresa a los dirigentes en Quito de que se firmaba el cheque; al llegar al Oriente supieron que no era posible todavía esa firma. ¿No hubiese sido más honesto decir que el cheque no podía todavía firmarse? Promesas incumplidas, como siempre (¿?).

 

El tema del suministro de gasolina y gas: Paradójicamente en Orellana, productor del petróleo, no podemos adquirir gasolina normalmente, incluso los que viven en lugares alejados o en la ribera de los ríos necesitan hacer gestiones complicadas para adquirir la gasolina necesaria para movilizarse. Hoy nadie puede adquirir en las gasolineras de COCA, fuera del depósito del carro, más de un galón de gasolina sin permiso especial de la DNH. ¿Por qué somos castigados y considerados todos los habitantes de esta zona como sospechosos de contrabando de combustible? Sr. Presidente, haga que la policía cumpla su deber de descubrir a los contrabandistas y se respete el derecho de todas las buenas gentes de esta zona, indígenas y colonos, a su fama y a realizar su trabado con dignidad.

 
 

Señor Presidente, estas son unas pocas apreciaciones ejemplares de la situación de la zona como se percibe desde aquí. Las apreciaciones son responsabilidad mía y me siento en la obligación, por respeto a usted y a su función, de expresárselas. Ojalá sirvan para que pueda pensarse realmente en la gente por encima del petróleo y de la economía y creemos un país en el que las metralletas se conviertan en puestos de trabajo y nunca sea necesaria la intervención militar para sacar a los pobladores de sus casas. Que suponga un adviento de esperanza para todos, primero los que nunca han tenido derechos, como los pueblos ocultos que merecerían otro capítulo no tratado en esta carta.

 
 

Un abrazo

 

+Jesús Esteban Sádaba, capuchino

 

Obispo - Vicario apostólico de Aguarico

 
 
 

 

Religiosas y Sacerdotes se suman a Jornada Mundial de Lucha contra la compañía minera Barrick Gold en Chile

 

Queridos Hermanas y Hermanos:

 

Aún resuenan entre nosotros y nosotras los aires de Resurrección, tiempo propicio de encuentro con el Señor de la vida que nos colma de su vida traducida en los múltiples signos de ella que iluminan los de muertes que puedan estar en nuestro alrededor.

 

Nuevamente llegamos hasta ustedes como sus hermanos en la fe, que hemos hecho profesión publica de servicio al Dios de la vida, por medio del caminar con y junto a ustedes, para transmitirles una vez mas nuestra preocupación, no solo del que históricamente el agua ha sido contaminada, sino que planteamos la realidad de su escasez en nuestra región.

 

Centrados en la Palabra de Dios que deja de manifiesto su amor para con sus hijos e hijas, al decirnos que: " El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, serás un huerto bien regado, un manantial cuyas aguas nunca faltan" ( Isaias 58,11)

 

Al cumplirse el pasado 26 de marzo 40 años de la encíclica "Populorum Progressio" del Papa Pablo VI: sobre la necesidad de promover el desarrollo de los pueblos, haciendo presente su mensaje: "Dios ha destinado la tierra entera para el hombre; por lo cual todo hombre tiene derecho a encontrar en ella cuanto necesita para su subsistencia y progreso. Todos los demás derechos, sin excepción, están subordinados a éste " (Nº 22)

 

Y actualizando una vez mas el mensaje de nuestros obispos en el documento de participación hacia la V conferencia de los Obispos de América Latina y el Caribe: "La globalización del conocimiento debiera conducirnos a una conciencia y conducta ecológica consecuentes en los pueblos y a una sana regulación internacional. Sin embargo el capital volátil movido por el afán de lucro busca regiones con sueldos más bajos y con legislaciones ambientales más permisivas. Aunque también constatamos que la crisis ecológica está haciendo surgir la urgente necesidad moral de una nueva solidaridad entre las naciones en desarrollo y aquellas industrializadas" (DOPA N° 122)

 

Iluminados por todo lo descrito y compartido, y una vez contemplada la realidad, declaramos que:

 

* Nuestro valle es fruto del esfuerzo de muchas generaciones, que le han cuidado y defendido, por lo cual no puede ser puesto en peligro o destruido en los próximos años por la irresponsabilidad de los que llaman "al progreso del pueblo"

 

* Es nuestra inquietud que la gente tenga trabajo, porque lo necesita y es nuestra preocupación el desarrollo de nuestro valle, pero no a costa del mismo valle, pues debe ser un progreso sustentable y sobre todo que respete la dignidad integral de cada persona.

 

* Hemos visto la realidad del valle norte y del valle de Copiapó; nosotros como valle sur, aún tenemos agua, queremos aprender de lo que allí ha sucedido, para no repetir los mismos errores.

 

* Los glaciales de nuestra región no van a la extinción solo por problemas del recalentamiento global del planeta, sino también por la intervención humana de algunas grandes compañías mineras, que en su intervención han afectado de manera directa e indirectamente estas reservas de agua. Nos referimos en particular al proyecto Pascua Lama, que entre las condiciones que tiene para su ejecución es el no afectar los glaciales, exigencia que no se está cumpliendo.

 

* Algunos medios de comunicación social o las mismas empresas mineras informan y comunican que están aquí por el desarrollo de esta zona, que son "minería responsable", sin embargo, detrás de este mensaje hay una realidad evidente: 11 mil millones de dólares que como mínimo la empresa Barrick Gold va a percibir por el proyecto Pascua Lama; eso corresponde aproximadamente al 20% del oro que la empresa posee en todo el mundo.

 

Por tanto la ganancia de la empresa será asumida por el costo humano y ambiental de los chilenos, especialmente, los de nuestra zona.

 

* Pascua Lama no ha sido solo la intervención en nuestro suelo, sino en el alma de nuestro pueblo, al dividir a la gente al interior de nuestras organizaciones, pues se les ha puesto en la disyuntiva: defensa del valle v/s progreso- sobrevivencia.

 

* Concientes de esta realidad, mirando el bien común y con la intención de aportar decisiones que favorezcan la vida futura del valle - naturaleza y su gente- pedimos una vez más que cese el proyecto Pascua Lama.

 

En el último tiempo hemos podido constatar que nuestras autoridades están tomando conciencia del real problema del agua en nuestra región, situación que nos alienta y la cual valoramos, pero, ¿no ha sido éste el grito de tantas organizaciones – entre las cuales nos contamos- que año tras año han venido haciendo presente este problema? ¿No será el momento de tomar una seria decisión a favor de la vida de nuestra gente y su entorno, no solo en su presente, sino en su futuro?

 

* Por tanto desde nuestro compromiso con el Evangelio de Jesús, que se traduce en compromiso con la dignidad de todo hombre y mujer de nuestro Valle, el día 02 de mayo, jornada mundial de protesta contra Barrick Gold, colocaremos en todas nuestros templos y capillas la bandera de defensa de nuestro valle, que expresa no solo un compromiso con la naturaleza, sino con nuestros hermanos que necesitan condiciones para vivir como hijas e hijos de Dios, pudiendo disfrutar de todo lo que su Creador le ha puesto para su sobrevivencia, especialmente el agua .

 

Como discípulas y discípulos de Jesús, nos unimos a nuestros Obispos de América Latina y el Caribe, reunidos en Aparecida, Brasil del 13 al 31 de mayo próximo, colocamos a nuestro Valle bajo la protección de Nuestra Señora de Aparecida, para que sus hijos puedan tener cada día una mejor calidad de vida.

 
 

Hemos optado por la vida y queremos seguir sirviendo al Dios de la Vida.

 

Fraternalmente,

 
 

Religiosas y Sacerdotes

 

Valle Sur - Vallenar, CHILE

 

24 de abril de 2007

 
 

 

PRONUNCIAMIENTO DE LAS COMUNIDADES CRISTIANAS frente a los abusos de minera Yanacocha y la injusta detención de nuestros hermanos campesinos de Totoracocha (Perú)

 

“Ay de ustedes que transforman las leyes y tiran por el suelo la justicia…

 

“Ay, de ustedes que oprimen a los débiles y aplastan a los menesterosos…

 

“Ustedes odian al que defiende la justicia y aborrecen al que habla la verdad…

 

“Son muchos sus crímenes y enormes sus pecados, opresores de gente buena…”

 

(Amós, capítulos 4 y 5)

 
 

Como cristianos comprometidos con la construcción de la paz y la justicia no podemos olvidar las palabras de Jesucristo que dijo: “Todo lo que hicieron con mis hermanos más pequeños a mi me lo hicieron” (Mt 25,40)

 

Vemos con profundo dolor cómo se antepone el poder del dinero para abusar de nuestros hermanos campesinos que defienden su derecho al agua, la tierra y el trabajo digno, por quienes oramos y nos solidarizamos en horas en que han sido recluidos en el penal de máxima seguridad de Huacariz en Cajamarca, Perú.

 

Cajamarca, era un pueblo pacífico hasta que llegó Minera Yanacocha provocando una serie de conflictos fruto del desprecio que la empresa tiene por los cajamarquinos pobres o aquellos que cuestionan sus malas prácticas empresariales.

 

Recordemos:

 

Apoyándose en las leyes del corrupto gobierno de Fujimori expropiaron tierras y obligaron a los campesinos a venderles pagando precios irrisorios.

 
 

Valiéndose de leyes laxas en materia ambiental y de autoridades corruptas están destruyendo nuestros acuíferos, dejando sin agua a las comunidades y aún a la propia ciudad de Cajamarca, y han contaminado los ríos y canales de riego, lo que ha causado la muerte masiva de diversas formas de vida acuática poniendo en peligro la salud de todos los cajamarquinos.

 
 

Yanacocha, no ha aprendido de la oportunidad que el pueblo de Cajamarca generosamente le dio durante las luchas por la defensa del Cerro Quilish, y muestra que cada vez tiene una política más agresiva y violenta que ya ha causado la muerte de dos campesinos (Isidro Llanos en Combayo y Edmundo Becerra en Yanacanchilla), a la vez que ayudada por la empresa FORZA está criminalizando las justas protestas de los campesinos, amparándose en el apoyo político de autoridades que no defienden al pueblo que los eligió y actúan en complicidad.

 
 

Como Yanacocha ya ha agotado muchas de las reservas de oro que tenía, ahora pretende expandirse aún más sin importarle cuanto sufrimiento y abusos tenga que cometer contra las comunidades campesinas y todo el pueblo de Cajamarca, y para ello se vale de autoridades y profesionales inescrupulosos que por un poco de dinero se hacen cómplices de tantos abusos y del reparto de las migajas que dejan, mientras la empresa se lleva la mayor parte de nuestras riquezas.

 
 

Ante el incumplimiento de compromisos asumidos por esta empresa con las comunidades campesinas y las violaciones recurrentes de derechos fundamentales, así como ante la inacción de las autoridades, los campesinos se ven obligados a tomar medidas de protesta que luego son severamente reprimidas y criminalizadas.

 

Rechazamos el injusto encarcelamiento de los campesinos de Totoracocha y los múltiples procesos abiertos a cientos de dirigentes que defienden el medio ambiente y exigimos la liberación inmediata de los campesinos detenidos en el Penal de Huacariz.

 

Llamamos a toda la población a solidarizarse con oraciones, vigilias y marchas pacíficas en contra de los abusos de esta empresa minera.

 

Como decía el Papa Juan Pablo II: “No permitamos que nuestro mundo sea una tierra cada vez más degradada y degradante”.

 

Cajamarca, 15 de junio de 2007

 

FIRMAN:

 

- Parroquia “Espíritu Santo”

 

- Parroquia “Santa María Magdalena”

 

- Parroquia “Nuestra Señora de Guadalupe”

 

- Parroquia “San Lucas” de Otuzco

 

- Parroquia “Cristo Ramos” de Porcón

 

- Parroquia Universitaria “Santo Tomás de Aquino”

 

- Parroquia “Nuestra Señora del Carmen” - Tembladera

 

- Asociación de Sacerdotes de “El Prado”

 

- Comisión de Pastoral Ambiental de la Diócesis de Cajamarca

 

- Cáritas Diocesana

 

- Hermanitas de Jesús – San Marcos

 

- Hermanas del Sagrado Corazón - Bambamarca

 

- Hermanas de la Misericordia – Ichocán

 

- Equipos Docentes de Cajamarca - Comunidades Cristianas de Maestros

 

- Equipo de Pastoral Carcelaria

 

- Asociación “Monseñor José Dammert Bellido”

 

- Equipo de Pastoral de Salud

 

- Comunidad Cristiana Universitaria

 

- Clubes de Madres de “San Pedro”

 

- Comunidades Asociadas “El Cumbe”

 

- Grupo de Profesoras y Alfabetizadoras del Barrio Urubamba

 

 

Sínodo del año 2000 del Vicariato Apostólico de Méndez

 
 

3. Defender la biodiversidad de la región Amazónica

a. Organizar campañas de concientización en defensa de la ecología amazónica, mediante charlas, encuentros, marchas, etc.

b. Crear grupos ecológicos en escuelas, colegios, grupos juveniles e instituciones que ayuden a defender la biodiversidad.

c. Apoyar a las organizaciones Shuar y Achuar que han optado por no permitir el ingreso a las petroleras y mineras, por razones de defensa de la vida y la ecología.

d. Propiciar grupos que velen por la reforestación.

4. Retomar la defensa de los Territorios asignados a las Comunidades Shuar y Achuar

a. Ayudar a las comunidades a tomar conciencia del valor de la tierra, selva y agua.

b. Tramitar los registros de propiedad.

c. Apoyar la titulación de las denuncias globales.

5. Acompañar y animar a las

Organizaciones indígenas

y populares

a. Conocer, apoyar y animar a las organizaciones del pueblo Shuar y Achuar e hispano.

b. Acercamiento y apoyo a los dirigentes y promotores comunitarios.

 

Tomado del “Documento Final del Sínodo 2000 del Vicariato Apostólico de Méndez,

 

Macas 21-24 de Febrero de 2000. Pág. 40

 

 

Mensaje de Mons. Leonidas Proaño:

 
 

“La visión armónica que tiene de la creación el pueblo indígena, su respeto de la naturaleza y su cuidado de las reservas pueden educar la conciencia ecologista de los hombres de Europa y de otras partes del mundo y contribuir a que se haga un alto a la explotación destructora de los recursos naturales… creo que estamos en la última hora que nos permite todavía detenernos a reflexionar para examinar si lo que llamamos progreso no es una carrera loca hacia la destrucción y la muerte y si no estaríamos obligados también en este caso, a volver a las fuentes para redimir la vida”.

 

Mons. Leonidas Proaño, Alemania, 26 de octubre de 1987

 
 

“Busco en todas partes luchadores por la paz y por la vida. Debemos actuar antes de que sea demasiado tarde, antes de que la ambición y la locura de unos hombres conviertan a nuestro planeta tierra en una luna muerta, en un cementerio del espacio”.

 
 

“La gente sencilla tiene mucho que enseñarnos. Con una intuición, obra evidente del Espíritu Santo, la gente sencilla descubre la profundidad del mensaje salvífico y lo expresa con una simplicidad admirable. Seguramente porque la gente sencilla más que definir a Dios lo experimenta en su vida diaria”.

 

 
 
 
 
 

 
 
 

Comisión de Tierra Nº 7

TERCER TALLER DE TIERRA Y TERRITORIO

Departamento de Pastoral Indígena

Riobamba, 28 -30 de enero de 2010

 

Centenario del Nacimiento de Mons. Leonidas Proaño

 

 

 

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