Nuevas Generaciones de la vida Religiosa Ecuatoriana

DOCUMENTO CONCLUSIVO

ANTECEDENTES:

En el marco del proceso de revitalización de la VR latinoamericana y caribeña, se hace necesario revisar y fortalecer los procesos de formación de las NG, desde las riquezas culturales y carismáticas, considerando los horizontes de discipulado-misionero y místico-profética, promovido por la Iglesia y asumido por la CLAR en el Continente.

De acuerdo al Plan Global de la CLAR, se hace necesario generar espacios para provocar y enriquecer a las NG en los ámbitos de la formación y la misión, respondiendo a los nuevos desafíos proféti¬cos de la sociedad.

Consecuentemente, el encuentro de NG es importante para el fortalecimiento de la VR joven latinoamericana y caribeña, en tanto que, desde sus culturas y carismas, pueden ir respondiendo al acontecer de Dios en las distintas realidades que vive, encarnando a Jesús Resucitado. Al fomentar una conciencia crítica que capacite para reconocer y descubrir el acontecer mundial, nacional y local, será posible reconocer los signos de los tiempos y ser pre¬sencia profética en el mundo, para renovar el compromiso por la defensa de la creación.

Desarrollo

Para el desarrollo del pre-congreso de Nuevas Generaciones de Vida Religiosa, convocado por la conferencia de Religiosos del Ecuador, se conformó un equipo de coordinación para este encuentro.  

La comisión estuvo integrada por siete hermanos de diferentes congregaciones, asumiendo responsabilidades que ayudaron para el proceso de este evento, organizados por comisiones nos pusimos a trabajar las guías, con las directrices del P. Raúl González -coordinador saliente del equipo de vida religiosa Joven del Ecuador- y el P. Jesús García Secretario de la CER.

Se trazaron metas y objeticos para este encuentro y también se elaboró un plan de trabajo por cada comisión, trabajando en equipo.

En el desarrollo del Pre-congreso se estableció un programa de actividades para la jornada, contando con un número considerable de hermanos de votos temporales.

La jornada comenzó con la Eucaristía. Posteriormente se realizó un panel donde el P. Miguel Ángel Domínguez y la Hna Francis Slater, que expusieron sus puntos de vista a través de su propia experiencia y servicio pastoral-profesional: A continuación se pasó al primer momento del trabajo por grupos, para reflexionar y redactar las preguntas que servirían de base para la elaboración de este documento conclusivo.

En un tercer momento, luego de un refrigerio, se socializaron las reflexiones de los diferentes grupos, a cargo del equipo redactor asignado. El ambiente fraterno y de comunión favoreció para llevar a cabo este trabajo que se ha convertido en un verdadero enriquecimiento. Luego de un cálido almuerzo, se continuó con un cuarto momento para trabajar en la elaboración de Propuestas para fortalecer nuestra vida místico – profética como nuevas generaciones y marcar pautas para trabajar a nivel de la Conferencia, a través de la Coordinación de la Vida Religiosa Joven en el Ecuador.

PRE- CONGRESO NACIONAL

SINTESIS DE LAS PREGUNTASDE REFLEXION

 1.- ¿Qué temas en la realidad del proyecto "mundo joven" siguen siendo vigentes y actuales? (escriba tres, en orden de importancia).

  • El joven en la realidad actual: crisis de valores, neoliberalismo, globalización, posmodernidad, nueva religiosidad.
  • El joven y la V.R: Actitud de los jóvenes ante la vida religiosa, expectativas, el joven y el politeísmo.
  • Líneas de acción para la formación inicial y permanente.

2.- ¿Cuáles son los ejes problemáticos que desafían a las Nuevas Generaciones de la VR hoy? (escriba dos).

  • La falta de profundización de la palabra de Dios para el encuentro personal con Cristo.
  • El activismo no nos permite ser signos proféticos.

3.- ¿Qué significa apostarle a una V.R místico- profético al servicio de la vida?

  • Hacer una opción por los pobres.
  • Vivencia de las virtudes teologales que nos impulsa al anuncio y a la denuncia.
  • Dejar que Jesús sea el protagonista.
  • Coherencia entre lo que se dice y hace.
  • Confianza en Jesús.
  • Ser persona y comunidades enraizadas en Jesucristo para dar vida nueva.

4.- ¿Cuáles son los signos que permiten identificar que las Nuevas  Generaciones de religiosos/as están caminando hacia la mística y la profecía?

  • La vivencia de los consejos evangélicos, frente a una vida consumista.
  • La oración, como fundamento de nuestra vida.
  • Vida fraterna, frente al individualismo.
  • Alegría y acogida, frente a tanto odio y discriminación.
  • Disponibilidad, frente a un mundo egoísta.

5.- ¿Cómo los carismas de las diferentes congregaciones son una experiencia místico-profética para la vida de los/ las formandos/as que se encuentran en la etapa del juniorado?

  • Los diferentes carismas congregacionales son un gran aporte para nuestras vidas ya  que sus fundadores /as  nos  han dejado un gran ejemplo de vivencia en la fidelidad a Cristo en la Iglesia.
  • El compartir  con más hermanas nos ayuda  a ver más claro nuestra realidad de consagrados y los desafíos que se nos presenta.
  • Cuando reconocemos que nuestros carismas son un don para la Iglesia y que formamos  una sola familia crea vínculos de unidad y amistad.

6.-En los procesos de formación ¿cuáles son las experiencias que han revitalizado la V.R de las comunidades a las que pertenecemos?

  • Comunicación abierta con los demás. Compartir mi vida personal en profundidad.
  • Apoyo de la  CER. Cursos talleres con personas que están en un mismo proceso de formación.
  • Confrontar la vida con el Evangelio personal y comunitariamente. (Oración).
  • Dar importancia a la dirección espiritual y acompañamiento.
  • Compartir mi fe y mi vida con otros jóvenes (apostolado).
  • Confrontación y evaluación personal y comunitaria
  • Confianza reciproca de las /os hermanos/as.

7.- ¿Qué sería de suma importancia implementar en los procesos formativos para que las Nuevas generaciones de V.R mantengan viva la esperanza de su vocación y seguimiento de Jesús en sus congregaciones?

  • Crear clima de confianza a través del testimonio de vida.
  • Conocimiento personal. Talleres para sanación de heridas.
  • Charlas formativas y curso de sexualidad y afectividad.
  • Integrar los medios de información en la etapa del Juniorado.
  • Conocer la historia del formando y respetar su cultura  y lugar de procedencia.
  • Empatía entre formador y formandos.
  • Procesos de integración entre comunidades religiosas.
  • Poner énfasis y desarrollar pautas para la autoformación.

 

PROPUESTAS PARA FORTALECER NUESTRA VIDA MÍSTICO –PROFÉTICA COMO NUEVAS GENERACIONES

 

  • Vivir de una manera creativa nuestras pastorales
  • Unificar la oración y misión en relación con Cristo, porque a través de ellos, descubrimos y damos respuestas  a los signos de los tiempos.
  • Lectura y meditación del Evangelio
  • Testimoniar con nuestra vida y demostrar que sí es posible la vida fraterna (cultura, idioma, etc.)
  • Soñar con un trabajo eclesial e intercongregacional
  • Vivir a plenitud las etapas de formación
  • Asumir con radicalidad de que todos somos promotores vocacionales
  • Priorizar el encuentro personal con Cristo y esta sea la manifestación en el trabajo personal y pastoral.
  • Contagiar a los jóvenes la vida de oración, tomando en cuenta que estamos en un mundo activista y materialista
  • Ser capaces de dar a los demás lo que buscan (imagen de Dios Amor)
  • Lograr vivir la exigencia  que encierra cada uno de los votos. Asumiendo como opción y no como renuncia.
  • Fortalecer cada día las convicciones que tenemos del seguimiento a Cristo
  • Los consejos evangélicos como los vivo ¿qué sentido tienen para mí?
  • Profundizar la vida de oración personal y comunitaria.
  • Ejercitarnos en el discernimiento para ver con claridad los signos de los tiempos actuales.
  • Ser contemplativos en la acción.
  • Tener encuentros Inter-congregacionales, para crecer y fortalecer
  • Crear espacios de diálogo fraternos y así ayudar a crecer a la comunidad.
  • Buscar acompañante espiritual y dejarse ayudar.
  • Tomar conciencia que como V. R. tenemos que dar testimonio de vida y ayudar desde ahí a los demás.
  • Prioridad en la oración sobre el resto de necesidades y urgencias
  • Cultivar la vida interior de los sacramentos.
  • Ser valientes para expresar los sentimientos y generar propuestas nuevas.
  • Apertura personal y comunitaria, estar abiertos a dar y recibir ayuda profesional en situaciones difíciles.
  • Involucrarnos en las nuevas propuestas de la Iglesia especialmente realizadas en misión.
  • Conocer y valorar nuestra historia y nuestras raíces culturales, y desde allí una profunda la vivencia del Evangelio conjuntamente con el pueblo.
  • Insistir en la participación de las congregaciones que enriquece la experiencia de la Iglesia de comunión.
  • Formación secuencial en las diferentes etapas, sin descuidar  ninguna.
  • Cuidar de no recargar con actividades a los jóvenes para fortalecer el equilibrio entre oración, formación y pastoral.
  • Profundizar nuestra vida en Jesucristo, convencidos de que es Dios que nos llama y nos consagra
  • Queremos ser buenos discípulos, en el seguimiento de Jesús.
  • Seguir organizando encuentros en donde se pueda compartir los carismas. Buscar trabajos donde se dé y se comparta a nivel inter-congregacional.
  • Trabajo en conjunto con la Conferencia Episcopal, participación activa en el congreso que se está preparando.
  • Dar a conocer nuestros carismas. (expo- Religiosos)
  • Retomar los encuentros de tres días de a nivel Nacional.
  • Creación de comunidades intercongregacionales afines a la misión.
  • Apasionados por Cristo y en fidelidad Creativa al carisma congregacional, el revitalizar las la vida fraternal fortalecida en relaciones interpersonales.
  • Profundizar el encuentro con Cristo
  • Tener conciencia de que hemos sido llamados y dejarnos acompañar para dar una respuesta radical.
  • Construir un camino juntos de amor y misericordia, dando testimonio desde lo más pequeño
  • Como discípul@s estar dispuestas a prestar un servicio con amor y convencidas que puedo abrirme a otros retos.
  • No perder la capacidad de maravillarnos haciendo cada momento único y diferente.
  • Fortalecer lazos fraternos recordando el amor primero que nos sedujo.
  • Vivir de manera creativa nuestras pastorales
  • Unificar la oración y la misión en relación con Cristo, porque a través de ellos descubrimos y damos respuestas a los signos de los tiempos
  • Lectura y meditación del evangelio.
  • Testimoniar con nuestra vida y demostrar que sí es posible la vida fraterna. (a pesar de la diferencia de cultura, idioma, formas de vida, etc.)
  • Soñar con trabajo eclesial e intercongregacional
  • Vivir a Plenitud las etapas de formación.
  • Asumir con radicalidad de que todos somos promotores  vocacionales.
  • En las comunidades se deberían crear estructuras que nos ayuden  a estar en relación con nuestra realidad e involucrarnos.
  • Ser signos de contradicción frente a una sociedad individualista.
  • Fomentar una postura que nos haga más cercanos, que demos testimonio alegre de una vida fraterna, no solo de nuestra comunidad sino a nivel intercongregacional.
  • Encuentro personal con Cristo, como nuestro fundamento, que es lo que nos hace parte  de la Vida Religiosa y nos consagra.
  • Volver a los fundamentos y fuentes de nuestros fundadores y de la V. R. para ser signos en medio de nuestro pueblo, retomar lo esencial.
  • Apasionarnos verdaderamente por Cristo, y darlo a los demás a través de lo que hacemos para que otros también se apasionen por el Señor y que nuestras actividades no se conviertan en activismo.
  • Ser radicales en la opción del seguimiento a Jesucristo, saber poner límites a lo que se nos propone en la sociedad ( medios de comunicación, necesidades)
  • En este sentido de pertenencia a la comunidad  que nos da la libertad, comunicación, crecimiento personal y que nos ayuda a sostenernos en nuestra vocación.
  • Asumir nuestra responsabilidad en la opción que hemos hecho (oración – trabajo).


CONCLUSIONES

La Vida religiosa -en el mundo- ha ido ampliando los horizontes de la misión, caminando en medio de los desafíos que cada época ha presentado, anunciando y denunciando, siendo discípulos y profetas en el tiempo, atentos a los signos de los tiempos. Sin embargo, hoy más que nunca, es necesario asumir el reto misionero que apunte a atender las necesidades y carencias de nuestro pueblo, ya que, a lo largo del tiempo se han acentuando las diferencias en el modo de vivir y las concepciones ideológicas que hoy marcan el ritmo de nuestro presente, reflejado bajo un panorama de inestabilidad política y una crisis moral y económica

Ante este presente incierto, las Nuevas Generaciones de Vida Religiosa en el Ecuador hacen una remarcada y acentuada definición sobre la importancia de tomar conciencia de nuestra condición de cristianos y la responsabilidad de la respuesta en la vida consagrada.

Para la realización y desarrollo del pre-congreso de “Nuevas Generaciones de VR”, se ha trabajado en base a las experiencias y herramientas que ayudan al discernimiento del compromiso y la respuesta que exige nuestra realidad circundante. Hoy, más que nunca, la vida Religiosa sigue siendo signo de contradicción, ante las nuevas tendencias y posturas que presenta la nueva era. El compromiso evangelizador va tomando nuevas formas y el testimonio de vida aún interpela el sentido de vida de la sociedad, mostrando que la vida consagrada se encuentra en un continuo camino.

Uno de los puntos relevantes mencionados en este encuentro, fue el volver a las fuentes, no sólo de nuestra opción de vida sino también a la fuente misma que es Cristo Jesús. Se ve necesario fortalecer los procesos formativos, respetando los ritmos de cada etapa, lo que permitirá el crecimiento y la madurez que requiere el compromiso de seguir radicalmente a Cristo.

No por ello hay que tener miedo ante nuestras propias debilidades, más bien es una propuesta, que abre las puertas a un mejor acompañamiento, buscar ayuda y dejarse ayudar; sostendría el sano crecimiento en la opción de consagrados y estaríamos fortaleciendo lo más profundo del sentido del llamado. Conocer nuestra propia historia y valorar nuestras raíces históricas y culturales para identificarse con el pueblo y con este mundo que camina y al cual hemos sido enviados. De allí que tendremos elementos para discernir los signos de los tiempos y generar propuestas que ayuden no solo al ámbito pastoral, sino que sean herramientas que se consoliden en fuertes eslabones de fe que nos sostengan en el camino en vías de construcción del Reino, trabajando en la comunión de Iglesia.

Es importante recalcar que para el mundo el Señor ha enviado sus obreros, los recursos que ahora tenemos a nuestro alcance, nos alientan para mantener el ideal en claro y de alguna manera salir al encuentro, cruzar a la otra orilla.

Por otro lado, los peligros que corre nuestra opción de consagrados al desequilibrar nuestras actividades pastorales, trae consecuencias que perjudica nuestro tiempo de oración y le resta fuerza a nuestra vida comunitaria.

Otro de los aspectos se orienta a fortalecer nuestra fraternidad a nivel comunitario e intercongregacional, esto  apunta al enriquecimiento que tiene el compartir como hermanos desde los carismas propios de la congregación o instituto, al servicio de una misma Iglesia.

En relación al trabajo realizado por grupos, Para los jóvenes religiosos de este tiempo nos es fundamental  la fuerza que nos viene de la oración, estamos consientes de que hoy como ayer la gracia y la fuerza solo proviene de Dios y que aquél que nos llamó no nos dejará hasta que la obra llegue a su término, y manteniendo  vivo y madurado el primer  amor, sujetos fuertemente a nuestra convicción de  seguir a Cristo, asumiendo con libertad  las exigencias de su llamado.

 

PROPUESTAS PARA LA COORDINACIÓN Y ANIMACIÓN DE LA VIDA RELIGIOSA JOVEN EN EL ECUADOR

 

En el mismo ambiente fraterno y de trabajo, se realizaron propuestas para la coordinación y animación de la Vida religiosa Joven en el Ecuador, las mismas que estuvieron orientadas a  una mayor participación y presencia a nivel de provincias, se ve la necesidad de que la vida religiosa joven del Ecuador  tenga mayor protagonismo en la vida de la Iglesia, por otro lado, se manifiesta la preocupación por una mayor formación, tanto teológica, académica como sistemática, que nos prepare para responder a los desafíos actuales y sobre todo tener herramientas para atender a las diferentes necesidades que se suscitan en nuestras misiones y pastorales.  

Con el enriquecimiento que se da a través de las relaciones intercongregacionales, y  el compartir de los diferentes carismas y la misión que realizan en los diferentes campos de acción, se acrecentaran los lazos fraternos y se logrará apuntar a una revitalización de  nuestra opción de vida, iluminados todos por un solo Maestro y un mismo Evangelio.

Entre las propuestas también se encontró un fuerte eco por crear espacios de encuentros, que motiven la vida religiosa joven de cada provincia del País, básicamente se habla de un trabajo en red, que nos mantenga enlazados e informados sobre las actividades de los Hermanos de las diferentes Congregaciones o Institutos   abriendo así, un espacio de apoyo y de oración.

Este aspecto a su vez trae consigo el compromiso y la constancia de los hermanos de votos temporales, creando si no hubiere una comisión en cada provincia que coordine y mantenga un fuerte vínculo con la Coordinación a nivel Nacional en la CER.    Y a su vez se pide que el equipo coordinador, incentive, motive, organice e informe de las diferentes actividades a realizarse.


CON RESPECTO A LA COORDINACIÓN Y ANIMACIÓN DE V. R. JOVEN SE PROPONE:

  • Dar a conocer los hermanos y hermanas que integran esta comisión, socializar los objetivos y las funciones que ejercen como equipo coordinador de V. R. Joven del Ecuador.
  • Realizar un programa especial de actividades que incluyan a las diferentes zonas donde se encuentra la CER.
  • Crear un espacio de formación y encuentro dos veces al año si fuera posible, para mantener los lazos fraternos y una mayor comunicación.  Y a su vez se pueda hacer una revisión conjunta de nuestras respuestas y desafíos, que orienten a un mejor acompañamiento.
  • Enviar subsidios e informaciones, que competen al campo de la formación.
  • Coordinar un apostolado conjunto entre congregaciones afines a la misión.
  • Propiciar mayor participación y presencia de los jóvenes religiosos especialmente de las congregaciones masculinas.
  • Organizar encuentros Nacionales, en cual se priorice la formación y la revitalización de nuestra vida consagrada, que tenga espacios para compartir experiencias y dar a conocer las líneas de acción en la misión y los diferentes carismas de la V. R. existentes en el Ecuador.

 

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