MANJARES  DEL  CONVENTO

Bocaditos de oración y solidaridad

 

Ferias hay de todo tipo y en todo lugar, especialmente en esta época del año.

“Manjares del Convento” es la primera feria gastronómica que acerca al público quiteño a las especialidades tradicionales- o innovadoras-  que las congregaciones religiosas ecuatorianas directa, o indirectamente realizan.

Del día 15 al 19 de diciembre en el  Claustro de San Agustín, pleno centro histórico de Quito, se celebró  este singular evento.

La iniciativa partió de Pastoral Social-Cáritas y la CER, Conferencia ecuatoriana de religiosos.

Con varios objetivos claros para su consecución:

El primero visibilizar a las congregaciones religiosas y sus múltiples acciones sociales de todo el país.

Impulsar a través de la venta de productos una línea de auto-financiación de las comunidades; y finalmente con los beneficios económicos del evento se apoyará a CIMHA –comunidad intercongregacional Misionera ecuatoriana en Haití, que ya están trabajando allá desde hace unas semanas.

Variedad y cantidad en la oferta: muchas galletas y dulces, especialidades ecuatorianas clásicas: tamales, humitas, quimbolitos; pero también embutidos de chancho y de llama, pasta artesana, encurtidos, mermeladas, miel; y bebidas: mistelas, vinos reconstituyentes, vino de consagrar y de frutas variadas. También estuvo presente la artesanía:  velas de cera pura de abeja, rosarios, iconos, así como los remedios naturales y productos de aseo personal y cosmética.

En fin, una extensa gama para satisfacer los deseos de todos los asistentes.

Una gran afluencia de público de toda clase y condición apreció y aprobó la iniciativa, destacando la originalidad y autenticidad de los productos.

Contamos con numerosas ayudas de empresas e instituciones que quisieron apoyar el evento.

A destacar la participación del departamento de Gastronomía de la UTE –Universidad Técnica de Ecuador- con un nutrido  grupo de estudiantes que se encargaron de alimentar a todo el voluntariado, y de promocionar los productos de la feria.

Para concluir, destacar el esfuerzo colectivo de las 2 instituciones PS-Cáritas y CER a través de su personal y voluntariado, pues sí era un reto organizar esta primera feria, y en ella se invirtió lo mejor de cada uno: creatividad, empuje, insistencia,,, todo por las buenas causas y por facilitar la llegada del Reino.